Sacar de la persona lo mejor que lleva dentro. Innato el ella. Mediante el aprendizaje, la educación es el baluarte más preciso para llegar al fondo del cual emergen todos valores. 
Abriendo las ventanas a la libertad de conocimiento, de expresión. Una educación no encasillada en las normas y en los conceptos en la que los aprendices puedan expresarse al margen de los dictados y respetando las doctrinas. Siempre escuchando el yo interior porque del maestro es misión sacar dichos valores y erradicar conductas maliciosas. Maestros que sean capaces de escuchar al alumno y observarlo. El horario del maestro no existe pues el aprendizaje de una persona dura toda la vida. No hacer alarde de la fuerza ni someter al otro con vejaciones que le lleven a un final trágico. Lo mejor de uno mismo es ser «uno mismo», desde la convicción de persona frente al mundo y a los demás.