Estamos metídos en esa espiral que siempre nos remite al «cambio climático» y tratamos de encontrar la solución idónea para intentar paliar las consecuencia de nuestra conducta frente a la naturaleza. Nefasta es la palabra que la identifica y por tal motivo nos va a costar un tanto llegar a estabilizar su deterioro. Nos ofuscamos en otras cuestiones y ponemos en peligro lo que realmente es importante, la vida, las condiciones y sobre todo nuestra manera de afrontar ese futuro tan incierto que cada día nos tiene más atrapados. Saciar la sed. La del sol, la de las montañas, la de los campos. Tarea difícil que no somos lo suficientemente responsables de hacer. La fuente mira al cielo abriéndose paso entre las copas de los árboles. Igual que si intentara robarle al sol su magnífica presencia a la vez que le ofrece la frescura de sus aguas. Hemos de buscar a través de los nubarrones de la vida ese resplandor que existe, hasta en los momentos más complicados, y saciar nuestra sed no con venganzas sino con la ilusión de porder estar frente a ese sol cada mañana. Sólo así el cambio será posible.
En estos día de mayo la floración es intensa en todos los rincones de la isla, pero sin lugar a dudas en las altas planicies se eleva mucho más esos aromas a tierra, dulzor y retamas. Las abejas ya se disputan los brotes más suculentos porque la naturaleza no tiene secretos para nadie y nos muestra su cara transparente cada vez que la contemplamos. Junto a los pinos canarios que se balancean dejando tras de si el sonido de su voz enmedio del silencio nos atrevemos a decir que la verdad de todo está ahí, en lo más simple a la vez que lo más elaborado. Lienzos de olor y bocanadas de fresca abundancia se despliegan a los pies del Gigante que observa y asiente. Que enamora a la vez que da miedo por su magestuosidad. Querer elaborar un cuadro con estos matices nos llevaría demasiado tiempo, justo hasta la puesta del sol. Mañana será completamente distinto aunque los pinzones azules, las retamas y las violetas no estarán esperando como siempre.
Se suele decir que «un sabio» es aquel que constantemente se maravilla. Pero los contadores de estrellas contemplan a diario las maravillas que el cielo escribe para nosotros. Izaña es un enclave situado muy cerca del Teide y desde allí sus poderosos telescopios desmenuzan el universo y las constelaciones cada noche. Contar estrellas nos abre las puertas a mundos que jamás podemos imaginar que existen y sin embargo nos miran desde arriba. ¿Qué sería la vida si no tuviéramos que intentar algo? Establecer contacto con la naturaleza y el cosmos hace que la vida sea más hermosa. Los pasillos del universo están diseñados para cada uno de nosotros aunque nos sintamos perdidos frente a sus estelas de luz. Porque el mundo está en manos de aquellos que tiene el coraje de soñar y correr el riesgo de vivir sus sueños.
Cuando quieras hacer algo hazlo, no esperes hasta que las circunstancias te parezcan favorables. Un hombre que decide hacer algo sin pensar en otra cosa supera todos los obstáculos. Todo tiene su porqué y la razón de ser pero eso no debe obsesionarnos porque si realmente decidimos no juzgamos ni evaluamos, solamente hacemos. Frente a la bonita plaza situada junto al mar, es su razón de ser y por tanto muestra su planta y lo que ella quiere decirnos. No juzguemos solo en su apariencia porque nos veremos absorvidos por toda una serie de condicionamientos confusos frente a la sencillez de su mensaje. Cómo no, el verde de sus pequeños árboles y el banco de piedra en el que muchas veces hemos descansado ponen un punto a la instantánea natural de dicho rincón.He dicho al comienzo que se halla junto al mar, con la espalda protegida por la montaña y la muestra permanente de un ayer que no necesita ser juzgado ni evaluado, únicamente es.Y eso que no he contado ni la mitad de lo que ví.
«La ética no es otra cosa que la reverencia a la vida». La filosofía moral es la rama de la filosofía que estudia la conducta humana. Correcto o incorrecto, esa es la cuestión. Sus orígenes se remontan a la filosofía de la Antígua Grecia y su desarrollo a lo largo de la historia nos da a entender las conductas de la vida humana. Aquellos que alejan sus decisones a los compromisos mismos que en la concepción valorativa de la vida en términos de lo que es bueno, obligatorio y justo. La ética nos brinda toda una serie de herramientas que nos permiten reflexionar sobre los valores de la democracia, la libertad, la igualdad y la tolerancia. Pero todo ello está cayendo en pozos sin fondos desde los que no hay cabida alguna y desde donde la humanidad se está propiciando un final demasiado gris. El respeto a la Constitución y a las Leyes queda relegado solo al favoritismo y la posesión. Sin tener en cuenta que no somos nadie sin los demás aunque nos empeñemos en creernos invencibles. La idiotez humana está llegando a límites que si no somos capaces de verlo por nuestros propios ojos nos quedaremos ciegos para siempre. Los puentes fueron construidos para procurar soluciones. Hoy solamente los contemplamos como un pasado que existió. Cosa mala es creer en que la vida que vale la pena vivir implica riesgos, evadirnos de la segura cárcel de lo que siempre fué saltándose el guión que otros escribieron para nosotros no nos hace invencibles, nos hace inconscientes y frágiles.
La rosa de té nace en el Himalaya y aún así poco la conocemos. A pocas horas de celebrar el día de la rosa (el 23 de abril) no estaría de más encontrarnos con esos ejemplares tan diversos a la vez que únicos,dónde la belleza se hermana con la fragancia de algo tan sutil. Un ramo de rosas es un detalle pero una sóla de ellas es una demostración de cariño y de respeto. ¡ Felíz día de la rosa, delicia de quienes saben apreciar su mensaje!
Estamos en la balanza del tiempo y como bien podemos observar el equilibrio se muestra sin apenas necesidad de proponérnoslo. Las marismas y los humedales que frecuentemente salpican nuestra geografía nos lo confirman. ¿Qué será de ellos? Apenas conocemos nuestro país y sin embargo nos deleitamos como confereciantes natos que viajemos por el mundo. Esos lugares que un día fueron nuestros y que hoy por desgracia desconocemos y hasta ignoramos. El reclamo que a día de hoy hace nuestra geografía, nuestra agricutura y ganadería se convierte en el tachón sin goma de borrar que tarde o temprano perderemos. La cultura de un país es mucho más que hacerse famoso. Es sentir a ese país como algo propio e imperecedero que nos comunica con el mundo y que nos proporciona todo lo necesario para que seamos. Observamos las la aves llegar cada año a Doñana y las cigüeñas hacer sus nidos en las torres de los campanarios. ¿Sómos consientes de ello?. Sin lugar a dudas muchas de estas demostraciones de vida y de progreso se encuentran muy relegadas de nuestro entorno. Justificamos todo al cambio climático y no percibimos que ese cambio climático nuestra manera de ser frente a la vida, la naturaleza y la razón.
Cuando el árbol no te deja ver el monte para que la vida se vuelve posible. Pero si tratamos de observar más allá de su sombra el día amanece y la esperanza se posiciona. Más allá de nuestras manos existe un mundo que nos reclama y una voz que nos instiga para intentar verbalizar esa cadena de diálogo mediante el cuál podamos crear un estado de calma que organize lo que está roto. Que abrillante lo que se ha ido estropeando con la ira del hombre y sobre todo que cualifique ese poder que el hombre tiene para no actuar simpre con violencia sino con la palabra. Más allá de nuestras manos está la sabia paciencia de no tener que coger un arma para lograr un fin a costa de vidas humanas. Mientras sigamos mirando solamente el árbol nuestra actitud seguirá frustrando esperanzas y mutilando deseos. Nadie quiere extender hoy sus manos. Quizás el interés sea mayor que la dignidad y por eso nos volvemos recelosos. Cuando deseemos hacer algo, hagámoslo, no esperemos a que las circunstancias nos sean favorables. Ese intervalo de tiempo entre la razón y el interés puede hacer que nos cambie la vida de inmediato. El problema de mirar al pasado muy a menudo es que un día volvemos la cabeza al futuro y descubrimos que ha huído definitivamente. Ningún minuto es igual.
Despedimos un mes de marzo lleno de sinsabores, dónde la irracionalidad supera ya todos los límites y todavía sin vislumbrar un ápice de luz y sosiego. La vanidad de los polñiticos se ha instanlado en sus corazones de por vida y se arriman al ascua que más calienta con tal de engordar su ego a costa de la vida, la prosperidad y el entusiamo que a diario muchos ponen en lo que poco a poco se les está escurrriendo de entre las manos. ¿Volverán aquellos tiempos de bonanza?, no lo sabemos. Mientras la vida nos muestre su verdadera esencia y los ríos secos se llenen de agua ante nuestros ojos podremos decir que existe un ápice de luz frente al camino. Lo demás se queda corto por mucho que lo intentemos porque no somos capaces de renunciar a muchas cosas que se se solapan frente al apático proceder del hombre. Busquemos esa verdad y dejémonos de tonterías que solamente harán que cada vez estemos más hundidos en el fango. Foto: puente romano sobre el río Seco, Onda, Castellón.
Tayde;palabra bereber que significa pino. Árbol más abundante del archipiélago canario que nos sorprende cuando paseamos bajo él sintiéndo como se balancea a la brisa. Su conocimiento más antiguo se remonta al siglo I a.d.c. y se debe al naturalista romano Plinio el Viejo. En su relato sobre la expedición enviada por Juba II a las legendarias «Islas Afortunadas», Plinio mencionaba la abundancia de piñones de pino en la isla que él llamaba «Canaria». Con la caída del Imperio Romano las Islas Afortunadas cayeron en el olvido y apenas se supo de ellas hasta que las redescubrieron un siglo más tarde. El pino siempre ha estado presente en la vida de los canarios, cubriendo gran parte de la superficie de las islas y protagonizando una visión que caracteriza su naturaleza única. Muchas han sido las ocasiones en las que hemos visto arder el monte por actitudes malévolas del hombre frente al paisaje, dejando tras de sí un espectáculo aterrador. Otras veces ha sido la propia naturaleza la que se ha ensañado con la flora y la fauna de las islas. El pino canario es el único tipo de conífera que resiste al fuego. Son capaces de brotar de las cenizas, ya que se adaptan a todo tipo de orografías y climas. Canarias ha vivído meses de incertidumbre por la erupción del volcán de la Palma en la que se han visto arrasadas hectáreas de pinos, plataneras y un sinfin de especies autóctonas que tardarán años en volver a deleitarnos con su paisaje. Pero la vida es caprichosa y frente al hombre muy poco tiene que decirnos. Tenemos que bajar la cabeza siempre porque de una manera o de otra hemos de ganarnos su respeto. Renacer, volver a la vida tras ese paréntesis que la misma vida ha redactado para nosotros y todo aquello que siempre hemos de valorar. La lección está una vez más dada y habrá que ser conscientes de ello porque la vida en sí es una cadena de circunstancias a las que hemos de ir dando forma sin dañar. La isla de la Palma nos lo muestra ahora con orgullo. Los nuevos brotes verdes de los pinos que vieron correr la lava sobre sus raíces abren sus hojas a la vida nuevamente. Las plataneras encadenan el renacer de sus plantas frente al sol de la primavera y el mar diseña nuevos arrecifes submarinos únicos y excepcionales. Hoy la vida es la protagonista una vez más de aquello que el hombre no es capaz muchas veces de dar el valor que tiene. Mientras una parte de Europa sufre ante la crueldad de una guerra, enmedio del Atlantico se ve el resplandor de un nuevo horizonte. Cuando caminemos bajo la sombra del pino canario y escuchemos el silbar de sus ramas mecidas por la brisa en la soledad del monte, será como un diálogo entre nuestro yo y la vida misma. Una experiencia que recomiendo siempre.
«El espíritu de mi tiempo avanzó y dejó caer enfrente de mí enormes volúmenes que contenían todo mi conocimiento. Sus páginas estaban hechas de mineral» (Carl Jung) Los movimientos del universo dan origen a hechos definidos en la vida de una persona y aunque parezca una paradoja suele ser muy cierto. Estamos influídos por la astrología y cada vez queremos ahondar más y más en ella. Nuestra curiosa necesidad de urgar en su misterio no hace descubrir muchos de los enlaces que tiene con nuestra existencia. Muchos niegan esa similitud pero a la vez se halla atrapados en su misterio. Hoy contemplé este liezo realizado solamente para mí y me sorprendí con él. Todo reunía la simétrica proporción de algo tan natural, atrayente y misterioso como puede ser un volcán, el Teide, silencioso, vestido de blanco sobre el cielo azul. Solamente un detalle se escapó de la creación, su enmarcado. No obstante las piteras, los dragos y las palmeras se sintieron obligadas a rubricar el encuadre perfecto. Cuestión de gusto ¿no es cierto?.
La vida está hecha para usarla. Tras un paréntesis forzoso muchas almas libres ansían abrir las alas y trascender más allá de las nubes. Aprovechar cada instante que la vida nos regala es en realidad la oportunidad de hacerlo nuestro o pasar de él. Sin embargo vivimos tiempos revueltos y no por eso hemos de perder oportunidades y establecer prioridades. Pensar en ese siguiente paso es cosa nuestra y la decisión que tomemos también. Pero siempre procurando aprovechar los maravillsos momentos que una vez pasan ya no vuelven. (MFS2020)
La savia, el néctar de la vida, dónde cada persona almacena la herencia racial a la que llamamos conocimiento se va deteriorando a medida que la humanidad trata de enfrentarse a la razón y disipiar la conciencia. Buscamos a menudo cosas que ni tan siquiera nos hacen falta con el único propósito de almacenar bienes, al mismo tiempo que nos desnudamos de valores intrínsecos en cada uno de nosotros. ¿Pero vale realmente la pena esprimir este potencial único y personal para hacer ver al mundo que somos invencibles? La savía nueva que emerge de la tierra es la que trata de crear nuevos pilares para el crecimiento del mundo, del hombre y configurar un futuro aceptable y justo para todos. El árbol expande sus raíces y no sabe con seguridad que puede que no lleguen muy lejos porque alguién frustre su desarrollo. Las catástrofes naturales son la únicas exentas en cambiar las cosas de sitito. De remover la tierra y el mar intentando buscar su orígen cuando se ha visto amenazada. Pero el hombre no tiene el visado para truncar la vida de nadie. Sea cual fuera su condición jamás podrá estar por encima del hombre para hacer su voluntad y ocasionarle sufrimiento. La savia de la vida es la pócima natural de ésta y con ella el mundo evoluciona y crea. Sabiduría que el futuro necesita para que la raíces de la humanidad se mantengan a pesar de la locura de unos y el descuido de otros.
Aurora, el brillo del sol naciente. Una vez más distinto porque en él estaban contenidas infinidad de estrellas que no querían perderse el rostro pálido de la Luna. No sin ella es el mensaje porque sin tí la aurora de hoy no existiría y tu ausencia sería más cruel durante estos dieciocho años. El alba de hoy es omnipresente ante este futuro incierto que nos rodea, tal vez mañana no sea así. Entonces pensaré que este paréntesis de ausencia podrá ser un puente para el hombre y su maldad desaparezca. Dos fechas y también dos auroras diferentes pero con contenído de hiel y esencia de nostalgia. Cuando salga el sol mañana quizás la humanidad vea el reflejo en sus obras y el sinsentido a sus despropositos. No sin ella. Nunca sin ella, porque a pesar del tiempo sigue formando parte de mí.
«No se nace mujer, se llega a serlo», fueron palabras que en su día pronunciaba Simone de Beauvoir, una de las primeras mujeres que rompía una lanza en favor de la mujer. Hoy en día todos se lanzan al ruedo para salir en la foto. Cuando no hay nada hay buscar algo para que seamos ese centro de atención que talvez lo que menos nos importa es el fin hacia el cuál estamos manifestándonos. Las dos caras de una misma realidad es la expresión que ha tenido la humanidad desde siempre. No es lo mismo ser un emigrante subsahariano que un éxido que huye de la guerra y que nos conmueve a todos. Las baras de medir nunca han tendio la misma longitud y por muy empecinado que esté el mundo será bien difícil conseguir el equilibrio. Sólo se barre para la casa propia y cada vez nos estamos aislando del mundo. Celebramos el Día de la Mujer y solamente se salle a la calle a gritar y pasar un ratito. Después ya nadie se acuerda de ese compromiso. Mujer se es todo el año y aunque se quiera ser progresista de todas se carece de lo más importante «llegar a serlo». El gran vacío existencial nos muestra su cara más cruel en los momentos de angustia y de miedo. Estamos ante el éxodo de una guerra sin piedad y dónde las mujeres son las que deben salir con los hijos a cuestas. ¿Dóde está la igualdad?. Muchas habrán que serían capaces de cambiar ese rol establecido (negociar, dirigir, etc.) y sin embargo nadie les ha preguntado. Por otro lado aquellas que desean cooperar en trabajos humanitarios procuran que su silencio y su buen hacer logre lo que muchos ni tan siquiera lo habrían intentado. Dejémonos de panfletos baratos. La mujer no necesita nada, únicamente serlo. Quizás muchos de los empoderados se llevarían las manos a la cabeza, aunque les costaría reconocer su fracaso.
«Escribir leyes es fácil, pero gobernar es difícil». No somos dueños de las naciones ni tampoco de quienes habitan en ellas. Querer dominar a las naciones es el punto cero de aquel que ya lo ha perdido todo, y aún insiste. Hoy mundo mira al cielo y sin embargo se contiene porque es más valiosa la vida que todo aquello que un día nos prometieron. La vida es una bengala roja de sueños que vuela de oriente a occidente y trata de crear una tela de araña para hermanar y proteger a los pueblos. Pero existen las arañas venenosas que se introducen en ella y van minando el poder y la decisión. No obstante la tela es fuerte y resiste porque en su convicción lleva la energía de todos aquellos que están tensando su eficacia para así llegar a proteger a muchos más. Hoy la conciencia del mundo está más abierta que nunca frente al miedo y la guerra. Ante el naufragio de civilizaciones, de culturas y de generaciones enteras a las que muchos han tapado la boca y han atado sus manos. ¿Quizás estemos hoy frente a una de esas arañas venenosas, pero tal vez con los días contados? Después podremos decir que allí por donde el miedo pasó ya no queda nada, solamente nosotros. Las crisis se producen cuando lo viejo no acaba de morir y cuando lo nuevo no acaba de nacer. La no violencia conduce a la ética más alta que es la meta de la evolución. Hasta que no dejemos de hacer daño a los demás seguiremos siendo salvajes. Ciencia y humanismo han de ser un sólo brazo y no un muro que separe corazón y sentimiento. Existen las derrotas pero nadie está a salvo de ellas. Por eso es mejor perder algunos combates en la lucha por nuestros sueños que ser derrotados sin ni siquiera saber porqué estamos luchando.
¿Cuántas veces nos hemos preguntado porqué el hombre recurre a esos razonamientos nocivos para saciar su hambre de poder y su eterna existencia? Las democracias se romperán si mantenemos las riendas tensas. Solamente pude existir apoyada en la confianza y la cooperación. ¿Y qué soledad es más solitaria que la desconfianza? Muchos si no casi todos los grandes mandatarios del mundo están tremendamente sólos y tratan de llenar su vacío existencial destruyendo y amenazando. Haciéndose creer que lo tienen todo y sin embargo no es así. Las posesiones son la armadura para engañar la nefasta calidad de sus vidas y a medida que van consiguiendo avanzar como lenguas de fuego hacia sus objetivos, más cegados están. Los razonamientos nocivos que lastran a la Humanidad en su progreso y libertad se evidencian en sus acciones y en las decisiones tomadas siempre con el ego en la mano y la autoridad vestida de amenaza. La historia de la Humanidad es el segundo que transcurre entre los pasos de un caminante dónde el instante decisivo de la evolución humana es perpétuo. El hombre no atrae aquello que quiere sino aquello que es y por muy armando que se encuentre jamás podrá doblegar a quienes están sufriendo las consecuencias de esos razonamientos destructores. Querer llenar el vacío con posesiones y metas marcadas pueden conducir a perder el rumbo definitivamente. ¿Está Europa preparada para ésta odisea? Tal vez hemos perdido el tiempo en banalidades y otros fueros. Quizás nos creíamos protegidos formando parte de esta unión que muy poco unida ha estado siempre pero resultaba llamativo ese título que ahora se nos está quedando corto. No hay defensa, no hay organización horizontal entre los paises integrantes y lo más penoso de todo es que apenas entendemos su misión y sus reponsabilidades. ¿Qué hemos construído? Una burbuja en la que los mejores sitios siempre los manipulan los mismos, dándonos a entender lo contrario. Paseo va y paseo viene es todo lo que se nos despeja y el cielo europeo se encuentra cada vez más lleno de nubarrones. Sabemos que la vida es una sucesión de incertidumbres y la inseguridad es inherente a todas ellas, por tanto la labor no es la adecuada y los fines no son los vendidos. La utopía es el principio de todo progreso y el diseño de un futuro mejor.
Estar seguros es algo que no todos experimentamos de igual manera. Nos sentimos bien de estar donde tenemos que estar y adoptar las decisiones que hemos de adptar pero ¿llegamos en muchas ocasiones a estar convencido de ello?. Una vez atravesamos el límite ente lo que nos han dicho y repetido haciendo de ello algo verdaderamente cierto pero que sin lugar a dudas no estamos convencidos. Estar convencido de algo es estar seguro de ese algo. Sin adornos ni metáforas, sin dilaciones y sin interrogantes. Se está no no, lo demás es pura fantasía en la que los primero engañados somos nosotros. Largos son los conductos que muchas veces nos han custodiado para hacernos llegar donde no tenemos la intención de llegar porque sabemos a ciencia cierta de que aquello no es más que un espejismo involuntario de nuestra manera de sentir lo que verdaderamente nos da la razón en nuestro convencimiento. Las personas cambian su manera de pensar constantemente y aún así siguen el propósito de creer que están en total convicción con ellos mismos. Nada más alejado de la realidad porque si estamos plenamente convencidos siempre estaremos seguros internamente del valor innato que cada uno es capaz de albergar. Por encima de todo sobresale la verdad y con ella la sombra se disipa.
La bravura del mar enamora pero es su duende el que pone las directrices de su sabia presencia. A veces nos obligamos a pensar y a sentir lo que supuestamente deberíamos pensar y sentir obturando de esta manera nuestras verdaderas emociones. No cabe duda de que pararse frente a esa colcha de encaje blanco, con su vaivén y su susurro nos llena de satisfacción aunque sabemos que entraña su verdadero mensaje. La vida que vale la pena vivir implica correr riesgos, unos por necesidad y otros por el deseo de aventura, ante la imperiosa decisión de buscar emociones fuertes o encontrar un futuro diferente. Salir de la segura cárcel de lo que siempre fué así y saltarse el guión que otros escribieron para nosotros. Nacemos para cambiar. Los seres humanos somos proyectos inacabados que se reescriben constantemente. Lo mismo que aquellos que buscan la realización de su proyecto escalando las más altas montañas del mundo. La vida es un intento constante de regulación. Sólo quienes se arriesgan a ir más lejos podrán saber lo lejos que pueden llegar. Existir es un hecho, vivir es un arte y cada uno lo crea según sus ambiciones y también su valor a ir más allá de lo que ven sus ojos.