Rincones con vida propia

Destacado

OKAK0243.JPG

Tienda de antigüedades, Jerusalén, Rafael Barreto.

Todos tenemos ese lugar en el que guardar aquello que deseamos preservar en el tiempo. Rincones con vida propia y también con un leguaje que no tiene caducidad. Porque el tiempo de esos detalles no existe ya que nunca se ha extinguido. Por mucho que pasen los años siguen siendo lo que eran, conteniendo su idiosincrasia y su esencia, su personal belleza y su extraña historia. Y es que todos ellos llevan arrastras el mensaje para lo que fueron creados. ¿Quién no tiene ese detalle que por insignificante que sea abraza toda vivencia en nuestro recuerdo?

Anuncios

La fuerza del mar

Destacado

IMG_0881.JPGIMG_0871.JPG

El mar, esa maravilla de la naturaleza que nos enamora o nos hace odiarlo. Precioso cuando está en calma y refleja el cielo azul festoneando con un encaje blanco sus esquinas. Ese espejo del sol y el amante del marino, del aventuro, del artista y de todos los que gustamos de contemplarle en su majestuosidad. Pero ese duende que vive en él a veces se enfada y arremete contra todo lo que está a su alcance. Su fuerza es inquebrantable cuando los temporales acechan barriendo el encanto de ese cuadro inspirador y confidente que se nos muestra frente a la ventana. Y es también entonces cuando su bravura nos hechiza de forma alarmante haciéndonos sacar de él instantes como estos. La costas de Canarias se vieron azotadas por las enormes olas que, en las costas de Martianez, reflejaban esta mañana imágenes como estas.

Colores de esperanza

Destacado

JNCC6381.JPG

Las flores han puesto su color al borde de la calle para renovar esperanzas y despertar de momentos de ansiedad y desconcierto. Todos estamos anclados a ese hilo de la vida que unas veces nos aprieta y otras nos da una libertad que no podemos pagar con nada. Esa es la armoniosa lección que día a día hay que saber aprender. Por muy oscuro que esté todo al final vemos esos puntos de luz y nos damos cuenta de que, una vez más, que la vida está detrás de esos nubarrones que nos confunden. Desde muy lejos he recibido este colorido jardín que me renueva porque la verdadera belleza está en las cosas sencillas y naturales, donde la risa es una asignatura obligatoria y la ilusión es el brebaje que te hace vivir y ser tú misma.

El encuentro

Destacado

VXHQ7524.JPG

Cuantas veces nos hemos encontrado en el camino con alguien que nos llama la atención. Nos sorprende y a veces hasta entra a formar parte de nuestra existencia. Pasamos por esta vida cruzándonos con seres que ni nos damos cuenta de que están a nuestro lado. Somos como computadoras que pasamos una y mil veces por el mismo lugar, viajamos en el autobús con los mismos de siempre y si nos preguntan ni nos hemos percatado de sus presencias. Pero cuando se produce ese ¡chas! y nos fijamos en alguien se esta escribiendo un capitulo de nuestras vidas. Seguro que no olvidaremos ese instante en el que nuestros caminos se cruzaron. Tal vez no nos veamos nunca más, pero sin lugar a dudas habrá sido esa coma, ese punto, o esa interrogación que defina nuestra vida desde ahora.

Sin limitaciones

Destacado

IMG_0780.JPG

Trepando por la pared me encontré a esta mariposa verde la otra mañana. Sobre la pared rojiza sele veía tan bien que parecía estar subiendo por ella en busca de esa luz que se asomaba por el azul cielo. No hay limites en ese deseo de alcanzar lo que realmente queremos. A pesar de tener casi donde aferrarse no sucumbía frente a la altura. No mires atrás cuando desees conseguir algo. La limitaciones nos las ponemos nosotros mismos porque nunca sabemos lo que habrá más allá de nuestros deseos. La libertad no entiende de limites ni tampoco de condicionantes, solo se expande a través de ese llenarse de intuición, valor y autoestima. Como la mariposa, que nace desde el gusano, sin  color ni aprendizaje pero que ya posee el instrumental necesario para convertirse en esa pieza tan adorable de la naturaleza que combina, colores, destreza e intuición.

Reminiscencias

Destacado

DSCF5270.JPG

Me he mirado en las tranquilas aguas de la fuente que aún permanece dormida en los jardines del Taoro. Cuando todo bullía al son las ruletas de ese Casino que le hizo singular en las noches del Puerto de la Cruz y su hotel  donde  se llegaron a hospedar figuras de la literatura mundial como fueron Agatha Christi o la entrañable escritora cubana Dulce María Loynaz. Paseos de este parque que ahora se ven frecuentados por caminantes anónimos o grupos de aficionados al deporte y a la competición. Entre sus parcelas existen iglesias y pequeños hoteles que dan cogida a quienes llegan en busca de tranquilidad en plena ciudad turística. Paseos de hoy con la memora de un ayer no tan lejano y que un día colocaron a esta ciudad entre las más atractivas.  Sonidos de un tiempo que se mantiene parado bajo la mirada del Teide.

Cambio de hora

Destacado

 

TMFR3944.JPG

Rafael Barreto. Jerusalén.

Todos andamos todavía desconcertados por ese invento del cambio de hora. Para muchos la oportunidad le viene como anillo al dedo pero no siempre llueve al gusto de todos. Cada zona del planeta goza de su horario ambiental para el bienestar de su naturaleza y ecosistemas. No podemos cambiar el rumbo del planta según unos quieran o no. El hombre se ha convertido en el manipulador del cosmos, el artífice de las enfermedades y el dictador de los derechos de los hombres. Y todavía queremos cambiar las horas de sol según nos plazca. Hoy nadie esta exento de ser cómplice de esta descoordinación universal que lleva a la humanidad al fracaso. Nadie piensa desinteresadamente porque lo único relevante es hacer caja y los demás que sufran las consecuencias. En este mundo desnortado se inventan carreras para solapar los fraudes de la humanidad y el deterioro de los valores humanos. Quizás durante todo este tiempo nuestros relojes estén más parados que nunca porque no somos capaces de sincronizarnos con los demás. Cambiar la hora es el infantil juego de quienes todavía se creen los dueños de este mundo, y aún así el resto del otro mundo no se da cuenta de ello.

Archivos de la memoria

Destacado

CAM00688.jpg

Ahí, donde guardamos nuestros secreto y todo aquello que deseamos proteger a toda costa. Esa caja, de cartón o de madera que un día adquirimos o nos la regalan, es el guardián de toda nuestra existencia. ¿Quién no ha metido en ellas los tesoros que más valoramos? Ahí, donde las vivencias cobran vida nuevamente. Entre sus tapas duermen silenciosos los pasajes de toda una etapa y desde la que revivimos con mimo al palparlos con nuestras manos. En cada una de sus esquinas, en todas las dependencias de su interior se cincelan los momentos que un día decidimos perpetrar en el tiempo conformando en nuestra memoria las huellas de nuestra vida. La imaginación se torna la protagonista de ese cuento en el que sus tesoros los llegamos a protagonizar nosotros mismos.

En el fondo del mar

Destacado

P1010064.JPG

Cuando los limites son apenas percibidos por nuestras pupilas podemos llegar a conquistar espacios que nunca hemos visitado y desde los que jamás nos gustaría volver. Pero el tiempo es el juez de los momentos y la magia es la búsqueda perezosa de aquello que debemos conquistar. En el fondo  del mar todo se cubre de ese azul cristal donde nuestras manos son capaces de escribir los relatos más interesantes y nuestra experiencia la maestra para saber recolectar lo increíble.

Allí donde estéis

Destacado

IMG_0516.JPG

Quizás nos hemos preguntado muchas veces esto. O tal vez nunca si carecemos de interés o de sentimientos. No busquemos más allá de nosotros lo que hasta ahora ha sido  siempre parte de nuestra existencia. Con las primeras lluvias la alfombra de la naturaleza nos refresca la memoria para revalidar todo aquello que formó parte de nuestra vida. Y están ahí como tantas cosas que creíamos perdidas siguen ahí, resistiéndose a ser olvidadas. Buscamos a veces si saber lo que buscamos, Tratamos de entender muchas cosas que en realidad están más claras que nunca y sin embargo el hombre se oscurece cada día más. Perdido sin un puerto en su vida porque ya los sueños han pasado a ser retazos de años pasados y el crecimiento solo se mide por la altura y no por lo que bulle en el interior de las personas. Vamos ataviados sin colores auténticos como los de esas flores que brotan sin condición alguna y que apenas miramos. Por eso me pregunto”allí donde estéis” trataré de encontrar ese sendero que me conduzca a todas esas cosas auténticas. A visualizar aquellos momentos perdidos que siguen así esperando el tono de ese “adelante” que ya no utilizamos porque queremos tenerlo todo hecho y al momento. El sonido de reloj que todavía escucho no se atreve a abandonarme sin el tiempo necesario para encontrarme de nuevo con vosotras. Las cosas que nunca se alejaron de mí.

La brisa del agua

DSCF5280.JPGCon ímpetu se lanza el agua de la cascada intentando volar como el viento. Mientras baja dibuja ventanas de cristal en la armonía de sus contrastes haciendo sentir la vertiginosa danza de caer al vacío. Como una ninfa embelesada por su olvido y también transparente evocación hacia las cosas más sublimes y tiernas. Salto de agua que emerges como s salieras de la chistera de un mago haciendo arco iris con el sol y virtuosas melodías con el cano acompasado de  tu viaje. Allí arriba vuela otra mañana a los acordes de un octubre que agoniza mientras el Gigante acecha ya con su cabeza coronada con las primeras nieves.

Similitud o percepción

P1000738.JPG

Encontrar la otra cara de las cosas es muy difícil. Aunque parezcan exactamente iguales no es cierto. Siempre habrá esa raya que las diferencie a la vez que las haga únicas e irreemplazables. Todo lo que se nos presenta como doble nos asombra y nos fascina pero tratamos siempre de encontrar ese punto que las difiera. Basta con dejar expandir nuestra mirada para favorecernos de la amplia cantidad de diferencias. La sombra del árbol nos muestra su grandiosa presencia cunado estamos debajo de él. Pero si lo miramos desde otro punto bien distante nos hace pensar que todo aquello que nos envolvía era esa doble capacidad de proyección que nos embelesa y nos confunde. Nunca hay una sombra idéntica porque el marco en el cual se sustenta no es el mismo. La recreación que nos muestra varía según la luz y las condiciones de percibirla serán las que estructuren lo  que nos hagan sentir.

 

AUSENCIAS

DSCF5181.JPG

Con el tañer de las campanas el lenguaje de la vida y de los acontecimientos se vuelve imprescindible a la hora de marcar momentos para el recuerdo, para la participación, para el socorro y sobre todo para el silencio. Pero la  ausencia como palabra de añoranza va mucho más de todo esto. Me refiero a la ausencia de ética y de sensibilidad a la hora de hablar, de censurar o simplemente de infravalorar a un semejante. Una persona que dice estar sumamente preparada para desempeñar una función pública no puede ser reconocida como tal al comprobar con sus acreditaciones y declaraciones esa falta de ética. No todo puede estar en el aire y menos aún cuando los dañados no tienen culpa de la mala gestión de los gobiernos. ¿Qué está haciendo la sociedad para mantener a esa clase de personas que infravaloran sin dar soluciones? Estamos enfermos de culpa porque ya es culpa de todos lo que sucede a diario en esta país. Nada nos conmueve ni nada nos extorsiona,  nosotros seguimos adelante como si nada de eso nos salpicara. La vida es un boomerang y todo lo que se da vuelve hacia nosotros nuevamente. Solo el que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado y nosotros lamentablemente no estamos a la altura de tales circunstancia. Esa ausencia de ética convulsiona nuestra sabiduría y no nos deja avanzar. Siempre cuestionando no permitimos que se airee nuestra existencia con vientos frescos de nuevas ilusiones, proyectos y retos. Estamos solo preparados para la critica y el desprecio y no sabemos que hacer con nuestra extraordinaria  riqueza interior, porque hemos pasado página en todo lo que de verdad merece la pena. En esas ausencias hay profundos valles por plantar y enormes cascadas de sabiduría por descubrir. La solución no esta en construir un puente y pasar sobre de ellos, sino en bajar hasta el fondo y ver lo que allí se esconde. Cuando escuchemos esa campana sonar en medio de nuestra vida sabremos que estamos en la dirección correcta.

Toma de conciencia

P1010367.JPG

Somos pasajeros en un mundo de altos y de bajos. Existe ese punto desde el cual todo emerge y a donde llegan todas nuestras decisiones más complejas. Por mucho que giremos alrededor de ella siempre existen esos puntos complejos que hacen saltar la chispa. No cabe la menor duda de que en muchas ocasiones se nos pasan desapercibidos, pero no debería de serlo. Hay que escuchar el mensaje de todo aquello que nos ocurre y tratar de colocar esas teclas del piano de la armonía de nuestra existencia, o sino quedamos desafinados para siempre. Vara a vara, tecla a tecla y al unísono debe girar  la la noria de nuestra vida. Entre sus acordes y sus desacuerdos pero nuestra vida al fin. Lo más de lo más y se merece un respeto a ser protegida y a ser cuidada. Lo demás es  un cumulo de adornos que lo único que hacen es despistarnos de las cosas importantes. Nuestra toma de conciencia es nuestra determinación a ese cambio, a ese comienzo con las manos limpias y la mirada hasta donde nos alcanza, en lo más alto de esa rueda, y que nos incita a intentarlo. No se trata de abandonar sino de reconstruir lo que el tiempo y las circunstancia han ido estropeando. Y en cada cesto de ella esta la nueva oportunidad para conseguirlo.

CURIOSEAR

P1000813.JPG

Hacer intento por satisfacer esa curiosidad que todos tenemos. Por muy proclive que sea nuestra derrota la suspicacia y las ganas de obtener una respuesta ya nos llena plenamente. Los humanos al igual que los animales llevamos ese instinto bien arraigado. Nada nos frena ante esa curiosidad por saber, llegar, tocar o comer. Aquel que tiene algo porque  vivir es capaz de enfrentar todos los cómos. Porque cualquier movimiento, cualquiera que sea su causa es creador. Vamos con esa idea de descubrir, pero realmente ¿qué pasa por nuestra cabeza cuando observamos? Todo un mundo de incógnitas que nos darán la clave a lo que realmente buscamos.

 

Un guiño a Leslie

IMG_0713.JPG

Se han vivido horas de incertidumbre ante la amenaza del huracán Leslie que dio vuelta para regresar al Atlántico. Nos había cogido cariño y se cebó con el Mediterráneo. A Portugal llegó cabreado como un niño con la pataleta de turno. Canarias se salvó por lo pelos de esa cola enfurecida que pronosticaba tiempo convulso. La tarde del viernes nos regalaba esta preciosa puesta de sol desde Santa Ursula, norte de Tenerife. Fue como un guiño al huracán Leslie que ya pasó a la historia.

La vida

IMG_0538.JPG

La vida es la suma de todas nuestras decisiones. Una escalera que hay que subir despacio y con paso firme. Pero por muy altos que sean esos peldaños no hay que asustarse sino encontrar la manera de llegar a conseguirlo. Pero la vida es quizás mucho más que todo eso. La vida es una oportunidad. Nadie tiene el derecho de arrebatárnosla y menos todavía de manipularla. Estamos asistiendo a un drama humano sin apenas ser conscientes de las dimensiones que ello encierra. Carecemos de todo valor y nos enaltecemos a la hora de pronunciarnos sin mediar consenso, respeto o dignidad. Y nos creemos sabios a la vez que damos una imagen de fracaso retenido haciendo daño a los más vulnerables. Por otro lado la vida nos proporciona todas las herramientas necesarias para seguir adelante.

image.JPG

Imagen de Rafael Barreto, Jerusalén.

En la trayectoria de toda nuestra existencia se presentan muchas direcciones. Saber encontrar la ideal es un trabajo difícil pero no imposible. Solamente hay que ser fieles a nosotros mismos y dar un voto de confianza a nuestra intuición. Lo demás viene de rodado.

Quiero adoptar un abuelo.

Pensamiento-Creativo.jpg

El poder creativo de los humanos no está del todo reivindicado. Muchos son los complementos que se nos proporcionan para una vida más cómoda y placentera pero en realidad lo que nos dan ya está hecho. Nuestra imaginación no tiene los impulsos necesarios para crear y hacernos creer mas en nosotros mismos. El aislamiento social es ya una epidemia que nos afecta a la mayoría. Estamos inmersos en un mundo sin sueños, sin contacto con los demás, sin proyectos emocionales que nos hagan crecer y convertir a esta sociedad bastante enferma y quebradiza en un saco de problemas estructurales, psíquicos y físicos. La vida al aire libre solo la concebimos con el chándal y haciendo deporte. No nos imaginamos paseando por el parque o contemplando una bonita enredadera. Salimos de vacaciones y tratamos de recorrer más kilómetros del que nos pide el cuerpo para dar por las narices a los compañeros de trabajo. Sentarnos en un banco y ver pasar a la gente, jugar a los niños o observar como limpian los cristales de un edificio desde una grúa. Todo eso nos lo estamos perdiendo y con ello nuestras ganas de comunicación. Ese declive cognitivo nos hace cada vez más vulnerables a la hora de enfermar. Por eso alguien tuvo una idea “Adoptar a un abuelo”. Las jóvenes y los no tan jóvenes se dan cuenta de que en compañía de estas personas se abre todo un mundo irreemplazable a la vez que rico en intercambio de valores y de saberes que ya han quedado en desuso entre las nuevas generaciones. La soledad del joven y el no tan joven es tremenda por eso la idea de hacer partícipes de nuestra vida a esas personas cuyo recorrido es mágico y rico nos pueden llevar a comprender tantas cosas que ni la ciencia ni la tecnología mas avanzada son capaces de suplir. Estamos frente a un reto que se vislumbra luminoso a la vez que humano.

Todo es empezar. 

Cara a cara

P1000437.JPG

La calesa es un carruaje compuesto de tres o cuatro ruedas tirado por caballos con taburete delantero para el conductor de la misma. La palabra calesa procede del francés “caléche” y ta del checo “Kolesa”. En muchos lugares sobre todo turísticos se siguen viendo pasear por calles, y plazas. Algo que distingue por el encanto que tiene ir subido a ellas recorriendo las ciudades.

Luz crepuscular.

DQMC2568

Rafael Barreto, Jerusalén.

Crepúsculo, resplandor que antecede al ocaso y al alba. Esa luz que condensa toda la esencia de algo que termina y que después renacerá de nuevo. El principio y el fin de toda existencia y que muy pocas veces nos sorprendemos con ello. Las granes urbes no nos permiten disfrutar de esos momentos debido a la iluminación, a las prisas y al poco tiempo que dedicamos a descubrir. No llegamos ni a conocernos a nosotros mismos porque siempre estamos condicionados con el entorno, con el que dirán y con las ultimas tecnologías. Pasamos por la vida como un tren de alta velocidad sin paradas y sin en algún momento tenemos que hacerlo nos sorprendemos y también nos despistamos un pco por nuestra falta de costumbre. Una tarde, en algún momento y en algún lugar alguien quiso inmortalizar ese crepúsculo. Sobre los tejados de las casas el sol cansino de una tarde en Jerusalén propició ese encuentro con el objetivo de una cámara. Nada más bello cabe por decir.