En lo profundo

Quizás estamos acostumbrándonos demasiado a ver lo que envuelve nuestra manera de ser y sin embargo eso solo es la máscara que esconde muchos de nuestros errores. No somos nadie sin nosotros mismos porque por mucho que intentemos crear esa comedia mediática para engañar a los demás lo único que hacemos es engañarnos a nosotros mismos. El poder de convicción no excluye esas maniobras persuasivas que desmerecen tanto de nosotros que a la hora de mostrar tal y como somos ya nadie nos puede creer. Culpar al adversario de lo que uno no es o no ha sido capaz de mantener o conseguir se convierte en el detrimento de nuestra honestidad. Pero de eso saben muchos y ahora más que nunca en que se azuzan para ganar ese partido con tantos rivales y no pocos enemigos. En lo profundo no se halla aquello que deseamos esconder sino lo que realmente vale la pena sacar a flote de nosotros. Ganar no es la cuestión sino saber mostrar lo que realmente podemos hacer sin persuasión ni engaños.

Deja un comentario