Vencedores y vencidos

Alguien dijo en una ocasión;  “Nunca escribas sobre un lugar hasta que estés lejos de él”. Me pongo la tarea de hacerlo porque, si bien estoy lejos lo siento cercano por mi condición de europea. Vencedores o vencidos, ¿quién es quién? Lejos del bombardeo internacional de los medios de comunicación es hora de ser. Difícil decisión para quienes aún no están situados en el margen de todos los acontecimientos que hoy deciden el futuro de Europa. Este es un problema muy complejo y para indagarlo necesitamos una mente capaz de mirar, observar y considerar. Una mente científica que no falsee, que no coloree lo que está viendo. Una transformación en el proceso mismo de la mente. Todo conflicto en cualquier nivel de la conciencia, superficial o profundo, es un factor de deterioro. La estructura psicológica de nuestra sociedades esta  encasillada porque estamos impelidos por la ambición, adoramos el éxito y condenamos el fracaso. Esta es nuestra suerte y para eso hemos sido educados. Rebelarse dentro del molde es ser delincuente y eso es muy fácil de hacer. La verdadera rebelión está en comprender y no dejarse llevar por las innumerables influencias que están constantemente incidiendo sobre nuestra mente. La sociedad va  despertando y con ello  deshaciendo los patrones que se establecen desde arriba en beneficio de ellos mismos. Vencedores o vencidos, nadie debe calificarse así cuando  todos los miembros de una comunidad tienen el derecho a decir su futuro. Lo que no es justo es que sean siempre unos pocos los que impongan las condiciones según sus apetencias e intereses.

Vacuo

Y el libro se abrió

El cesto de las expectativas quedó vacío. Si no hay buenos ingredientes el puchero queda soso e indigerible. No se puede alardear cuando no se sabe lo qué se está buscando ni tampoco cómo hacerlo. Está un poco perdido el capitán de la nave. Se ha limitado a colocar unos timoneles nuevos, fresquitos para librocampear el temporal, pero no es suficiente. El peso no está nivelado  y dudo que pueda llegar a estarlo porque lo que realmente se necesitan son “agallas”  para hacer frente a los embates del temporal o galerna en la que está sumido ese navío que es España.

El juego del gorgorito o marioneta que en estos últimos días han venido representando es un insulto más hacia la ciudadanía que un día depositó su confianza en ellos. Misterio, guiños y frases inconexas para desviar la atención fueron los  únicos  contactos en los pasillos. Las risotadas no caben en esta historia. De un asunto serio se ha pasado a un “asunto serio pero con risas” y eso desprestigia aún más su imagen Y el libro azul se volvió a cerrar entre las medias tintas que en él ya había. No nos cabe el final feliz, pero si que me atrevería a terminarlo “colorín colorado este cuento ha terminado” ya que  es así como vaticino esta aventura.