Comprar el futuro

¿Es posible pensar que podemos comprar algo que en realidad no existe? El futuro no existe, solamente lo vislumbramos según nosotros deseamos llegar a él. Hacernos los dueños y sin embargo todavía no hemos despegado del ahora. El mañana no existe todavia y nos empeñamos de comprarlo. Sabemos que el tiempo nos adiestra para llegar a ese fin que llamamos «el día de mañana» pero no lo conocemos ni nada ni nadie nos puede confirmar de su existencia. Pero todos queremos comprar el futuro y los que no tienen posibles llegan a dar la vida por él. En medio del mar o al otro lado de los desiertos. Sin importarles lo que dejan atrás porque viven en la creencia de que ese destino es el que les va a proporcionar su libertad. Muchos sin embargo tratan de comprar el futuro de quienes más necesitan de él amasando fortunas por algo incierto. Las esquinas de las oportunidaddes están ahora llenas de ilusiones, mientras que las causas de nuestros conflictos como personas en esa interminable dualidad del deseo, del corredor infinito de los opuestos que generan la envidia, la avaricia, la ambición y sobre todo el miedo. Esa sombra casi indestructible que nos acecha y nos provoca a esa búsqueda desesperada de libertad, calma y sobre todo futuro. La vida se escribe a cada segundo, sin dimensión ni forma ya que cada unos de esos segundos es bien distinto del siguiente. Solamente con la perspectiva de ser capaces de hundir nuestros pies en ella con cada paso que demos. ¿Podemos elegir?, ese es el aspecto de nuestra inteligencia.

Abril

Preciosa locura del tiempo que se despereza sobre los campos florecidos de amapolas. No hay que buscar demasiado lejos para encontrar esa manifestación maravillosa de las estaciones.

La belleza es saber mirar. Los campos abiertos de la localidad de Teno Alto en Tenerife, nos dan razón de ello cuando abril está tocando a nuestra puerta. ¡Disfrutadlo!

Perderse

Estamos frente a unos días de asueto y diversión pero la realidad es muy condicionada en estos momentos. Nos gusta «perdernos» en el sentído de salir corriendo de toda esa monotonçia diaria para así buscar ese reducto de paz y tranquilidad que sienta tan bien. Pero hay que saber perderse con fundamento. Salir corriendo en cuanto tenemos un par de días libres e intentar abarcar el mundo con nuestras manos no es una buena razón para hacerlo. Para poder perdernos es necesario que sepamos bien lo que queremos dejar atrás y dónde nos hallamos para saber hacia donde caminar. El paseo por lugares que nos propicien paz y tranquilidad son la apuesta más segura para lograr nuestro objetivo. Ya que si salimos para perdernos hacia multitudes que buscan lo mismo que nosotros, es preferible ahorrarnos el tiempo.

Nada se esconde bajo el sol

Ya hemos caído muy bajo los que decimos llamarnos cívicos y sin embargo la patita siempre se nos queda fuera. Avaricia en ese afán de hacerse con todo por el solo placer de tener sin compartir. Ya nuestra visión del mundo se resquebraja de forma alarmante y aunque bastantes tienen todavía el don de ser, otros sin embargo son los que ansían cormprar la vida y la felicidad a golpe de dinero, sobornos y malas prácticas. Estamos cambiando según se dice por aquí y por allá pero ¿es para mejor o más bien para peor? . La duda no ofende en este caso porque la realidad se escribe con mayúsculas y se rubrica con aquello que nos hace dudar, temer o simplemente pasar de todo. Todos vamos en un mismo vagón y a pesar de tener los ojos bien abiertos, nos la dan a la vuelta de cualquier túnel. Esos túneles construídos por confinamientos y sazonados por condicionantes que solamente serán caldo de cultivo para que el hombre quede desorientado y confuso. ¿Qué papeles estamos jugando dentro de esta sociedad que nos condiciona? A mi particular manera de observar al mundo hoy «es la recreación de un showman que se desvincula de una realidad para hacerse un favor». Nada se esconde bajo el sol ni adoptando el mejor disfraz.

Como el peso de una pluma

Quizá lo que nos parezca más grande sea a su vez lo más delicado. La voluntad es sin lugar a dudas una de las cosas que más cuesta mantener. Inmensa en su liviana sabiduría que nos adiestra y nos hace ver que con tesón todo llega a coseguirse. Einstein dijo una vez: » Hay una fuerza motriz más poderosa que el valor, la electricidad y la energía atómica; la voluntad». Y que poco cuesta mantenerla. Muchas veces nos rendimos ante ella y dejamos que los problemas nos agobien y la pereza se haga la duela y señora de nuestros actos. No somos demasiado conscientes de su enorme valor para hacernos seguir adelante. Y con su presencia y su impulso todo parece que responde y fluye como si viésemos volar esa pluma a merced de viento. Qué lejana nos parece la luna en una noche despejada y también y qué pesado su semblante enmedio del cielo de la noche. Aún así su presencia es leve y poderosa como la voluntad de querer y el tesón de avanzar.

Primavera

Codiciada estación donde la naturaleza lava su rostro tras el largo invierno y hace de su luz todo un escenario para nuestros sentidos. Caía la tarde sobre el sendero y las puntadas de ese renacer variopinto y animado en el cual las abejas, las mariposas y cualquier ser vivo se podría sentir identificado.

Sobre el mar se balanceó un sol muy cansado que poco a poco nos dejaba ver impresiones de ese casi último momento y donde nada faltó ante su inconmensurable obra. Una mimosa tuvo el capricho de asomarse al camino para hacerse notar. Fué el punto y final de aquella penúltima tarde de invierno.

 

El sentir de cada paso

«Un rincón para perderse». Foto de Maria.

Hemos escuchado muchas veces «no hay camino, se hace camino al andar» y por eso el solo hecho de sentir la tierra bajo nuestros pies es el boceto de ese camino que más tarde recorreremos con el recuerdo. Son muchos lugares y también muchos los recuerdos que serpentean nuestra existencia haciéndonos más seguros a la vez que mucho más sensibles. Hay personas que tratan de encontrar ese resquicio en la ventana para poder festonear muchas de sus expreriencias que un día fueron frenadas y que ahora el peso de sus pasos quedan bordadas en el sendero de sus experiencias. Ser capaces de atrapar ese color y confrontar la sensibilidad con lo que no es adquirir un estadio mucho más elevado en el que se funden esencia y sentimiento.

Firmeza

En nuestra vida hay momentos en los que por encima de todo tenemos que mantener nuestra firmeza en las decisiones. Es la sabiduría que lleva nuestro cuerpo intelectual. Porque la inteligencia está en todas partes y al igual que sucede con el aire que respiramos nos hallamos bañados de ella. En ese sistema operativo de la percepción consciente es el timón por el cual dirigimos nuestra voluntad firme de nuestras maneras de actuar. ¿Podemos elegir nuestras decisiones y ser consecuentes con esa firmeza que nos implusa a actuar? La consciencia es mucho más grande que la suma de todas sus partes y por ello el equilibrio es la constante hacia el resultado de las mismas. La hormiga utiliza toda su energía porque realmente sabe que puede lograr lo que se propone. No duda de ello y aguanta el tiempo necesario hasta conseguirlo.

¿Què comemos hoy?

Maestro @benisri

Hoy comemos tortilla a la española con Picasso. Sin lugar a dudas esta pagina web está basada en ideas para pensar y si nos ponemos a ello ésta es una buena idea. Se dice de España que es el país de la tortilla de patatas por excelencia y así nos hemos consagrado. Todo el mundo la conoce y más de uno anhela que el amigo de turno le prepare este plato para perderse en su sabor. ¿De dónde procede tal exquisito plato? Ya en las crónicas Indias hacían referencia documentada allá por el año 1519 en al cual se conocía la tortilla de huevo tanto en Europa por los conquistadores como en América por los aztecas. El primer documento que hace referencia fué de origen navarro y se trata de un anónimo que fué dirigido a las Cortes de Navarra explicando las condiciones en las que vivían sus agricultores. También se decía que el general Zumalacárregi fué el inventor de tal plato como aporte nuticional, rápido y sencillo para que comiesen las tropas. En resumidas cuentas muchas son las ideas que confluyen en este comentario y cada cual que aporte su variante a las mismas. Seguro que nuestro genio Picasso estará muy de acuerdo en todo ello ya que nos invita a comerla junto a él. Buen provecho a todos.

Capacidad de sorprender

Junto al mar, en esa tarea que muchos adoramos y sin embargo a veces nos falta tiempo para dedicarle más de un suspiro se escriben los mensajes a lo largo del camino. Ayer aún no éramos cosncientes de nuestro potencial y sin embargo ya existia pegado a nuestra piel. Como si la barca del tiempo hubiera querido ensalzar toda la belleza que se inspira en un rincón de ese mismo tiempo y levantando sus remos al cielo exclamaba ¡belleza! El sendero sigue su camino y a veces nos cuesta un poco alcanzarle porque siempre va en una dirección ¡adelante!, como debe ser nuestra vida. Haciendo espacios y procurando rescatar los pequeños misterios que la adornan. Pero es la vida sin dudarlo, solo que nuestra condición de humanos, (incrédulos a veces), no nos deja avanzar. Senderos perdidos que ya todos conocen pero que cada uno lo versificamos como lo sentimos y mientras los remos se nos muestran como lanzas de guerrero frente al mar la sonrisa de la tarda suaviza el impacto. Nada es como se nos muestra. Somos capaces de desentrañar cada ápice de locura que la natural belleza de las cosas lleva incrustada en su propia esencia.

La posibilidad de haberte conocido

Entre las muchas remembranzas donde guardamos imágenes, hechos o situaciones pasadas te encuentras siempre tú. Bordeo tu imágen en mi memoria a la vez que reproduzco a diario muchas de esas pinceladas de luz que compartimos. El valor de tu recuerdo es ahora mi refugio para protegerme y donde la mágia de cada momento la poníamos nosotras. Vivimos en una ciudad de membranzas a la que denominamos memoria y donde cada día descubrimos el verdadero valor de un tiempo convertido hoy en tu legado. Transitamos entre el no nacimiento y la no muerte porque no existe ese principio ni tampoco ese fin. Todo es una continuidad en el hilo de nuestra existencia y ahora habiéndo tenido la posibilidad de conocerte transcribo estas palabras; «Somos la prolongación del pasado, el resultado de un recuerdo» y como tales no será solamente en este día cuando me acuerde de tí.

Trébol de cuatro hojas

Muchas veces hemos intentado encontrarnos con el trébol de cuatro hojas para así poder recrearnos en la idea de que la suerte nos va a sonreir en breve. Hoy podemos decir que un trébol de cuatro hojas podría ser algo singular cuando interconectamos dos cosas. Algo único y especial que muchas veces no sabemos valorar como merece. Celebramos el 8M como cada año, montando el numerito y tratando de pasar un buen rato con los distintos eventos que para este día se han planificado. No se trata de estar, sino de ser. Y mientras seamos los voceros de una celebración mediática como ésta sin que tengamos presente que no solo es el 8M el Día de la Mujer sino que son los 365 días del año los que «la mujer» ES. En todo este tiempo «ser mujer» ha sido el referente de muchas culturas y de bastantes agravios, pero no por eso debemos recordarla unicamente en fechas señalas o acontecimientos extremos. Hay que permitir dar voz a la mujer y no solamente en actos multitudinarios donde se mezclan todo tipo de pensamientos e inquietudes. Igual que el trébol de cuatro hojas necesitamos procurar que no pase de largo a nuestro lado ni tampoco se motive porque el «así debe ser» nuestro espacio y nuestra inteligencia. Estamos sobreactuando en un escenario creado solamente para hacer ruido un día al año y en ese ruido se desvirtúan demasiadas metas y estadios que con el paso de las horas desaparecerán. Vuelta a empezar y más de lo mismo hasta el próximo 8M. La mujer no puede caminar a un paso detrás sino derribar esos muros que le permitan SER y no únicamente estar y en ese espacio pocas son las posibilidades. ¿Cuándo veremos a una presidenta de partido político importante? Es muy ambicioso pensar que en nuestro país se llegue a proponer a un futuro presidente siendo mujer. Por ahora solamente se han quedado en lugares intermedios y siempre a un paso detrás. El reto es grande pero no imposible. Hoy cuando todas esas manifestaciones terminen se prodía pensar en ello porque haberlas las hay, solo que como los tréboles de cuatro hojas tendrán su momento para cruzarse en nuestro camino.

 

Ética

La ética, el alma de paisaje que se alimenta de los valores que demandan nuestro compromiso más incondicional. Pero muchas veces no somos capaces de permanecer fieles a ella tratando de de asumir egoístamente nuestra imposición frente a ello. No somos nadie para cuestionar el cambio de la belleza natural de la tierra. Pero estamos crendo un ejercito de devastación que si no ponemos remadio pasaremos a estar por debajo de las piedras y despaldas al cielo. No busquemos excusas egoístas que trencen deseos de ambición y el poder se haga con llave de esa puerta abierta a la magnificencia. Entre los colores salvajes está el más suave tono de todo aquello que por ende nos pertenece a todos y por derecho nadie puede hacer lo que le venga en gana.

Acercarse a la vida

Sólo es cuestión de querer y respetar lo que la vida nos muestra en su natural lienzo. Buscamos siempre mucho más allá y no somos capaces de emocionarnos con estas pinceladas caprichosas entre la respuesta de lo que somos y hacia donde vamos. La vida se presenta mucho nates de que nos demos cuenta de que existe y por consiguente no se establece esa paralela situación que intentamos imponer buscando la razón de todo. La mayoría de esos detellezos de luz no tienen una razón predeterminada, solo son. Instantes de ese palpitar de la tierra que tantas veces nos estira su mano para acercarnos a ella.

En las planicies del éter

La palabra «éter» proviene del latín y significa cielo, formamento, el aire más puro de las montañas. Según Aristóteles se trata de una sustancia divina e indestructible. Su espacio natural son los cielos donde se forman las estrellas y otros cuerpos celestiales. Es la energía de lo que somos y a la que estamos conectados. Dónde no hay un más allá porque ese más allá está aqui, en la tierra la cual pisamos y sentimos. Esa fuerza natural dónde todo comienza, en que cual todos vivimos y desde la que nos hacemos partícipes de la fuerza creadora de la vida. Sorprendente mensaje coronado por los siete colores del arco iris, bajo el que la vida se representa en cada instante atrayendo y favoreciendo ese pensamiento mágico y todo lo relacionado con la espiritualidad. La quinta esencia de toda esa energia presente en la naturaleza. Imagen; M. Yanes.

Alegría

Se dice que la alegría es la guía inequívoca que nos hace avanzar. Cuando estamos alegres todo un abanico deformas y de ilusiones se despliega frente a nosotros. Y también existe esa alegría contagiosa que desprendemos hacia los que nos rodean procurando hacer que se sientan invitados a nuestra fiesta. Frente a esas distintas formas de alegría podrìamos centrarnos en todo aquello que nos rodea y que de alguna manera nos ayuda a establecer lazos de complicidad con nuestro entorno. La fuente que bajo el sol de la mañana estira su poderosa belleza haciendo discurrir entre sus aguas esos malos momentos que se diluyen. O tal vez esa alegre sintonía que cuando vamos por la calle nuestros labios tararean a modo de coplilla y que se hace ya parte de nosotros. Pero la alegria es ese avanzar de nuestro yo más íntimo que entre tablas experimenta toda clase de sensaciones, retos y deseos suspendidos en el lienzo de nuestra imaginación.

Bondad corrompida

«No existe peor olor que el que despide la bondad corrompida» (Thoureau)

Cuando tomamos al egoísmo como razón de vida nos adentramos en un camino que cada vez se nos hará más estrecho y más oscuro. La humanidad se ha tomado demasiado a pecho el abanderar muchas razones que ni son altruístas ni tampoco llevan un buen fin. La bondad no es tan sencilla como parece ya que siempre estamos dando porque esperamos ya de antemano que nos sea correspondida nuestra actitud. Cualquiera capaz de liderar un plan para favorecerse, aún a sabiendas de que está mal. Vanaglorariarse de las desgracias de otros para hacernos ese atillo de beneficios y así creernos un poco más de lo que en realidad somos. Estamos engañándonos cosntantemente porque no somos capaces de asirnos a es vara de la reponsabilidad, el juicio y sobre todo moral de la que tanto solemos hablar pero que muy pocos logramos verter hacia los demás. En esa silenciosa desesperación de quienes reclaman atención sin hacer ruido estamos todos comprometidos a la vez que endeudados con esta sociedad que muchas veces está tratando de distinguir poderosamente «lo mío» y «lo tuyo. Dividiendo y sometiendo. Prejuzgando y enalteciendo una bondad que apenas les llega a la altura del pie y sin embargo se coronan con el éxito de la desfachatez. Hay que tener valor de equivocarse y sobre todo mucha voluntad de hacer justicia y no solo charlatanería. Mientras las bocas reclaman ayuda en esta crisis humanitaria, económica, social y sanitaria, los juegos de salón en los hemiciclos siguen corroborando la ineficacia de aquellos que a diario siembran con su bondad corropida el futuro de una nación que se diluye ¡ y de qué forma! No somos demasiado conscientes de ello y en ese tren estamos todos, no lo olvidemos.

Orión, el cazador

Casi en el límite de la bóveda celeste encontramos la energía de Orión. Costelación prominente con sus estrellas brillantes y visibles desde ambos hemisferios.A lo largo de la noche en el hemosferio norte durante el invierno y en el sur desde el amanecer. Y así fué la historia de Orión, el gigante que podía caminar sobre el agua. Éste tomó a Cedalión y puso al joven sobre su hombro para que le guiase al este y los rayos de Helios restauraron la vista a Orión. Ese cazador de estrellas que con sus vasallos Libra, Escorpio y Tauro dibujan sobre nosotros ese manto de destellos que cada noche nos sorprende y sobrecoje apaciblemente.

Las líneas de la vida

Los grandes pensamientos requieren de grandes palabras para poder expandirlos al igual que las blancas alas de la gaviotas. Pero qué insignificantes nos hacemos los humanos al creer que nuestras palabras, nuestros pensamientos, a veces no son dignos de tal reconocimiento. Sin duda es que el hombre, a pesar de tener un ego que lo condiciona muy a menudo no es capaz de reconocer la inimaginable potencialidad que sus palabras puedan tener. Toda comprensión es la base de la sensibilidad y si ésta está adherida a nuestros grandes pensamientos sin lugar a dudas no fallaremos. Nos sentímos alegres o desdichados pero en muchas ocasiones ni tan siquiera entendemos porqué. La alegría no es placer. Éste es un instrumento imaginado por la propia naturaleza para obtener del ser la conservación de la vida. Con la alegría anunciamos nuestros triunfos y cuanto más rica sea nuestra creación mayor alegría sentiremos. La vida son caminos entrelazados y profundos que nos puntean el devenir de nuestros pasos, el logro de nuestras ambiciones y sobre todo la satisfacción de llegar donde nos lo hemos propuesto. Nuestras manos son como el notarío que rubrica todo eso que está escrito en ellas desde nuestra concepción. Bajo esas cimas situadas bajo los rayos del sol se expanden nuestras mañanas y nuestras noches. En el devenir de los días y en el acontecer de nuestros recuerdos para así fraguar esos senderos que nos acompañarán siempre marcados por el paso de nuestro tiempo.