
Nos referimos con la palabra singularidad a algo excepcional, único. La singularidad nos desafía a reflexionar sobre nuestra identidad y nuestro papel en el mundo. La creatividad y la imaginación nos hace distintos pero preferimos ser manipulados porque ya no somos capaces de hacer frente a nuestros propios desafíos. Visualizar mundos posible y pensar en soluciones innovadoras a problemas complejos. Una de las más fascinantes caracteristicas de la singularidad humana es la conciencia y la autoreflexión.Nos permite tomar decisones conscientes e informadas y desarrollar una comprensión profunda de nosotros mismos. El mayor enemigo de la singularidad se encuentra en la inseguridad. El creernos burlados por los que no creen en nosotros y en el temor a que se nos cuestione como adversarios de aquellos que trazan nuestra vida con propósitos personales para hacerse notar. «El espejo de la conciencia» nos permite vernos a nosotros mismos, nuestros valores y construir una vida significativa y auténtica. La declaración universal de los derechos humanos es un testimonio de la capaz humana para actuar con justicia y con empatía. Todo lo demás es un amaño lucrativo y sin fines de prosperidad para un pueblo, una nación o smplemente un entorno que se destruye ante nosotros. «Aunque nadie pueda volver atrás y crear un nuevo camino, cualquier persona puede empezar de nuevo y crear un nuevo final». Aléjate de lo que no te permite crecer, de nuestra decisión dependará la singularidad de quienes están dispuestos.

Definimos consenso como acuerdo entre dos o más personas sobre un tema o situación. Una falta de consenso expresa disenso. No implica un consentimiento por parte de todos sino una aceptación en la forma de dirigir la solución. Pero fabricar un consenso es un error ya que solo los hombres de élite se erigen como los responsables y no deberían de tomar ellos solos las decisiones que incumben a la población en general. Según Walter Lippeman, «una revolución está teniendo lugar infinitamente más importante que cualquier cambio económico. Bajo el impacto de la propaganda, no necesariamente en el siniestro significado de la palabra, las viejas constantes de nuestros pensamientos se han convertido en variables». Durante el siglo XX la expresión consenso llegó a convertirse en un lema del sistema político español. Satisfacer las necesidades de todos. Todo método de consenso es deseable cuando es improbable forzar el cumplimiento de la decisión. Una democracia deliberativa refleja esa toda de decisión sincera de cada persona que subyace a toda buena toma de decisión por consenso. Hasta los «ents», esos viejos y sabios árboles vivientes de la novela «El señor de los Anillos», empleaban días discutiendo para la toma de decisiones como era enfrentar a cualquier contienda. Toda decisión a tiempo es importante. Aunque sea equivocada, ya que pude ser mejor que una tomada a la larga. Alinear urgencia e importancia. Porque la meta de un buen consenso es la unidad y no la unanimidad.





na todavía se encuentra en pañales y por ahora no se le ven brotes verdes de recuperación. Seguimos siendo los mismo de siempre aunque hayamos cambiado porque que donde no entra nada fresco siempre deseamos hacer nuestro lo que otros hicieron para hacernos más progres, pijos, listos e intelectuales de pacotilla. ¿No hay una pizca de raciocinio en la mente humana? Todavía nos quedan muchos trechos que cruzar y muchas glorias por conquistar porque no hemos avanzado en nada. La suspicacia es una arma y la sabemos usar muy poco, tanto que ni tan siquiera nos dimimos cuenta de remendar lo publicado antes de presentarnos a un cargo público. Vanagloriarse del mal ajeno solo denota una mente pequeñita y hueca porque en los juegos y las parrafadas se fecundan muchas de nuestras conductas posteriores. ¡Cuidado que en los cestos de esas buenas intenciones siempre se puede esconder algo que nos amargue la existencia para siempre. No todos son huevos de corral, algunos van disfrazados. Confío en que «la justicia» sea justa y los caminos se mantengan tan transparentes como todo lo que se ha venido pidiendo.
