
La libertad es como el movimiento del mar. Consiste en hacer todo lo que no perjudique a los demás. Vivimos entre los sórdidos canales de políticas dictatoriales donde el liderazgo está agazapado por el miedo y la confusión y donde las democracias se disfrazan para engañar como arma arrojadiza la que nadie tira pero todos empuñan. Libertad que tienen los hombres de obrar de una manera o de no obrar por lo que será responsables de sus actos. En los sistemas democráticos es el derecho del valor superior a la libre determinación de las personas. Aquellos que juegan a ser emperadores solapando sus impulsos de enriquecimiento y haciéndose con el dominio de las personas mediante el miedo y el engaño. «El mar es perfecto, no importa la estación del año que sea»