
Nos referimos con la palabra singularidad a algo excepcional, único. La singularidad nos desafía a reflexionar sobre nuestra identidad y nuestro papel en el mundo. La creatividad y la imaginación nos hace distintos pero preferimos ser manipulados porque ya no somos capaces de hacer frente a nuestros propios desafíos. Visualizar mundos posible y pensar en soluciones innovadoras a problemas complejos. Una de las más fascinantes caracteristicas de la singularidad humana es la conciencia y la autoreflexión.Nos permite tomar decisones conscientes e informadas y desarrollar una comprensión profunda de nosotros mismos. El mayor enemigo de la singularidad se encuentra en la inseguridad. El creernos burlados por los que no creen en nosotros y en el temor a que se nos cuestione como adversarios de aquellos que trazan nuestra vida con propósitos personales para hacerse notar. «El espejo de la conciencia» nos permite vernos a nosotros mismos, nuestros valores y construir una vida significativa y auténtica. La declaración universal de los derechos humanos es un testimonio de la capaz humana para actuar con justicia y con empatía. Todo lo demás es un amaño lucrativo y sin fines de prosperidad para un pueblo, una nación o smplemente un entorno que se destruye ante nosotros. «Aunque nadie pueda volver atrás y crear un nuevo camino, cualquier persona puede empezar de nuevo y crear un nuevo final». Aléjate de lo que no te permite crecer, de nuestra decisión dependará la singularidad de quienes están dispuestos.


mimando desde las tierras volcánicas todo ese buen hacer de sus gentes que buscan sacar lo mejor de ellas. Pero el otoño es mucho más para mí. En una tierra de contraste y donde la sabia naturaleza nos propone y nos impone cada vez más retos por nuestra poco dedicación para conservar el paisaje. Desde esos ocasos frente al Atlántico y con el respaldo apoyado a las cumbres que hoy verifican un pasaje que suplica, ante la inacción de quienes dicen pero no hacen. Otoño es como el espejo en el que se revierten los propósitos y se afianzan nuevos logros que en curso de otro año quizás hemos valorado poco volviendo nuestra mirada hacia las cosas superfluas que no nos convienen. Empezar esta nueva estación debería hacernos cambiar de traje igual que lo hace el bosque para renovarnos en la medida que no hemos sido capaces.


Descartes definía «alma» cosa presente opuesta a cosa extensa. Alma o osencia eterna de cada uno de esos seres vivos y gracias ala cual estos tienen una determinada identidad. La mariposa era entre los antiguoa el emblema o la imagen del alma. El mundo está manteniendo una actitud xenófoga frente a los problemas que vive hoy la humanidad. Las corriente migratorias se han colocado en las primeras filas de y desde siempre se ha convertido en un problema de primer orden. Más aún en los tiempos que corren donde los espacios del mundo se compran y en los que no tienen cabida los no deseados. El espacio vital es sustraído por los ricos dejando al resto a merced de su suerte. No reconocemos a esos diferentes porque creemos que nos arrebatan lo nuestro. Esas almas son seres vivos que luchan por un futuro mejor y renuncian a todo lo que tienen no pudiendo escapar de su historia más de lo que uno puede escapar de su sombra. Buscando esa supervivencia racional de la que todos somos parte y en la que todos tenemos cabida. El hombre ha creado mundos de fobias contra los seres humanos enmarcando tragedias en las páginas de la historia. Hasta los libros tienen alma. El alma es aquello por lo que vivimos, sentimos y pensamos y el emigrante es aquel que deja todo lo que tiene por todo lo que espera.

















































