En el límite del bien y del mal

¿Dónde se encuentra? En los tiempos que corren apenas apreciamos lo uno de lo otro. Todos avanzamos al unísono cuando vemos algo o a alguién saltándose la barrera de lo que está bien o está mal. Todos en manada y más de uno de ellos ni tan siquiera sabe a donde les lleva tal marcha. Algo estaremos haciendo mal para que esta sangría de hechos bandálicos, esa violencia desmedida que se ve a diario y donde nadie puede meter un poco de orden, nos está conduciendo a un sendero sin luz. ¿Donde está el bien y dónde está mal? . Se nos escapa ese hilo divisorio en ese revolutun que nos envuelve y nos hace ir como borregos ignorando porqué estamos ahi. En el caldo de cultivo de esta revuelta sociedad en la que todos estamos implicados y en la que muy pocos hacemos caso omiso de lo que sucede se reestructura un ambien social pésimo y tal vez doloroso. Pensamos en las vacaciones y en cambiarnos de coche sin saber que a la vuelta de la esquina está todo por descubrir. A Cristóbal Colón se la tienen jurada y más de uno ya trata de hacer su agosto con las miserias del vecino. ¿Bien o mal? El límite se ha borrado porque los que hoy nos dicen blanco, mañana nos dirán negro. Porque la cueva de Alí Babá está bajo mínimos y aún así se siguen disfrazando verdades como puños. En esta libertad trastocada que nos muestran a diario ya se escriben demasiados desengaños que iremos descubriendo una vez se abran las puertas de este estado de alarma. Rejuvenecer el desarrollo de este país va a ser una tarea de chinos (con perdón).

La sabiduria de lo ordinario

Hemos pasado por alto tantas cosas en la vida que hoy carecemos de archivos de todas esas cosas que de un modo o de otro han sido claves en nuetro crecimiento. Vivimos en una sociedad centrada en resultados rápidos, a corto plazo, sin pararnos ni un ápice a pensar en las consecuencias que eso conlleva. La ignoracia y la represión de la realidad nos hace atrincherarnos en mundos oscuros y sin salidas auténticas ante las evidencias, haciéndonos ciegos frente a esa introspección en nuestro ser más íntimo y veraz. Lo que diariamente se cruza a nuestro lado es pura rutina y muchas veces ni nos damos cuenta de ello. Ahora que ya hemos decubierto que más lo sencillo era lo más importante es necesario no olvidar. Valorando ese aprendizaje que hoy nos resulta enriquecedor y que hasta hace escasos meses apenas muchos ni conocíamos. Y voy a terminar con algo sencillo a la vez que asombrosamente perfecto: «Ver al mundo en un grano de arena, y un paraíso en una flor silvestre. Tener al infinito en la palma de la mano y a la Eternidad en una hora». (Blake)

Contrareloj

Querer correr mucho más que el tiempo es un error imperdonable además peligroso. Hoy queremos controlarlo todo demasiado y quizas por eso nos adelantamos a los mayores fracasos. Pero no siempre actuamos razonablemente y ponemos en peligro a los demás sin ser conscientes de ello. Todo sucede en el momento que tiene que suceder y aqunque no nos guste mucho hay que saber esperar. Tras el confinamiento estamos desesperados por volver a tomar aquella vida que se quedaba un día parada frente a todos y bajo el silencio instaurado de una alarma sanitaria. No sabiamos bien a lo que nos enfretábamos pero debíamos esperar. A traves de los cristales de nuestras ventanas hemos visto pasar las horas, los días y hasta a muchos de nuestros amigos o familiares que se fueron de nuestro lado. Pero en esa carrera contrareloj en la que se intentaba frenar la pandemia y evitar más fallecidos nadie se cuestionaba ese tiempo perdido, esa vida interrumpida o ese proyecto que empezaba a marchar. Esa sí era la carrera del tiempo justificado porque no teniamos otro tiempo mejor para aplazarla. Pero como decía al principio cada tiempo necesita de su tiempo para realizarse. Unas veces el reposo y la revisión de todos esos momentos que deben ir sucediéndose paulatinamente ya que el siguiente no es posible sin el anterior. Somos tan indefensos que ni siquiera podemos hacer un pulso a ese reloj que nos condiciona porque no es nuestro ese paso adelante sino la manera de seguir paso a paso. No hay tiempo sin demora ni tampoco demora sin tiempo.

Pobres de renta per cápita

Cada día estamos siendo sometidos a ese panorama tardío en el avance de una nación ante la inmensa pobreza que deambula entre comedores sociales, casas de cogida y algún que otro albergue atentado hasta la bandera. La situación social y económica no pinta del todo bien ya que cada día es más dificil satisfacer las necesidades básicas, ya sean físicas o también psicológicas. Hemos llegado a una cifra desorbitada en paro y desigualdad social pero todoavía no hemos llegado ni a la mitad. Frente a esa pobreza invisibles que nos hace retroceder como país del siglo 21 se está estableciendo en todos los aspectos a la vez que nos va haciendo cada vez más vulnerables. El sentído de responsabilidad se diluyó hace meses entre las confrontaciones de quienes están subidos al caballo de la ineptitud, la controversia y la falta de principios. Ya se cuela por las grietas de las ventanas y de las puertas a modo de «malos tiempos» dejando al desnudo una realidad muy crítica a la vez que alarmante. La pobreza de hoy tiene más nombres que nunca y por desgracia muchas menos excusas para estar tan presente entre nosotros debido a acontecimientos que jamás esperamos y por falta de atención ante las alarmas se ha desbordado. Los pobres de hoy son la consecuencia de nuestras acciones y nuestra dejadez. Por esa falta de compromiso y sobre todo por ese afan de seguir a la grupa de este caballo desbocado e insensible en el que se ha convertido la politica nacional. Menos devaneos y más moral. Más atención y menos trampas y mentiras. Si pudiesemos recopilar tantos y tantos avisos, comentarios y pronósticos confrontados de unos meses atrás otro gallo nos estaría cantando ahora. Lo que queda es esa lucha por la supervivencia que a modo de «mascarilla barata» intenta levatar de las cenizas a un pais cuya pobreza de renta per cápita todavia tiene la esperanza de todo ésto acabará y volveremos a estar como antes. Sin duda alguna la esperanza tiene que ser lo último que perdamos.

¿Es importante ser agradecido?

El agardecimiento en esta sociedad a veces no se tiene demasiado en cuenta ya que nos hemos convertido en meros expedientes que solamente cuestionamos el beneficio por el favor. Pero ser agradecido es un gran valor que estamos perdiendo de forma muy acelerada. El que da no debe volver a acordarse, pero aquel que recibe nunca debe olvidar. Y eso es demasiado para esta sociedad de altos y bajos, confusos y agresivos, egoístas y egocéntricos. La vida no se mide por las veces que respiras sino por esos momentos que te dejan sin aliento. Es entonces cuando se conoce el verdadero fondo de las personas. En esta carrera por llegar antes y hacerse con lo mejor hay muchas paradas. Estaciones silentes y oscuras. Esquinas que esconden sobresaltos y peligros. Caminos tortuosos donde llagamos a perder parte de nuestro equipaje. Pero sin lugar a dudas siempre se encuentra ese interrogante donde la gratitud se impone y el desinterés nos abre el camino para seguir adelante. Y todo ello es como los colores que configuran el arco iris de esa vidriera que nos regala desisteresadamente esa manera de hacer arte para la humanidad entera y sin embargo muchos son incapaces de ver. El coraje de reconocer y de agradecer no es la ausencia del miedo sino el considerar que hay algo más importante que él; la gratitud.

Essentia

Palabra que proviene del latín y que a su vez deriva de un concepto griego. La esencia es aquello y perenne que constituye la naturaleza de las cosas. Esa referencia a lo caracteristico y más importante de una cosa. También las personas tenemos nuestra esencia. Algo que a pesar de que ya no existamos siempre perdura en el tiempo y en el recuerdo.Hemos vivido hechos que por más de un momento nos hecho pensar en lo que quedó atrás. en los que marcharon de nuestro lado, pero su esencia perdura a traves del tiempo y de la distancia. Siempre hay un algo diferencial en las personas, en las cosas e incluso en los animales. ¿Cuántos hemos perdido alguna mascota y siempre quedará ese gesto, ese ruido o simplemente esa costumbre que adquirimos estando con ellos? La esencia del bosque e incluso la esencia de la naturaleza es sumamente importante ya que desde ella y en ella recibimos muchas de las cosas que ahora tenemos. Nuestra forma de abrir los brazos y abrazar al viento. La manera en la que nos sentamos frente a la ventana y nos sumergimos en ese paisaje gris del invierno o tan vez en un reboltillo de flores que mueve la brisa. Son cosas imperecederas que siempre quedan latentes en cada uno de nosotros a la vez que desde nuestro ser regalamos a los demás. Como dijo Antoine de Saint- Exupery «Lo esencial es invisible a los ojos». Esas etiquetas superficiales que los humanos estamos constantemente colocándonos nos convierten en seres ambigüos a la hora de presentarnos tal y como realmente somos. La esencia precede a la existencia, algo que niega la libertad del ser.

Jerarquía de valores

Estamos condicionando dos de los principales valores que sustentan la dignidad humana desde todos los ángulos. Intentamos borrar esos errores que ya no podrán cicatrizar porque solamente se producen una vez en la vida y después ya no hay nada para hacerlos revivir. Esa nueva Europa que en su día se proclamaba hace 75 años como el estado más relevante del viejo continente para crear una fuerza entre todos sus países se ve hoy en una situación preocupante ya que no se ha mantenido esa horizontalidad que debe proporcionar el quilibrio y el apoyo a todos. Pero sin lugar a dudas dos de las jerarquias fundamentales en las que todo debe basarse no han sabido consolidar ese abrazo que tantas veces hemos considerado necesario para todos. Esa quiebra a la frágil unidad de esta vieja Europa se le suman hoy diversidad de frentes que la hacen cada vez más vulnerable a la vez que deseada. Digo esto porque bajo la luna se conspiran muchos planes y a pleno sol se han cada vez más evidentes. En este confinamiento en el que estamos todos inmersos se favorece la ilusión de que un día no muy lejano volveremos a ser los mismos. Pero el miedo hace mella favoreciendo la insolidadridad y eso corroe. Libertad, es el sentído amplio de la capacidad humana de obrar según su propia voluntad. Democracia, sistema político que defiende la soberanía del pueblo y el derecho del pueblo a elegir y controlar a sus gobernantes. Dos jerarquías que no se mantienen ni tampoco se respetan frente a acontecimientos como los que estamos viviviendo. Esa neurosis noogena, también llamada neurosis de nuestro tiempo nos está llevando a territorios pantanosos en los que ese vacío existencial intentará taparse falsamente pero no podrá desaparecer nunca.

Ser o no ser

Pregunta esencial de la experiencia humana frente a las tensiones que se producen entre la voluntad y la realidad. La duda y la indecisión aparecen en un momento de nuestra vida como personas. ¿Acaso la vida es ésto que vivimos? Nuestro destino no solo se construye en el presente sino también en el futuro. Cuando nos preguntamos ¿quiénes somos y qué significa SER? es entonces cuando identidad y existencia proporcionan el sentido del curso de los hechos. Muchos hoy en día se cuestionan ese momento en el cual un hecho concreto les mide ese baremo entre la indecisión y el seguir haciendo las cosas como hasta ahora. Pero el cuestionario es relevante y simpre, por muy expertos que nos sintamos, algo nos dirá dentro de nosotros que ese interrogante está abierto y esa observación está pidiendo respuesta, afirmacióny seguridad.

Érase una vez….

Desde que comenzamos este periplo nos hemos habituado a mirar el otro lado de la vida y nos hemos asombrado también de lo que poco a poco hemos ido perdiendo de nosotros mismos. Sí, realmente hemos ido perdiendo todo aquello que de una manera u otra nos unía a los demás. La tecnología está demostrando que sirve de mucho en estos momentos, pero la esencia misma de la persona no se puede encriptar como lo que podemos hacer con programa de internet porque va mucho más allá de lo que realmente vemos a simple vista. Sondeando los momentos que a diario vivimos en este confinamiento no somos capaces de proyectarnos como realmente somos ya que de nuestro yo más íntimo existe algo que no se deja controlar. Nuestra mente nos suele dar toques de atención y aún así procuramos que no se note porque doblegar a ese instinto natural no es posible, salvo la amenaza o la orden. ¿Qué nos estamos haciendo a nosotros mismos? Ni tan siquiera lo sabemos porque el miedo vuela hoy en drones por los cielos de las ciudades y las restricciones surcan calles y plazas. Sabemos que toda medida es poca para garantizar la salud de las personas, pero también es necesario no poner freno al viento porque cuando abramos la ventana todo se volará. Viviendo en esta burbuja del confinamiento muchas de las cosas que pasan se nos escapan irremediablemente porque las respuestan se fueron de paseo y las cuentas no cuadran demasiado. Las medidas se aburren entre pedidos a China y el personal sanitario va mermando sus fuerzas debido a esa falta de previsión, disputas políticas y y demagogias. Érase una vez…. ya no se escribirá con la misma exactitud de una labor bien hecha porque los tiempos y las victorias estan cadudas.

Música en los balcones

El silencio es el compañero perfecto de la música.Y a partir de ese silencio de las ciudades lo hemos sentido. Desde él podemos descubrir la infinidad de tonos que nos propicia ese estado de paz en el que parece como si volásemos. En estos días de confinamiento los balcones han sido los protagonistas de tantas y tantas historias que han sido contadas y también cantadas para mitigar esa monotonía diaria que hemos vivido. Y también desde ellos hemos conocido a muchas personas con dotes maravillosos para el canto y la interpretación musical. Nos habíamos convertido en los perfectos desconocidos del mundo, de nuestro mundo y de nuestra sociedad. De nuestros vecinos de escalera y de todos aquellos que han ido arrimando el hombro para echarnos una mano en los momentos de apuro. Pero es la música la encargada de hacer resaltar muchos de nuestros valores porque mediante ella, a solas o en tertulias de balcón, se ha encargado de hacernos sentir más cercanos. Hay un momento en la vida de todos en el que nos toca aprender y ha sido éste percisamente. Sin esperarlo pero eso sí con los toque de advertencia de que no se hacían bien las cosas. Desde el respeto y también desde la creatividad hemos impulsado esa corriente de vida que siempre ha estado ahí pero que jamás la habíamos aprecido de esta manera. Los balcones de este país se han hecho oír desde lo más íntimo de las personas.

Nada es lo que parece

La imagen habla por sí sola y nosotros también, ya que a pesar de lo espléndido del paisaje no tenemos la libertad de saborear todo lo que nos ofrece. Soñamos a diario con ese día en el que no tengamos que mirar el reloj para salir y también para volver. Muchas cosas han quedado dormídas en ese camino y que esperamos volver a despertar. Si no de la misma manera de otra mucho mejor y mas consciente. El sol, el mar, y todo lo que en ellos se guarda esparan pacientes ese día. Todos cabemos en este planeta pero cada uno tiene su lugar y no debemos quitárselo a nadie. Y aunque nda parece ser lo que es en el subconsciente decada uno de nosotros está escondida la llave de que eso puede llegar a ser.

Pentagramas estelares

Ese universo infinito del que todos somos habitantes de lujo nos traza a diairo todo un pentagrama de combinaciones estelares que sin duda nos van identificando. Desde que nacemos los astros se combinan junto a genialidad de ese entramado que configura nuestra carta astral. No creer en las estrellas es como negar la noche y el día porque están ahí y sin lugar a dudas fueron las que reunieron condicinantes para que en la estela de nuestra vida influyeran esas características. Desde los tiempos más remotos ya se estudiaban las distintas combinaciones astrales (horóscopo tibetano) que en su día dieron al hombre la luz de la orientación y el pronóstico para sus cosechas. Nada se esconde bajo este mundo de destellos permanentes que renacen cada día y que graban el pulsar del tiempo. Infinito y también asimétrico donde la vida es el resultado directo de su misma asimetría. La filosofía está escrita en el gran libro del universo abierto al mundo y hecho para ser explicado por el hombre. Descubierto por quienes buscan en cada constelación la razón misma de la existencia y en el que se suscribe la esencia invariable que constituye la naturaleza de las cosas.

Paradigmas

Esta es una tablilla sumeria encontrada en la ciudad de Tippur que fué enterrada cuatro mil años atrás y considerada como el primer manual de medicina. La ciencia ha avanzado enormemente y hoy nos comenzamos a hacer grandes preguntas por la falta de sensibibilidad que el mundo ha ido perdiendo hacia esa labor de curar y hacernos vivir una vida más sana. Se ha avanzado muchisimo desde la época sumeria y hoy en día la medicina ha llegado a titubar en ese campo que la consagra como la verdadera ciencia del hombre para el hombre. Han nacido nuevos conceptos que a la sombra una revolución cientíca llegan a veces a convertir en armas contra misma humanidad. El respeto que el hombre debe a la medicina no debe ría de estar condiconado con esa carrera deforma la más pura esencia de lo realmente humano. Los ensayos en laboratorios, las armas nucleares y ese sin fin de descubrimientos nos acreditan a llegar a ser enemigos de la ciencia y de la medicina en su fin más concreto. Hasta que un día experimento se escapa de nuestro control y sucede lo que actualmente estamos viviendo. ¿Quien es el culpable? Todos. La humanidad ha asumido y también ha ido aprobando ese combinado atroz y mortal de «los llamados avances de la ciencia y de la medicina» y si embargo lo que hemos hecho ha sido diseñar nuestro propio cementerio. Paradigmas de la vida que solamente nos hacen pensar en los momentos de angustia y desesperaición. Trazar un camino es dificil porque todos los caminos se hallan colapsados por los llamados laboratorios del futuro y que en el presente nos hacen cada día más vulnerables a las medicinas y a las adicciones.

Ese futuro que escribimos hoy ya fué diseñado por otros y ahora estamos pagando un precio muy alto

Hoy en día la gente sabe el precio de todo y el valor de nada.

 

La perfecta cara de la «responsabilidad»

Es lastimoso tener que decirlo cuando todavía nos encontramos en un punto fuera del mapa de la recuperación. Para arreglar un problema hay que saber a que nos enfrentamos y a estas alturas no hemos diseñado aún una hoja de ruta conforme a las dimensiones de esta catástrofe.Los fallecidos no son todos los que están ni tampoco están todos los que son. Las historias se repiten dia tras día y la gente se pregunta hacia donde se dirije este barco. Tras un atril nos intentan contar muchas cosas bonitas, pero esas»perfectas caras de la responsabilidad» no son verídicas. Echar la palabrería tres veces al día les coloca ya en un lugar de confianza por parte de la población. No, eso no es así. Ahora nos toca contar uno a uno los fallecidos y encontrar el origen por el que tantas personas mayores se han ido. No, eso no es digo de un gobierno que según nos muestra «lo sabe todo» y sin embargo saben más los de afuera que ellos mismos. Si no porque hay tantas diferencias con otros países. Algo se esta haciendo mal de verdad y mientras nos la meten doblada enviandonos el material no apto, ya me dirán ustedes cuando terminará esta «historia interminable». Frente a otra generación perdida que no se lo va a pensar ni un momento marchar lejos, ya que aqui no hay nada que hacer. Los ingresos mínimos vitales que se ofrecen como rosquillas a la puerta del colegio y sin certeza de que sean ciertos, ya veremos como todas esas familias podrán salir adelante. No es serio señores tanta manipulación mediatica y tantos otros deslices que se les van cruzando en esta cuarentena. Para hacer frente a algo hay que saber a que nos enfrentamos y si ustedes ya no dan una derecha es que algo falla en este escenario de confusión,. Esa perfecta cara de la responsabilidad con la que día a dia nos predican no coincide con la verdad. Por lo pronto seguiremos esperando como pueblo sumiso, pero no dejaría yo que la cosa se desperrame demasido porque la paciencia tiene sus límites y si hay que luchar por lo suyo las personas ya no se andan con chiquitas.

Intuyendo el aroma de lo nuevo

La vida es como el vino. Delicado y atrayente pero también peligroso. Hay que dedicarle tiempo y quererlo igual que a la vida. El sol es nuestro mayor aliado y también nuestro azote más cruel. Sin prisas pero tampoco sin pausas hay que trabajarlo en sus diferentes momentos para que la cosecha sea buena. Cuando se produce ese cambio todo parece armonizar un trabajo bien hecho. En los momentos de angustia no es bueno perder esa ilusión al comprobar que no se avanza lo suficiente para salir adelante. Hemos de dosificar el esfuerzo si queremos que la solución no se nos venga abajo. Intuimos ese aroma de lo nuevo, de lo bien hecho y de todo ese esfuerzo que nos ha costado llegar hasta aqui. Como la vendimia la vida se nos presenta con sus sinsabores y obstáculos, pero también nos esclaviza durante un tiempo para que ese mosto salga bien. Las uvas vendrían a ser como los pasos que damos unidos para lograr un avance positivo. La cautela es importantisima para que no se pudran y lleguen a ese día en el que todos apreciemos la gran victoria. Intuyendo que ese despertar que anhelamos se consolide y podamos encontrar ese cálido homenaje a la labor bien estructurada. Hoy ya no caben resquemores para seguir adelante. Los que no tienen objetivos que no traten de hacerse los que relamente tienen la panacea para los momentos dificiles. Y yo pregunto; ¿cómo hubiesen actuado esos politicos estando en la picota?. No señores no nos engañemos. El criticar y el cuestionar es de débiles y a más de uno se les ha ido la lengua. En las puertas de los hospitales se respira ya ese aroma a lo nuevo, a lo naciente y eso es lo que debería reinar en todo el hemiciclo. No somos jueces de nadie sino de nosotros mismos porque tenemos una cabeza para pensar, pero siempre buscamos hacer daño al otro cuando ni tan siquiera sabemos si nosotros lo haríamos mejor. Esta lección la tenemos que aprender todos y cada uno de nosotros. porque somos parte de ese renacer que ya se avecina.

¿Quién eres?

Descansa el pintor malagueño en una plaza de su ciudad. Han pasado algunos años pero la gente se acerca a él con la sabia curiosidad de estar en una fotografía que llevarán por todo el mundo. Dejaste huella en la pintura, en ese arte que tu llevastes escrito en tus pinceladas de colores frencos como los de tu mar y brillantes como el sol que baña a tu cuna, pero sin lugar a dudas hiciste de tu obra ese refugio de pintores, ese referente para el mundo. Variopinto, de figuras extrañas y de épocas azules que tu paleta diseñó desde tu carácter. Un genio y también un maestro de la historia; Picasso.

Nuestros mejores compañeros de piso

Estamos confinados y sin embargo nuestras mascotas siguen fieles a nuestro lado. Son uno más en la familia y saben que todo esto pasará. La incalculable compañía que estos animales nos proporcionan son como el tic tac de los relojes. Ahí, constantes y siempre marcando sus horas junto a las nuestras. Su descanso frente a nuestro sillón y sus miradas con ese halo de cautividad con el que nos conquistan dia a dia.

Lo que de verdad importa

Hoy observamos muchos arcoiris en las ventanas y eso es bueno. Con sus siete colores festoneando el sueño de quienes le miran y en el aliento cálido y uniforme que recibe le las nubes y que intuye ese deseo de esperanza junto a muchas sonrisas apagadas. Y lo que de verdad importa hoy es poder abrir esa ventana y ver el arcoiris en ella. Aunque no llueva y haga sol se convierte en ese puete de esperanza para los que le dediquen una mirada. Se dice que la vida no se vive solamente por las veces que respiras sino también por esos momentos que te dejan sin aliento al contemplar la belleza, la ilusión y el deseo de que mañana será mucho mejor. Nunca una noche ha vencido al amanecer ni tampoco un problema a la esperanza por que lo que de verdad importa no se crea ni se traduce, solamente ES. Estamos caminado en un largo puente desde hace ya casi un mes y sin embargo todavía no vemos el final de ese puente. Pero sabemos que exite porque nada ni nadie nos va a convencer de lo contrario. Solamente que durante ese paseo descubriremos cosas que jamás ibamos a imaginar. Al final seremos nosotros los que estemos obligados a escribir lo que hayamos apredido en él.

Tras el cristal

Pasando los días y entre las solapadas horas de este diario vamos tejiendo la historia de nuestra vida, de nuestro país y de nuestra gente. Miramos con desconsuelo y los ojos de la nostalgia aquellos días de asueto y diversión caminando por las calles. ¿El futuro?, ya no se nos dibuja como lo hacia antes de este momento. Hoy vemos otra realidad mucho más cierta y valoramos todo aquello que antes no significaba mucho en nuestra vida. Momentos atrapados en el tiempo que forman ya parte de nuestra existencia. Pero hay que saber mirar tras los cristales. Porque desde ahí llegamos a valorar muchas de esas ilusiones que que se reflejaban sin llegar a consolidarse. Desde la ventana, igual que la luna mira a tierra, es el encuadre perfecto para diseñar aquello que hoy nos parece más real. Eso que nos conforma mucho más como personas. Y sobre todo encontrar frente a ese prisma de luz la verdadera razón de lo que realmente importa; la vida en todas sus connotaciones. Nuestra relación con ella y nuestro respeto hacia su infinita sabiduria.

Reflejando su esencia

«No eres la charla que oyes en tu cabeza; eres la belleza que atestigua esa charla»

Todo tiene algo de belleza, pero no todos son capaces de verlo. Para lograr grandes cosas debemos no solo actuar sino también saciar. . No solo planear sino tambien creer. Como el aroma de la lluvia al caer sobre el seco barro ahuyentando su sequedad y reverdeciendo su cara apagada. Naciste de la angosta sequedad de la tierra y nadie se fijo en tí aquella mañana pero la descubrirte me mostrar una infinidad de sensaciones y desde mi ventana hice que crecieras cada día. Y cuando comprobé que ya estabas fuerte te coloqué en mi terraza. Ahi está y hace unos día me regalaste esas flores violeta con la que se hacías sentir muy bien recompensada.