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Acerca de HANAH VALENTÍN

Escritora.

Contemplación

Desde lo alto miramos al frente y buscamos con la mirada esas migajas de destellos y de sensaciones que configuran nuestro cuadro. Balcón de madera con cristales para protegernos del ruido y del viento. Despaldas a la montaña se estremecen los senderos que algún día recorrí con ilusión mientras las capas de polvo se iban posando nuevamente sobre ellos para que nadie se enterase de que yo había estado allí. Pero estuve y contemple. También me sorprendí de lo inaccesible que a veces se nos ponen esos rincones para que no violemos su silencio y su letargo. Contemplación que cada día hacemos de nuestro entorno y muy pocas veces valoramos todo aquello que nos aporta. Tras los cristales vemos el mar regocijarse sobre su blanca espuma en estos meses de las calmas hasta que cambie nuevamente el tiempo. Eso será pronto y tal vez encontremos frente a nosotros algún pícaro atardecer que tocará a nuestra ventana. Eso sí, los caminos que recorrimos yacerán escritos en la memoria del sol o tal vez entre las hojas de los árboles de esa montaña.

Gaviotas azules

Resulta que las gaviotas son blancas pero en nuestra imaginación podemos verlas del color que deseamos. No por ello dejarán de ser gaviotas ni tampoco el color azul se convertirá en una mancha sobre ellas. El azul es un color que nos invita a soñar. A desplazarnos sin apenas mover un pie o un mano. Quienes sueñan suelen ser felices porque no sienten las cárceles de las doctrinas ni tampoco buscan escapar ellas. La imaginación va mucho más allá de las circuntancias crean ese mundo en el cual todo es posible sin apenas mover una mano o un pie. Pero sentimos que ese regalo de imaginar, de soñar se está haciendo cada vez más insignificante. Hoy nos acucian tantos entresijos en nuestras vidas que olvidamos nuestra capacidad de ir tan lejos como nuestra imaginación nos pueda llevar. Intentamos inventar algo que nos alivie esa falta de magia en nuestros sueños y por desgracia muchas veces lo arreglamos con agresividad y con malicia. El que sueña no es un tonto como muchas veces se les dice. Aquel que sabe salir de la cárcel de su imaginaria prisión será capaz de encontrar esas gaviotas azules sin necesidad de hacer daño a nadie. Carl Jung dijo: «El espiritu de mi tiempo avanzó y dejó caer enfrente de mí enormes volúmenes que contenían todo mi conocimiento y sus páginas estaban hechas de mineral«. Los movimientos del universo dan origen a los hechos definidos en la vida de una persona. Quizás por eso la sociedad actual camina perdida en un tiempo de infinitas posibilidades.

Formas de razonar

No todos tenemos que pensar lo mismo o hacer las mismas cosas pero cuando existe un bien común debemos remar al unísono y en una misma dirección. En la vida hay que saber cuestionar nuestros problemas y también armonizar nuestras actuaciones, ya que de lo contrario el caos se nos vendrá encima y no lograremos ni el más pequeño de nuestros ideales. Pero el hombre se ha venido acostumbrando ha hacer de su capa un sayo y de imponerse a todo aquello que le manipule o le intente atrapar. El respeto ya casi ni existe en nuestra sociedad y tarde o temprano nos va a pasar factura sin que podamos ya remendar lo descosido. La palabra ibertad es el amuleto que todos cargamos bajo del brazo para evitar comprometernos con las causas justas y humanas haciendo de nuestra conducta negacionista la rumba para llamar la atención. Sólo que cuando el león despierta no tiene consideración con nuestras actuaciones y actúa como esa verdad que intentamos ocultar para sentirnos más poderosos. Hay que remar con la conciencia clara y el semblante abierto para cualquier eventualidad. Si no el barco puede encallar y hundirse irremediablemente. Las formas de razonar de cada uno tienen la llave para causar mal o procurar el bien. Dependerá únicamente de si estamos dispuestos a usarla convenientemente.

Rosh Hashana

El comienzo. Cabecera del año judío. Fiesta de las trompetas y del dulce sabor de las frutas. Cuando salgan las estrellas nacerá un nuevo año en la tierra de Israel. Aquellos que pudimos pisar sus caminos, compartir sus tradiciones y perpetuar su nombre y su doctrina, nos unimos al pueblo hebreo en este día. Felíz Año 5782.

La rueda de la vida

«El precio de la grandeza es la responsabilidad». La energia es esa dirección constante que fluye de todos los seres de un ecosistema. Esas fuerzas vitales que se encuentran en nuestro campo áurico, entre el cuerpo etéreo y el cuerpo físico similar a un arco iris y que ruedan en un campo de energía fluctuante. Hoy se usa esa palabra una y cien veces a lo largo de nuestra vida sin apenas percatarnos de lo que contiene en ella. Cuando actuamos de una manera responsable llegamos a configurar ese halo de protección entorno a nosotros que nos impulsa a seguir hacia adelante. A procurar que todos y cada uno de nuestros impulsos y nuestras decisiones nos adhieran a resultados óptimos y que nuestra capacidad de decidir sea en consecuencia beneficiosa y sabia. Lo basamos todo en la energía tecnológica y olvidamos considerar que todo ser humano en su mayor fuente. Aún así hemos supeditado muchos de nuestros progresos al avance de mecanismos que están produciendo grandes males a la humanidad. No sabemos lo que tenemos y solamente queremos más de todo aquello que nos condiciona y hasta nos anula haciéndonos depender de un mundo que solamente con un bloque energético pude llevarnos al caos. ¿Dónde está la sabiduría humana en esos instantes? Conocerla nos vendría más que bien ya que nos hemos convertido en esclavos de ella sin derecho a reaccionar. Lamentable.

Seducción

La viña se encarga de seducirnos hasta que por fin estamos preparados para deleitarnos con su vino.
Mientras la vieja fuente duerme en la nostalgia de un tiempo que permanece pegado a nuestros pies y abrazado a nuestra memoria

A lo lejos el pino nos saluda como invitandonos a descansar bajo su sombra y entrelazando las voces que hace tiempo guarda junto a su reposo. La tierra nos afirma y también nos ennoblece con el carácter de las gentes que aman ese sabor áspero de sus uvas y el dulzor del dorado aroma que desde las entrañas renace en cada cosecha. Mirar atrás es símbolo de grandeza y formar parte de ella nos hace singulares.

Cortinas de humo

Al final todo se queda en eso, en humo. Como si ahora nos diéramos cuenta de ello pero ya va para un buen rato que la actitud de muchos solamente busca construir pedestales más altos donde colocarse. ¿Sabemos hasta dónde llega la desfachatez?. Llega únicamente hasta donde dejemos que llegue y por consiguiente no somos los más apropiados para dar consejos o emitir veredictos. Tras el humo podríamos esconder todos o casi todo. Lo que sucede es que el humo se deshace y la realidad aparece de nuevo con las consecuencias. El hombre es el verdadero causante de todo cuanto acontece porque no ha sabido ser humilde ni tampoco ser juicioso. Hoy todos nos lamentamos de la situación mundial y todavia no hemos sido capaces de cambiar nuestra manera de ser. Quienes resuelven sus propósitos con una actitud vejante y distorsionada donde los principios sólo se esbozan para lograr un fin nada hemos hecho. Querer ser marqués no significa serlo, aunque nos pongamos al asunto. Lo mismo sucede cuando se intenta desvirtuar la realidad y la cultura por la sola razón de buscar tres pies al gato y sin saber muy bien quien es el gato. La ignorancia de creer ser alguien no nos da la razón de estar haciendo lo correcto, únicamente nos desdibuja lo poco que todavía nos puede quedar en el intento.

Matriarcado

El matriarcado es el tipo de sociedad en el cual las mujeres tienen un rol central de liderazgo político. Para entender al hombre hay que mirar a otros espacios que llevan millones de años enfrentándose a los mismos problemas y han ido solucionándolos bastante bien. Los mamuts extinguidos hace ya más de 5.000 años se organizaban en matriarcados. Las hemabras permanecían en la manada hasta su muerte mientras que los machos se movían por distintos grupos para procrear. Mammuthus, desde el día que nacen hasta el día de su muerte tienen un diario grabado en sus colmillos. Un animal que hizo un viaje de 28 años durante toda su vida, igual que si hubiera dado la vuelta a la tierra dos veces. Pero el animal que es un símbolo para la naturaleza es sin lugar a dudas el elefante. Saben a la perfección quienes son ellos y quienes somos nosotros. Una lección de vida que la humanidad tiene pendiente con ella misma.

«Una maravillosa jugada»

¿Quién le iba a decir a España que iba a ser la abanderada en éste conflicto?. Si nos paramos a pensar muchos ya nos esperábamos una decisión así por cómo anda el percal. Otros sin embargo no dicen ni una cosa ni la otra. Como siempre el síndrome plebeyo que tanto nos caracteriza. De no querer saber nada tí a hacer negocios juntos es lo que hemos visto a escasas horas de que los dos presidentes, Biden y Sánchez, se hicieran una llamadita. La jugada es perfecta y si queremos que todos queden contentos con nosotros hablamos con la ministra Robles y ésta tiende el puente para que no se monte el Belén. Todo con tal de salvar lo poco que queda por salvar de esta España a merced de las olas y también de las alas de aquellos que quieren luchar contra el cambio climático y en lugar de coger el tren prefieren desplazarse en avión. Un saco repleto de sinsentídos y de malas prácticas y que ya no nos respeta casi nadie. ¿Hasta cuándo tendrá España que recibir y repartir a tanta gente que por tierra, mar y aire, se han empeñado en que nuestro país es el mejor? Sin lugar a dudas ésto va para largo ya que en Canarias suma y sigue con las llegadas de pateras desde hace bastante tiempo y la solución aún está por llegar. Todo hace presagiar que vamos a tener para rato momentos como estos en los que España siempre está abierta para todos pero condenada al hundimiento para las propios españoles. Una maravillosa jugada que apenas nos hemos dado cuenta de ella y sin embargo yo me pregunto: ¿dónde está el resto de Europa? Como siempre reinará el silencio y las grandes potencias se coronarán con laureles.

Superior e inferior

La sociedad actual siempre está estableciendo niveles sin tener demasiado en cuenta lo que hay de cierto en cada uno de ellos. Esos valores agregados a las caracteríasticas físicas y psíquicas tangibles que cada vez van ocasionando distancia entre las personas, los pueblos y sobre todo entre los condicionamientos que se engarzan para la proliferación de monopolios políticos, sociedades diversas y estructuras destructivas con la condición de poder por encima de todo. ¿Pero quién debe estar arriba y quién abajo en esta comunidad denominada mundo civilizado y sin embargo son muy pocos los que están perfectamente preparados para establecer dicha fracción?. Todos esos conceptos abstractos que se manifiestan en las cualidades y las actitudes que desarrollamos muchas veces sin pies ni cabeza. Gustamos de considerar todo aquello que viene de fuera como algo mejor y sin embargo no somos capaces de pronunciarnos a nuestro favor, haciéndonos cómplices peligrosos de todo aquello que nos condiciona y nos arrincona. Superior no significa ser mejor. Únicamente se trata de la guia mediante la cual debemos procurar una mejor predisposición y la garantía de ir todos al unísono. En cambio inferiror tiene todas las papeletas para formalizar tales decisiones. Comprometer a quienes nos dirigen y cuestionar todo aquello que no vemos justificado. Nunguno de los dos puede existir sin el otro. ¿Cómo no somos capaces de verlo? Y seguimos alejándonos cada vez más de esa «cordura» que no nos lleva a buen puerto. Nos gusta ser vulnerables. Nos gusta sufrir. Condición humana que no comparto.

La vida no tiene respuesta

Orquídea devuelta a la vida

La voluntad de vivir es la esencia íntima de la naturaleza. Pero la vida del hombre fluye incesante entre el querer y el alcanzar por lo que pasamos de tantas cosas que nos estamos volviendo muy pobres en conocimiento y en sentir. La belleza de las cosas es nuestros mundo. Ni el tuyo ni tampoco el mío. Siempre estamos demasiado ocupados y nos valemos de esos medios de escape para poder llegar a todo aquello que nos deslumbra, nos enriquece y a la vez nos hace mucho más vulnerables. Pero la belleza de la vida va mucho más allá de todo eso. Cuando desaparecen los problemas cotidianos a los que tanto nos gusta aferrarnos y conseguimos llegar a formar parte de ella es entonces cuando logramos ese bienestar haciéndonos más sensibles y más inteligentes. La belleza no tiene nada que ver con el placer y comprenderla solo requiere tener una mente sencilla. Sin objetivo ni experiencia sino con la sensación de abarcar un espacio inmenso donde todo está en su lugar. Cuando llegamos a formar parte de ese todo observamos la vida tal y como es. Sin respuesta. Solo vida. Esculpida en ella observamos esa fascinante soledad intacta que no precisa de nada más.

Mirar al cielo

Nuestra relación con la naturaleza no ha sido cerrecta. ¿Cuántas veces hemos levantado la mirada y observamos esa colcha de punto luminosos que cada noche se despliega sobre nuestras cabezas? La sensación de que nuestra mente está completamente vacía atrapando en ella el silencio de esa obra maravillosa que es el cosmos. Hemos de hacerlo muchas veces y cada día descubriremos nuevos destellos y nos sentiremos más cercanos a ese espacio al que solamente se puede acceder con una mente vacía y una visión muy amplia. Lo demás todo está dicho. Esta noche de agosto se abrirá de nuevo el escenario para esta obra llamada Perseidas y a pesar de suceder cada año siempre es inédita a los ojos del hombre. Aprovechémos y aunque solo sea una vez, miremos al cielo.

Un lugar llamado mundo

El clásico y viejo continente europeo vive adormecido por sus implicaciones sociales, laborales y económicas que sin lugar a dudas y no a muy largo plazo, crearán espacios vacios que serán pasto de las grandes potencias externas. El bucólico continente tarda en reaccionar frente a la estrategia de los monopolios que lideran los países donde la geopolítica es ya una asignatura cum-laude. Depender de otros está ya a la vuelta de la esquina y mientras nos entretenemos en cuestiones banales el terreno se acorta y las soluciones caducan. Los enfrentamientos a nivel mundial de los estados son ya la carta de presentación de la actual situación que vive el planeta y que nos aboca irrepediablemente a tener que depender de otros. Los poderes políticos son ya las munuciones utilizadas para lograr dichos fines. Se antepone todo a las cuestiones de poder mientras la humanidad camina por espacios sin sombra y desprovista planes de recuperación. Los países pobres se hacen más pobres y dependientes mientras que el derroche y la fantasía amoral de muchos estados hinca las uñas en la vulnerabilidad de pueblo. Hoy ya no se siente como antes, con el corazón, ni tampoco se procura escuchar a quien necesita ser oído. Pero tampoco se implican en desmantelar esta fortaleza que se ha ido creado con el fin de desmembrar a los pueblos, dividir a las personas y engendrar el caótico mundo que poco a poco se nos va engullendo a todos. Tarde sería si todavía no nos hemos dado cuenta del pronóstico que tenemos frente a nuestros ojos. Siempre hay que dejar esa ventana abierta con un hilo de luz para poder ver el otro lado de la misma.

Avanzar

Lo mismo que el velero que no detiene su rumbo frente a un sol cansino de agosto. Cuando las fuerzas no responden y la conciencia nos condiciona haciéndonos confundir todo lo que hemos soñado hay que avanzar. El rumbo de esa carta de ruta es primordial para traspasar penurias y contraindicaciones. Para creer en que lo vamos a conseguir. No caben reproches ni tampoco manipulaciones solamente con la certeza de que es el camino verdadero. El guiño del sol puede hacernos cambiar muchas veces de pensamiento pero quizás lo más apropieado es saber si realmente miramos bien en esa dirección, o por el contrario nos escondemos de aquello que con su estela de luz no queremos ver. Avanzar sin mirar atrás y saber cuado hay que tensar los mástiles de ese velero que poco a poco nos ha de llevar a buen puerto.

Fresca impaciencia

El agua procura ofrecernos esa fresca impaciencia que expande por nuestro rostro, por nuestras manos o simplemente a través de la cristalina mirada de sus espumas. Saltos de blanca paciencia que con mucha precisión elevan su esencia a lo más alto, a lo más inalcanzable pero que sin lugar a dudas se convierte el sabia doctrina. El estrépitoso ruido que inunda todo su enclave hace que sintamos en nuestra piel el sonar de su magnitud y el beso de su frescura.

Verano en rojo

Cada vez los bosques tropicales absorben menos CO2. Se encuentran en mínimos y muchos hay que se preguntan qué hemos hechos mal. Siendo el pulmón del planeta nos acercan cada vez más al desastre. Las áreas que absorben más carbono del que emiten se denominan sumideros de carbono. Las plantas también lo emiten pero debido a los incendios éstas se asfixian y se descomponen y todo ello debido a la deforestación a gran escala originada por el cambio climático. No hay un sólo culpable, lo somos todos. Los incendios son los causantes de que muchas de esas reservas verdes se vean amenazadas dando a la humanidad el pasaje hacia una desertización que solamente nos condenará a más pandemias, grandes desiertos, hambre y desolación. En este verano del 2021 estamos siendo los invitados de honor de este documento natural y verídico de lo que hemos creado y hacia donde nos dirigimos. Signos del fracaso del hombre frente a él mismo porque en la vida del planta se contempla todo aquello que poseemos para seguir viviendo. Demasiados compromisos sin cumplir y de intereses económicos, sociales y humanos que a larga nos van trasladando a una isla solitaria donde aquellos buenos propósitos se desvanecieron y donde muchos de los lugares del planeta se nos antojan ya desconocidos. Este verano en rojo tiene muchos matices de esa nueva existencia hacia la que vamos a pesar de nuestro negativismo. El rechazo hacia nuestra misma raza pone en peligro al hombre como tal en un mundo que es de todos. ¿Será la humanidad capaz de superar la sabiduría de los pueblos, esas culturas milenarias que nos han puesto donde estamos? Prefiero reservarme mi opinión.

Susurros

La tierra nos habla y aunque no reconozcamos su lenguaje siempre ha sido así. Nos vanagloramos de saber tanto y qué poco sabemos de ese mundo al que pertenecemos. Tierra, desde donde nace todo y hacia donde nos dirigimos cuando nuestros días se acaban. Se toma muy a la ligera ese entramado que desde su centro nos sacude y nos condiciona. Con la gama de colores que la caracteriza se ve reflejado su diccionario natural que nos cuesta mucho descifrar. Cuánta riqueza y pulcritud se asoma a cada una de sus grietas y la sabia disciplina de su eco multidistante que nos responde cuando estamos cerca de ella. Las cuevas son como las grutas del tiempo que han ido perpetrando su simbología y su mensaje. Desde que el hombre es hombre son muchos los hallazgos que sin lugar a dudas nos han hecho comprender la profundidad de la vida. Y a veces nos hemos sentido atrapados por su misterio, cosa que nos hará recrearnos más en su belleza. Otras sin embargo carecemos de sentído y de admiración por sus susurros, su olor y su naturaleza. Las ventanas de la tierra están abiertas siempre, lo único que hemos de hacer es respetar esa esa intimidad que subyace dentro de ellas y considerarlas como parte de nosotros.

¿Qué quiere la humanidad?

Hoy en día es dificil saberlo. Solamente habrá una respuesta cuando todos seamos lo suficientemente libres de pensar. Porque existen tantos vacíos en la condición humana que no acertamos a dar lo que realmente somos y sentimos. El «atman» no está en los libros ni en los doctorados, únicamente en la razón. Hoy la humanidad quiere saciarse de fórmulas y de conjuros para llegar a él sin darse cuenta de que está en cada uno de nosotros. Contradiciones y enfrentamientos que dividen al ser humano haciéndole cómplice a la vez que enemigo de su propia razón. ¿Qué busca la humanidad donde ya son más los sufrimientos que las glorias? Aún así la ruta sigue intacta mientras el hombre sea capaz de pensar, de discendir y de procurar y procurarse estar siempre en la armonía y no en la violencia. Todos hemos descuidado mucho lo que tenemos y ahora solamente corremos en una carrera contrarreloj por llegar a ese punto en el que todo sea observado, compartido y respetado. Ese punto está situado en nosotros mismos. Mientras no lo veamos seguiremos deambulando. En todo lo que sucede hay un porqué y la misma vida es el porqué de todo.

Lágrimas del mar

Lucen preciosas la medusas en su camino por las aguas. Llamadas también lágrimas del mar y pertenecientes al grupo de los celentéreos aparecieron hace 500 millones de años en el Cámbrico. También son llamadas aguavivas estos animales de mar abierto ha mucho tiempo que nos viene alertanto de lo que está por venir. Arrastradas por las corrientes marinas lucen sus colores como si de un baile en el mar se tratase. El período Cámbrico es posterior al Precámbrico y abarca desde 750 a 505 millones de años. Las costas de dicho periódo se estuaron por primera vez en Gales, y tomaron su nombre de Cámbria que era el antíguo nombre de Gran Bretaña. El cambio climático se ha puesto en marcha para todo el planeta y está diciendo «basta». Los fenómenos metereológicos extremos vienen haciendo a la humanidad culpable de este devastador periódo donde las enfermedades están siendo más prolíferas y desconocidas, las relaciones sociales hacen cebo de nuestro carátecter convirtiéndo al hombre en un ser convulso e inhumano.Y sobre inestabilidad económica hace tambalear nuestro bienestar, propiciar guerras y enfrentamientos además de una enorme crisis de derechos. Dramáticas consecuencias que ya estamos viviendo y todavía no somos lo necesariamente inteligentes como para plantar cara a este monstruo que hemos creado nosotros mismos y del que ahora es muy dificil escapar. Su lengua llega ya a todos los rincones del planeta, pero se nos va todo por la boca y el hecho de hacer nos viene un poco grande. La naturaleza busca su camino y se lleva por delante todo aquello que le ha sido arrebatado. Pensar por un instante nos puede hacer ganar toda la vida.

«La vida es una luz parpadeante en la oscuridad. Procuremos encontrarla»

Causal

Es la naturalez mística de la vida que existe dentro de cada persona. La flor de loto representa la simultaneidad de la ley causal, ya que ésta florece al mismo tiempo en que sus semillas están listas. Nam Miojo Rengue Kio, cuyo significado es la devoción por el sutra del loto. Dicha innovación recibe el nombre de «daimoku. La energia es la delicia eterna de esa capacidad de hacer funcionar las cosas. Surgir, transformar o poner en movimiento. La energía fluye en una sola dirección entre los seres vivos de un ecosistema. ¡Qué poco sabemos de ella y cuánto la utilizamos!. Ese constante cambio de la materia donde la vida puede definirse como el estado del cuerpo en constante movimiento sin perder su forma esencial.

«Crear una sola flor es trabajo de siglos»