
Los individuos somos unos seres a los que nos une el azar y nos separa la voluntad. Las costa delimitan a muchos países y a otros las montañas. Esas fronteras del mundo que hacen desvanes muchos sueños y que crean muchos conflictos. Nos sentimos extraños en un mundo de conocidos y rechazamos ese vínculo que nos hace estar unidos en un mismo país, en un mismo pueblo. La rivalidad entre las naciones crece y el deseo de independencia de muchos fragmenta las naciones y condiciona a sus habitantes. El patriotismo es ese sentimiento que vincula a las personas a su tierra natal o adoptiva. Sentir los valores culturales e históricos de esa nación a la que perteneces es el ancla que nos une a los demás. Las fronteras separan ya sea por el mar o por la tierra. Los hombres tienen una identidad al igual que los países, las naciones. Los puentes se construyen para unir y las barreras fronterizas son un arma de destrucción entre las personas. La singularidad de los pueblos es la fuerza que emana construye.