Ocaso sobre las nubes

Cuando el mes de abril desvanece puede sorprendernos con sinfonías como esta. Se resistía a sumergirse tras el horizonte. Nos mostraba su cuerpo en la imaginaria sucesión de colores. Caía la tarde pero otra nueva fantasía se entrelazaba frente a mis ojos. Horas antes, en una clase de un colegio de primaria me preguntaron cómo había yo descubierto la imaginación. Con sus miradas suplicantes a esa respuesta perfecta a la vez que sencilla les conté que todos tenemos ese don de imaginar y debemos alimentar como un arbolito que va creciendo poco a poco. Les gustó mi respuesta por que vi en todos ellos que creían en mis palabras. ¿Qué dirían ahora al contemplar este ocaso sobre las nubes? Sería como un paso más en su aprendizaje al que todos tendrían entrada.

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