Bajo el resplandor

La noche se estrenó como una novia susurrante bajo el resplandor de aquella tormenta. 24 de marzo Canarias estaba observada por el mundo en la ánomala situación atmosférica que vivía. Parece que no existen las tormentas ni tampoco las borrascas pesadas como lo ha sido Teresa que sin lugar a dudas a marcado la excepción. Bajo ese cielo a punto de cerrarse al día las descargas elétricas de los rayos dibujaron durante muchas horas la silueta del mar. Un mar que se vestía de tristeza y de rabia levantando su oleaje desafiante frente al poder del hombre. Nadie podía deterner el proceso que envuelve una borrasca como la que ha sacudido el archipiélago. Menos mal que los alísios sabrán volver a nosotros haciendo de este encuadro de la geografía de España el lugar «afortunado» al que pertenecemos. Eso sí, sin olvidar al gigante bajo su espesa capa de nieve que contempla y susurra a la vez que vigila.