
Esta no es una noche como las demás. Esta es una noche especial en la que podremos renovarnos y limpiar nuestro espacio y nuestra vida. Estamos en la isla de La Gomera en Canarias y tanto en sus playas como es sus lugares abiertos las hogueras de San Juan están preparadas para arder. Para propiciar ese fuego sanador que nos hechiza. Pero subamos un poco más, entre los senderos de esta preciosa isla colombina que atrae por sus encantos y también por sus leyendas para alcanzar este punto en el cual se han escrito muchas de ellas. En la cima del Alto Garajonay situada a 1.375 metros se localiza uno de los enclaves sagrados más importantes de la isla. Se trata del Llano de las brujas. Cuatro aras de sacrificio en cuyo seno (Parque Nacional) se halla la Llanura Grande. Dicho llano circular surge en un claro del bosque. Dicho círculo de piedras ha sido usado hasta hace muy pocos años. En la parte baja de cada una de las catorce piedras tienen su diferente grafía con los símbolos de dichos rituales formando altares denominados kerkús. El simbolismo de las hogueras en la Noche de San Juan era la de «dar más fuerza al sol» ya que a partir de ese día va haciéndose más débil.
«Una noche de verano es como una perfección del pensamiento. Un verano y una magia que comienza justo aquí y ahora.»