El hombre que sabía demasiado

DSC00114«El hombre se hace viejo muy pronto y sabio demasiado tarde» . Toda nuestra vida nos la pasamos aprendiendo y no nos damos cuenta de ello. El enunciado de este artículo podría transportarnos a 1934 cuando se estrenaba la famosa película de Albert Hitchcock. En el siglo que nos ha tocado vivir nos encontramos con muchos hombres que saben demasiado o por lo menos nos lo hacen creer.  ¿No será que el hombre, en su condición de animal racional se cree muy superior a los de su especie? Cuántos habrá que saben más que nosotros y sin embargo no nos lo dicen ni alardean de sus sabiduría.  La realidad supera más de mil veces la ficción y sea el siglo que sea siempre nos tropezamos con los cásicos «enteraos» que nos intentan confundir. Quizás jamás encontremos las causas para encauzar esa sapiencia que todos poseemos y que muy pocos desarrollamos. Saber hablar, ,escuchar, saber reprender existe porque también existen muchas formas de saber, pero por encima de todo, una persona es sabia cuando es humilde.  Debates, riñas, trifulcas que no conducen a nada sino a darnos cuenta de lo poco que sabemos. ¿Quién sabe mejor que nosotros lo que cada uno de nosotros sabe? Ahí está el enigma y la cuestión, porque saber no es gritar más. No existe el hombre que sepa demasiado ya que la vida es puro aprendizaje. Creérselo es un problema porque a la larga  el que va detrás de ti podría tener la solución. ¡Humildad señores! Esa es la respuesta  con la que nos hemos topado.

Empirismo

Es el  conocimiento que nace de la experiencia y que acentúa el valor de la percepción sensorial en el resurgimiento de las ideas.  Cuando alguien habla en estos términos se podría interpretar como un experto en su quehacer. Pero utilizar las palabras es mucho más peligroso de lo que pensamos, más aún cuando hablamos a una mayoría que nos escucha. En los medios de comunicación este deporte se está extendiendo demasiado y ya todo el mundo habla desde una perspectiva filosófica sin miedo a meter la pata una y otra vez. Tener pelos en la lengua no es bueno pero tampoco es bueno no tenerlos porque nos pueden servir de freno a la hora de lanzar por nuestra boquita una serie de incongruencias que a la larga nos van a pasar factura. ¿Cómo va a decir un presidente de gobierno que empíricamente la crisis ha terminado? Absurda conclusión ésta porque «empíricamente» no habla desde la experiencia. ¿Cómo puede ser una condena perpetua lo mismo que una condena revisable? Y lo dicen los gobernantes y éstos a su vez nunca saben nada de todo aquello de los que se les imputa.  Además todos continúan ejerciendo sus cargos sin recato ni humildad. Empirismo no quiere decir eso señores. La experiencia es un grado y ustedes distan mucho de tenerlo. Esto no es soplar y hacer botellas. Las personas merecen un respeto a la dignidad y la experiencia se demuestra andando. Todos han andado, pero listos de atrapar poder y dinero. Mientras nosotros seguiremos mirando desde la otra acera, desde donde nos dejen porque la única experiencia que puedan ofrecernos es la del silencio, la lejanía y la distancia hacia el pueblo.  Concluyo con unas palabras de Gandhi «Sé el cambio que quieres ver en el mundo» .