
En la vida siempre hay un hilo conductor que nos parece que favorece a unos más que a otros. Sin embargo todo lleva su camino y por más que busquemos a veces las razones dichas razones no son posibles porque todo pulsar, todo sentir y todo asumir lleva implícito el configurar, el verificar y también el opinar. Hoy buscamos razones a la desesperada para no hundirnos en el lodazal que estamos creando bajo nuestros pies. Las risas burlescas de quienes la rabia no les deja medrar y los resultados siempre se muestran en un bajísimo nivel por no hacer bien las cosas. Se esta desinflando ese globo multicolor que intentan volar. Pero la razón por la que ese globo imaginario repleto de amorfas promesas y descaradas decisiones no puede elevarse por la poca e irresponsable manera de gobernar. El hilo conductor de esas razones burlescas y de su sombra no hacen más que consumirse frente a los hechos probados y las mentiras descubiertas. ¿Qué razones busca hoy el hombre para salir de este encierro dictatorial que nos afea y nos afecta a todos? Existen quienes viendo este nauseabundo escenario no son capaces de romper cuerdas ni de destruir falsedades. Quienes tienen la obligación de defendernos carecen de posibles para hacerlo. El silencio arruina sus vocaciones y ya nada tiene el valor que tenía. No hay esperanza para el joven ni futuro para los que emprendieron la vida creando un futuro de progreso. Se les estrangula y se les somete con la amenaza de subir impuestos, ¿a favor de quién si cada día somos más pobres? Lo importante es el derroche y sorprender cada día con un juego nuevo. Todos quieren ser «alguien» en este mundo de telarañas y no se buscan razones para que no se dé un paso adelante. Ojalá todo esto haya sido solo un sueño, pero presiento que tendremos un difícil despertar.