
Estamos en los días de junio donde la luz es más intensa y las tardes se resisten a desaparecer de nuestros ojos. Todavía no hemos entrado en el estío y ya el calorcito intenta atraparnos con sutil encanto. Ayer se celebraba en todo el planeta el día del «Medio Ambiente» y yo creo que todavía algo se puede hacer mientras intentemos guardar estos pequeños rincones de la naturaleza que ya son el primer paso para crear conciencia y respeto por aquello de lo cual depende nuestra propia existencia. En este «Paseo de las Rosas» situado en el Parque García Sanabria de la capital tinerfeña se paseaba junto a nosotros el encanto de un sol que decrece y el aroma de sus flores.