
«Exponente de la potencia a la que hay que elevar una cantidad positiva para que resulte un mínimo determinado» Muchos números se están haciendo hoy nuestras fuerzas políticas para llegar todos a la Moncloa. Es la triste condición de querer ser «un valiente» cuando se llega a comprar el honor y se disfrazan las palabras. Nada real y verdadero puede surgir desde esa «galerna» enfurecida de querer seguir y seguir siendo. Los valientes de hoy solo existen ya en los cómics y la sinrazón del poder se sobreactúa horadando el compromiso adquirido y las promesas dichas en su día. Nadie puede tener la última palabra cuando los hechos son claros y las verdades están abiertas, pero los borrones y las altanerías son el bagaje de aquellos que, aún a sabiendas de que bien poco pueden hacer se obstinan en medrar el fututo de una nación. «A lingua das bolboretas» o mejor dicho «La Lengua de las mariposas» es un cuento entrañable donde un niño gallego descubre con su tacto la sensibilidad de las cosas y de la vida en toda su magificencia de manos de su maestro y reconoce que no es tan malo lo que otros le han dicho sobre él. El escuchar y el comprender nos hace sensibles porque todo no está en las leyes y los tratados, en las oposiciones y las cumbres mundiales. Pasear por la vida es el deporte más fiel y más poderoso que podemos hacer fuera de los gimnasios. Quizás la mejor baza para conquistar al hombre es saber estar con el hombre.