PALABRAS

musicaPalabras y más palabras. Un intercambio de reproches que no llevan a nada.  Y todo por un «sillón» La gente ¿a quién le importa la gente que cada tiene que hacer álgebra para poder hacer frente a sus gastos? No es legal que siempre que hay elecciones conocemos las caras, la infancia, las manías y los logros de cada uno de los representantes para acceder a ese sillón manido y anticuado de las viejas escuelas. Las doctrinas pasado fueron buenas en el pasado pero ya hemos crecido y los tiempos que corren no son los que eran y las necesidades que había antes no se parecen ni por el forro a las de ahora. A tientas y casi a cuatro patas hoy un niño sabe mucho más que los niños de los años 70, pero poner fronteras al desarrollo es un genocidio al progreso y una burla a la inteligencia. Hacer oídos sordos a charlatanes y presuntuosos será quizás la manera más limpia y eficaz de viajar al interior de nosotros mismos y saber, de corazón, lo que más nos conviene.

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