
Detalle del cenotafio donde están enterrados
y para siempre estarán juntos. Ese fue el motivo por el que el emperador musulmán Shah Jaha de la dinastía mogol hizo construir este mausoleo para enterrar a su esposa preferida Mumtaz Mahal que falleció al dar a luz a su decimosegundo hijo. Veinte mil obreros trabajaron sin descanso desde el año 1631 al 1648 para erigir esta obra magnífica símbolo de la India. A orillas del rio Yamuna descansan los esposos para siempre. Sus paredes de mármol talladas con motivos vegetales y poemas persas nos sumergen en la historia que ha sobrevivido a través de los años. El Tal Mahal, esa «Lágrima de mármol en el rostro del mundo» como bien la definió el poeta Tagore. Una historia para recordar y un momento para vivir. Estando bajo su magnífica presencia todo parece posible.