Avatar de Desconocido

Acerca de HANAH VALENTÍN

Escritora.

Grandeza

Conceptp de un estado de superioridad que afecta a una persona, un objeto en un determinado lugar o espacio. Cuando frente a nosotros se despliega ese momento extraordinario en el cual sincronizamos en un solo instante la maravilla de esa grandeza natural que nos hipnotiza. Pero también está la grandeza humana en la cual esa capacidad del hombre se ve en sus actos y en la manera de compartirlos con los demás. Hoy hay muchas grandezas humanas que trabajan en silencio dando lo mejor de ellos y procurando que el hombre se conciencie de todo lo bello que existe a nuestro alrededor. Héroes que un día se hicieron cómplices de ese destino en el cual su labor es considerada. Wiston Churchil dijo: » El precio de la grandeza es la responsabilidad». Pero sin lugar a dudas la grandeza va de la mano de la disciplina. Su significado es «aprender». Una mente que está aprendiendo se encuentra en un estado de orden. Y la grandeza de las cosas más bellas se producen a través de esa disciplina de saber y compartir. Ese conjunto de reglas o normas cuyo cumplimiento de manera ordenada y constante conducen sin lugar a dudas a ese resultado que nos asombra en toda su inmensidad.

«Si ves algo bello en una persona, díselo. Puede que esa persona esté en una guerra interior que le impide ver su belleza y tú puedes salvarla». (Zab G. Andrada)

Corazón de tierra

«Quién mira hacia afuerta duerme, quién mira hacia adentro despierta» (Jung)

Encontrar ese hilo conductor que nos hace únicos e irrepetibles y que que florece como las plantas de este árbol. En sí mismas ya son bellas y únicas y entre todas conforman el lienzo perfecto que surge desde la raíz. Y todo surge de ese interior, adverso para unos y para otros el vértice de todos los acontecimientos que surcan nuestro camino por ella. Todos vamos de la mano de ese tiempo establecido en los cuantro elementos, agua, tierra, aire y fuego que cimentarán lo que el universo define como los movimientos que configuran nuestra vida haciéndonos únicos e irrepetibles. Igual que la mariposa azul que está asociada a la alegría y que nos enseña que somos los dueños de nuestra vida y los reponsables de nuestras acciones. Un pretérito y también un futuro que se posan en nuestras manos para que nos hagamos cargo de ese aprendizaje infinito que nos distingue y nos compromete. Un paso hacia esa escalada por los diferentes estadios que desde el corazón de la tierra se proyecta para todos.

Azul turquesa

El mar, siempre es el mar el que nos arrebata esa curiosa mirada para después complacerse de todo lo maravilloso que descubrimos en él. Azul turquesa que insistes en derramar la natural belleza del pliegue de tus olas y de las profundas corrientes que modelan tu inmensa estructura. Espejo azul del cielo con personalidad propia y con la caricia de un sueño alentador por llegar a ser la milésima parte de él cuando le miras. Las costas que enmarcan tu silueta penetrante y serena nos dan conciencia de lo que eres y de lo puedes llegar a ser si te enfureces. Pero mientras tanto dejemos reposar nuestras pupilas es ese baile infinito y acompasado de tu sinfonía más fresca; tu vaivén.

Suerte

«La suerte es lo que uno no padece» V. Frankl. Porque el que la busca no la encuentra es solamente ella la que nos encuentra a nosotros. La vida nos está dando muestras de llo a cada instante pero no sabemos apreciarla. Nos perdemos en infinidad de tontadas y de compromisos que lo único que nos hacen es complicar cada vez más nuestra existencia. No se puede detener el vuelo de un pájaro solamente porque nos apetezca hacerlo. El diagnóstico es bien claro; «La sociedad es muy enferma». y aún seguimos engañándonos con nuestra locuras, como personas, como amigos y también como padres. Y al final todo termina creando vacíos existenciales como una carcoma que nos consumirá poco a poco. La suerte es ese tesoro que infravaloramos creyéndonos apoderados de algo que nada tiene que ver con la razón de creernos mucho más. Que no nos compromete a nada pero sí nos hace responsables. Los humanos somos muchas veces tan malvados que comparamos esa maldad con la suerte que un día nos encontró y nos hizo felices, creyéndonos dueños de la vida de quienes están con nosotros y vilmente les imponemos nuestra voluntad.

Impersonal

dav

Que no tiene o manifiesta que se haga referencia a una personalidad, unas ideas o sentimientos. Los humanos muchas veces perdemos esa personalidad que tenemos innata en cada uno de nosotros, por esas influencias que recibidos a diario del exterior. Modas que se adquieren aunque no nos sienten bien, pero por no llamar la atención seguimos al rebaño. Una moda se convierte hoy en día en una doctrina que si no le ponemos algo de sentido común puede llevarnos al deterioro de la salud, a la pérdida de nuestro bienestar y lo más peligroso a cambiar por completo nuestra personalidad propia. Sentimos miedo a presentarnos como somos y como pensamos por esa tendencia a cambiar nuestra personalidad por nuestra auotoestima y singularidad. Todos somos distintos y como tales aportamos al mundo esa diferencia que nos hace únicos y eso es lo verdaderamente maravilloso. Si todos actuasemos de la misma manera la vida sería un caos tremendo que nos llevaría al desastre. Lo que sí que hay que saber hacer es procurar mostrar al mundo algo distinto de nosotros o por el contrario no aferrarnos a las ideas de otros para llegar a ser importantes. Eso es una tontería. Eso es ser «impersonal». Igual que el anzuelo para pescar que no nos manifiesta nada en concreto solamente nos proporciona su utilidad.

La paloma tenía sed

Y a la fuente se acercaba en esa mañana calurosa de junio. En esa plaza del Príncipe de Santa Cruz de Tenerife, donde tantos quedamos para vernos y hasta donde muchos llegan para pasear bajo su enormes árboles. Vaga el agua de la fuente como el latído sin prisa de un día que se asemeja a tantos otros y sin embargo no tiene un ápice de igualdad. Pero entre el silbido errante de las hojas que se balancean la paloma le susurra a la vida que es felíz de poder saciar su sed a la vez que contemplarse en las aguas cristalinas de la fuente. Un día, una mañana, las gotas de frescor de aquel rincón de la emblemática plaza del Principe es donde muchos quedamos para vernos y donde otros gustan de pasear entre sus árboles.

Autoafirmación

Ser un «yo» en sí mismo, todo un honor. No caben esquinas opacas dentro del hombre que sabe lo que es, que siente lo que hace y busca una razón tan verdadera que no entiende de escusas, de falsas promesas y de malos entendidos. El hombre se autoafiarma cada vez que se siente libre, igual que lo hace el sol en su decadencia de cada dia cuando intenta alcanzar ese punto que lo separa de la noche para vestir un nuevo amanecer. Hoy la esclavitud de las personas va adquiriendo grandes medidas cuando dejamos que nuestros sentimientos desagradables afloren. «Lo que el hombre es, lo es a través de lo que él hace». No sirve de nada el disfraz mediante el cual nos presentamos al mundo. Se hace todo por conveniencia, por egoísmo y desarraigo ya que poco nos importan los demás y lo realmente importante carece muchas veces de sentido para nosotros. Nuestra realidad impera en todos los frente abiertos y ni tan siquiera somos capaces de reconocer nuestras equivocaciones. Hemos de ser capaces de autoafirmarnos en lo que de verdad vale la pena y no seguir cosechando esa impersonal forma de comportarnos para que no nos rechacen al vernos distintos. En el vértice de todas esas acciones que dicen ser las justas la frencuencia sería ir espaciando en sus páginas muchas de esas decisiones nocivas que al final llevamos todos a la espalda. Autoafirmarse es la esencia pura de lo que uno es. Foto: M. Yanes. La Orotava.

Mantener abierto el corazón

Cómo comprender el verdadero sentido de la existencia. La muerte forma parte natural de la vida. Después de explorar en profundidad la manera en que cuidamos a las personas en su etapa final se ha demostrado que morir puede ser una experiencia serena e incluso transformadora cuando a quien vive ese momento se le ofrece un amor más incondicional y una actitud más iluminada. Esas nubes de otoño que son tan efímeras como nuestra existencia han de ser observadas como el movimiento de un baile. Porque la vida entera es como un relámpago en el cielo y se precipita hacia su fin como un torrente por una montaña empinada. Ignoramos esa impermanencia que es la vida. Esa es la única cosa a la que tenemos que aferrarnos. Igual que el cielo y la tierra. No importa que todo cambie o se venga abajo alrededor de nosotros, ellos seguirán ahí. A veces la tierra tiembla bajo nuestros pies para recordarnos que no podemos dar nada por sentado.¿Qué es nuestra vida si no una danza de formas efímeras?. Todo es un movimiento constante. El viento mueve las hojas del árbol y las hace caer al suelo. Volverán a nacer de nuevo. Todo cambia, incluso ésta carta no tardará en ser tan solo un recuerdo. Piensa siempre que hay que mantener el corazón abierto porque es ahí donde sentimos aquellos que han pasado a un estado de efímera belleza y que siempre reconoceremos cuando se muevan frente a nosotros. El sol, el pájaro, la lluvia o el viento. La ventana de ese infinito no tiene puertas para nuestros recuerdo ya que formamos todos parte de él.

Al caer la tarde el arco iris apareció junto al Teide

Junio en la memoria

Carro de Heno. El Bosco

Junio en la memoria como tantas otras pinceladas que se quedaron grabadas en nuestra risa, nuestras inquietudes y también en nuestro desarrollo. ¡Cómo nos alegrábamos cuando veíamos llegar este mes de junio porque se trataba de algo muy especial! Nuestro paso a un nivel superior en las clases. Conocer nuevas a mistadas y con ellas a interesarnos también por otros mundos que descubríamos. Otros lugares a los que ibamos personalmente o por el contrario entre la páginas de aquellos libros maravillosos que nos hacían viajar. Pero el mes de junio es mucho más que todo eso y un día lo descubrí al ver la magnífica obra del Bosco El carro de Heno. Llegué incluso a percibir el olor del verano entre sus esquinas. Subí con él a contemplar que el cielo de junio es más azul, que los bencejos vuelan sobre nuestra cabeza anunciando que pronto llegará el estío junto, al olor de la fruta y el sabor de la sal del mar. Un mes dedicado a la diosa Juno que hace de punto de división para partir en dos el año y su sucesiva relación del antes y el después. Igual que esa página dibujada en el horizonte con trazos de luz del sol y sombras de plata de la luna.

Utopía

Todos soñamos alguna vez en la vida con esa condición o lugar inexistente que en algùn momento nos ha parecido tan cercano y real que hasta lo habríamos podido coger con nuestra mano. Pero la utopía es un paraíso perfecto en el que muchos han creído desde una imaginación desbordante que albergó una idea de futuro mejor y más adelantado. Grandes escritores se lanzaron a esa aventura de dar a conocer esas inquietudes y desde las cuales plasmaron esas ideas que hoy ya están entre nosotros. Julio Verne creyó en su utópico sueño de que el hombre llegaría a la Luna y también a las profundidades del mar. Entonces ¿existe o no ese mundo, ese país imaginario donde ya muchos anclaron sus barcos para hacerse a la aventura de soñar con los pies en la tierra?. Sin lugar a dudas «locos» sería lo más suave que escucharían desde su convicción de creer en algo , porque no hay nada como imaginar para crear futuro. Es mejor perseguir un sueño que rendirse a no tenerlo y hoy el mundo necesesita muchos sueños para poder crear un futuro acorde con su evolutiva imaginación desde la tecnología hasta las más sencillas ideas que sirvan al hombre a creer en él mismo, ya que desde él surge todo lo demás.

Horizontes azules

Cercano a nuestro entorno con la magnifica presencia de un todo incontenible a la vez que adaptable a cada uno de nosotros. Desde nuestra altura comprendemos que todo lo que existe es lo que nosotros sabemos percibir y abrazar. Ese largo vuelo de la mirada que no pone condiciones..
Dos puntos en laTierra tan distantes y sin embargo con un simbolismo casi perfecto. Despertar a todo aquello que ignoramos y que en un instante de nuestras vidas se nos abre como ventanas a la verdad.
Ahí nuestra mirada se aferra a esa plenitud perfecta e intocable que solo podemos sentir a través de la luz de su mensaje

Almas invisibles

Inconscientemente muchas veces no creemos a esas personas que están a nuestro lado. Las hacemos invisibles y las situamos fuera de nuestras vidas sin consideración, humanidad ni tampoco respeto. Estamos tan ciegos que no nos percatamos de esa presencia incondicional que nos abraza. Y luego llegamos a tener la osadía de cebarnos con ellas. La prontitud con la que una de esas almas actúa nos hace sentirnos confusos, dado que muchos ni tan siquiera lo intentamos al mostrar ese envolvente gesto. Prendemos cortinas de humo para que no interfieran en nuestros impulsos y decisiones y así desvincularnos por completo de ellas. ¡Qué estúpida es la mente humana cuando se cree el ombligo del mundo y ni siquiera conocen el espacio que ocupan sus pies! El alma es como una alianza entre nuestra esencia como persona y lo que de ella acercamos a los demás. «No hay nada más importante para el verdadero crecimiento que darnos cuenta de que yo no soy la voz de mi mente, soy yo la voz que la escucha. Dejemos que las almas invisibles lleguen a formar parte de nuestra vida y solamente veamos en ellas la razón de hacernos más humanos.

La espera

Ese sentimiento que nos identifica porque a todos nos gusta que al llegar alguién esté esperándonos. De manera presencial o bien de manera que sintamos que por muy lejanos que estemos sabemos lo importante que somos para alguien. Y cuando nuestros animales de compañía saben que al cerrar la puerta tras nosotros no significa que no nos verán sino que por un espacio de tiempo determinado deberán esperar nuestra llegada. A veces somos tan inconscientes al pensar que dichos seres vivos no tienen memoria y nos dan una lección que es imposible de cuestionar. Seamos frágiles ante el sentimiento que cada día encontramos en ellos y valoremos muchos de esos momentos que nos hacen desesperar porque quizás en ellos se encuentre nuestra felicidad. Ahora es tiempo de salir a disfrutar pero no por eso hay hacer de ellos ese problema frente a nuestra libertad. Siempre esperarán nuestra llegada. Seamos conscientes y no actuemos con irresponsabilidad.

¿Dónde está el límite?

El límite se halla donde los demás pierden su libertad. Nos estamos acostumbrando a porner límites a todo aquello que nos molesta y nos hace sentirnos vulnerables. Pero ¿quién decide dónde se halla ese punto que nos separa y nos condiciona? No por tener más poder se puede decidir hasta dónde llega nuestro espacio y desde dónde los otros han de plantarse. La vida de la humanidad siempre ha estado cincecalada por límites tan adversos como incomprensibles e inhumanos. Las fronteras de la tierra son tan inmensas como el cielo cubierto de estrellas dónde ninguna de sus galaxias hacen imposible la libertad de brillar a las otras desde la vóbeda celeste marcando límites. ¿Porqué entonces en la Tierra todo es tan complejo y absurdo? Cuando la vida está amenazada por políticas desestruturadas, por las hambrunas o por la falta de ética y principios de quienes se han entronado en reinos de barro son la promesa que muchos pueblos se hacen a sí mismos de cruzar esos límites en busca de libertad. La filosofía del más fuerte no conoce de razones y menos aún de humanidad pero desde que el mundo es mundo, el hombre ha buscado un camino para realizarse y nadie debería de tener el oscuro poder de trazar límites en un planeta que es de todos.

Quizás nos hablen

Y seguimos sin entender. Tal vez escuchen tantas cosas de las que al pasar junto a ellos ni siquiera nos percatamos de lo que nos cuestinamos. Junto a esos caminos por los que discurre el viento entre sus troncos cansados se renueva a cada instante un nuevo latir de la vida en su más maravillosa expresión. ¿Nos perdonarán algún día por nuestros comportamientos hacia ellos? No hay lugar en el planeta donde la rúbrica de esa existencia impersonal nos demuestre lo contraio. Somos los pasajeros del tiempo y en esas carreteras del mundo se verifican muchos de nuestros sinsentídos y a veces pocas de nuestras virtudes. De cada uno depende que se les repete al igual que ellos lo hacen en cada sendero y en cada camino. El hombre es bruto y sus acciones son y serán las epístolas que día a día confrontan nuestra realidad. No nos oyen, pero ¿y si lo están haciendo?. De nosotros depende que la esencia de los montes contnúe abrazándonos a todos.

De persona a persona

No existe nada en la Tierra que no esté relacionado. Todo tiene su enlace y sin ello no cabría la posibilidad de avanzar, descubrir o relacionarnos con los demás. Pero la sociedad actual se está volviendo muy impersonal y muy individualista. Todos queremos beneficiarnos de los otros pero con la menor deuda posible. De nuestra relación con los demás depede principalmente la educación. ¿Porqué se nos educa? Se nos educa para entender las cosas de la vida y no sólo conseguir recomprensas. También para enseñar según nuestras apreciaciones y nuestra inteligencia. Muchos creen no necesitar de nada ni tampoco de nadia para establecer ese vínculo sin el cual nada fluye ni evoluciona. El egoísmo está tallando nuestra sociedad de una manera alarmante y parece que no tengamos nada que ver con ello. Sin lugar a dudas nuestra equivocada mente nos está tendiendo una trampa que tarde o temprano tendremos que esquivar ante la falta del abastecimiento personal de cada uno. Somos individuales pero a la vez dependemos de otros para continuar y seguir siendo sociedad, pais, mundo, generación. Y mientras continuemos creyéndonos absueltos de todo vínculo con los demás solamente conseguiremos apartarnos de todo y de todos. Nuestra existencia se tornaría triste y gris. ¿Cuál es nuestra relación con el mundo? ¿Es el mundo diferente de nosotros? Habría que pensar un poco en ello dado que cada vez intetamos imponernos a aquellos que no pueden llevar nuestra marcha. Si una sola piedra puede cambiar el curso de un río, un pequeño grupo puede cambiar el curso de una cultura. Y deberíamos ponernos ya a ello.

Wabi-sabi

La belleza de la imperfección. La elegante belleza de la humilde simplicidad. Esta tendencia filosófica que aprecia las imperfecciones de lo natural, así como las huellas del tiempo. Este concepto Zen nos hace ver en la imperfección todo lo creativo y maravilloso que muchas veces despreciamos o juzgamos sin conciencia. En contra ese punto real en la irrealidad del mensaje es lo que crea arte. Nada es perfecto. Nada es permanente. Nada es completo.

«La imperfección es la perfección de una hermosa perspectiva«

¿Qué es la sociedad?

Cada uno de nosotros somos sociedad. El mundo es lo que uno es, de manera que nuestro problema es también el problema del mundo. pero la envidia es uno de los factores más destructivos de la sociedad, y en última instancia conduce hasta la política. El mundo necesita un nuevo orden y en el momento en el cual abandonemos lo negativo surgirá lo correcto. ¿Pueden las autoridades transformar la mente humana?. Si lo permitimos si. Pero tenemos armas suficientes para hacerles frente a todo aquello que nos cuestionemos o creamos que no es legal. En ocasiones la fuerza de la opresión hace que claudiquemos en ello, pero la verdadera razón del hombre es no doblegarse ante quienes quieren sacar beneficio de nosotros a toda costa. Tenemos una inteligencia y hay que usarla, no permitir que otros decidan por nosotros. La humildad no puede cultivarse y una mente que no es humilde es incapaz de aprender. Eso que llaman «moral social» carece de todo ya que admite la codicia, la rivalidad entre las personas y sobre todo la ambición. «Todo parece imposible hasta que se hace». Piensa, cree, sueña y atrévete. Solo una cosa vuelve a un sueño imposible, el miedo a fracasar. Recuerda siempre que tu propia resolución de triunfo es más importante que cualquier otra cosa.

Soles de hojalata

El hombre se va creando espejismos frente a la tristeza que ahora se implanta en muchas de las circunstancias que nos son impuestas en este momento de nuestra vida. Hay que vislumbrar esos espacios de luz que a veces nos parecen tan inaccesibles y que nos hacen titubear y renunciar a ello. Pero ese factor de renuncia no es más que desorientación hacia esa claridad que está ahí, solo que hay que encontrarla. No es fácil perderse en un momento tan lleno de niebla donde todo parece no tener solución. Lo importante es ver aquello que somos y sobre todo responsabilizarnos de ese deseo de superar y trascender los muros de lo imposible. Dentro de la psicología de las emociones nos tropezamos con la más común de todas ellas «la tristeza». Pero las emociones son necesarias para nuestro equilibrio ya que son las luces que dirigen nuestra conducta en todas las situaciones ya que son el motor de arranque para empezar una nueva realidad. Ahora nos encontramos frente a esos soles de hojalata que reflejan en cada instante nuestros propósitos de superación. Aunque sean solo de hojalata son los que hoy por hoy nos podrán ir dando luz en el camino hacia la superación. No existe el miedo cuando de verdad tenemos algo donde mirarnos para seguir. Y en estos momentos dicha representación o realidad es nuestro punto de partida.-