EL CARES

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Como la senda luminosa de la vida el río Cares eleva su poderosa presencia hasta la cordillera de los Picos de Europa. Ese río de montaña que no demasiados conocemos discurre entre León y Asturias siendo afluente del río Deva. A medida que vamos subiendo la gigantesca garganta por la que discurre parece advertirnos de la grandiosidad del paisaje que, silenciosamente nos va envolviendo.

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«La ruta del Cares es como la vida que en su semejanza con el tronco de un árbol fluye  pero no siempre en la misma dirección. A veces hay que desviarse crecer y hacernos más grandes llegando a más y más lugares, sin olvidarse que venimos del mismo tronco, de la misma raíz y que por mucho que tratemos  jamás nos desvinculamos a ella» Imágenes; Garganta de la ruta del Cares en Cantabria, España.

 

 

DESPACITO

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Todo en la vida requiere de su momento. No por mucho que queramos avanzar llegaremos antes a nuestro destino. Hoy la sociedad vive a una velocidad vertiginosa y hace que nos perdamos tantas cosas, que al final nos quedamos con ese vacío de proceso, de creatividad y de dedicación que las buenas cosas de la vidas nos regalan. Adelantamos los nacimientos humanos casi sin justificación, negando  un proceso maravilloso como es «dar a luz» y  la posibilidad de vivir ese momento con toda su esencia. Viajamos por el mundo y queremos controlar a los del otro lado con nuestras técnicas de comunicación más avanzadas. Ya no esperamos ese momento del encuentro, de regreso para comentar y reír contemplando las imágenes de nuestras experiencias. Hemos perdido el valor de la conversación entre las familias que a la hora de reunirse junto a la mesa devoran los alimentos y se marchan a toda prisa sin motivo aparente. No tenemos tiempo para nada y tampoco para nadie. Vivimos como aceleradores de un mundo sin metas justificadas porque las vamos perdiendo por el camino. La soledad invade a nuestra civilización de un modo trepidante ya que nadie es capaz de esperar por nadie. La vieja tortuga camina despacio por su terreno y sabe que llegará, aunque sus cortas patas le digan lo contrario y su enorme casa no le deje avanzar. Tomará su tiempo y «despacito» llegará. ¡Vamos si llegará!

Querías atrapar al sol

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Desde aquel patio en la sombra extendías tus manos a modo de plegaria. Insinuándote a nuestros ojos e intentando que nos compadeciésemos de ti. Por tus venas corre la sangre de ese dragón que llevas dentro y que se enfurece cada vez que te sientes atrapado. ¡Cuantas cosas anhelas ver desde esa celda a la que estás condenado a vivir, a reproducirte y tal vez a morir. Me sobrecogías cuando me mirabas y desde la tristeza vieja de tu rostro cansado y gris emergía un paisaje en mi memoria que me recodaba las verdes planicies bajo el sol donde tu extraña y sorprendente belleza es digna de cualquier vestigio de admiración y de respeto. Foto: Drago en el patio del Museo arqueológico de Gáldar , G:C.)

Cuando el mar carece de razones

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Es el mismo mar abriendo sus fauces para robar a la roca ese espacio vulnerado. Como gigantes de piedra engullen todo aquello que emerge y que confunde. Que atrapa y que enamora porque es de él y nadie puede arrebatarle lo que el mismo ha creado. Entre las grietas subyace la vida, los peces y las algas intentan sobrevivir a la confusión que el hombre ha propiciado haciendo una vez más valer su poder de conquista sobre la naturaleza.  En esa melancólica vulnerabilidad  de la costa se fermenta  una vez más el aullido silencioso de la orilla que es arrebatado por el viento. ¿Quiénes somos los hombres para suplantar los designios de la propia naturaleza? Quizás algún día tengamos respuestas más concretas, solo que ya podría ser demasiado tarde.

El número 13

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Desde siempre el número 13 ha sido para muchos sinónimo de mala suerte. Nunca una combinación numérica había dando tanto que hablar. El número 13 es una cifra bonita y singular hace caminar y devanarse los sesos para conseguirlo. ¿Que más nos da si es martes, o nos vamos a casar y si encima es  13  para salir corriendo cuando nos tropezamos con una cosa tan bonita como esta? Solo es cuestión de ser francos con nosotros mismos a la hora de pensar algo. Hacer lo que realmente sintamos es el antídoto para todas estas cuestiones que han sido inventadas por el hombre y que no nos llevan a ninguna parte.

Cuando las curvas son arte

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Impresionante escultura de Botero en una calle de Oviedo. La grandiosidad de sus formas y el tamaño de las mismas sorprenden cuando pasemos por sus animadas calles. Cerca del Teatro Campoamor y del Parque de San Francisco en el cual «Mafalda» nos hizo sitio en su banco para la foto. No lejos de allí Budy Allen pasea inmóvil causando sorpresa entre quienes lo descubrimos. Pero sin lugar a dudas las curvas en el arte son un signo más de imaginación exquisita.

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                               ¡Qué bonito es viajar y sobre todo descubrir!

¿Dónde estás?

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No saber apreciar la vida, no dar un poco de tu tiempo a un hermano. Cómo podemos reconstruir nuestro futuro si apenas nos conocemos a nosotros mismos. Adentrarse en la orillas  del mar, encontrarse con esa espuma codiciosa y sensual que te advierte a la vez que te abraza. Descubrir ese día en el que te sientes  dueña de un tiempo y un destiempo donde las razones   existen porque sí y los deseos se combinan como los volantes de un traje o los tonos de la paleta de un pintor. ¿Dónde estás? ¿A dónde has ido?,  que al buscar en mi vida tu silencio me hace marca en  ese devenir de un tiempo, de esos días, de aquellas charlas en las que creí tener unas inmensas alas para sobrevolar contigo y encuadernar tardes en calma.  ¿Para qué estás? yo me pregunto, si dibujo tu estampa pero te alejas de mí, me ignoras y hasta me haces daño….

 

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ÁGORA

Y es el mundo,

el que renace desde su olvido,

a cada caso, en cada tramo,

serpenteando como una culebra

alrededor del hombre.

En la plaza azul cristal

se escriben sinuosamente

las subidas y las bajadas, 

pero aún así, el mundo

resbala su voluntad

a los ojos de los hombres.

Mundo, plaza donde recreas

el devenir del tiempo,

el acontecer de las galaxias,

remontando ansioso  las conquistas,

para luego

como una circular estampa de valores

renacer nuevamente

                                                           y abrazar la inmensidad.

                                                              Ágora que aconteces

                                                   en esa barrera de toda existencia

                                                       y en la que su vida  describe

                                                                    serpenteante,

                                                            los pasos del hombre.   (A. V.)

 

 

 

 

 

Viaje por el pasado, la Cueva pintada de Galdar.

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Existe una zona protegida con temperatura controlada y sin acceso directo al público para preservar la conservación de sus pinturas. (Imagen inferior)

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Situada en el centro histórico de la ciudad de Galdar  en Gran Canaria la cueva pintada ha sido un atractivo para quienes visitan la isla y su Patrimonio. Pinturas, murales prehistóricos y parte de la historia de la isla crean un mosaico que nos traslada a vivir  un viaje alucinante en el tiempo. El carácter insular e irrepetible de la cultura prehispánica se nos muestra en este proyecto que nos ha permitido recuperar  las formas de vida aborigen.

 

MUSELINA

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No la conoces todavía pero se presentó así de improviso aquella tarde junto al faro. Veníamos llenos de imágenes, de vivencias y de sensaciones junto al mar de Cantabria.  Nadie nos supo explicar de quien era pero ella solita nos hizo los honores. Muselina me parece un bonito nombre para alguien tan dulce como esta yegua que, sin esperarlo, se nos presentó. Un bonito comienzo para esta página en este primero de septiembre. Porque recordar es volver a vivir y has vivido seguro que serás feliz.

Un capricho en Comillas

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Hemos escuchado siempre que la ciudad de Comillas reúne bastantes exponentes a la hora de visitarla. En un marco privilegiado de jardines de hortensias multicolores descubrimos ese «capricho» por el que un genio como Gaudí supo crear. Su primer trabajo por encargo donde puso todo su entusiasmo, dedicación y sobre todo cariño, creando esa cálida presencia que sale desde el alma. Girasoles de cerámica esparcidos  por toda su fachada y donde ninguno se repite. Ventanas con dobles cristales para hacer más confortables la estancias de este palacete que ahora luce en su máximo esplendor. Estos y muchos más son los detalles ocultos de esta obra maravillosa. Descubrirlos es un placer y pasear por sus jardines es hacernos creer en la creación y todas sus manifestaciones.  Después vendrían  otras obras como el Palacio Episcopal de Astorga o la Casa Batlló en las Ramblas de Barcelona. DSC00525.JPG

En busca del «Botín»

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La bonita y elegante ciudad de Santander se ha visto adornada con otro emblemático edificio a orillas de su bahía. Frete a ella aparece el moderno edificio de lo que ya se ha convertido en un reclamo y una curiosidad para visitantes. El Museo Botín se encuadra frente a ese mar y junto a los señoriales edificios que no le hacen sombra alguna porque el arte se lleva bien con todos.

Regalos desde cielo

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Foto: Imagen de la costa asturiana.

Se suele decir que el cielo está siempre sobre nuestras cabezas pero,¿ y si no fuera así?. Cuando sobrevolamos por encima de las nueves todo parece proporcionarnos una visión más detallada, fantástica y hasta a veces irreal de lo que llamamos la bóveda celeste que nos cubre y nos abraza.  Dejando tierra atrás vemos como el faldón de encaje de las olas toma a la costa como a su amada y la ciñe con respeto y espectacularidad. La costa se aleja de nosotros con su pañuelo al viento haciéndonos sentir nostalgia, pero siempre con la promesa de volver a ella.

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Foto: Huelva con sus playas nos dice adiós.

Luego la costa suroeste de la Península pone el broche final a esa aventura que nos ha llenado, y rubrica el cuadro con la estela de arenas doradas de la costa de onubense. Por eso insisto en que el cielo está en ese lugar donde nuestros ojos son capaces de ver la inmensidad del todo.

 

 

Un guiño al sol

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Acabamos de vivir un instante mágico que nos regala el universo. El eclipse de sol del día 21 de agosto  quizás no vuelva a producirse hasta dentro de más de 90 años, debido al alejamiento que se produce cada vez más de la Luna con respecto a la Tierra.  Desde la costa de Martiánez en el Puerto de la Cruz, Tenerife,  se contemplaba ayer en la tarde este acontecimiento que la puesta del sol elaboró para nuestros ojos. ¡Magnífico a pesar de la calima reinante en las islas que nos daba la opción de mirar sin protección. Foto R.B.

 

 

Lágrimas en la Rambla de las flores

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Hoy son numerosas las muestras de dolor y de rabia en la emblemática Rambla de las Flores de la ciudad de Barcelona que recuerdan las horas tristes que ha vivido la ciudad. Desde todo el mundo se tienen  puentes de la solidaridad para burlar el fanatismo de aquellos que  se consagran para matar. La vida va mucho más allá de todo este teatro y unimos nuestro  recuerdo desde esta página para quienes han sido víctimas y héroes desinteresados con todo nuestro respeto y admiración.

Cantabria infinita

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Viajar a Cantabria es olvidarse de meter en la maleta los problemas y los sinsabores de la vida. Es dar una vuelta de llave y dejar cerrada la puerta a todas esas preocupaciones que nos minan la salud y el optimismo. ¡Pausa! y todo lo que la palabra conlleva hasta detener el tiempo en nuestra retina y nuestros pasos en los renglones de esa página que descubrimos en cada postal o en cada pueblo,  de su naturaleza sin límites en la que todo cabe.  Desde los acantilados que recortan como una cuchilla afilada el borde de ese mar Cantábrico verde esmeralda.  Cantabria es dejarse acariciar por el paraje natural de Cabárceno en el que los animales y sus planicies configuran un paisaje extraño y cálido a la vez en el que la vida renace en sus esquinas y  bajo vuelo tan alto de las aves rapaces que allí anidan. Es encontrarse  a si mismo contemplando la vertiginosa mirada de las montañas de los Picos de Europa que desde Fuente De impresionan y sobrecogen, haciendo sentir una vez que somos infinitamente pequeños frente a la magnificencia de su impresionante presencia.

Cuestión de gustos

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Todo hace presagiar que al autor de esta instantánea le fascina fotografiar el momento. No cabe la menor duda de que es así y cualquier rincón es óptimos para hacer inmortal un instante. Nuevos proyectos y también nuevos enfoque para una cámara que se abre a la magnitud del viento y a la idiosincrasia del autor. Esperemos que así sea y que podamos soñar con imágenes como estas próximamente.

Ventanas de la historia hacia el futuro

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Mirar hacia adelante, para variar. Saber dar la importancia que tiene cada cosa y su momento es lo que en realidad hace al hombre hacedor de la inteligencia de que ha sido dotado. Hoy nos reímos de los demás aún a sabiendas de que los otros tienen razón, pero nos resulta más cómodo no cambiar hábitos, no crear ideas y no buscar soluciones. Si estamos a gusto ¡qué nos importa! Se ha convertido nuestra existencia en una puerta solo de salida que hay que dejar abierta para que también se convierta en una puerta de entrada ya que el hombre no puede estar solo, no debe estar solo. Cerrarse a la vida, al tiempo a la innovación es ir construyendo una fosa común con nuestros descalabros, fracasos y tropiezos sin sacar enseñanza alguna de ellos. Nada más desatinado a lo que debería ser esa ventana a la historia, al mundo, al pasado del que tanto echamos mano hoy en día para aferrarnos a esos héroes ancestrales que todo lo conseguían y que hoy apenas existen. Las ventanas deben abrirse a la luz y a la vida para no encerrar esa esencia que dignifica al hombre como tal y que ahora está ya tan  desvirtuada.

ENOL Y ERCINA

 

Covadonga - Lago Enol desde mirador 1

Lago Enol, perteneciente a los Lagos de Covadonga en Asturias. De origen glaciar y sitado en la parte asturiana de los Picos de Europa. Existe otro lago menor llamado Bricial que solamente tiene agua en la época del deshielo.

 

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Cercano al  Enol encontramos el lago Ercina, más próximo a la Cordillera Cantábrica. Un paraje natural lleno de belleza y que muchos suelen denominar «los espejos del cielo». Fotos: Josefina Fdez.

Reductos de felicidad

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 Cualquier lugar es bueno cuando tenemos que descansar. Por «siesta» entendemos ese periodo de tiempo  que destinamos para dormir después de la comida. Pero también existe otro tipo de siesta que la hacemos algunas veces cuando sentimos esa sensación de embeleso y satisfacción minutos antes de comer.  Le damos el nombre de la «siesta de borrego» y nos conforta de tal manera que bien diría yo que me sabe mejor que la de después. Pero como hay gustos para todos y cada cual sabe y toma la decisión de hacer «sofin o banquin» cuando lo necesite, yo lo respeto. Por muy incómodos que estemos a veces estamos tan rendidos que cualquier cosa vale para despatarrarnos y descansar. Más aún ahora, en plena calor, cuando las noches son interminables, los mosquitos nos acribillan y los bares de la calle no cierran hasta bien entrada la mañana. Entonces el jergón se convierte en la cama de una princesa donde los sueños casi se hacer realidad, aunque algunos lo utilicen para dormirla en el buen sentido de la expresión.  No cuesta nada el probar y decidan ustedes si hacen  «siesta o siesta del borrego». Será como renacer a la vida. Eso sí, los veinte minutos que destinamos a la siesta convencional está demostrado que nos beneficia a todos en salud. Solo veinte minutos y hasta los chinos la han puesto de moda en  sus empresas y ¡esos lo saben todo!

Bajo el mar

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Acuario del Oceanográfico, Ciudad de las Artes y las Ciencias, Valencia.

Bajo ese mundo de reflejos y corrientes. Donde la naturaleza se zambulle y la vida se recrea entre arrecifes y peces. Todo un paraíso natural que subyace a las más variopintas sensaciones de respetos, asombro y a veces hasta temor cuando vemos deslizarse sobre nuestras cabezas ejemplares inmensos. Pero todo es un compendio en ese lucernario de agua y de sol, de burbujas y de sueños. Como si se tratase de la vidriera de una catedral  donde no se escucha nada pero se oye todo. En ese mundo sin sol  que todavía guarda misterios para el hombre serpentean esos caminos sin retorno donde nada es lo que parece y en lo que todo permanece silencioso para ser descubierto.