
La eficiencia humana se demuestra andando. Estamos dando carpetazo a todo y dejamos grandes abismos entre las naciones, las personas, las costumbres y también los credos. Este mundo es de todos. A pesar de la enorme prosperidad existente continúan habiendo guerras, crueldad y hambre. La moralidad que el hombre ha puesto en práctica conduce a este caos.
PRIMAVERA, primer verdor de la naturaleza se asoma a nuestras ventanas. Muchos no tienen ventanas pero sí ganas de vivir. Un impulso en la corriente de la vida que a todos nos afecta y en el que todos estamos comprometidos.