
Detrás de la oscuridad viene la luz. A veces nuestro horizonte se resiste a mostrarnos lo que está más allá de nuestros problemas, preocupaciones o simplemente nuestro estado de ánimo. El alba se antepone a todos esos deseos por cumplir, a todas esas tribulaciones. Ignorante a lo que se encuentras más lejos de esa línea del horizonte intuimos que existe ese todo que nos anuncia cambios, ilusiones y aires nuevos. Pero en ese vacío existente entre el alba y yo descubro que, ese «vacío» es lo único auténticamente real. Se compone de eventos fugaces e ilusiones y carece de existencia real, aunque pragmáticamente convenga tenerlo en cuenta. El vacío es la realidad única que todo lo abarca y lo trasciende, la existencia y la inexistencia, la unidad y la pluralidad y el objeto. Todas las cosas que nos rodean participan del vacío.