
Todo se esconde tras la niebla y el hombre debe hacer frente a ese interrogante que le consume y le preocupa. Tras el velo gris de un tiempo revolucionado por las dictaduras, las corruptelas y la deshumanización de la raza humana todo es previsible y nos lleva irremediablemente a un acantilado sin nombre. Sobre un mar sin esperanza y frente a una disputa de intereses genocidas y cambiantes que apenas tendremos herramientas para solucionarlos. Tras la niebla todo parece esconderse y a su vez los intereses de algunos fermentan en posiciones casi terrorícas para hacer más daño y prolongar más hundimientos. Tras el velo de la ignorancia todo parace recomponerse ante la mentira bsurda de los «pinochos » pensantes que hacen contrabando con la vida y se escudan en las palabras errantes de una muerte anunciada. ¿Qué es esto que llamamos mundo y se ha convertido en un lazareto de de malas ideas, de potencias asesinas y de mentes retorcidas al servicio de la humanidad? Nada nos parece cierto y sin embargo lo es, sólo que nos lo disfrazan para mantenernos dormidos. Me reanima y me conforta pensar que a través de la niebla pueden esconderse esperanzas y vida. Bellezas inconfesables que a traves de este mundo actual no son capaces de despertar ilusiones pero que siempre han estado ahí. Quizás mañana se descubra ese otro mundo que tenemos aislado por intereses y otras nuevas esperanzas se rubriquen en los anales del tiempo. No hay duda y debe ser así. porque si no la humanidad habrá perdido mucho más de lo ganado. El mundo que nos ha hecho volver a nuestra prehistoria.