Al cobijo

Nuestra actitud mental es la que determina principalmente la calidad de vida. Buscamos proteción a cada paso y sin embargo muchas son la veces que nos hallamos desorientados, perdidos. La gaviotas descansan bajo el sol de la tarde sobre la roca y mirando al mar. Un sonido constante que les causa veradero sosiego tras largas horas de vuelo. La espuma bulle frente a ellas haciendo remolinos que desde las profundidades nos alertan o simplemente nos distraen. Recalan ahí para sentirse arropadas mientras el azul enmarca sus silueta. Muchos reductos y muchos caminos se extienden ahora frente a ellas que recogen la nostágica sensación de otros muchos paseos sobre el mar.

Ambición

Estamos constantemente atrapar todo aquello que según nuestra sociedad es lo que verdaderamente nos hace felices. El poseer a toda costa es nuestra tabla de salvación para creernos seguros y capaces y nada más alejado de la verdad. Vemos enormes fraudes cada día de quienes intetan vivir en el lujo sin tener obligaciones. Esos que dicen llamarse «ricos y multimillonarios» haciéndo la trampa y procurando que otros no los ven como los indignos que son. El vendaval informativo nos pone al descubierto miles de historias de quienes se han ido aprovechando de de esa sagacidad deforme que hace que los límites del mundo sean cada vez más marcados y las riquezas solamente favorezcan solamente a quienes más tienen. La ambición es ese deseo ardiente de poseer fortunas, fama y poder. Pero la diferencia entre ambición y codicia es que la primera funciona como el motor por el cual movemos nuestra vida y la segunda es el vicio que puede hacernos salir de la legalidad y sin embargo muchos lo hacen sin remordimiento. «En el desprecio de la ambición se encuentra uno de los principios esenciales de la felicidad sobre la tierra» (Voltaire) Porque la ambición no es ser inteligente, es estar muy enfermo.

Verde infinito

Curiosamente me he tropezado una vez más con el verde infinito del Jardín Botánico del Puerto de la Cruz. Sin más, se ha presentado ante mí como la revelación de esa mieada ausente que todo lo ve y ese destello del verde infinito de su presencia. El helecho gigante que a primera vista me cautivo es el comienzo de toda una serie de rincones llenos de pacífica naturaleza. Tras ese verdor no se escucha al hombre sino a los pájaros que habitan en sus ramas y entre los paseos algunas flores se ruborizan con nuestra presencia.

Sumergida en el túnel del tiempo encontré el eco de sus nombres y la fragancia de sus pétalos. Aún así el verde resultó mucho más atrayente a mis ojos, como si fuese la primera vez.

Al final del paseo quedó tras de mi la sintonía de aquel verde infinito que causa tanta admiración.

Luna Nueva en Libra

Sobre nuestras cabezas la luna salta cada noche envolviendo nuestro sueño y canalizando nuestro futuro. Estar bajo su influencia es sin lugar a dudas una enorme bendición. Siendo la Luna Nueva la que anoche se asomaba a nuestra ventana trayendo de su fría mano la balanza del equilibrio y el poder de responsabilidad del signo de Libra y que nos condicionaba aún más a ser prudentes, intuitivos a la vez que profundos y soñadores. Pero esa luna que se mece sobre nuestras cabezas es también la responsable de todo el misterio que su luz emana y su mirada rebela. Recuerdo entonces al mirarla que un día leí con entusiasmo el libro «Lo que vió la luna» y créanme me sorprendió. Desde ese momento intuyo cada noche que mis pensamientos fluyen entre las páginas de aquellas historias haciéndome protagonista en primera plana de ese embrujo inenarrable que en su silencio me habla.

1970

Octubre de 1970 marca un antes y un después para quienes a diario se colocan en el camino que se abre frente a ellos. Y así se conforman nuevas ilusiones y los verdaderos proyectos que hasta ese día permanecían en silencio. El camino es largo pero no incierto ya que siempre tenemos ese referente que a modo de brújula sigue marcándonos la dirección. 1970 un año más para muchos y un paso más para los que estábamos frente a la línea de partida en esa nueva etapa. El sendero se expande junto a las extensiones de plataneras en esta isla del Teide que hoy por hoy se nos antoja ya bien distante pero sin lugar a dudas no es distinto. El arrullo del mar se escucha en la lejanía de la costa de Martiánez pero su brisa caprichosa me devuelve los ecos de aquellas pisadas. Dicen que el tiempo todo lo cura pero a su vez no se olvida de los trotamundos, de los artistas ni tampoco de los poetas. Ahora el tiempo es de ellos a pesar de la distancia en horas, meses y años que nos separan. En aquel octubre de 1970 descubrí el sendero de mi viaje en solitario.

Orden

Imagen

El orden es la propiedad que emerge y en el que varios sistemas abiertos y de origen aislado llegan a interactuar por coincidencia en el espacio y en el tiempo. Hay un orden natural para todo aquello que nos rodea y sin embargo son muchas las veces que el hombre intenta alterarlo a su conveniencia. Todo pasa factura y contra ello no hay juicios ni tampoco venganzas, únicamente existe la convicción de que no todo lo podemos controlar. La naturaleza parace enfuerecerse y nos pone a prueba. Es cruel y dañina y hasta no la llegamos a entender, pero siempre la hemos de respetar. La armonía de todo lo vivo está ahí en ese anfiteatro desde el cual observamos a distancia comprendiendo que formamos parte de ella pero no somos sus dueños. Sobre el agua cristalina de este estanque la vida transcurre felíz para esos patos. Nada les perturba ya que tiene todo lo que necesitan. En otro lugar las fauces del volcán escupe toda su rabia y nos amedrenta. El equilibrio es lo que hace que el mundo, la naturaleza, se nos muestre como es y jamás que el hombre haga de ella la razón de sus victorias.

Octubre

Redondeando el contorno de la luna nueva de Octubre el paisaje parece estremecerse con las brumas de la mañana y sus prontos ocasos. El silbar del viento ya va dejando paso al crugir de la hojarasca mientras los ciervos y las demas criaturas buscan cobijo frente al ya próximo invierno. Pero Octubre es especial. Desde su silla de verdes hojas que ya pinta dorados destellos y en la que muchos se refugian para poner en hora los relojes de este tiempo nuevo que se avecina. Mes de cruzar el umbral de la puerta y situarse ahí, frente a un proyecto de vida más ambicioso y consciente. La mente se vacía en ese silencio que lo dice todo porque todo lo creíble es una imagen de la verdad. «El pájaro, un niño. La araña, una tela. El hombre, la amistad«. (W. Blake)

En las alas del tiempo

Todo parece transcurrir lentamente y sin embargo la sensación que percibimos es la contraria. Hemos relegado muchos de nuestros placeres a esa comodidad efímera que nos imponen en el día a día haciéndones exclavos de muchas de nuestras decisiones y profetas de sueños inalcanzables. El horizonte sigue azul como ese mar que nos rodea a diario y en el que muchas sensaciones se ven atrapadas por esa carencia de libertad frente a nuestra manera de ser. Ya casi no nos concemos y nos hemos ido alejando paulatinamente de aquellos que sentíamos cerca y sin embargo ya casi ni conocemos. Las verdaderas amistades se mantienen firmes todavía aguantando en temporal y procurando que ese tiempo de alas extendidas no nos confunda ni tampoco nos emborrache con argucias y temores. Siempre van a estar ahí. Si hasta hoy no se han alejado (en sentido presencial) de nosotros su aliento continúa enviando su promesa de lealtad. Octubre ya se descuelga desde esas alas del tiempo. De un tiempo concreto y a la vez diverso ya que todos tenemos esa firma sobre la cual el papel de nuestra vida se hace a diario con el resirgir de cada mañana.

Magma. En las entrañas de la tierra

El resplandor de la tragedia dibuja cada noche el cielo de esa isla bonita que es parte de todos y que por desgracia en estos dias muchos se han acordado de ella. La naturaleza sigue imponiéndose al hombre y cada vez intentamos descubrir cual es su mensaje y también prepararnos para su irrupción en nuestras vidas. Hoy las lágrimas y la desesperación caen frente al mar que en su susurrar discreto nos acompaña y nos abre esa ventana a la esperanza. ¿Qué pasará dentro de unos días? El calenton de la noticia ha movido a muchos de sus escaños y de sus sillones. Algo así no sucede casi nunca y es digno de ver. Pero ¿con qué ojos estamos mirando hoy a la isla de la Palma?. Tal vez no se nos pasen por la cabeza demasiadas explicaciones porque todavía estamos en esa espera que nos llevará a reconstruir lo que vimos, lo que estamos viendo y lo más importante, cual será nuestro comportamiento hacia esas personas que han quedado bajo el cielo de la isla bonita y no tienen a donde ir. Las promesas son bonitas en el momento pero no hay que olvidarse de que están para ser cumplidas. Los habitantes de la isla están dando todo y se aprietan el cinturón frente al desastre. ¿Veremos lo mismo por parte del resto?. Ojalá me equivoque y salgamos de este mal sueño de la mejor manera posible. Pero como bien dicen aquellos que saben más por la experiencia «La vida sigue pero el tiempo no todo lo cura». Bajo el mar el magma reposa para siempre. Quizás esa tranquilidad aporte un ápice de esperanza para los que sintieron el zarpazo de un destino no esperado.

Luna de las cosechas

Hoy día 20 de septiembre la luna se vestirá de gala para presidir la fiesta de las cosechas. Última luna del verano que ya se anunciaba ayer con el estruendo del volcán de Cumbre Vieja en la isla de la Palma. La luna más próxima al equinoccio de otoño que ya pintaba modales desde el mar de piscis hasta las predicciones de la cabañuelas. Y se presentará como siempre majestuosa, justo antes de ponerse el sol. Es hora de recoger las cosechas. De acariciar las uvas para trasladarlas al lagar y de extrechar lazos de alegría entre los pueblos. Denominada también como la Luna del Cazador, Luna del Vino, Luna del Alce o Luna Caterina. Asimismo comienza la fiesta de Los Tabernáculos, solemnidad que celebran los judíos en memoria de haber habitado sus antepasados en el desierto antes de entrar en Canaán. La Fiesta de Sucot es también conocida como la fiesta de la alegría.

Subsanar viejas heridas

No somos conscientes del deterioro que se está ocasionando a muchas personas haciéndoles concebir ilusiones que sabemos no llevan a buen puerto. Nos llevamos de las decisiones egoístas de tantos parlanchines acostumbrados a embobecer a cuantos por desesperación les escuchan. La raza humana se está llevando un glosario de acciones incorrectas, declaraciones dañínas y consejos envenenados. Desde los más altos estadios de la sociedad hasta las esquinas más tristes y oscuras están dibujando el lienzo más grande de la vida «nuestra realidad» patente en cada sonido y en cada acusación con un único fin el hacer daño. Subgrupos que todavía se alimentan de ilusiones escritas en tiza y que no sabemos si aguantarán algún chaparrón mayor. Tal vez sean ellos los que saben beber a sorbos esa felicidad junto a los suyos y al final tendrán mucho más que contar a las nuevas generaciones. Molesta la diferencia en las personas y aún así nos aborregamos a la hora de montar una fiesta en la que todos somos iguales, eso sí, con una botella por medio. Nadie es capaz de dosificar su actitud frente a los otros estando solos ¿qué necesitan?, ¡valentía!. La actual sociedad necesita valentía por los cuatro costados. Subsanar viejas heridas y torpes razonamientos que solamente encaminan al odio y la agresividad. Las manos han dejado de estrecharse no sólo por la pandemía sino que se utilizan ahora para pegar, acuchillar o violar. Quizás en un futuro no muy lejano nos lleguemos a tirar de los pelos al ver nuestras actuaciones bañadas en dolor, insumisión y desesperanza. Tal vez en ese utópico futuro que ya se nos aproxima el hombre sepa un poco más.

El tiempo detenido

La trahumancia es el hecho de cambiar periodicamente de un lugar a otro con el rebaño. El viaje del ganado con sus pastores desde las dehesas del verano hasta las dehesas de invierno enmarca ese tiempo que aún hoy en día podemos contemplar en algunos lugares de nuestro planeta. No hay prisas por llegar, lo importante es saber mantener al rebaño bien abastecido. En España siempre se ha realizado a pie, pero a partir de mediados del siglo XIX con el ferrocaril se establece una nueva forma de traslado. Un viajar distinto que se viene realizando desde los años 50. La trahumancia es vital para la supervivencia de los ecosistemas y ahora parece ser que el hombre se está acordado más de la tierra, de sus orígenes y del enorme potencial que ésta le aporta. Ese tiempo detenido lo podemos encontrar en el Valle del Pas, en Cantabria. Existe además la trasterminancia, una variedad menor de la trashumancia cuyos movimientos estacionales son de corto recorrido. Mover el ganado y construir sus cabañas sobre las extensas llanuras y formar pequeños poblados con ellas es quizás el verdadero encuentro del hombre con sus raíces.

Sombras

Óleo. Reflejos de un ocaso sobre el mar. Autora Hanah Valentín.

Buscar luz en una sombra es un camino que nos pude llevar a multitud de vericuetos por los que la mano del pintor deambula. Sentarse frente a un lienzo en blanco nos puede dar miedo porque al estar frente a él las direcciones no existen. Siempre comparamos la sombra con algo misterioso y quizás por eso el deseo de zambullirnos en esa planicie desierta de una página en blanco será nuestra razón la que nos va a tomar de la mano y nos hará seguirla hasta penetrar en ella. En las sombras existe una luz extraordinaria que nos encandila porque miramos en ella lo oscuro y no la belleza de su misterio. A través de ellas la creación irá surgiendo desde los trazos más absurdos hasta la delicadeza de unas líneas casi invisibles.

Contemplación

Desde lo alto miramos al frente y buscamos con la mirada esas migajas de destellos y de sensaciones que configuran nuestro cuadro. Balcón de madera con cristales para protegernos del ruido y del viento. Despaldas a la montaña se estremecen los senderos que algún día recorrí con ilusión mientras las capas de polvo se iban posando nuevamente sobre ellos para que nadie se enterase de que yo había estado allí. Pero estuve y contemple. También me sorprendí de lo inaccesible que a veces se nos ponen esos rincones para que no violemos su silencio y su letargo. Contemplación que cada día hacemos de nuestro entorno y muy pocas veces valoramos todo aquello que nos aporta. Tras los cristales vemos el mar regocijarse sobre su blanca espuma en estos meses de las calmas hasta que cambie nuevamente el tiempo. Eso será pronto y tal vez encontremos frente a nosotros algún pícaro atardecer que tocará a nuestra ventana. Eso sí, los caminos que recorrimos yacerán escritos en la memoria del sol o tal vez entre las hojas de los árboles de esa montaña.

Gaviotas azules

Resulta que las gaviotas son blancas pero en nuestra imaginación podemos verlas del color que deseamos. No por ello dejarán de ser gaviotas ni tampoco el color azul se convertirá en una mancha sobre ellas. El azul es un color que nos invita a soñar. A desplazarnos sin apenas mover un pie o un mano. Quienes sueñan suelen ser felices porque no sienten las cárceles de las doctrinas ni tampoco buscan escapar ellas. La imaginación va mucho más allá de las circuntancias crean ese mundo en el cual todo es posible sin apenas mover una mano o un pie. Pero sentimos que ese regalo de imaginar, de soñar se está haciendo cada vez más insignificante. Hoy nos acucian tantos entresijos en nuestras vidas que olvidamos nuestra capacidad de ir tan lejos como nuestra imaginación nos pueda llevar. Intentamos inventar algo que nos alivie esa falta de magia en nuestros sueños y por desgracia muchas veces lo arreglamos con agresividad y con malicia. El que sueña no es un tonto como muchas veces se les dice. Aquel que sabe salir de la cárcel de su imaginaria prisión será capaz de encontrar esas gaviotas azules sin necesidad de hacer daño a nadie. Carl Jung dijo: «El espiritu de mi tiempo avanzó y dejó caer enfrente de mí enormes volúmenes que contenían todo mi conocimiento y sus páginas estaban hechas de mineral«. Los movimientos del universo dan origen a los hechos definidos en la vida de una persona. Quizás por eso la sociedad actual camina perdida en un tiempo de infinitas posibilidades.

Formas de razonar

No todos tenemos que pensar lo mismo o hacer las mismas cosas pero cuando existe un bien común debemos remar al unísono y en una misma dirección. En la vida hay que saber cuestionar nuestros problemas y también armonizar nuestras actuaciones, ya que de lo contrario el caos se nos vendrá encima y no lograremos ni el más pequeño de nuestros ideales. Pero el hombre se ha venido acostumbrando ha hacer de su capa un sayo y de imponerse a todo aquello que le manipule o le intente atrapar. El respeto ya casi ni existe en nuestra sociedad y tarde o temprano nos va a pasar factura sin que podamos ya remendar lo descosido. La palabra ibertad es el amuleto que todos cargamos bajo del brazo para evitar comprometernos con las causas justas y humanas haciendo de nuestra conducta negacionista la rumba para llamar la atención. Sólo que cuando el león despierta no tiene consideración con nuestras actuaciones y actúa como esa verdad que intentamos ocultar para sentirnos más poderosos. Hay que remar con la conciencia clara y el semblante abierto para cualquier eventualidad. Si no el barco puede encallar y hundirse irremediablemente. Las formas de razonar de cada uno tienen la llave para causar mal o procurar el bien. Dependerá únicamente de si estamos dispuestos a usarla convenientemente.

Rosh Hashana

El comienzo. Cabecera del año judío. Fiesta de las trompetas y del dulce sabor de las frutas. Cuando salgan las estrellas nacerá un nuevo año en la tierra de Israel. Aquellos que pudimos pisar sus caminos, compartir sus tradiciones y perpetuar su nombre y su doctrina, nos unimos al pueblo hebreo en este día. Felíz Año 5782.

La rueda de la vida

«El precio de la grandeza es la responsabilidad». La energia es esa dirección constante que fluye de todos los seres de un ecosistema. Esas fuerzas vitales que se encuentran en nuestro campo áurico, entre el cuerpo etéreo y el cuerpo físico similar a un arco iris y que ruedan en un campo de energía fluctuante. Hoy se usa esa palabra una y cien veces a lo largo de nuestra vida sin apenas percatarnos de lo que contiene en ella. Cuando actuamos de una manera responsable llegamos a configurar ese halo de protección entorno a nosotros que nos impulsa a seguir hacia adelante. A procurar que todos y cada uno de nuestros impulsos y nuestras decisiones nos adhieran a resultados óptimos y que nuestra capacidad de decidir sea en consecuencia beneficiosa y sabia. Lo basamos todo en la energía tecnológica y olvidamos considerar que todo ser humano en su mayor fuente. Aún así hemos supeditado muchos de nuestros progresos al avance de mecanismos que están produciendo grandes males a la humanidad. No sabemos lo que tenemos y solamente queremos más de todo aquello que nos condiciona y hasta nos anula haciéndonos depender de un mundo que solamente con un bloque energético pude llevarnos al caos. ¿Dónde está la sabiduría humana en esos instantes? Conocerla nos vendría más que bien ya que nos hemos convertido en esclavos de ella sin derecho a reaccionar. Lamentable.

Seducción

La viña se encarga de seducirnos hasta que por fin estamos preparados para deleitarnos con su vino.
Mientras la vieja fuente duerme en la nostalgia de un tiempo que permanece pegado a nuestros pies y abrazado a nuestra memoria

A lo lejos el pino nos saluda como invitandonos a descansar bajo su sombra y entrelazando las voces que hace tiempo guarda junto a su reposo. La tierra nos afirma y también nos ennoblece con el carácter de las gentes que aman ese sabor áspero de sus uvas y el dulzor del dorado aroma que desde las entrañas renace en cada cosecha. Mirar atrás es símbolo de grandeza y formar parte de ella nos hace singulares.