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Acerca de HANAH VALENTÍN

Escritora.

Poder

La historia de la humanidad podria describirse como un viaje de la incosnciencia a la consciencia consciente o percepción consciente del «si-mismo».Pero ¿qué es» ese estado de la mente que nos permite darnos cuenta de nuestra propia existencia de la del resto del mundo y de todas las cosas? Gracias a ella pensamos, valoramos, resolvemos y tomamos decisiones. Y en ese estado íntimo y personal podemos sentir nuestra propia conciencia y no la de los demás. Hablamos con mucha ligereza y no pensamos el daño y la preocupación que podemos producir en los otros. Usamos el poder con tanta ligereza que no nos damos cuena de que las palabras no tienen marcha atrás y cuando las pronunciamos ese daño está hecho. Esa capacidad de alguien para influir en el comportamiento de otras personas es un arma de doble fino ya que según lo utilicemos marcará para bien o para mal nuestra situación ahora y en el futuro. A diferencia de autoriadad el poder es una capacidad y la autoridad es una habilidad. Muchos confunden ambos términos usando el poder como engaño habilidoso para lograr unos fines no demasiado transparentes. La capacidad del lider que asume esa autoridad y que por desgracia hoy no los hay. Faltan personas capaces de establecer ese armónico y atrayente compromiso que con la unión de todos sea capaz de establer unos límites entre el engaño y la obsesión. Muchos de esos motivos por los que las personas se sienten coaccionados, manipulados y lo que es más grave engañados. Muchos de nuestros mandatarios deberían tener bien claro que la utoridad y el liderago no se imponen, se ganan. Buscar palabras retóricas, afirmaciones hirientes son los dardos envenenados de esta sociedad que no se involucra, sólo asiente.

Armonía

Serie de variaciones adecuadamente colocadas. El desarrollo armónico viene concebido desde la dinámica de los tres ejes: transformaciones sociales y económicas centradas en el ser humano, la preservación de la naturaleza y en la búsqueda de la regulación y el equilibrio. El Parque Natural de Doñana está cumpliendo 50 y está amenazada. No se ha hecho mucho por mantener ese tesoro natural que en año 1.969 se aprobó en el Consejo de Ministros la creación del Parque Nacional. Hoy se está utilizando como refugio vacacional de presidentes que no han sabido apreciar ni valorar dicha reserva natural. Según un informe de la WWF hay una sobreexplotación del acuífero donde podemos encontrar complejos hoteleros, campos sembrados de particulares y apropicación de aguas para el regadío de dichas plantaciones. Desidia mucha desidia como en todo para que despues otros se queden con ello y la pataleta está servida. No aprendemos, somos incorregibles.

La armonía de la naturaleza es insuperable y por más que se empeñe el hombre jamás podrá igualarla. «Vivir humanamente es el resultado de un armónico desarrollo». La educaión significa sacar todo lo que el ser humano posee de todo lo que puede llegar a ser.Posee infinidad de posibilidades desde ese desarrollo integrado que hace al hombre un ser capaz armonicamente con él mismo y sobre todo con los demás. ¿Seremos capaces de asumir este reto?

Ética universal

El valor de ser persona es un término que llega a confundirnos en muchas ocasiones. Analizamos a los demás pero no somos capaces de vernos a nosotros mismos frente a los demás. Nuestras reacciones, nuestros complejos y hacer que nuestra vida se vaya convirtiendo en un laberinto en el que llegamos a perdernos y nos angustiamos. La ética es ese conjunto de normas que rigen nuestra conducta frente a la sociedad a la que pertenecemos. Palabra proveniente del griego que trata del estudio de la moral y de las decisiones que tomamos para crear una relación con los demás favorable a ambas partes. Una reflexión razonada desde nuestra conducta y los distintos juicios que de ella podemos tomar. Pero caben muchos huecos en esa relación entre nosotros demás de que no siempre se establecen baremos justos cayendo una y otra vez en desánimos, rencores y formas de proceder injustas. Desde nuestra persona es el convencimiento que cada uno como individuo tiene para saber escoger la decisión buena o mala de acuerdo a nuestros ya principios ya que es la ética personal que cada uno lleva innata y que a veces ni tan siquiera hacemos uso correcto de ella. ¿Realmente nuestra ética es universal? O por el contrario solamente miramos hacia nuestros pies ignorando que el mundo no es solamente nuestro.Ser conscientes y pensar nos dará mucha más capacidad para afianzarnos en nuestra manera de enfrentar dichos retos.

Grandeza

Conceptp de un estado de superioridad que afecta a una persona, un objeto en un determinado lugar o espacio. Cuando frente a nosotros se despliega ese momento extraordinario en el cual sincronizamos en un solo instante la maravilla de esa grandeza natural que nos hipnotiza. Pero también está la grandeza humana en la cual esa capacidad del hombre se ve en sus actos y en la manera de compartirlos con los demás. Hoy hay muchas grandezas humanas que trabajan en silencio dando lo mejor de ellos y procurando que el hombre se conciencie de todo lo bello que existe a nuestro alrededor. Héroes que un día se hicieron cómplices de ese destino en el cual su labor es considerada. Wiston Churchil dijo: » El precio de la grandeza es la responsabilidad». Pero sin lugar a dudas la grandeza va de la mano de la disciplina. Su significado es «aprender». Una mente que está aprendiendo se encuentra en un estado de orden. Y la grandeza de las cosas más bellas se producen a través de esa disciplina de saber y compartir. Ese conjunto de reglas o normas cuyo cumplimiento de manera ordenada y constante conducen sin lugar a dudas a ese resultado que nos asombra en toda su inmensidad.

«Si ves algo bello en una persona, díselo. Puede que esa persona esté en una guerra interior que le impide ver su belleza y tú puedes salvarla». (Zab G. Andrada)

Corazón de tierra

«Quién mira hacia afuerta duerme, quién mira hacia adentro despierta» (Jung)

Encontrar ese hilo conductor que nos hace únicos e irrepetibles y que que florece como las plantas de este árbol. En sí mismas ya son bellas y únicas y entre todas conforman el lienzo perfecto que surge desde la raíz. Y todo surge de ese interior, adverso para unos y para otros el vértice de todos los acontecimientos que surcan nuestro camino por ella. Todos vamos de la mano de ese tiempo establecido en los cuantro elementos, agua, tierra, aire y fuego que cimentarán lo que el universo define como los movimientos que configuran nuestra vida haciéndonos únicos e irrepetibles. Igual que la mariposa azul que está asociada a la alegría y que nos enseña que somos los dueños de nuestra vida y los reponsables de nuestras acciones. Un pretérito y también un futuro que se posan en nuestras manos para que nos hagamos cargo de ese aprendizaje infinito que nos distingue y nos compromete. Un paso hacia esa escalada por los diferentes estadios que desde el corazón de la tierra se proyecta para todos.

Azul turquesa

El mar, siempre es el mar el que nos arrebata esa curiosa mirada para después complacerse de todo lo maravilloso que descubrimos en él. Azul turquesa que insistes en derramar la natural belleza del pliegue de tus olas y de las profundas corrientes que modelan tu inmensa estructura. Espejo azul del cielo con personalidad propia y con la caricia de un sueño alentador por llegar a ser la milésima parte de él cuando le miras. Las costas que enmarcan tu silueta penetrante y serena nos dan conciencia de lo que eres y de lo puedes llegar a ser si te enfureces. Pero mientras tanto dejemos reposar nuestras pupilas es ese baile infinito y acompasado de tu sinfonía más fresca; tu vaivén.

Suerte

«La suerte es lo que uno no padece» V. Frankl. Porque el que la busca no la encuentra es solamente ella la que nos encuentra a nosotros. La vida nos está dando muestras de llo a cada instante pero no sabemos apreciarla. Nos perdemos en infinidad de tontadas y de compromisos que lo único que nos hacen es complicar cada vez más nuestra existencia. No se puede detener el vuelo de un pájaro solamente porque nos apetezca hacerlo. El diagnóstico es bien claro; «La sociedad es muy enferma». y aún seguimos engañándonos con nuestra locuras, como personas, como amigos y también como padres. Y al final todo termina creando vacíos existenciales como una carcoma que nos consumirá poco a poco. La suerte es ese tesoro que infravaloramos creyéndonos apoderados de algo que nada tiene que ver con la razón de creernos mucho más. Que no nos compromete a nada pero sí nos hace responsables. Los humanos somos muchas veces tan malvados que comparamos esa maldad con la suerte que un día nos encontró y nos hizo felices, creyéndonos dueños de la vida de quienes están con nosotros y vilmente les imponemos nuestra voluntad.

Impersonal

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Que no tiene o manifiesta que se haga referencia a una personalidad, unas ideas o sentimientos. Los humanos muchas veces perdemos esa personalidad que tenemos innata en cada uno de nosotros, por esas influencias que recibidos a diario del exterior. Modas que se adquieren aunque no nos sienten bien, pero por no llamar la atención seguimos al rebaño. Una moda se convierte hoy en día en una doctrina que si no le ponemos algo de sentido común puede llevarnos al deterioro de la salud, a la pérdida de nuestro bienestar y lo más peligroso a cambiar por completo nuestra personalidad propia. Sentimos miedo a presentarnos como somos y como pensamos por esa tendencia a cambiar nuestra personalidad por nuestra auotoestima y singularidad. Todos somos distintos y como tales aportamos al mundo esa diferencia que nos hace únicos y eso es lo verdaderamente maravilloso. Si todos actuasemos de la misma manera la vida sería un caos tremendo que nos llevaría al desastre. Lo que sí que hay que saber hacer es procurar mostrar al mundo algo distinto de nosotros o por el contrario no aferrarnos a las ideas de otros para llegar a ser importantes. Eso es una tontería. Eso es ser «impersonal». Igual que el anzuelo para pescar que no nos manifiesta nada en concreto solamente nos proporciona su utilidad.

La paloma tenía sed

Y a la fuente se acercaba en esa mañana calurosa de junio. En esa plaza del Príncipe de Santa Cruz de Tenerife, donde tantos quedamos para vernos y hasta donde muchos llegan para pasear bajo su enormes árboles. Vaga el agua de la fuente como el latído sin prisa de un día que se asemeja a tantos otros y sin embargo no tiene un ápice de igualdad. Pero entre el silbido errante de las hojas que se balancean la paloma le susurra a la vida que es felíz de poder saciar su sed a la vez que contemplarse en las aguas cristalinas de la fuente. Un día, una mañana, las gotas de frescor de aquel rincón de la emblemática plaza del Principe es donde muchos quedamos para vernos y donde otros gustan de pasear entre sus árboles.

Autoafirmación

Ser un «yo» en sí mismo, todo un honor. No caben esquinas opacas dentro del hombre que sabe lo que es, que siente lo que hace y busca una razón tan verdadera que no entiende de escusas, de falsas promesas y de malos entendidos. El hombre se autoafiarma cada vez que se siente libre, igual que lo hace el sol en su decadencia de cada dia cuando intenta alcanzar ese punto que lo separa de la noche para vestir un nuevo amanecer. Hoy la esclavitud de las personas va adquiriendo grandes medidas cuando dejamos que nuestros sentimientos desagradables afloren. «Lo que el hombre es, lo es a través de lo que él hace». No sirve de nada el disfraz mediante el cual nos presentamos al mundo. Se hace todo por conveniencia, por egoísmo y desarraigo ya que poco nos importan los demás y lo realmente importante carece muchas veces de sentido para nosotros. Nuestra realidad impera en todos los frente abiertos y ni tan siquiera somos capaces de reconocer nuestras equivocaciones. Hemos de ser capaces de autoafirmarnos en lo que de verdad vale la pena y no seguir cosechando esa impersonal forma de comportarnos para que no nos rechacen al vernos distintos. En el vértice de todas esas acciones que dicen ser las justas la frencuencia sería ir espaciando en sus páginas muchas de esas decisiones nocivas que al final llevamos todos a la espalda. Autoafirmarse es la esencia pura de lo que uno es. Foto: M. Yanes. La Orotava.

Mantener abierto el corazón

Cómo comprender el verdadero sentido de la existencia. La muerte forma parte natural de la vida. Después de explorar en profundidad la manera en que cuidamos a las personas en su etapa final se ha demostrado que morir puede ser una experiencia serena e incluso transformadora cuando a quien vive ese momento se le ofrece un amor más incondicional y una actitud más iluminada. Esas nubes de otoño que son tan efímeras como nuestra existencia han de ser observadas como el movimiento de un baile. Porque la vida entera es como un relámpago en el cielo y se precipita hacia su fin como un torrente por una montaña empinada. Ignoramos esa impermanencia que es la vida. Esa es la única cosa a la que tenemos que aferrarnos. Igual que el cielo y la tierra. No importa que todo cambie o se venga abajo alrededor de nosotros, ellos seguirán ahí. A veces la tierra tiembla bajo nuestros pies para recordarnos que no podemos dar nada por sentado.¿Qué es nuestra vida si no una danza de formas efímeras?. Todo es un movimiento constante. El viento mueve las hojas del árbol y las hace caer al suelo. Volverán a nacer de nuevo. Todo cambia, incluso ésta carta no tardará en ser tan solo un recuerdo. Piensa siempre que hay que mantener el corazón abierto porque es ahí donde sentimos aquellos que han pasado a un estado de efímera belleza y que siempre reconoceremos cuando se muevan frente a nosotros. El sol, el pájaro, la lluvia o el viento. La ventana de ese infinito no tiene puertas para nuestros recuerdo ya que formamos todos parte de él.

Al caer la tarde el arco iris apareció junto al Teide

Junio en la memoria

Carro de Heno. El Bosco

Junio en la memoria como tantas otras pinceladas que se quedaron grabadas en nuestra risa, nuestras inquietudes y también en nuestro desarrollo. ¡Cómo nos alegrábamos cuando veíamos llegar este mes de junio porque se trataba de algo muy especial! Nuestro paso a un nivel superior en las clases. Conocer nuevas a mistadas y con ellas a interesarnos también por otros mundos que descubríamos. Otros lugares a los que ibamos personalmente o por el contrario entre la páginas de aquellos libros maravillosos que nos hacían viajar. Pero el mes de junio es mucho más que todo eso y un día lo descubrí al ver la magnífica obra del Bosco El carro de Heno. Llegué incluso a percibir el olor del verano entre sus esquinas. Subí con él a contemplar que el cielo de junio es más azul, que los bencejos vuelan sobre nuestra cabeza anunciando que pronto llegará el estío junto, al olor de la fruta y el sabor de la sal del mar. Un mes dedicado a la diosa Juno que hace de punto de división para partir en dos el año y su sucesiva relación del antes y el después. Igual que esa página dibujada en el horizonte con trazos de luz del sol y sombras de plata de la luna.

Utopía

Todos soñamos alguna vez en la vida con esa condición o lugar inexistente que en algùn momento nos ha parecido tan cercano y real que hasta lo habríamos podido coger con nuestra mano. Pero la utopía es un paraíso perfecto en el que muchos han creído desde una imaginación desbordante que albergó una idea de futuro mejor y más adelantado. Grandes escritores se lanzaron a esa aventura de dar a conocer esas inquietudes y desde las cuales plasmaron esas ideas que hoy ya están entre nosotros. Julio Verne creyó en su utópico sueño de que el hombre llegaría a la Luna y también a las profundidades del mar. Entonces ¿existe o no ese mundo, ese país imaginario donde ya muchos anclaron sus barcos para hacerse a la aventura de soñar con los pies en la tierra?. Sin lugar a dudas «locos» sería lo más suave que escucharían desde su convicción de creer en algo , porque no hay nada como imaginar para crear futuro. Es mejor perseguir un sueño que rendirse a no tenerlo y hoy el mundo necesesita muchos sueños para poder crear un futuro acorde con su evolutiva imaginación desde la tecnología hasta las más sencillas ideas que sirvan al hombre a creer en él mismo, ya que desde él surge todo lo demás.

Horizontes azules

Cercano a nuestro entorno con la magnifica presencia de un todo incontenible a la vez que adaptable a cada uno de nosotros. Desde nuestra altura comprendemos que todo lo que existe es lo que nosotros sabemos percibir y abrazar. Ese largo vuelo de la mirada que no pone condiciones..
Dos puntos en laTierra tan distantes y sin embargo con un simbolismo casi perfecto. Despertar a todo aquello que ignoramos y que en un instante de nuestras vidas se nos abre como ventanas a la verdad.
Ahí nuestra mirada se aferra a esa plenitud perfecta e intocable que solo podemos sentir a través de la luz de su mensaje

Almas invisibles

Inconscientemente muchas veces no creemos a esas personas que están a nuestro lado. Las hacemos invisibles y las situamos fuera de nuestras vidas sin consideración, humanidad ni tampoco respeto. Estamos tan ciegos que no nos percatamos de esa presencia incondicional que nos abraza. Y luego llegamos a tener la osadía de cebarnos con ellas. La prontitud con la que una de esas almas actúa nos hace sentirnos confusos, dado que muchos ni tan siquiera lo intentamos al mostrar ese envolvente gesto. Prendemos cortinas de humo para que no interfieran en nuestros impulsos y decisiones y así desvincularnos por completo de ellas. ¡Qué estúpida es la mente humana cuando se cree el ombligo del mundo y ni siquiera conocen el espacio que ocupan sus pies! El alma es como una alianza entre nuestra esencia como persona y lo que de ella acercamos a los demás. «No hay nada más importante para el verdadero crecimiento que darnos cuenta de que yo no soy la voz de mi mente, soy yo la voz que la escucha. Dejemos que las almas invisibles lleguen a formar parte de nuestra vida y solamente veamos en ellas la razón de hacernos más humanos.

La espera

Ese sentimiento que nos identifica porque a todos nos gusta que al llegar alguién esté esperándonos. De manera presencial o bien de manera que sintamos que por muy lejanos que estemos sabemos lo importante que somos para alguien. Y cuando nuestros animales de compañía saben que al cerrar la puerta tras nosotros no significa que no nos verán sino que por un espacio de tiempo determinado deberán esperar nuestra llegada. A veces somos tan inconscientes al pensar que dichos seres vivos no tienen memoria y nos dan una lección que es imposible de cuestionar. Seamos frágiles ante el sentimiento que cada día encontramos en ellos y valoremos muchos de esos momentos que nos hacen desesperar porque quizás en ellos se encuentre nuestra felicidad. Ahora es tiempo de salir a disfrutar pero no por eso hay hacer de ellos ese problema frente a nuestra libertad. Siempre esperarán nuestra llegada. Seamos conscientes y no actuemos con irresponsabilidad.

¿Dónde está el límite?

El límite se halla donde los demás pierden su libertad. Nos estamos acostumbrando a porner límites a todo aquello que nos molesta y nos hace sentirnos vulnerables. Pero ¿quién decide dónde se halla ese punto que nos separa y nos condiciona? No por tener más poder se puede decidir hasta dónde llega nuestro espacio y desde dónde los otros han de plantarse. La vida de la humanidad siempre ha estado cincecalada por límites tan adversos como incomprensibles e inhumanos. Las fronteras de la tierra son tan inmensas como el cielo cubierto de estrellas dónde ninguna de sus galaxias hacen imposible la libertad de brillar a las otras desde la vóbeda celeste marcando límites. ¿Porqué entonces en la Tierra todo es tan complejo y absurdo? Cuando la vida está amenazada por políticas desestruturadas, por las hambrunas o por la falta de ética y principios de quienes se han entronado en reinos de barro son la promesa que muchos pueblos se hacen a sí mismos de cruzar esos límites en busca de libertad. La filosofía del más fuerte no conoce de razones y menos aún de humanidad pero desde que el mundo es mundo, el hombre ha buscado un camino para realizarse y nadie debería de tener el oscuro poder de trazar límites en un planeta que es de todos.

Quizás nos hablen

Y seguimos sin entender. Tal vez escuchen tantas cosas de las que al pasar junto a ellos ni siquiera nos percatamos de lo que nos cuestinamos. Junto a esos caminos por los que discurre el viento entre sus troncos cansados se renueva a cada instante un nuevo latir de la vida en su más maravillosa expresión. ¿Nos perdonarán algún día por nuestros comportamientos hacia ellos? No hay lugar en el planeta donde la rúbrica de esa existencia impersonal nos demuestre lo contraio. Somos los pasajeros del tiempo y en esas carreteras del mundo se verifican muchos de nuestros sinsentídos y a veces pocas de nuestras virtudes. De cada uno depende que se les repete al igual que ellos lo hacen en cada sendero y en cada camino. El hombre es bruto y sus acciones son y serán las epístolas que día a día confrontan nuestra realidad. No nos oyen, pero ¿y si lo están haciendo?. De nosotros depende que la esencia de los montes contnúe abrazándonos a todos.

De persona a persona

No existe nada en la Tierra que no esté relacionado. Todo tiene su enlace y sin ello no cabría la posibilidad de avanzar, descubrir o relacionarnos con los demás. Pero la sociedad actual se está volviendo muy impersonal y muy individualista. Todos queremos beneficiarnos de los otros pero con la menor deuda posible. De nuestra relación con los demás depede principalmente la educación. ¿Porqué se nos educa? Se nos educa para entender las cosas de la vida y no sólo conseguir recomprensas. También para enseñar según nuestras apreciaciones y nuestra inteligencia. Muchos creen no necesitar de nada ni tampoco de nadia para establecer ese vínculo sin el cual nada fluye ni evoluciona. El egoísmo está tallando nuestra sociedad de una manera alarmante y parece que no tengamos nada que ver con ello. Sin lugar a dudas nuestra equivocada mente nos está tendiendo una trampa que tarde o temprano tendremos que esquivar ante la falta del abastecimiento personal de cada uno. Somos individuales pero a la vez dependemos de otros para continuar y seguir siendo sociedad, pais, mundo, generación. Y mientras continuemos creyéndonos absueltos de todo vínculo con los demás solamente conseguiremos apartarnos de todo y de todos. Nuestra existencia se tornaría triste y gris. ¿Cuál es nuestra relación con el mundo? ¿Es el mundo diferente de nosotros? Habría que pensar un poco en ello dado que cada vez intetamos imponernos a aquellos que no pueden llevar nuestra marcha. Si una sola piedra puede cambiar el curso de un río, un pequeño grupo puede cambiar el curso de una cultura. Y deberíamos ponernos ya a ello.