Con capucha

P1010223.JPG

¿Una concha del mar? Bien lo parece solo que está bien lejos de serlo. Por su forma podríamos incluso entrar a través  de ella y descubrir en enramado de sus venas. ¿Un cuerno de caza? Seguimos alejándonos cada vez más de su verdadera esencia. Las plantas igual que todos los seres vivos nacen, crecen se multiplican y mueren. Son seres vivos a los que no le damos la importancia que se merecen. Hasta que de improviso nos vemos sorprendidos con algo que nos confunde. A modo de capucha las flores se escondían bajo ella. La palmera secó una de sus ramas y cayó una de ellas. Y se instaló en el Jardín Botánico del Puerto de la Cruz. Entrañable a la vez que curiosa la instantánea que hizo que mi objetivo cayera rendido a sus pies. Un esbozo a la fantasía del hombre que nunca podrá poner límites a su imaginación.

¿Quién maneja nuestra barca?

IMG_1612

La barca espera descansando sobre la tierra. No tiene prisa porque sabe que tarde o temprano el hombre reacciona y se pone al timón. Pero cuantos lo habrán hecho ya y sin embargo todavía permanecen anclados a tierra. ¿Sabemos realmente quien es el que maneja nuestra barca? A veces si pero la mayoría no y se dejan llevar por la corriente de la vida sin mirar a ninguna orilla y tampoco bajar a mojarse los pies en sus aguas. Somos los únicos capitanes de nuestras barcas y no lo sabemos. Con ellas el mundo puede ser recorrido y los muros de la discordia pueden ser derribados. Cuando nos aferramos fuertemente a ese timón ya nada ni nadie nos harás volcar. El viento esta a nuestro favor y las estrellas siguen cada día marcándonos el camino. ¿Qué más necesitamos? Hay suficiente en el mundo para las necesidades de los hombres pero no para la avaricia. En esa conservación del estado de armonía entre el hombre y la tierra. Entre los pueblos y con sus gentes se encuentra el verdadero equilibrio para que ese mástil no caiga herido sobre la superficie del mar y sus velas no se rasguen por la codicia. Mientras nuestra barca espera sobre la tierra habrá una chispa de esperanza para la humanidad. Un cabo fuerte atado al puerto más propicio. Imagen RB desde Jerusalén.