Pasajes con historia

Encontrarse de pronto con esa invitación a pasar por un lugar que escribe su memoria en cada piedra de su pared. En cada columna de sus retorcidas calles es sin lugar a dudas encontrarse con el pasado de un pueblo, de una ciudad o simplemente con la esencia de un lugar. Hoy, por triste que sea estamos intentando borrar el pasado. Todo nos parece viejo. Todos los mensajes que descubrimos en sus monumentos creemos insultan a nuestro desarrollo. Nos avergonzamos de nuestro pasado y sin embargo intentamos hacer el futuro a nuestra imagen y semejanza sin cimientos (muy importante) a pesar de romper con tradiciones y tesoros culturales como señas de identidad para un pueblo, una nación o una costumbre. Cuando destruímos lo que fuímos nos quedamos con la piel desnuda porque no hay nada que verifica quienes somos, de donde venimos y hacia donde vamos. La avalancha de destrucción que muchos gobiernos hacen de ello un «exito» se convierte en algo miserable crear ese arrebato para considerarse el «mucho másen sapienza.»En cada esquina palpita el sentimiento de un pueblo. A pesar de sus avatares vividos en la historia. Es lo que existió y nada más. Encontrarse en esos rincones del mundo donde aún sea posible cruzar un entramado de callejuelas que ríen a nuestro paso haciendo que ese fragmento de historia continúe latiendo en el renacer de los pueblos.

Deja un comentario