«Balizas sí, va de listos no»

Y seguimos repitiendo la tan manida frase, «tonto el último» lo que sucede es que los tontos seguimos siendo nosotros. Los que nos lo creemos todo. La seguridad esta por encima de todas las cosas y más en lo que se refiere a las carreteras, a los medios de transporte. Muchos se llenan las alforjas con esa manera de persuadir y de hacernos temer siempre lo peor. ¿Quién inventó ese cacharrito de luz que está trayendo de cabeza a más de uno y del que se están beneficiando más de dos? Y por si fuera poca la fiesta hasta hay colas de espera para conseguirlos frente a la amenaza de multa inmediata. ¿No sería más lógico arreglar las carreteras, principales éstas de destrozar coches, trenes y los aviones todavía escapan de ese juego porque van por el aire? ¿Y ahora qué? hemos gastado un dinero sin necesidad. ¿Pero nos van a devolver el importe de dicho juguete? Si te he visto ni me acuerdo. Mañana sacarán de la chistera cualquier aparato o simplemente mirarán hacia otro lado porque de eso se trata. Balizas sí, ¿pero a que precio?. Al precio de otra tomadura de pelo como anteriormente fueron las mascarillas, el comité de expertos o esos días de reflexión que se tomó un presidente para gestar en la soledad de su palacio otra polémica.

Razones

En la vida siempre hay un hilo conductor que nos parece que favorece a unos más que a otros. Sin embargo todo lleva su camino y por más que busquemos a veces las razones dichas razones no son posibles porque todo pulsar, todo sentir y todo asumir lleva implícito el configurar, el verificar y también el opinar. Hoy buscamos razones a la desesperada para no hundirnos en el lodazal que estamos creando bajo nuestros pies. Las risas burlescas de quienes la rabia no les deja medrar y los resultados siempre se muestran en un bajísimo nivel por no hacer bien las cosas. Se esta desinflando ese globo multicolor que intentan volar. Pero la razón por la que ese globo imaginario repleto de amorfas promesas y descaradas decisiones no puede elevarse por la poca e irresponsable manera de gobernar. El hilo conductor de esas razones burlescas y de su sombra no hacen más que consumirse frente a los hechos probados y las mentiras descubiertas. ¿Qué razones busca hoy el hombre para salir de este encierro dictatorial que nos afea y nos afecta a todos? Existen quienes viendo este nauseabundo escenario no son capaces de romper cuerdas ni de destruir falsedades. Quienes tienen la obligación de defendernos carecen de posibles para hacerlo. El silencio arruina sus vocaciones y ya nada tiene el valor que tenía. No hay esperanza para el joven ni futuro para los que emprendieron la vida creando un futuro de progreso. Se les estrangula y se les somete con la amenaza de subir impuestos, ¿a favor de quién si cada día somos más pobres? Lo importante es el derroche y sorprender cada día con un juego nuevo. Todos quieren ser «alguien» en este mundo de telarañas y no se buscan razones para que no se dé un paso adelante. Ojalá todo esto haya sido solo un sueño, pero presiento que tendremos un difícil despertar.

Latidos

Hoy nos despertamos con tu sonar a través del profundo valle de la corona forestal. Pero ayer también no hiciste escuchar tu latido eterno. Tu sentir entre las lavas y el aviso de estar más vivo que nunca. Teide, nombre que te hace internacional y valiente. Seductor y calmante cuando en el ocaso revistes de paz la mirada de quienes hasta ti se desplazan en los días de soledad y confusión. En esa lucha constante del ir y venir de la vida. De una soledad impuesta a una soledad deseada donde donde la paz y la renovación se unen haciéndonos más conscientes y más verdaderos. Tu lenguaje es mucho más que eso. Es el pulso sosegado y cálido de un «gigante «protector.

Desde Canarias

Desde Canarias a Tarifa viajaron las semillas de olivos y de acebuches hasta Noruega para quedar guardadas en el «Arca de Noé» vegetal y donde se encuentra el banco de más importante para la garantía de alimentación en la humanidad. En la localidad Noruega de Svalbard se encuentra este búnker que guarda la continuidad de todas semillas del mundo. No se trata de su plantación sino de asegurar el reservorio genético que las conservará durante años. En esa montaña helada y a -31ºC la Bóveda Global de semillas perpetuará en el tiempo el mantenimiento alimentario del mundo.

¡Que vivan los novios!

San Valentín viene a visitarnos un año más y cada vez lo encontramos más insustancial e irrelevante. El amor por el cual este divertido Santo apareció en nuestras vidas se ha ido desvirtuando para dejar paso al negocio de muchos que han visto en este día un motivo para la obligación de regalar aunque apenas creamos en ello. Bonito sí, pero a la vez ya nada tiene que ver con el verdadero «amor» porque éste no necesita de recuerdos ni aniversarios. Únicamente de continuidad, respeto y admiración. Cosas como así que ya no están en nuestra agenda diaria, ni en nuestras redes sociales porque la monotonía es contraproducente y manipulable. Ser más reales, más conscientes y valorar los pequeños detalles del día a día no necesitan de fechas ni de compromisos. Y » para siempre» suena perfecto contigo a mi lado»

Cuando la imaginación rompe las normas.

«La belleza es el resplandor de la verdad y como el arte es belleza, sin verdad no hay arte» ( Antonio Gaudí)

Se cumplen 100 años de la muerte de Antonio Gaudí. Máximo representante del modernismo catalán. Su personal estilo de crear le hacen un fiel observador de la naturaleza volcando en su obra ese sentimiento de crear belleza donde ya existe. Su obra maestra, la Sagrada Familia está a punto de ser coronada, una obra más de su extraordinario legado. Según palabras del mismo Gaudí «La arquitectura es la ordenación de la luz». Sobran las palabras.

La despensa

La despensa era como la caja fuerte de nuestra casa. Allí guardábamos lo más preciado, los alimentos. A pesar del tiempo, del lugar y de las exigencias de cada uno la despensa siempre nos habrá sacado de algún apuro e imprevisto. A parte de claro está ese rincón de la casa que nos proporciona seguridad.

Que siga la música

Que siga la música y no dejemos de bailar. Todo se cura con una fiesta a pesar de las lamentaciones diarias de esta crisis social y su debilitamiento. Desintegración institucional y demasiados puntos a tener en cuenta en esta escalada del deterioro de los valores éticos de nuestra sociedad. La música sigue y barniza muchas de las cuestiones que a diario florecen y desgarran la humanidad del ser humano. Apariencias preparadas y empaquetadas donde las mentiras diseñan promesas y carpetazos a las verdades que hoy por hoy solamente son tachadas de «bulos» por no decir verdades. A medida que esta tela de araña se va haciendo más y mas grande parece que la música es el único eslabón de este documental de horror que muestra el lienzo depravado de nuestra sociedad. Y la música sigue mostrándonos el lado más cálido del hombre. Las fiestas se viven al margen de la actualidad pero también se pespuntan entre las generaciones que hoy por hoy solo desean vivir el momento. Mientras los desfiles y los pasacalles comienzan a colorear las calles en este tiempo de carnaval la historia de los pueblos seguirá inmersa en informes, grabaciones y delitos por juzgar. Ritmo y armonía al unísono de un futuro tan incierto como un tiempo de carnaval.

Un instante encantador

Que sólo se queda el hombre cuando intentamos sumergirnos en esos reductos tecnológicos que más que abrazar separan. Separan nuestra manera de ser de la que hemos tenido siempre. Separan a las personas que ya no sienten la compañía de un rato de charla por un mensaje frío desde el otro lado de una calle. Una calle poblada de muchas personas como nosotros. El diálogo, la pregunta directa o simplemente un gesto de alegría o asombro que podría arrancar hasta una sonrisa en la persona que tenemos delante. Ese momento, ese instante tan especial que se ha diluido de toda relación humana. Por desgracia muchos animales llegan a relacionarse más que nosotros. Hoy mientras la calles se visten de color y música por las carnestolendas quizás se produzca algún contacto más natural entre los partícipes pero como flores de un día quedarán solo en el recuerdo. Ese instante tan especial es que podemos procurar que sea algo que nos incite al comienzo del cambio. Al valor de la palabra y al contacto cálido entre las personas.

«TIEP», estar en contacto

«Camina como si estuvieses besando la tierra con los pies» . Es bueno hacerse esta reflexión de vez en cuando. ¿Cuántas veces hemos ido por el mundo sin apenas percibir que todo el peso de la naturaleza está bajo nosotros. La Madre Tierra es la mayor muestra de ejemplaridad que nos ha regalando la vida. Esa cualidad de ser ejemplo para todos. Manifiesta su conducta sabia y elocuente frente al comportamiento de las personas. Influye en nosotros como el docente que influye positivamente en sus alumnos sacando de ellos lo mejor. Esa virtud natural de crear los cimientos que toda persona necesita transformando los malos hábitos en lecciones de prosperidad. Porque como dicen «la naturaleza es sabia«. Y qué poco sabemos . Solamente nos asusta cuando convulsiona contra nuestros malos hábitos y nuestro poco respeto hacia ella. El cambio climático se abandera hoy como algo de lo que muchos se enriquecen mientras que otros no son capaces de sentir la propia tierra bajo los pies. El libro de la naturaleza está abierto día y noche y la tierra procura hacer bueno lo que ya está destrozado. Una tarea difícil porque el hombre no admite lecciones. El saber no se compra, solamente se aprende. Desde lo más remoto e inaccesible hasta aquello que jamás nos hemos parado a contemplar. Como bien dijo Sócrates; «No puedo enseñar nada. Sólo puedo hacerles pensar» Y de eso estamos a años luz de la verdad y el compromiso.

Hace tiempo leí algo que me inspiró a pensar en la ejemplaridad de la Madre Tierra. «Un día me fui al bosque porque quería vivir deliberadamente, enfrentarme a los hechos esenciales de la vida y aprender lo que ésta tenía que enseñarme para no descubrir, al morir, que no había vivido» . Henry David Thoureau.

Caperucita Roja

¿Cuántos de nosotros disfrutamos en su momento con la tierna historia de Caperucita Roja? El escritor Charles Perrault nos versionó dicha historia que incluyó en un volumen de cuentos dedicados a niños- Pero su narración fue muy desgarradora y fuerte. Más tarde apareció otra versión escrita por los hermanos Grimm en la que se dulcificó dicho contenido dando una ejemplar enseñanza frente a los peligros que podemos encontrarnos en nuestras decisiones, en nuestras aventuras. Dichas narraciones me hacen hoy recordar lo cerca que nos encontramos de dichos escritores a pesar de los años transcurridos. ¿Existe Caperucita Roja en nuestra sociedad? A modo de comentario yo diría que sí, solamente que de otra manera. Las redes sociales vuelven a ser como la cestita que portaba Caperucita Roja y llevaba a su abuela que estaba enferma. Todo lo que un joven o un niño desearía tener. Disfrazada de promesas y de sueños realizables se abren frente a nuestras pantallas creando un mundo maravilloso para aquellos que buscan llenar su existencia, conseguir su sueño y viajar a mundos pocos conocidos. ¡Ahí está el lobo!. En esos mundos conocidos al que se accede sin que tus padres lo sepan. Sin que tu experiencia de la vida te sirva de coraza y tu frágil situación frente a lo desconocido te haga caer. Muchos de los que fueron víctimas de estas «Caperucitas» se sienten arrepentidas. Otros por desgracia no llegan a tanto porque se perdieron en el camino a la casa de su abuelita. Muchos de los que dicen que no creen en los cuantos se convierten en los mayores analfabetos. ¿Por qué no dejar que la experiencia de la vida nos enseñe lo que es realmente la mayor experiencia sin pantallas ni redes sociales?

El movimiento del mar.

La libertad es como el movimiento del mar. Consiste en hacer todo lo que no perjudique a los demás. Vivimos entre los sórdidos canales de políticas dictatoriales donde el liderazgo está agazapado por el miedo y la confusión y donde las democracias se disfrazan para engañar como arma arrojadiza la que nadie tira pero todos empuñan. Libertad que tienen los hombres de obrar de una manera o de no obrar por lo que será responsables de sus actos. En los sistemas democráticos es el derecho del valor superior a la libre determinación de las personas. Aquellos que juegan a ser emperadores solapando sus impulsos de enriquecimiento y haciéndose con el dominio de las personas mediante el miedo y el engaño. «El mar es perfecto, no importa la estación del año que sea»

Árboles caídos, vidas rotas

Nos acostumbramos a mirar al otro como nuestro enemigo y a veces la vida nos da una lección ejemplar de que estábamos equivocados. Hoy los árboles, los grandes árboles siguen cayendo aunque nos parezca mentira. Las falsas historias y las acusaciones provocadas porque no aceptamos que nos digan lo que somos capaces de hacer se están convirtiendo en la relación del hombre con el hombre, de la mujer con la mujer y de los intereses creados hasta que conseguimos nuestro fin. Qué sucia combinación para lograr una estabilidad emocional que nos afectará a nosotros y a todo nuestro entorno. Y lo más dramático es que a nuestros descendientes más directos les tatuaremos de por vida nuestras disciplinas incorrectas. La ola de la vida sube y baja pero jamás pierde su orientación hacia el naciente y su reflexión hacia el poniente y es que en cada unos de ellos se va rubricando nuestra personal historia. El que juega con fuego termina por quemarse y aunque pasen cien años la verdad reverdece como el árbol. En su entorno se ha ido trasfigurando pero no ha dejado de expulsar su aliento. Hay historias que se escriben y otras que las escribimos nosotros mismos pero hay que tener cuidado pues el pulso falla en algún momento a pesar de nuestra sobrada experiencia. Paseo por el parque a diario y me encuentro con esos árboles caídos que llaman mi atención. Busco en su sombra la verdad de su misterio y hasta me atrevo a crear hilos de esperanza con los brotes verdes que asoman desde el tronco en busca del sol.

Agua que no has de beber

Déjala correr y con ella todos esos malos prejuicios que hemos ido almacenando en nuestra mochila a diario. Paisajes de invierno que ya se acurrucan junto a nuestros hogares. Con la resaca de esos sueños compartidos en estos días se deshacen nubarrones de incertidumbre y hastío que quizás nos vayan dejando mal sabor de boca. Pero hay que remontar la montaña del emprendimiento aunque nos cueste un poco afianzar nuestras pisadas y restablecernos de tantos desengaños. Dejemos correr el agua y que la tierra se harte de ella para poder dibujar en nuestras ventanas coloridos paisajes de luz y de alegría. Pero el hombre sigue empeñado en hacer de la maldad una victoria y eso no lleva a buen puerto. Pero mientras se escuchen reír a los niños en las plazas y contar sabias historias de vida a nuestros mayores siempre habrá esa sensación de esperanza como la que el río nos demuestra que «agua que no has de beber, déjala correr». Deshacernos del pesado equipaje y afrontar nuevos retos. Es la mejor manera de avanzar.

Tocar el cielo

No todos pueden tocar el cielo pero sí imaginarse una vida mejor. Alejar los problemas e intentar solucionarlos es una tarea ardua y penosa. Hoy en día todo tiene un valor preestablecido y si no estás convencido de tus posibilidades se te viene el mundo abajo. Hay que entender que no todo tiene las mismas soluciones ni tampoco todo se mide con la misma regla. Pero estamos agobiados porque no queremos quedarnos atrás y forzamos la máquina de nuestro sistema natural hasta hacerle daño. Todos podemos tocar el cielo, solamente que a unos les es más fácil que a otros. Hagamos una pregunta: ¿sabemos en realidad que cielo queremos tocar? No es fácil porque nos acomplejamos al ver que otros pueden hacerlo antes. Sin embargo no desesperemos y encontremos la razón más acertada que nos hará llegar a él. Porque el cielo no está tan lejos. Son fechas en las que queremos regalar un trocito de cielo a nuestros seres queridos. No comprometamos nuestra existencia con el valor de las cosas. Todo puede llegar a estar a nuestro alcance.

Tierra peligrosa

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¿Cuándo escribir un libro te hace ser más importante? Si lo eres jamás lo perderás pero si no es así acabarás en la trastienda de los libros olvidados. Estaba dando un paseo en un lluvioso domingo de noviembre cuando me sorprendí al ver sentado en el Parque de la Alameda en Santiago de Compostela, a Ramón María del Valle-Inclán. Grata sorpresa la mía pues iba absorta en mis pensamientos y esto me hizo volver a esta triste realidad en la que España se encuentra metida. Aunque todos piden fiesta y parece que nada les importe el caldo de cultivo sigue bullicioso bajo nuestros pies. Es tierra peligrosa. Como un mercadillo navideño revolotean los nuevos políticos dándose zarpazos de venganza y coces de absurdas promesas. Y yo seguí acordándome de mi encuentro con el literato, más aún en estos días. ¿Qué se esconderá bajo sonrisas maliciosas donde los secretos engordan hasta hacerse visibles? Negocios y oscurantismo es lo que se distribuye bajo los manteles. Y ahora toca la confesión disfrazada de tantos y tantas mentiras durante cuatro años de legislatura. ¿Qué enseñanza nos puede aportar algo que ha sido lo que todo hemos vivido y sabemos de antemano el despropósito de este gobierno? Vamos a contar mentiras otra vez. Hay quienes escriben un libro en un rato de ocio. No, ¡eso es imposible!. Bueno si te lo escriben a golpe de talonario es bien distinto. Y termino con dos frases de nuestro literato en mayúsculas que recuerdo. «El orgullo es el más fatal de los consejeros humanos. En España el mérito no se premia, se premia el robar y el ser sinvergüenza. En España se premia todo lo malo». Ramón María del Valle- Inclán.

Cuestión de adaptarse

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Nos adaptamos a todo, nos guste o no intentamos continuar con nuestra rutina a pesar de estar en contra de ella. Nos dicen a diario que hay que ver el lado positivo de las cosas pero lo que es positivo para ellos quizás no lo es para nosotros. Estamos encalados a un tiempo que ya no nos corresponde pues la razón de las personas es ir construyendo futuros y sobre todo cuestionando muchos de los mandamientos que nos están haciendo cada vez menos libres. Observamos la atrocidad con la que intentan manipularnos y lo vemos como algo normal. ¿Será que nuestra conciencia y razón de ser se halla tan manoseada que no percibimos dichas sensaciones?. Siento pena por España y también por la Humanidad. ya no existen miradas hacia la luz ni tampoco sombras bajo las que cobijarse. Terminamos un año nefasto y sin lugar alguno para las páginas más relevante de la historia ya que en ellas no hay nada de lo que no avergonzarnos. Por eso no es cuestión de adaptarse, es hora de revelarse contra la ignominia de las naciones, la dictadura de los gobernantes y sobre todo encontrar el fundamento común que sea capaz de halla un solo motivo por el cual no intentemos cambiarlo.

Haciendo camino

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Recorrer el camino es avanzar, siempre que nuestros pasos sientan ese camino. Hay muchos que hacen camino sin apenas saber por donde han pisado. Esa es la escusa de aquellos que intentan comerse el mundo y jamás han salido del vestíbulo de sus casas. Arrebatar la ilusión a otros no es hacer camino, es enterrarse más y más en su propio lodo hasta que se hunda en él. Serpenteando por pueblos, parques y campiñas estuve haciendo camino. No me tracé una ruta específica porque me gusta improvisar, salir de la monotonía y encontrarme con esas sorpresas que te regala de vez en cuando tu aventura personal. Salir del vestíbulo de mi casa y encontrar ese mundo tan igual al mío y sin embargo tan distinto. Igual que una lección nueva que te proporciona grandes enseñanzas. Haciendo el camino recibí la lluvia y casi me empape con ella pero fue enriquecedor porque me servía, una vez más, de limpieza y de renacer. Sobre las cansadas hoja marchitas del parque de la Alameda dejé muchas historias y tejí otras nuevas en este otoño atípico que vivimos y no conseguimos acostumbrarnos. El olor a lluvia y humedad me servían para trazar nuevas aventuras y encontrarme con otros mundos. Porque desde Finisterre podemos llegar mucho más lejos. Si hacemos camino.

Declaración de los derechos del hombre

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No quiero hacer un discurso del que muchos pasarán. Únicamente he buceado un poco entre mis notas y me he quedado sorprendida con esta película que lo resume todo. «Esta es mi tierra», película del año 1943 que refleja con toda sencillez el momento que atraviesa la humanidad y por desgracia estamos incluidos. Pronto celebraremos el Día de la Constitución Española y creo que sería prudente hacer mención a la Declaración de los Derechos Humanos. Artículo 1º; todos los hombres nacen y permanecen libres con los mismos derechos. Artículo 2º: La finalidad de los partidos políticos es la de proteger los derechos inalienables del los hombres. Artículo 3: El principio de todo gobierno reside en la propia nación. No hay autoridad que no emane única y exclusivamente del pueblo. Artículo 4º : La libertad nos faculta para poder hacer todo aquello que no perjudique a los demás. Artículo 5º: La ley tiene derecho a prohibir todos aquellos actos que puedan perjudicar a la sociedad. 6º: La ley es la expresión de la voluntad de un pueblo y debe ser igual para tos ellos. Ahora me atrevo a preguntar: ¿Qué es lo que se festeja en España el día 6 de diciembre? Termino con la frase que el viejo profesor de la película intenta inculcar los verdaderos derechos humanos. «Adiós ciudadanos».