Granada: desde el monte hasta el mar

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Pueblos blancos de Andalucía que emergen cual destino del tiempo y de su historia. Desde la pluma de Federico García Lorca hasta las bellas playas de fina arena. Entre el cante de sus barrios y el olor  de sus campos saludan al viajero bajo la mirada de tu Sierra Nevada. Amores, hechizos, lamentos y risas salpican los adoquines de tus calles y plazas, mientras algún sultán se esconde entre tus murallas. Baja desde el monte  el eco de los caballos andaluces y en alguna fuente de piedra dibujamos nuestro rostro para que permanezca aquí hasta que volvamos nuevamente a vernos. Es Granada la misteriosa y la eterna, la de sus patios floridos y de sus trenzas morenas. Como aquellas gitanilla que en un lienzo serpentean, como lindas mariposas que llevan el cante en sus venas. Granada refugio, solaz y  bravura. Granada mujer, historias y luna. Nadie te puede entender si han pisado tus calles y no han sabido leer la historia de tus pueblos, sentir la brisa de tus campos o el sabor a sal de tus costas.

Reportaje gráfico de Josefina Fernández.

Verano de 1973

Parque Güell

Madrid, La Almudena./F.V.

Alhambra de Granada

Alhambra de Granada./F.V.

Y pasaron dos veranos para que volviésemos a iniciar otra aventura. esta vez iba a ser más prolongada a la vez que intensa. Viajamos con la música de Mocedades y su tan tarareada canción “Eres tú” . La crisis energética mundial sacudía al mundo por la reacción de los países productores de petróleo. Allá lejos el presidente Nixon asumía su segundo mandato y se fundó el Frente Polisario para salvaguardar la independencia del Sáhara, que lo teníamos bien cerquita.El día 23 de julio de 1973 partíamos en el JJ Sister rumbo a la Península. Nuestro horizonte  estaba allá en esas tierras que me preparaban nuevas sensaciones y que a partir de entonces me hicieron crear un libro de ruta. Granada conquistó mi mano y de ella escribí lo mejor que encontré a mi paso por sus calles. Córdoba, Sevilla Madrid, Barcelona serían una sucesión de metáforas que con el tiempo fueron haciéndose forma en mi escritorio. Como si desde ese verano de 1973 se comenzó a escribir gran parte de lo que ahora soy.