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Acerca de HANAH VALENTÍN

Escritora.

En la ruta deseada

El camino se hace andando y ese mismo camino nos procura el encontrar la ruta deseada de nuestra vida. En los tiempos que corren muchas de esas rutas nos vienen diseñadas por el interés, la envidia y también la falta de principios y decisión que tanto nos asustan en algunas ocasiones. Por más largo que se haga el camino nada se instala para siempre bajo nuestros pies porque todo sufre una evolución que apenas sentimos pero que mucho sí notamos. Caminos largos que nos parecen inalcanzables y que sin lugar a dudas vienen enriquecidos por el tesón y la constancia. En el mundo hay muchos caminos. Unos por vocación y otros por enriquecimiento a pesar de las circunstancias que a veces nos empujan a desistir. Pero la ruta deseada no viene escrita en ningún mapa ni tampoco en el más perfecto navegador. La ruta deseada se halla tan cerca de nuestros pasos como el deseo de hacerlos avanzar. Ningún camino es igual y cuando volvemos la mirada atrás observamos que ese camino que abandonamos ya no será el mismo cuando regresemos a casa. El camino se hace andando y de él aprendemos lo que ahora ya somos.

Auspicios

Un auspicio es un anuncio, una señal de lo que puede suceder en el futuro. En el feudalismo los vasallos vivían doblegando sus cabezas y manteniéndose fieles a su señor. Dicha forma de organización política y social de la Edad Media jamás se ha extinguido y es ahora cuando la reconocemos de cerca aquellos que conceden un feudo a cambio de unos servicios determinados. Ofreciendo esa vida mejor, creando mundos y condiciones sociales oníricas, sin base alguna y siempre y cuando se les obedezca. Amordazando la palabra y procurando que nada se sepa de los entresijos de sus acciones. Todos mienten menos el señor feudal, el «amo» que hace de la mentira su dogma y de sus ideas y actitudes la verdadera razón para mantenerse en su castillo. Auspiciamos nuevos y tortuosos futuros en ésta y en la otra tierra porque no hay valientes que se enfrenten a ellos. Todo lo basamos en el ahora cuando los derechos ya han sido defenestrados por los gobiernos. Cumbres a las que jamás han sido capaces de escalar por sus propios medios y siempre se han valido de los vasallos, del pueblo. Trashumancia monetaria mediante la cual desangran a sus países haciéndolos cada vez más pobres. Leyes truqueadas y poderes públicos comprados con el propósito de que nada ni nadie les lleve la contraria. ¿Qué estamos haciendo? Somos cómplices de este feudalismo por el mero hecho de no apartarnos de nuestro confort (por ahora). Los auspicios traen tormentas y los confortes desasosiego. Al final quedaremos lamentando nuestras desgracias.

Como en casa

Quizás nos sorprendamos de las veces que utilizamos dicha expresión para acomodarnos en ese territorio privado. Nuestra casa, nuestro castillo. Pero la casa no solamente es ese espacio al que dedicamos nuestras vidas, a ponerla confortables, a presumir con nuestra visitas. Una casa es mucho más que todo eso. Es la fotografía de quienes habitan en ella. Por una casa descubrimos quienes son nuestros vecinos. Desde nuestra casa nos mostramos al mundo tal y como queremos que nos vea el mundo, pero no somo felices porque siempre está ese «cuando tenga más» crearé un imperio. Cuando ya nuestros pensamientos llegan a ese punto es cuando la soledad se instala en ella y nos hace presos de nuestras propias debilidades. Como en casa nos invita a ese baile placentero, seguro y cálido donde el hombre se sienta bien. Crear tu mundo detrás de esas paredes y sentir al mundo cuando cruzamos el umbral de nuestro castillo.

Caminos de flores

Los parques y ciudades se visten de flores como un cuadro inacabable que se versiona en cada cambio de estación. Renovarse es sencillo pero cuando nos aferramos al cómodo deseo de la inacción todo se va volviendo más gris y silencioso. Descuidar el entorno es descuidar nuestra propia casa, nuestra vida y nuestro futuro. Hoy todo se paga con el asombro y cuando éste es a costa de la ambición y el querer borrar un pasado, te torna un yugo para la evolución de la humanidad. La sensibilidad esta a veces en discordia con el progreso ya que unos la consideran cursi e irrelevante. Pero la manera de enaltecer las cosas sublimes y sencillas es el mejor modo de conservarlas. Ya no se escribe, solo se teclea. Ya no se llama y se tiene una conversación con el amigo, ahora solo basta con una llamada perdida para decir que estás bien o que has llegado a tu destino sin problemas. Rehuir de la realidad nos tapa los ojos, los oídos y las manos porque a pesar de que la sensibilidad es más tierna contemplativamente, con el tacto sentimos mucho más adentro lo que nos quieren decir con su mensaje. Caminemos entre las flores, nos las destruyamos. Observemos sus diversos tonos y escuchemos su lenguaje. Perdámonos en la sinfonía de su luz para no caer en un mundo oscuro.

Con las horas contadas

El tiempo es la última palabra en este acontecer convulso que abraza a toda la humanidad. Sí. Digo humanidad porque estamos atrapados a merced de aquellos que manejan la barca del tiempo, la libertad y el futuro. Contamos las horas pero el tiempo es un corredor nato que siempre llega a pesar de que intentemos ponerle freno. Después vendrán los lamentos y ya nada llegará a ser igual. Negar las verdades cuando las verdades están sobre la mesa es una tarea de ridículos parlantes que con el «como me la maravillaría yo», creado por una de las figuras de nuestro país la denominada «la faraona» , andaluza y muy resuelta, nos decía todo aquello que no deseábamos escuchar. Con la horas contadas para un país que ni sabe lo que le espere ni tampoco cree ya lo que se le promete. La mentira se ha instalado en aquellos que se creen indestructibles y que por desgracia no se darán por vencidos tan fácilmente. Tiempo al tiempo pero las cartas están marcadas y los pactos firmados. Nada sabemos a día de hoy de lo que nos tiene preparado este incierto futuro pero que tenemos las horas contadas es un hecho. Mientras sigamos alimentando al dragón y fomentando ese poder insaciable de pasar a la historia a costa de lo que sea estamos cavando muchas más tumbas y muchas menos victorias. ¡Ojo al dato!

El agua lleva su camino

Agua que no has de beber, déjala correr. Hemos escuchado tantas veces y algunos no le dan el significado que bien se merece. Buscamos todo lo que nos deslumbra pero apenas nos detenemos en observar si verdaderamente es lo que necesitamos. Otros corren peor suerte porque con nuestros «antojos» quedan privados de eso que tanto necesitan. El reto del hombre es el poder, el dinero, el culto al cuerpo y a todas esas pequeñas cosas que con el deseo de superarnos a los demás, vamos perdiendo nuestra idiosincrasia y nuestra esencia. Agua que no has de beber no la malgastes. Deja que siga su curso. Pueblo que no has de gobernar porque no te quieren, no lo flageles con tus caprichos mezquinos y arrogantes. Tú no eres el salvador de un mundo que convulsiona, solamente eres un mero espectador al que no le han invitado para que que lo arregle. Solamente debes dirigir aquello al que fuiste un día elegido y sin embargo no has sabido hacer buen uso de las esperanzas que fueron impuestas para ti. Dejémonos ya de impedir que ese agua que corre por las fuentes pueda llegar y saciar a quienes realmente la necesitas. Tú tienes ya todo lo que quieres y mucho más. Cuando tus pies de barro se diluyan entre la muchedumbre nada podrá volverte a crear.

Cuestión de gustos

Todo hace presagiar que cada día nos deleitamos menos con el entorno. Al cruzar el parque de mi infancia observé que sus árboles me miraba y escuche el murmullo de las alas de unas mariposas. Todo es cuestión de abrazar ese enclave tan distinto a los demás y tan cercano a nuestro recuerdo. Azules esmeraldas a modo de un espejo sublime y delicados lilas que se abren en forma de abanico sobre sus aguas. Escucho el sonar de los coches cercanos pero la naturaleza me envuelve a modo de abrazo delicado. Todo es cuestión de gustos y sin embargo mis gustos, mis recuerdos no se han marchitado después de los años porque el lienzo de mi memoria intenta seguir intacto cada vez que paseo por sus rincones. llevamos impuesta la prisa y apenas tenemos tiempo para nada. Entre los verdes silencios y las canciones del agua la dama de Parque García Sanabria permanece pensante sobre su bandeja del tiempo.

La vida es puro teatro

Nos hemos acostumbrado a ponernos el antifaz cuando salimos de casa. Lo envolvente, lo natural, lo innato que cada día más queda en un segundo plano porque hemos perdido algo tan importante como la seguridad en nosotros mismos. Siempre está «el que dirán o cómo me verán». Cada vez cuestionamos más nuestra singular manera de ser y nos adoctrinamos en el programa que nos condiciona terminando por ser marionetas en una cuerda interminable. Todos quieren ser como aquel y apenas nos hemos visto tal y como somos. Podríamos llevarnos una sorpresa al descubrir que «aquel/aquella» no nos llegan ni a la punta de los zapatos. ¿Por qué? La belleza está en lo distinto y no en esa apretada comunidad que todos diseñamos a diario para sentirnos bien aunque seamos los más infelices del universo. Hoy todo se compra con dinero. Hasta la belleza, la mentira, el odio y el poder son los estandartes en los que se apoya este mundo. Los que nada tienen que perder quedan relegados y olvidados pero aquellos que creen siempre estar en poder de la verdad son los más infelices de la tierra. La vida es puro teatro y seguirá así mientras haya mundo porque de la sinrazón se alimentan las fieras y se construyen templos de barro que terminan por caerse.

La aventura de un drago

Podríamos comenzar este relato diciendo que en el mes de mayo del 2019 dos pequeños dragos nacidos en el Puerto de la Cruz, Tenerife, decidieron viajar hasta Castellón. Querían conocer aquel paisaje y si se aclimataban a él pues allí se quedarían. Uno de ellos, el que decidió irse a vivir a Valencia se le veía bastante resuelto y se acomodó enseguida a su nuevo hogar. Pero el que pensó vivir en Onda, Castellón, no tuvo la misma suerte. Entonces el drago que vivía en Valencia decidió trasladarse y ocupar el vacío que había dejado su compañero. Encontró un lugar precioso en una casa rodeada de jardín y llamada «La generala» para vivir. Toda una acción de bondad por parte de quienes facilitaron su traslado. Visitar al drago se ha convertido en una visita puntual hasta la finca, donde los árboles, jardines y el entorno hacen que el pequeño drago vaya creciendo feliz.

Con más fuerza si cabe

¿Si cabe para qué? ¿Para doblegar la voluntad de las personas? ¿Para amordazar al pueblo cuando las vergüenzas personales salen al exterior? Yo como tantos queremos o desearíamos tener la respuesta a muchas cosas. ¿Es que la intimidad de unos vale mucho más que la de otros? Hemos asistido a una burla soterrada que desde hace mucho tiempo se venía gestando. Hoy somos mucho más vulnerables que hace unos meses porque nuestra dignidad está cada vez más maltrecha y sin embargo el silencio y la inacción sigue siendo nuestro estandarte. Nadie es humillado si uno no se deja humillar porque la voluntad es nuestra arma y para algo la tenemos. «Con más fuerza si cabe trataré de salir fortalecido, mi poder traspasara continentes y pasaré a la historia como un salvador » (el cinismo). Quizás ese es el fundamento de tanta rabia contenida. Como un ancla asida a la vida, al progreso, a la humana voluntad de las personas que observan y sienten lástima por ellos, debemos encauzar nuestras miradas a esa unión para que nada fragmente nuestro futuro ni quiebre nuestras esperanzas. Ese ancla que hoy se rodea de vendavales inciertos, atormentados y temerosos de que la verdad emerja sin condiciones ni lastres porque no hay lugar para la ira ni ventajas para la destrucción en favor de uno mismo. Pobres los que creen en un poder que se quiebra con el sol y se congela con la venganza.

Rivales de la gravedad

Recuerdo viendo esta imagen a Isaac Newton, físico, teólogo e inventor de la ingles nacido en el año 1642. Hombre sencillo y mente brillante que nos mostró que la mejor manera de entender es usando buenos ejemplos.

«Hay que hacer las reglas, no seguirlas»

«La naturaleza es verdaderamente coherente y confortable consigo misma»

«No se puede existir sin estar relacionado con el espacio de alguna forma»

«Vive tu vida como una experiencia en lugar de una explicación»

Sin lugar a dudas hemos aprendido de ellos aunque algunos todavía intentan buscarle tres pies al gato.

Un proyecto de vida

Savia nueva frente al regocijo de la primavera que siempre cumple con nosotros a pesar de los tiempos que corren. Un nuevo proyecto de vida que reúne tas las buenas intenciones de quienes buscan en ella un camino hacia la renovación. A pesar de que el árbol sienta dolor por la falta de empatía de muchos siente que debe estar ahí procurando darnos sombra y creando nuevos espacios entre sus ramas para abrazar esa continuidad intrínseca de lo natural, de lo vivo y sobre todo de su magnificencia. Cuidar de los bosques. Limpiar de sus senderos se está haciendo algo muy pesado para el hombre y descuida el privilegio que tiene de poseer tanta belleza. Nuestro proyecto de vida es el mejor proyecto del mundo porque él está nuestra supervivencia.

Ocaso sobre las nubes

Cuando el mes de abril desvanece puede sorprendernos con sinfonías como esta. Se resistía a sumergirse tras el horizonte. Nos mostraba su cuerpo en la imaginaria sucesión de colores. Caía la tarde pero otra nueva fantasía se entrelazaba frente a mis ojos. Horas antes, en una clase de un colegio de primaria me preguntaron cómo había yo descubierto la imaginación. Con sus miradas suplicantes a esa respuesta perfecta a la vez que sencilla les conté que todos tenemos ese don de imaginar y debemos alimentar como un arbolito que va creciendo poco a poco. Les gustó mi respuesta por que vi en todos ellos que creían en mis palabras. ¿Qué dirían ahora al contemplar este ocaso sobre las nubes? Sería como un paso más en su aprendizaje al que todos tendrían entrada.

Comprometidos

No estamos ni tan siquiera comprometidos. Muchas palabras y pocos gestos. Las costas, los montes, las riberas de los ríos gritan a voces por esa actitud irresponsables de quienes han encontrado en el turismo una manera de enriquecerse. La naturaleza ya no puede más porque estamos haciéndola víctima de nuestros juegos, nuestras aventuras, nuestros desafíos. Por todo el mundo la naturaleza clama un poco de silencio, de paz. Y nadie la escucha. Mientras medio mundo se mata en guerras por el poder los presupuestos para fortalecer, respetar y hacer renacer nuevamente la vida que un día nos deleitó, nos enamoró y hasta nos hizo cambiar el rumbo de nuestro destino pasa a segundo lugar. Que vergüenza o más bien diría yo que lastima porque en esta contienda los que vamos a perder somos nosotros. He viajado por diferentes lugares y me asombro al ver como hemos ido comiendo al mar su espacio. Hemos talado muchos bosques sin necesidad alguna y hemos dejado correr nuestras miserias (basuras) en las rutas más maravillosas que hemos podido realizar. ¿Todavía nos quejamos de que las enfermedades se extiendan sin apenas ser reconocidas y atacadas? ¿Aún pensamos que el ciclo natural de las estaciones es solo cosas de un cambio climático que lo hemos provocado nosotros mismos? Hoy miro con desconsuelo las costas de Galicia, del Mediterráneo, de Canarias por supuesto y me da asco. Muchas marchas y convenciones. Demasiadas cumbres que a golpe de motor de aviones y grandes automóviles desfilan ante el mundo vestidas de descaro.

¿Comprometidos? No sabemos muy bien ni lo que queremos.

Fortaleza de 300 torres

El castillo de Onda se encuentra situado a 284 metros sobre el nivel del mar. Conocido como «el castillo de las 300 torres» fue declarado en 1.967 Conjunto histórico de bien de Interés Cultural Su estructura inicial fue levantada por los musulmanes en el siglo X sobre un antiguo asentamiento romano. Hoy en día se puede apreciar como una fortaleza a cuyos pies se encuentra la cuidad de Onda y toda la comarca.

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El castillo de Onda se encuentra situado a 284 metros sobre el nivel del mar. Conocido como «el castillo de las 300 torres» fue declarado en 1.967 Conjunto histórico de bien de Interés Cultural Su estructura inicial fue levantada por los musulmanes en el siglo X sobre un antiguo asentamiento romano. Hoy en día se puede apreciar como una fortaleza a cuyos pies se encuentra la cuidad de Onda y toda la comarca.

El río Sonella. Unión del río Veo y el Barranco de Castro bajo la mirada del castillo.

Azahar

El aire puro de tus extensas cosechas hacen de ti la sinfonía del tiempo. Un tiempo de antes y un tiempo de ahora ya que permaneces con tu cara al sol saciándote de su singular belleza. Entre naranjos y junto al mar extiendes tu amplitud hasta esos puntos recónditos donde aún quedan risas, tardes de verano y noches de intensa calma. Reconocerte es ya un privilegio pero también una vuelta atrás en el tiempo donde aún hoy existen la diversidad de tus sabores. Azahar, esencia de una tierra enamorada del mar, de sus montañas, de sus lagunas y de su arte. Allí se encontraron la pluma de Vicente Blasco Ibáñez y el pincel de Sorolla en ese vals de un tiempo que no muere porque seguimos sintiendo, escuchando y saboreando sus matices en el lienzo multicolor de la tierra valenciana.

Buscar la otra verdad

No es fácil cuando el mundo está tan enmarañado en cosas superfluas que solamente unos son capaces de dominar. Con el poder todo se logra, e incluso el deterioro de una persona por razones que vemos y que sentenciamos. La verdad es mucho más que una declaración de intereses, una respuesta a un interrogatorio y también una máscara a la hora de mostrarnos tal y como somos. La vanidad con la que se pasean por el mundo quienes tanto han de responder les hace cada día más odiados. ¿Cómo podemos descubrir ese reducto en el cual la verdad no se esconde? Nerón incendió Roma antes de perderla y cuando el felino tiene a su presa entre los dientes es capaz de todo. Paseando nuestras miserias y coronándose de laureles más de uno se hallan presuntamente en poder de la falsa verdad. Su verdad. La que ellos han manoseado para someterla a sus deseos. Se dice que la «verdad» es una tierra sin caminos y no suele ser fácil encontrarla para aquellos que trazan a diario esquemas y laberintos por los cuales llegar a apoderarse de todo.

Volvieron la amapolas

Sorteando el caprichoso destino de la humanidad. Abriéndose paso entre el tumultuoso desvarío de los hombres que se proclaman reyes y tan solo saben hacer reír a los ignorantes. Desprecio y desaprobación es el ritual maldito que cada día se nos muestra en el acontecer de los hechos, de las personas y de sus mundos. Negar lo que es y tratar de borrar a aquellos que no nos gustan por el mero hecho de «no gustarnos» en su condición de raza o de credo. Todo es propicio y aceptable con tal de hacer siempre nuestra voluntad a merced de lo que sea. Un infante no volverá a correr con sus amigos ni tampoco observará nuevas primaveras, nuevas amapolas. Porque alguien lo decidió de esa manera. ¿Cómo entender la bestial sinfonía de este mundo decrépito y maloliente si ni siquiera sabemos abrocharnos bien los zapatos? El mundo se engulle a sí mismo como algo descompensado que busca y no encuentra cómo hacer más daño. Serpenteando el camino hoy las amapolas se vuelven a abrir a nuestros ojos porque es primavera, porque es abril. Y en esta preciosa locura del tiempo se encuentra la llave de un volver a nacer. Pero tardaremos en conseguirlo.

Mientras dormías

No fue necesario colgar un atrapa sueño de la ventana. Todo sucedió porque sí y con gran desesperanza hoy nos sentimos engañados. Mientras dormías las malas mañas fueron socavando un entramado oculto en el que nadie podría ni siquiera imaginar. Pero sí la imaginación de aquellos que cerraron nuestras ventanas para que estuviésemos separados del mundo. Con la vida y con la esperanza de las personas no se debe jugar. Nos separaron del mundo bajo la amenaza del contagio, de la muerte y de la desinformación. Seres obtusos que no creen en nada ni tampoco en nadie solamente en ellos mismos y en sus intereses. Lo mismo ocultaban la verdad como nos inculcaban el temor a lo desconocido. ¿Qué pasó en España durante aquel ilegal confinamiento al que nos sometieron? Ahora la verdad de todo aquel entramado rocambolesco se abre frente a nosotros como las bocas de una ciénaga maloliente en la que nadie quiere mirar y muy pocos reconocerse autores de la misma. Miserables contadores de dinero ajeno del que nadie dio su uso apropiado (salvar vidas) solo engrosar sus tarjetas de crédito. Mientras dormíamos se contaba el dinero y se hacía caja. Algunos llegamos a intuir que nada bueno se estaba cocinando y por desgracia acertamos. ¿Por qué Luces de Bohemia (Valle Inclán) nos define tan claramente todo esto? Porque exponen la hipocresía y la decadencia moral de la sociedad española de la época y que siguen resonando en la actualidad. Como si nada pasara proclamamos a los corruptos y ensalzamos a los terroristas. Es el acontecer ocioso de un pueblo que no ha sabido imponerse al yugo de sus políticos y a defender su razón de ser como humanos, ciudadanos y personas con conciencia propia.

Sumisa locura de un pueblo engañado

La sumisión menos comprensible y más tóxica es la claudicación del libre pensamiento. La sumisión y la tolerancia no es el camino moral, pero sí con frecuencia el más cómodo. Si un pueblo no persuade y demuestra a aquellos que hacen del poder su victoria traerá mucho daño. Estamos en los cauces de un río que fluye sin timón arrastrando todo aquello que molesta. Paralelos a esto hacemos de nuestra existencia un caminar contracorriente y cada vez más infrahumano. ¿Qué pasa entonces? Seguir bajando la cabeza es una opción cómoda que nos permite continuar en ese sillón de aparente tranquilidad al que nos hemos amoldado como un programa de no retorno. Dejando pasar las cortinas de humo que a diario intentan embobecer nuestra curiosidad. No es de de justos. Las corralas que se escenifican en cada acto del Congreso de los Diputados nos muestran el calibre de quienes intentan hacernos más sumisos cada día. ¿No lo estamos viendo? Creo que las palabras sobran y cerraré este comentario con una poesía que realmente lo define.

«Tú lastimas la piel de su pobreza

con promesas de azul amanecer

que convencen su sed de florecer

y alimentan los sueños de grandeza.

Con su voto construyes tu proeza

pueblo suicida que olvidó su ayer

y te entrega de nuevo aquel poder

con alegre ignorancia cual flaqueza-

Pero quién salvará a mi pueblo bello?

resulta igual mirar a cada lado

pues solo veo pura corrupción. (José L. Calderón)