Soplan vientos por doquier y ni la climatología se pone de acuerdo a la hora de dirigirlos. En el aire las corriente engullen a otros mundos, a otras atmósferas que aún no han sido ni tan siquiera bautizadas por los científicos. ¿Qué de años luz nos separan de todas ellas? Sobre la superficie del planeta Tierra los vientos de poder recorren con sus voces delirante las esquinas de nuestro tiempo. La luna se asombra y en el sol se crean particular de fuego y de luz que nos amenazan.. Su corazón está cansado y envejecido pero sigue latiendo con fuerza a pesar de los años. En el mar se intentan ahogar muchos de nuestros fracasos como hombres y aún así las razones quedan exentas de condena. El viento del oeste fluye constante sobre los tejados y los alisios son como los blancos rostros de las tierras polares que se agudizan con las bajas temperaturas. Pronto cambiarán los vientos y su frecuencia pasando por encima de las estaciones. Y nosotros cerraremos nuestras maletas para cambiar a otros lugares, a otras vivencias. Nada quedará aferrado al pasado. Igual que en los cuentos que cuando el viento cambia se diluyen los sueños.