Espejismo de la felicidad

Llegan los tiempos de salir y divertirse y tratamos de ponernos en forma en unos días. En todas las vertientes existen mentes caprichosas que desean por todos los medios erradicar la edad y colocarse en esa etapa en la que todo era fácil y maravilloso. Tarde o temprano nos damos cuenta de que ese camino sumiso y que nos parece tan  seguro no nos sirve para conquistar una vida que valga la pena vivir. La vida se ha de vivir en el momento. Con sus subidas y con sus declives, solamente saberlos afrontar ya es un paso definitivo para sentirnos como los mejores.  Valorando la incertidumbre como un disparador y el humor como un estímulo. Nadie nos puede asegurar que de lo que estamos huyendo no se va a producir, porque en ese cruce de caminos existen numerosas posibilidades de que eso suceda. El espejo de nuestra felicidad lo creamos nosotros mismos y por mucho que perfilemos no podremos engañarnos. La vaciedad existente que se ha apoderado del ser humano es tal que aún así no conseguimos poner tope a nuestras exigencias dejándonos la vida y la salud en el intento. ¿Es que todos tenemos que parecer muñecos de recortables a la semejanza de nuestros ídolos? Si es así la mente humana está retrocediendo y haciéndose cada día más vulnerable a las doctrinas de muchos que, por supuesto, nada nos dan y nada nos aprecian. Solo hacerse ricos con nuestra ilusión. Prudencia que las arrugas de hoy son el anticipo de que la vida sigue y ese trayecto ni la fórmula más «pija» hará que no se produzca. Y la felicidad no consiste en eso, es mucho más que eso.

Rumores del mar

Quizás esté jugando con ventaja a la hora de describir mi paseo sabatino pero lo cierto es que el mar ha sido mi musa y la luna mi leyenda. Perderse por aquel sendero que tanto había contemplado desde la montaña me pareció la conquista de un sueño. Punta del Hidalgo duerme a escondidas del  bullicio, la contaminación y la invasión de los veraneantes. Allí transcurre ese tiempo no perdido que tanto buscamos cuando filosofamos de cosas hermosas. Frente a las impresionantes montañas del macizo de Anaga como testigos, recogí entre mis manos la espuma de un mar un paisaje  casi virginal donde las huellas se pierden pero las costa de Tenerife parecen abrazarse sobre el océano. Con su faro y sus calas los acantilados sucumben a la mirada del viaje que busca, en el horizonte, perderse sobre las alas de alguna gaviota.

Recorrido por el «Palmetum» de Santa Cruz de Tenerife

Me complace compartir con ustedes las imágenes que capté el pasado martes en mi paseo por el «Palmetum» de Santa Cruz de Tenerife (Islas Canarias). También  se incluyen fotos del muelle capitalino y del auditorio Adán Martín. Disfruten del paisaje.

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Moralidad oficial

El pescador de Las Canteras.

El pescador de Las Canteras. Las Palmas de Gran Canaria./HANAH VALENTÍN

Podría decirse que es la codificación de los poderosos. Trazamos una línea entre los que tienen derecho  a que todo les caiga encima y los que están exentos de esas venturas basados en  no se que aforamientos y artilugios que ellos mismos fabrican para salir airosos. Se confeccionan leyes siempre a favor de quienes las propugnan y a las que no todos tienen derecho. Existe un desnivel que raya con esa «moralidad oficial» en la que se han colocado todos como si con ellos no fuera la cosa. El verdadero sentido del límite es uno de los valores que esta sociedad ya ha perdido. Hay principios que pueden ser trasgredidos y si lo hacemos perdemos nuestra dignidad como personas. Parece que a base de leña los sentimientos de nuestros gobernantes están sufriendo una pequeñísima transformación, pero todavía se revelan contra las circunstancias que les están haciendo reflexionar un poquito. Degradar  a nuestros semejantes a la condición de mercancías es el resultado de no saber romper esa cáscara que recubre la inteligencia y que muchos llevan puesta, manteniéndose alejados de la realidad, y aún así, intentarán convencernos de lo contrario. «No es digno eludir las batallas necesarias; hay que empeñarse en ellas, vayan a ganarse o no».

Cientos de flores, Katmandú

Plaza Durbar

Plaza Durbar, Katmandú, antes del seísmo./HANAH VALENTÍN

El colegio más antiguo

El colegio más antiguo de la ciudad devastada por el terremoto./HANAH VALENTÍN

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Una joya arquitectónica, el palacio de Kumari./HANAH VALENTÍN

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Amanecer en Katmandú, ya no será como antes./HANAH VALENTÍN

Crepúsculo vespertino.

Crepúsculo vespertino. /HANAH VALENTÍN

El 8 de enero del 2012 llegamos a Katmandú a la caída de la tarde y un sol rojizo nos regaló el contorno de esa permanencia inmutable en el tiempo, la cordillera del Himalaya. Nepal es la capital y la mayor de sus ciudades situado en un valle a orillas del río Vishumati. Recibe su nombre de una estructura en la plaza Durbar llamada Kaasthanandep. Los Kirats fueron los primeros gobernantes conocidos del valle y los restos construidos por ellos se encuentran en la localidad de Patan. «Cientos de flores» es el himno nepalí con el que quiero recordar este momento. Katmandú es un cruce de caminos muchos caminos de antiguas civilizaciones de Asia. Siendo tres veces inferior a España su majestuosidad se percibe en cada rincón; cultura, tradición, paisaje, religiosidad. A los pies del Himalaya «Nieve morada»  que conforma la cordillera más alta del mundo con el Everest como guía. Katmandú que respiras olor a incienso y a flores. Que sientes el sonar de un tiempo y lo trasladas junto a nosotros haciéndonos partícipes de tu historia. Deambular por «la ciudad de los mil tejados dorados» Patán, o contemplar tus atardeceres cuando la niebla baja desde las montañas. Desde aquí  nos abren nuevas expansiones a la hora de viajar a nuestro interior; eso es Nepal. Hoy las naturaleza nos ha querido arrebatar su misterio y también su luz, pero el recuerdo y las impresiones que de allí nos trajimos serán siempre un motivo para conservarlo en nuestro corazón.

De sultanes y princesas

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Princesa Negra./HANAH VALENTÍN

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Princesa Gris, alias Bochática./RAFAEL B-A BARRETO

Todo hace presagiar que las antiguas civilizaciones se están abriendo paso entre nosotros. Los gigantes dormidos de la historia del mundo se desperezan ansiosos por recuperar los territorios perdidos. Entre la multitud de hoy en día. Se ha vuelto al culto por rastrear herencias olvidadas pero que seguían latiendo y se piden explicaciones.  El cine, la literatura, el teatro, son las primeras manifestaciones que se abren hacia un diálogo. ¿Quién tiene la razón y la respuesta a todo estos?  Tal vez nadie tenga la respuesta ahora mismo pero seguro que el tiempo lo encuentra todo. Hasta las nuevas princesas y reinas actuales visten ya con otros aires de evasión y progreso. Los nuevos looks y las nuevas formas de hacer historia de los países están pasando por ellas. Atrás quedaron las almas errantes entre las paredes de los castillos y a las órdenes de los Sultanes no traspasan más allá de los jardines. Los «Juegos de Tronos» están a la última y cuando la» inhumana» condición de esos varones que aún intentan doblegar a sus princesas sigan existiendo, el mundo no podrá ser feliz. Entre las historias se escribirán muchas otras, para mejor o para peor. Aún así las princesas de andar por casa seguirán ronroneando junto a nosotros y buscando esa mano que las acaricie por su condición, no de «princesas» sino seres de compañía. La vida es muy bonita, pero las personas son mucho más».

La India que conocí

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Fuerte Ámber, en Jaipur./HANAN VALENTÍN.

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Gran Mezquita de Nueva Delhi./HANAH VALENTÍN.

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Feligreses en la piscina de la Gran Mezquita de Nueva Delhi./HANAH VALENTÍN.

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Palacio de Agra./HANAH VALENTÍN.

Cuando sientes el impulso de cruzar casi ocho mil kilómetros de distancia y llegar al otro lado del mundo es que realmente amas lo que quieres hacer. Cuando estás seguro de que es allí donde quieres volar, tu conciencia no te defrauda jamás. La vida es una sucesión de oportunidades y una constante sorpresa de saber que existes. Y existes porque los horizontes que ves frente a ti son la ruta que te dará las coordenadas de encontrarte con ese mundo. Un día conocí la India y ese mismo día la India configuró mi existencia para siempre. Viajar al país sin apenas tener noción de a donde vas es un error, pero enamorarte de él es una especie de amor platónico que no a todos suele cautivar. Lo importa es ser, descubrir y sobre todo agradecer. «Delhi, bajo el sol rojo de sus atardeceres y la niebla de sus mañanas es un monopolio de color, luz y vida; mucha vida. El sonido de agua de sus fuentes y el aroma de jazmín me hacen despertar. Agra, entre campos de mostaza y pequeñas montañas. Jaipur, donde las princesas deambulan por sus palacios, mientras el Fuerte Amber protege sus misterios.  Lugares de meditación, paz y enseñanza por todas sus calles, mezquitas  y templos. Refugios de espiritualidad en los que la muerte y la vida  son la consecuencia del tiempo. Nada escapa a la mirada de los jóvenes esposos que duermen en el Taj Mahal ,y cuando la luna se asoma el río Yamuna  atrapa el devenir de la historia y surca  sus márgenes haciendo que el recuerdo no se diluya. A lo lejos el Himalaya sorprende y cautiva» Porque en sí la vida no es significado, la vida es deseo y no se ha hecho para comprenderla sino para vivirla. Un día conocí la India y desde ese día está trazado su misterio en cada uno de mis pasos.

Sé el cambio

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Puerto de Santa Cruz de Tenerife.

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Plataformas petrolíferas.

Cuando Janine Beyus escribía sobre los ingenieros de la naturaleza que lejos estábamos de aquellas palabras. La incesante creatividad de naturaleza nos demuestra que es el invento más bello y sencillo que existe. Estamos ante un nuevo desastre de la negligencia humana en el que se pone en peligro la naturaleza, el país, el medio ambiente. ¿Qué se quedará en Canarias cuando termine el boom mediático que se está produciendo con el siniestro del Oleg Naydenov frente a sus costas? Pues todo quedará una vez más como agua de borrajas, suspendido en el tiempo. Sin marcha atrás ni tampoco adelante. Como el juegue que el niño desea en Navidad y cuando se cansa de él lo abandonado a su suerte.  Todo permanecerá igual, salvo el deterioro del entorno por la presencia de un cúmulo de errores y de basura cometidos por el ser humano. Alimentar al abandono es muy común hoy en día. Nos atrincheramos a la escusa de que no existen medios y renunciamos a luchar por darle salida. Ahí tenemos las plataformas petrolíferas que un día crearon la polémica y como no hubo botín siguen como fantasmas custodiando el puerto de Santa Cruz y creando toxicidad y basura en nuestras costas. La piscifactoría del sur de la isla que nació por el capricho de los altos cargos del gobierno y que hoy yace en el abandono más absoluto. Seamos por una vez adultos señores. Ni Greenpeace ni la madre la  cordero ¡sentido común! porque lo demás ya viene por añadidura. Las consecuencias las conocemos todos pero también la vida es para todos y debemos conservar un planeta habitable. Alguien escribió una vez «Para desviar un río a otro lugar se le debe persuadir, no coaccionar» .

Con la fuerza del viento

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Parapente en el parque marítimo del Puerto de la Cruz./HANAH VALENTÍN

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Costa de Buenavista del Norte./HANAH VALENTÍN

El deseo que nos impulsa a abrirnos a la luz, al sol, a la inmensidad es algo que a veces no creemos ni tampoco creamos, por estar sumidos en esa rutina a la que nos hemos habituado. Viajar a Isla Baja, Buenavista, en Tenerife es encontrarse con ese todo basado en el todo y que por desgracia nos cuesta descubrir. Algo tan sencillo como caminar junto al acantilado y dejar que el mar salpique nuestra cara con su sal para hacernos expandir hasta el horizonte todas nuestras sensaciones. Sobre una colcha de algas y de musgos que se despliegan a nuestros pasos contorneando el misterio del mar y haciendo un festón blanco la salada magia de sus olas. Un momento quizás que perdido en el tiempo, en la rutina queda desplegado en nuestra memoria como las alas de una gaviota o la aventura de un hombre pájaro que deambula bajo el intenso azul en Punta Brava, Puerto de la Cruz con la fuerza del viento.

144 años

Han tenido que pasar 144 años para que se presente una mujer como candidata a la presidencia de los Estados Unidos. Era el siglo XIX y en el año 1872, Victoria Wood Hull se presentaba como candidata a ser la primera presidenta de los Estos Unidos de América. Desafiando las convenciones de su tiempo rompió estructuras y se lanzó con un sueño al que cualquier mujer pudiera acceder. La historia de un país es la vida contada de sus gentes. Negar la historia es rechazar unos orígenes que han sido los cimientos de cualquier cultura. La ciencia que estudia el pasado de la humanidad y a la que le debemos tanto nos vuelve a desafiar con un momento en el cual se ven implicadas muchísimas cuestiones a nivel mundial. Por otro lado, la ONU prepara listas de posible candidatas a dirigirla. Desde hace 70 años que fue fundada, se piensa en la mujer. Todavía existen prejuicios y normas desvirtuadas ya por el paso de los años, que deberían revisarse. Suenan aires de renovación en lo referente a modificar y compartir un patrimonio exclusivo de los hombres y donde la mujer a dejado constancia de su capacidad para dirigir un país. En la actualidad hay 20 mujeres jefas de Estado y gobierno pero hace falta mucho más.  Se está rompiendo ese techo de cristal bajo el cual muchas de ellas han mirado hacia arriba sin poder acceder a dicho nivel. Las viejas glorias que habitan  en  los palacios, residencias y demás están llenas de  sombras de un  pasado atrapado por intereses. Los cansinos de la historia yacen en los pasillos de segunda clase.
Es hora de no crear más el futuro con  estructuras caducas,  de  convicciones vacuas porque la historia se escribe siempre desde el hoy y es lo que realmente debe tener peso para la humanidad.

La espera activa

Santa Cruz de Tenerife

Frente costero de Santa Cruz de Tenerife desde la inmensidad del mar./HANAH VALENTÍN

Los ríos más profundos son siempre los más silenciosos.  Hoy a lo lejos de esta historia que nos ha tocado vivir el cielo se tiñe de rencor y los hombres tratan de hacerse con el poder y de imponer sus ideales a costa de lo que sea. Pero existen más luces que sombras  y lo lamentable es que esas luces aún estén sin prender. Europa es un continente de oscuros médanos y de rocosas calas que abriga la ilusión de unos frente a la decadencia de los otros. La palabra fondos, la idea de rescate, las consecuencias de rencillas se abren en espacios de una posible reconstrucción pero que carece de ingenieros para realizar su trabajo. No es tiempo de que tú me des lo que te dejé ni doctrinas estereotipadas en las que ya nadie cree y por las que ya nada se puede realizar. Es la hora de ese tiempo que nos ha tocado vivir y si no nos convencemos de ello no seguiremos adelante. Los ríos de confusión se anteceden  a las soluciones más acertadas, pero a veces la callada voz del hombre no resuena tan alto que todo se escurre como el agua entre los dedos. El despropósito de unos hace creer que  las aguas de ese río tardarán en aclararse, pero de todo ello siempre surgirá esa esperanza que hoy adormece pero que sigue existiendo.

Inherentes

No hay nada más negativo para la imagen de un político que no ver la realidad sino estar siempre con esa «razón» que no razona y con esa «ilusión» que no acaece. No se puede hacer política teniendo como herramientas fundamentales el tacticismo y la tecnocracia. El patio de la corrala donde se encuentran nuestros políticas deja ya mucho que desear de aquellas promesas que se han ido deteriorando en sus propias manos y desde sus propias palabras. «Trabajar con ganas y unidos» es una utopía presente en cada aparición publica de los representantes. Taponar las heridas solo conduce a  agrandar los problemas. Las heridas hay que limpiarlas y dejar que vayan cicatrizando con los buenos métodos de hacer política sana, transparente y eficaz. Entre dimes y diretes que deambulan como fantasmas por los pasillos del Senado se escapan las soluciones que algunos advierten,  pero que cuando la mente se cierra al diálogo nadie tiene razón. Cuando la humillación pulveriza la dignidad de las personas. Allí en la trastienda de hasta donde podemos conocer, nos encontramos con unas historias  de vidas destrozadas donde no se puede hablar de prosperidad. Las leyes hay que cumplirlas, pero la vida de las personas hay que respetarla y si no existe esa diferencia no llegaremos jamás a ningún puerto. El paro está amenazando a toda una generación pues multiplica las depresiones y las amenazas por tanto recorte, mientras la  nefasta ley mordaza no es apta para un país democrático. El diálogo de besugos al que la prensa y diferentes portavoces políticos fueron invitados ayer demostraba una vez más la inherente sintonía de sus lideresas, portavoces y lacayos. ¡Soñar es gratis, pero a veces las facturas nos suelen poner en nuestro sitio! ¡Sea político señor presidente por una sola vez, que a más de veinticinco les está usted haciendo la cama!

Legado

Los Silos

Reserva natural de Sibora, Los Silos (Tenerife)./RAFAEL B-A BARRETO

«Sólo dos legados duraderos podemos dejar a nuestros hijos; raíces y alas». El laberinto de la vida es sinuoso para todos. Depende de nuestra forma de ver las cosas para no confundirnos. La cultura está atravesando un duro y oscuro túnel por el cual se intenta romper esos eslabones que nos atan a la historia. ¿Para qué? Todos somos un grano de arena en la historia del mundo y parece que nos molesta. El momento presente es el campo en el cual transcurre el juego de la vida. No puede jugarse en ningún otro lugar. Detrás de los pensamientos y de los sentimientos se oculta un medio más poderoso, un sabio desconocido; se llama tú mismo y la verdadera generosidad hacia el futuro consiste en entregarlo todo al presente.  Las antiguas generaciones ha surcado los renglones de la historia y no podemos hacerlos desaparecer por caprichos mundanos de poder. La oportunidad existe donde usted la encuentra. La conciencia es del tiempo, el pensamiento está estructurado en base al tiempo y lo que el pensamiento produce sigue estando dentro del cautiverio del tiempo.  La vida es hacernos y crecer como los árboles por eso debemos expandir nuestras alas y buscar ese horizonte en el cual hallemos ese lugar, lejano o cercano para saber donde nuestra vida se suscriba  en los renglones de la historia. «A ti mismo. Ahí encontrarás todo cuanto buscas. La profundidad del mar, la riqueza, la transformación del viaje».

Gentes sin techo y techos sin gente

Se nos hace incomprensible observar el deterioro del sentido común de unos gobernantes que solo se prestan para la foto. El engaño es un mal que a todos los tiene muy cogidos. Se miente como un bellaco en la clase política actual donde nadie quiere tomar decisiones pero todos quieren tomar partido. Vergonzantes son las imágenes que a diario vemos, asaltando domicilios a la fuerza igual que si se tratase de una redada contra la mafia. ¿Incomprensible  a estas alturas del culebrón mediático, inmoral y vergonzoso, nos pueda hacer cambiar de idea a la hora de votar siempre a los mismos? El abanico inmobiliario que actualmente tiene el país de viviendas vacías es inmenso, pero aún así se trata de hacer caja a la hora de comprar votos. «LA VIVIENDA ES UN DERECHO SEÑORES». Se sortean los derechos como si fuesen viajes y se humillan a las personas ofreciéndoles una merienda o una excursión que ellos mismos están pagado. ¿pero en qué lugar del  mundo estamos viviendo? No lo sé y en muchos momentos del día la congoja de pertenecer a un lugar me aflora de una manera impotente y triste a la vez. ¿Dónde está Santa Cruz de Tenerife? Ha desaparecido frente a nosotros y ahora muchos se lamentan de ello, pero si todavía queda algún resquicio de ilusión para los tinerfeños, no echen las campanas al vuelo porque esto no se a ha terminado. Bullicio de pasillos y dignidades rotas. A final, todo se tratará de olvidar como si nada. Pero yo pregunto: ¿es un fracaso o tal vez una desgracia? El tiempo nos dará la respuesta y esperemos que no sea demasiado tarde.

Estrellas y planetas

Amanece en La Laguna

Amanece en La Laguna./HANAH VALENTÍN

El universo es como un mago que nos sorprende y nos asusta a la vez. Mirar al cielo es deleitarse de la creación más sublime y maravillosa que el hombre puede contemplar. Entramos en Abril , un mes lleno de luz de aromas, de expansión. La naturaleza despliega su lenguaje y nos enseña, una vez más, a vivir, a sentir y a asombrarnos. Pero el mes de Abril es también un mes para contemplar las estrellas. El día es mucho más largo y el cielo está mucho más abierto ante nuestros ojos. Se pueden producir mas de veinte estrellas fugaces por hora. El radiante de lluvia se encuentra cerca de la estrellas Vega, es la que más brillante de la constelación de Lira. A partir de ahí serán muchas las que podamos observar en esa lujuria compartida del ocaso  donde se puede llegar a entristecer hasta el rostro de la Luna  por tanta belleza. «Los labios de los corales se deslizarán sobre alguna metáfora por terminar y la oscura piel del silencio se ocultará bajo nuestros ojos. Las pálidas fuentes del deseo cristalizarán su mirada frente a todas esas estrellas fugaces que habrán conquistado nuestros sueños y que aún hoy nos suelen parecer extraordinarios. Trazos de espera del caminante cansado que recorre los espacios yermos y donde aún surgen doradas arenas bajo la fatigada voz de unos versos por conjugar. Abril mes de poesía, de libros de viento, de estrellas y de planetas en las que el poeta hilvana versos sobre las marcadas huellas de un incipiente olvido. En tiempo irá brotando y acabando a su vez por entre sus dedos y la tinta de su pluma dejará constancia de un mes de inaugurada primavera».

Estar en el mejor de los lugares

El Norte de Tenerife a vista desde el avión

Norte de Tenerife, a vista de pájaro desde el avión./HANAH VALENTÍN

La vida en sí es un juego de sombras donde todo lo constituido entraña insatisfacción y carece entidad propia. Las apariencias son nuestros conceptos auto concebidos en nuestra mente, como los destellos que se pueden ver en el espejo.  A veces prefiero sentarme en el fondo de mi propia mente donde los recuerdos no se pierden y los olvidos no se amontonan. Refugiarme en ese tiempo perdido como la ola sin rumbo junto a un silencioso adiós. Las nubes de la tarde acarician la agonía exterior de cada duda frente a las abruptas cosas que hoy la razón nos impone. ¿Cuál ese ese lugar preferido donde quisiéramos estar alguna vez?  El mejor lugar del mundo somos nosotros y lo que configuramos en él. Hemos viajado y hemos contemplado espacios que nos han atrapado pero siempre estará presente ese rincón donde nuestras fuerzas y sentidos doblegaron sus rodillas ante tanta infinitud de contraste y de bienestar. Pero eso no quiere decirnos que sea el mejor, únicamente dejemos que hable el tiempo mientras discurre. Porque en él está la clave de que un día nos veamos enfrente de ese lugar y no nos demos cuenta de ello.

La hora del planeta

web lluvia. Rafa Avero (1)

Arco Iris sobre el Atlántico.

El 28 de marzo de 2015  más de 10.000 ciudades de 172 países del mundo apagarán su luz. La campaña por la cual se pretende sensibilizar a la población mundial de los efectos del cambio climático sobre la vida de los pueblos. Pero ¿es realmente una manera de alertar  a nuestras conciencias frente al derroche de la energía? Milésimas de detalles se configuran a diario a nuestro alrededor que no nos damos ni cuenta pero que a larga son los más dañinos.  Se hace de esta campaña el paradigma de la soluciones pero en realidad muchas se escapan de nuestras manos por dejadez, voracidad de quienes a costa de todo se enriquecen o ventajas y recursos naturales que no se les da la mayor importancia. Hoy en día muy pocos toman el bus, el tren o la bicicleta para ir  al trabajo, a la universidad o al cine sin coger el coche o la moto. Nadie procura excluir el humo de las fábricas que contaminan el aire, los ríos con sus vertidos y los mares con sus basuras. Nada más lejos que controlar los inmensos transportes marítimos  cargados que son vaciados en los mares a costa de la vida marina. Un solo día al año es tan sólo palabrería, efectos de impacto que circularán por todos las capitales del mundo en maravillosas fotografía que, a parte de asombrarnos muchos se estarán haciendo de oro. ¿De qué estamos hablando señores? Manipulación o simplemente crear un momento de lucidez. El caminar se demuestra andando y mientras no andemos con los pies sobre la tierra la fantasía seguirá alucinando a esas mentes obtusas y que a los pocos instantes nadie se acordará de ello. Cambio climático si, pero desde el cambio de conciencia social, natural y humana. Lo demás charlatanería y negocio.

Edelweiss

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Edelwiss, switzerland.

(En memoria de los pasajeros y tripulación del  vuelo 4U9525 fallecidos en los Alpes)

Se desperezaba aún la primavera con los primeros rayos del sol. Entre las nubes se rozaba el misterio donde el hombre aún no puede alcanzar el blanco noble de las montañas cuando está naciendo el Edelweiss en sus caminos. Testigos mudos de un instante eterno fueron esas florecillas silvestres que nacen en los Alpes, frente a un cúmulo de sueños rotos. El silencio se aprecia más aún cuando la ausencia sigue arrebatándonos, entre sollozos, el desgarro del adiós. Nada termina aunque así lo parezca porque el tiempo es inexorable y aún cuando los días pasen seguirá impregnando nuestro memoria. Allí donde la primavera se despereza entre las montañas sus valles sucumben a ese silencio roto únicamente por el silbido del aire desde sus cumbres, besando los rostros impacientes de esas florecillas que cubrirán para siempre su recuerdo.                                                       

Desdén

«La realidad no existe sin imaginación para verla» Todos somos dueños del miedo y cuando vemos que algo se interpone sacamos la artillería y arremetemos contra aquello que nos impide a ser o estar donde queremos. Y eso no es bueno porque, a la larga, intentamos vender algo de lo que ya no tenemos. El desdén es un desprecio hacia la propia dignidad humana y creerse en posesión de la razón y la verdad nos ata cada vez más al descalabro de la nuestra. Ser indiferente a lo que otros poseen y ofrecen es  errarse en un mundo propio donde apenas dejamos pasar la luz y el aire, y las cosas, las ideas y las personas se deterioran. Hay que hacer frente a los avatares del tiempo, de las situaciones. No tratar de negar realidades y circunstancias que se nos han caído de las manos. No por ser joven se sabe menos de la vida. La experiencia es un grado y hay que saberle poner el límite de la compasión, la escucha y compartir ideas juntos para que se surjan proyectos a la hora de enfrentarse a esos retos y al futuro. El desdén no debe caber en la metodología política, sin saber hasta que punto nosotros somos capaces de juzgar aquellos valores que otros ofertan cuando nadie sabe como salir del enredo. Dejar espacio a otros conceptos y a otras medidas. Reconocer el fracaso es cosa de sabios, pero mantenerse subidos al «borrico» es absurdo.

Ópera prima

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Salida del Sol por Santa Cruz de Tenerife./HANAH VALENTÍN.

La orquesta de la vida extiende sus brazos y abraza. Renace como el Pegaso desde sus cenizas y eleva su existencia para atrapar a la nueva estación. Las ausencias que quedaron cubiertas por las tardes sombrías y las gotas de nieve remolonas aún que se esconden tras los cristales de las ventanas. Todo comienza a entretejer su variado cuerpo bajo un esquivo y vergonzoso. El invierno arrastra sus pesado pies cansados por la silueta desvanecida de los caminos mientras alguna florecilla temprana le acaricia maliciosamente. Comienza una nueva obra de la vida. la «Ópera Prima que llena de contrastes y vértigo en la mirada de aquellos que gustan contemplar como las ascuas de fogones se deshacen en la sombra. Se sacude el polvo de la melancolía  desde lo alto de los árboles y un aroma a nueve se eleva desde la tierra. El polen está servida en bandejas de flores y las esquinas de los parques festonean los perfiles del un inminente estreno. El viento silba anunciando el evento y bajo nuestros pies descansan las hojas caídas del invierno. Notas de música y luz desvanecen el tiempo pasado haciendo su entrada triunfal en el teatro de la vida.