Cerrar la puerta

Todos nos hemos enfrentado alguna vez a una situación de tener que romper una etapa de nuestra vida para salir adelante. La decisión no es fácil y existen muchos motivos por los que en algún momento de nuestra vida se nos presente. Cuando detrás de esa puerta quedan almacenados los malos acontecimientos que han dibujado nuestra vida, la recompensa es muy alentadora y agradable. Muchos no son capaces de hacer frente a ese instante con lo cual dilatan la decisión durante mucho tiempo. Se hacen daño a ellos mismos y a cuantos nos rodean. Sólo se trata de voluntad y si la vida, por la circunstancias que sea nos indica que hay que ser fuertes, no lo dudemos. Muchas veces el grueso de esa puerta nos impide ver cuantas posibilidades tenemos de sobrellevar pesares, de reiniciar nuestros proyectos de vida o algo tan simple como crecer.

Deja un comentario