
«Donde quiera que haya suelo, agua, roca o aire sé, Querida Madre Tierra, que estás ahí,, nutriéndome y dándome vida. Estás presente en todas las células de mi cuerpo. Tú eres mucho más. Tú eres yo». (Thich Nhat Hanh)

«Donde quiera que haya suelo, agua, roca o aire sé, Querida Madre Tierra, que estás ahí,, nutriéndome y dándome vida. Estás presente en todas las células de mi cuerpo. Tú eres mucho más. Tú eres yo». (Thich Nhat Hanh)

Las personas que eluden los comportamientos morales que deben a la sociedad y más aun a aquellos que más cerca están de ellos. No aceptan el verse comprometidos a subsanar sus errores. Porque los errores los cometemos todos y existen innumerables formas de dejar esos comportamientos hacinados en nuestra memoria y que por supuesto nos hacen mucho daño. Somos los dueños de nuestros actos y también de nuestras decisiones pero parece que todo lo sabemos y de todo lo que no nos gusta podemos escapar llevándonos por el medio mucho dolor y frustración. Un compromiso moral no solamente es un lazo que nos une a alguien, es el valor que concedemos a quienes están a nuestro lado y que por nada nos harían daño. Es como andar por las extensas praderas y encontrarnos de repente una puerta cerrada sin justificación. Sin identidad. Dejando tras de ella todo lo que había y ya no hay. Todo lo que era muy importante y, sin motivo aparente frustra toda la relación entre ambas personas. Puede ser que dicho impedimento sea por una amenaza, aislamiento o imposición de algo que no garantiza una felicidad o un compañerismo. Somos víctimas de esa «moralidad» relativa donde no existe nada y desde donde jamás podremos volver por el camino. La puerta está cerrada.



Pero el concepto de éxito es tan particular como la propia huella digital. Depende de nuestras posibilidades, disfrutar del camino y no solo del resultado. Muchos hablan del éxito pero pocos saben lo que significa Utilizamos el término mecánicamente. Queremos ser profesionales, exitosos. Generalmente creemos que alcanzar el éxito es no tener que preocuparnos por nada, que los demás halaguen tu labor y consigas un cargo directivo. Lograr lo que nos proponemos no es siempre el final feliz de una historia. «Ten cuidado con lo que deseas porque podrías conseguirlo»

Si nos paramos a pensar en el camino de la vida no estamos solos. Existen las personas que nos protegen y nos ayudan, condicional o incondicionalmente, y los árboles. Éstos no nos fallan nunca. Podrán confundirnos algunas veces por la idiosincrasia del paisaje pero jamás con la intención de producirnos algún daño. Sin embargo el hombre no ha sido muy respetuoso con ellos e incluso ha tratado de eliminarlos. No cabe duda de que en los árboles se encuentra gran parte de nuestra existencia porque nos proporcionan la madera, la resina, los frutos y sobre todo que nos dan cobijo. ¿Estamos concienciados de que son una parte muy necesaria para la vida? Yo me atrevería a decir que muy poco. El fuego es su mayor enemigo y por eso es el hombre el verdadero ejecutor de esa matanza intencionada que cada vez se extiende más por nuestro planeta. Somos capaces de ir a la luna y sin embargo no somos capaces de responsabilizarnos de ellos. Los guardianes del camino deben estar considerados y respetados por el hombre. Cuando seamos capaces de revertir sobre la naturaleza un uno por ciento de lo que ésta hace por nosotros podremos considerarnos adultos y responsables.

Mayo mes vibrante por su exaltación a la naturaleza primaveral, tradiciones y la celebración científica de la luz. La fertilidad y el renacer de la naturaleza. Punto álgido de la primavera con sus días más largos y la floración de sus liriros. Mayo donde también celebraremos las fiestas con raíces ancestrales y el día 16 Día Internacional de la Luz que conmemora el primer láser descubierto en el año 1960. El mes donde sus flores bailan al son de la brisa y los buenos augurios para el verano se comienzan a entretejer en los márgenes de los caminos. Cuando el sol acaricie nuestro rostro y el olor a flores y a fruta inunde los parques y las avenidas. Los farolillos se encienden y la música entona las canciones populares. Salir y encontrarnos con la vida en su máximo esplendor.

«El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho» (Cervantes)
«Uno no es lo que es por lo que escribe, sino por lo que lee» (J. L. Borges)
«La lectura es a la mente lo que el ejercicio es al cuerpo» (A. Adisson)
«Jamás viajo sin mi diario. Siempre debería llevarse algo estupendo para leer en el tren» (Oscar Wilde)
¡Feliz día del libro!



Las miniaturas en los manuscritos y libros ilustrados de la Edad Media eran pinturas o dibujos incluidos en escenas y composiciones de temas de su etapa histórica. Arte sacro, vidrieras de catedrales, iglesias de arte gótico o románico. En el siglo XVI la imprenta irrumpe restando protagonismo a dichas creaciones. Manuscritos ilustrados del antiguo Egipto, siglo 2000 a. c. El término miniatura viene de «mínimum», óxido de plomo de color rojo y utilizado como componente de la tinta que se empezó a emplear como iluminación de los códices manuscritos en letras capitales, márgenes etc. Los retratos en miniatura comienzan en el siglo XVI. Hoy en día la conservación de dichas obras llevan un estricto mantenimiento por parte de restauradores muy cualificados. Son etapas de la historia de la Humanidad que jamás volverán.



La infancia no es simplemente una etapa cronológica sino que conforma una fase crucial y que define el desarrollo integral de cada individuo. Los niños son sujetos de derechos y no solo receptores de experiencias. En la Edad Media los niños eran vistos como adultos en miniatura haciéndoles asumir tareas de mayores. Pero la infancia es la mejor etapa de la vida. La felicidad es un estado subjetivo que varía en función de cada persona. ¿Qué es una infancia felíz? Dinamarca es declarada todos los años desde 1973 el país más felíz del mundo y su secreto está en su estilo de crianza porque desde pequeños se les enseña a estar en contacto con sus sentimientos.

Miramos a los niños de la guerra y sabemos que sus secuelas serán su herencia de vida si logran escapar de ellas. También los niños son víctimas del hombre, en cualquier entorno social y cultural. Hay mucho por hacer y por decir, pero jamás podremos apagar la sonrisa de un niño felíz por muy «enfant terrible que éste sea».

En el año 1453 la caída de Constantinopla selló el fin de Bizancio y marcó el inicio de una nueva era. Según dijo Platón «los únicos que han visto el final de las guerras son los muertos». Y el mundo continúa girando y creando entornos de destrucción y muerte. Así se coronan los que nunca van a la guerra sino que las dirigen desde sus atalayas de poder. Primavera recién estrenada. El principio del fin no es una historia de buenos o malos. Las guerras consolidan el aspecto más miserable del ser humano. Constantinopla, una ventana que cerró e la historia. «Junto al árbol carcomido mil flores reverdecen, junto al barco hundido mil flores se pasean» (Tao). Una nueva era se está fraguando en el mundo. Con sones de apocalipsis y mentes pensantes que elucubran ¿nuevos amaneceres? o destrucción total de la humanidad. Que cada uno saque sus propias conclusiones.

La noche se estrenó como una novia susurrante bajo el resplandor de aquella tormenta. 24 de marzo Canarias estaba observada por el mundo en la ánomala situación atmosférica que vivía. Parece que no existen las tormentas ni tampoco las borrascas pesadas como lo ha sido Teresa que sin lugar a dudas a marcado la excepción. Bajo ese cielo a punto de cerrarse al día las descargas elétricas de los rayos dibujaron durante muchas horas la silueta del mar. Un mar que se vestía de tristeza y de rabia levantando su oleaje desafiante frente al poder del hombre. Nadie podía deterner el proceso que envuelve una borrasca como la que ha sacudido el archipiélago. Menos mal que los alísios sabrán volver a nosotros haciendo de este encuadro de la geografía de España el lugar «afortunado» al que pertenecemos. Eso sí, sin olvidar al gigante bajo su espesa capa de nieve que contempla y susurra a la vez que vigila.

La guerra siempre ha sido un tema que ha sacado mucho rédito a aquellos que gustan favorecerse de las desgracias y elevarse en pedestales de barro para contemplar al mundo desde arriba. Siempre hay algo en la vida si estamos dispuestos a explorarla como un misterio sagrado. El poder y las creencias incitan a ellas. La vida y lo que crees están determinados por la conciencia de los que necesitan creer porque carecen de la misma. Hemos visto multitud de guerras desde que el mundo es mundo y todas ellas han terminado de la misma manera «haciendo daño». Hoy observamos una manera nueva de cometer este conflicto. Ya no se trata de honor, ni tampoco de justicia, solamente impera el poder de la destrucción. La guerra de Trump es el más claro ejemplo de tener para destruir. No importa el costo solamente impera el ser considerado como el único que es capaz de lo que está haciendo. Enfrentar al mundo contra el mundo. Al hombre contra el hombre. Ya no hay guerras de papá, ni tampoco de opinión. Vivimos en un mundo donde el hombre se ha quedado mudo y al que aún conserva un poco de voz lo amordazan. Una sociedad donde nos creemos todo lo que nos dicen y aún así seguimos creyendo. No es justo ser mentiroso, ni cojo ni parlanchín. Las creencias son arrastradas por las tierras, lodos y sangre de otros ya que nunca ensuciamos nuestras propia botas. La guerra de Trump es el complejo paisaje emocional de la naturaleza humana. Atreverse o morir.

Buhardilla, parte de un edificio situada bajo del tejado con techo en pensdente y destinada a vivienda u otros usos. ¿Quién fué el inventor de la buhardilla? Francois Mansart, aunque dicho arquitecto francés tomó referencia de ella de la arquitectura italiana. Fué el introductor del clasicismo francés del siglo XVI. La mansarda cuyo nombre viene dado por el apellido de su creador es una ventana situada para recibir la luz o ventilar el desván. Hecha de pizarra y dando por resultado el elemento ornamental del edificio. Las buhardillas han sido protagonistas de muchos relatos y biografías. Lugar preferido para aquellos que buscan tranquilidad o refugio (Ana Frank) y donde la imaginación y la historia de cada una de ellas envuelven la narrativa y la personalidad de sus autores. Sería el sobrino- nieto de Francois Mansart quien lo prestigió al utilizar dicho diseño en el Palacio de Versalles.

Hoy en día dicha habitación es un complemento más de una casa en los más altos niveles de acomodo, distinción. Donde mirar al cielo se convierte en un pasatiempo, dondel palpitar de la vida y de los sueños duermen en el letargo de un tiempo que fué.

Hace muy poco que el Año Nuevo chino ha sido el protagonista. Comenzó el 17 de febrero del 2026 y terminará el 5 de febrero del 2027. Presagio o acierto ya que se trata del año del Caballo de Fuego. Dicha energia surge cada 60 años cuando el signo del caballo se une con el elemento fuego. Pero el fuego está muy presente hoy en todo el mundo iluminando los cielos y destruyendo ciudades. ¿A dónde se dirigen? Solamente se me ocurre que hacia la imposición del terror. ¿Quienes los montan? Aquellos que son capaces de burlar a la paz. «Siempre hay algo más en la vida si estamos dispuestos a explorarla como un misterio sagrado en el que nuestras creencias personales son los verdaderos componentes de la realidad«. No hay realidad sin tiempo ni tampoco conquista sin traición. Cuando el cielo despliega su cortina vemos cruzar esos caballos de fuego que han sido diseñados para el mal. ¿Cuánto tiempo permaneceremos anclados en el otro lado de la carretera viendo pasar sus estelas de fuego que ensucian, que destruyen y que por desgracia el hombre las necesita para llegar a ser. Una lástima.

Shhhh…..silencio. El silencio es el único amigo que jamás traiciona. El silencio se adentra en la multitud para ahogar el clamor de su propio silencio. Es el gran arte de la conversación. Para recordar el silencio será nuestro mayor aliado junto al tiempo, porque el tiempo pasa y no vuelve atrás. En este constante cambio que nos tiene sumidos en rutinas estresantes viendo como el tiempo se escapa frente a nosotros sin poderlo contener. Darnos importancia de que el tiempo se va es la mejor vacuna contra la tristeza por eso los recuerdos son tan importantes en nuestra vida, en éste lado de la vida, donde conservamos las pinceladas de aquello que un día se fué pero que no se ha separado de nosostros. Olvidamos mucho y más aún cuando el interés se escapa de nuestro control y solamente creamos mundos de satisfacción, fiesta o niveles exagerados de poderío y destrucción. Nos hemos olvidado de que las guerras matan y sin embargo hacemos lo posible para involucrarnos en ellas. El recuerdo se ha menospreciado y únicamente lo hacemos visible para enfrentarnos a los demás. Si dejas que el tiempo pase sin hacer nada te darás cuenta de que solo se vive una vez. Nuestro destino nunca es un lugar sino una forma de ver las cosas. Los atentados y las masacres no caben en el olvido porque pertenecen ineludiblemente al tiempo, al ahora, y hemos olvidado que nuestra vida se acaba. «Cuando las voces suaves mueren su música vibra en nuestra memoria» (Petty Byssche)

Estamos anclados ante una realidad que apenas sabemos lo que tenemos, donde estamos o hacia donde vamos. Encontrar soluciones es difícil ya que apenas sabemos lo que en realidad queremos. Nos contentamos con ese ir y venir de nuestra programada existencia sin hacer un ápice de conclusión donde la ilusión se descompone al instante y la realidad nos va dejando poco a poco al descubierto ¿A qué árbol nos podríamos agarrar si de verdad necesitáramos hacerlo? Muchos desengaños y también muchas burlas grotescas que de los labios de muchos solamente ennegrecen un panorama oscuro y hostil que crece día a día. Todos al unísono nos atrevemos a condenar a aquel que no es de nuestro agrado pero que sin lugar a dudas encuentra ese pasillo para desafiarnos ¿Adivina cómo quedará la humanidad si todo aquello que se ha convertido en juguete preferido de algunos y harán lo posible por salirse con la suya? La adivinanzas o acertijos han estado en nuestras vidas desde tiempos inmemoriales para hacer trabajar nuestro cerebro y salpicar con poco de intuición todo aquello que, estando frente a nosotros, no somos capaces de descifrar al instante. Juego de niños, de abuelos, de amigos que desde siempre han unido la palabra a otra manera de descubrir lo que nuestra imaginación puede llegar a hacer. Adivinar es predecir lo futuro o descubrir lo oculto por medio de agujeros o sortilegios. Es adivinar la verdad por muy oculta que esté.