Vuelo de paloma

 

 

No hay tiempo para dormir. No existe un tiempo para la reserva de guardar sin hacer nada. Ni lamentos ni conclusiones vanas cuando lo quemos concebido como bueno es únicamente la excusa sincronizada de sonidos al viento y sin retorno. Como las palomas al vuelo o enredarse en una anilla de algunas galaxia perdida entre luces cansinas bajo un techo de estrellas. No hay tiempo para dormir porque las estaciones serán las encargadas de teñir nuestra cabeza de plata y nuestros pasos delentitud. Más tiempo en llegar a nuestro destino. Y todo pensamos en ese más allá de las circunstancias pero antes hemos de aprovechar los códigos de nuestra existencia sin abrazarnos al temor y encontrarnos a nosotros mismos.

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