
El conocido hombre murciélago es un superhéroe de ficción que nacía un 30 de marzo de 1939. Muchas son las aventuras que hemos vivido junto a él pero hoy en día son muchos los héroes (no de ficción) que inundan nuestras calles. Admiración más que rabia producen al dar con la puerta en las narices a quienes osan decir que le atraparán y sin embargo caen en el más absurdo de los ridículos. Llegó, hablo y marchó. No bajo su capa sino en el coche. Todo un espectáculo digno del mayor mago sin chistera ni barita. Solamente una representación muy bien organizada de lo que una persona puede conseguir con tocarle las narices a un pueblo que no se merece tanta burla. Me refiero a este país que ha llegado a tal detrimento que nadie podría imaginar. Y así están las cosas. Nuestro Batman se fuga como la novia que no quiere ser atrapada por interés. Por favor, con el miedo contenido por si nuestro Batman hacía por entrar en la investidura del nuevo presidente de la Generalitat todo parecía de un ridículo exagerado. Por desgracia los hombres murciélagos son más inofensivos que muchos de aquellos que hoy venden al mejor postor lo que en realidad destruye la unidad de todo un país.