Un lugar llamado mundo

El clásico y viejo continente europeo vive adormecido por sus implicaciones sociales, laborales y económicas que sin lugar a dudas y no a muy largo plazo, crearán espacios vacios que serán pasto de las grandes potencias externas. El bucólico continente tarda en reaccionar frente a la estrategia de los monopolios que lideran los países donde la geopolítica es ya una asignatura cum-laude. Depender de otros está ya a la vuelta de la esquina y mientras nos entretenemos en cuestiones banales el terreno se acorta y las soluciones caducan. Los enfrentamientos a nivel mundial de los estados son ya la carta de presentación de la actual situación que vive el planeta y que nos aboca irrepediablemente a tener que depender de otros. Los poderes políticos son ya las munuciones utilizadas para lograr dichos fines. Se antepone todo a las cuestiones de poder mientras la humanidad camina por espacios sin sombra y desprovista planes de recuperación. Los países pobres se hacen más pobres y dependientes mientras que el derroche y la fantasía amoral de muchos estados hinca las uñas en la vulnerabilidad de pueblo. Hoy ya no se siente como antes, con el corazón, ni tampoco se procura escuchar a quien necesita ser oído. Pero tampoco se implican en desmantelar esta fortaleza que se ha ido creado con el fin de desmembrar a los pueblos, dividir a las personas y engendrar el caótico mundo que poco a poco se nos va engullendo a todos. Tarde sería si todavía no nos hemos dado cuenta del pronóstico que tenemos frente a nuestros ojos. Siempre hay que dejar esa ventana abierta con un hilo de luz para poder ver el otro lado de la misma.

Avanzar

Lo mismo que el velero que no detiene su rumbo frente a un sol cansino de agosto. Cuando las fuerzas no responden y la conciencia nos condiciona haciéndonos confundir todo lo que hemos soñado hay que avanzar. El rumbo de esa carta de ruta es primordial para traspasar penurias y contraindicaciones. Para creer en que lo vamos a conseguir. No caben reproches ni tampoco manipulaciones solamente con la certeza de que es el camino verdadero. El guiño del sol puede hacernos cambiar muchas veces de pensamiento pero quizás lo más apropieado es saber si realmente miramos bien en esa dirección, o por el contrario nos escondemos de aquello que con su estela de luz no queremos ver. Avanzar sin mirar atrás y saber cuado hay que tensar los mástiles de ese velero que poco a poco nos ha de llevar a buen puerto.

Fresca impaciencia

El agua procura ofrecernos esa fresca impaciencia que expande por nuestro rostro, por nuestras manos o simplemente a través de la cristalina mirada de sus espumas. Saltos de blanca paciencia que con mucha precisión elevan su esencia a lo más alto, a lo más inalcanzable pero que sin lugar a dudas se convierte el sabia doctrina. El estrépitoso ruido que inunda todo su enclave hace que sintamos en nuestra piel el sonar de su magnitud y el beso de su frescura.

Verano en rojo

Cada vez los bosques tropicales absorben menos CO2. Se encuentran en mínimos y muchos hay que se preguntan qué hemos hechos mal. Siendo el pulmón del planeta nos acercan cada vez más al desastre. Las áreas que absorben más carbono del que emiten se denominan sumideros de carbono. Las plantas también lo emiten pero debido a los incendios éstas se asfixian y se descomponen y todo ello debido a la deforestación a gran escala originada por el cambio climático. No hay un sólo culpable, lo somos todos. Los incendios son los causantes de que muchas de esas reservas verdes se vean amenazadas dando a la humanidad el pasaje hacia una desertización que solamente nos condenará a más pandemias, grandes desiertos, hambre y desolación. En este verano del 2021 estamos siendo los invitados de honor de este documento natural y verídico de lo que hemos creado y hacia donde nos dirigimos. Signos del fracaso del hombre frente a él mismo porque en la vida del planta se contempla todo aquello que poseemos para seguir viviendo. Demasiados compromisos sin cumplir y de intereses económicos, sociales y humanos que a larga nos van trasladando a una isla solitaria donde aquellos buenos propósitos se desvanecieron y donde muchos de los lugares del planeta se nos antojan ya desconocidos. Este verano en rojo tiene muchos matices de esa nueva existencia hacia la que vamos a pesar de nuestro negativismo. El rechazo hacia nuestra misma raza pone en peligro al hombre como tal en un mundo que es de todos. ¿Será la humanidad capaz de superar la sabiduría de los pueblos, esas culturas milenarias que nos han puesto donde estamos? Prefiero reservarme mi opinión.

Susurros

La tierra nos habla y aunque no reconozcamos su lenguaje siempre ha sido así. Nos vanagloramos de saber tanto y qué poco sabemos de ese mundo al que pertenecemos. Tierra, desde donde nace todo y hacia donde nos dirigimos cuando nuestros días se acaban. Se toma muy a la ligera ese entramado que desde su centro nos sacude y nos condiciona. Con la gama de colores que la caracteriza se ve reflejado su diccionario natural que nos cuesta mucho descifrar. Cuánta riqueza y pulcritud se asoma a cada una de sus grietas y la sabia disciplina de su eco multidistante que nos responde cuando estamos cerca de ella. Las cuevas son como las grutas del tiempo que han ido perpetrando su simbología y su mensaje. Desde que el hombre es hombre son muchos los hallazgos que sin lugar a dudas nos han hecho comprender la profundidad de la vida. Y a veces nos hemos sentido atrapados por su misterio, cosa que nos hará recrearnos más en su belleza. Otras sin embargo carecemos de sentído y de admiración por sus susurros, su olor y su naturaleza. Las ventanas de la tierra están abiertas siempre, lo único que hemos de hacer es respetar esa esa intimidad que subyace dentro de ellas y considerarlas como parte de nosotros.

¿Qué quiere la humanidad?

Hoy en día es dificil saberlo. Solamente habrá una respuesta cuando todos seamos lo suficientemente libres de pensar. Porque existen tantos vacíos en la condición humana que no acertamos a dar lo que realmente somos y sentimos. El «atman» no está en los libros ni en los doctorados, únicamente en la razón. Hoy la humanidad quiere saciarse de fórmulas y de conjuros para llegar a él sin darse cuenta de que está en cada uno de nosotros. Contradiciones y enfrentamientos que dividen al ser humano haciéndole cómplice a la vez que enemigo de su propia razón. ¿Qué busca la humanidad donde ya son más los sufrimientos que las glorias? Aún así la ruta sigue intacta mientras el hombre sea capaz de pensar, de discendir y de procurar y procurarse estar siempre en la armonía y no en la violencia. Todos hemos descuidado mucho lo que tenemos y ahora solamente corremos en una carrera contrarreloj por llegar a ese punto en el que todo sea observado, compartido y respetado. Ese punto está situado en nosotros mismos. Mientras no lo veamos seguiremos deambulando. En todo lo que sucede hay un porqué y la misma vida es el porqué de todo.

Lágrimas del mar

Lucen preciosas la medusas en su camino por las aguas. Llamadas también lágrimas del mar y pertenecientes al grupo de los celentéreos aparecieron hace 500 millones de años en el Cámbrico. También son llamadas aguavivas estos animales de mar abierto ha mucho tiempo que nos viene alertanto de lo que está por venir. Arrastradas por las corrientes marinas lucen sus colores como si de un baile en el mar se tratase. El período Cámbrico es posterior al Precámbrico y abarca desde 750 a 505 millones de años. Las costas de dicho periódo se estuaron por primera vez en Gales, y tomaron su nombre de Cámbria que era el antíguo nombre de Gran Bretaña. El cambio climático se ha puesto en marcha para todo el planeta y está diciendo «basta». Los fenómenos metereológicos extremos vienen haciendo a la humanidad culpable de este devastador periódo donde las enfermedades están siendo más prolíferas y desconocidas, las relaciones sociales hacen cebo de nuestro carátecter convirtiéndo al hombre en un ser convulso e inhumano.Y sobre inestabilidad económica hace tambalear nuestro bienestar, propiciar guerras y enfrentamientos además de una enorme crisis de derechos. Dramáticas consecuencias que ya estamos viviendo y todavía no somos lo necesariamente inteligentes como para plantar cara a este monstruo que hemos creado nosotros mismos y del que ahora es muy dificil escapar. Su lengua llega ya a todos los rincones del planeta, pero se nos va todo por la boca y el hecho de hacer nos viene un poco grande. La naturaleza busca su camino y se lleva por delante todo aquello que le ha sido arrebatado. Pensar por un instante nos puede hacer ganar toda la vida.

«La vida es una luz parpadeante en la oscuridad. Procuremos encontrarla»

Causal

Es la naturalez mística de la vida que existe dentro de cada persona. La flor de loto representa la simultaneidad de la ley causal, ya que ésta florece al mismo tiempo en que sus semillas están listas. Nam Miojo Rengue Kio, cuyo significado es la devoción por el sutra del loto. Dicha innovación recibe el nombre de «daimoku. La energia es la delicia eterna de esa capacidad de hacer funcionar las cosas. Surgir, transformar o poner en movimiento. La energía fluye en una sola dirección entre los seres vivos de un ecosistema. ¡Qué poco sabemos de ella y cuánto la utilizamos!. Ese constante cambio de la materia donde la vida puede definirse como el estado del cuerpo en constante movimiento sin perder su forma esencial.

«Crear una sola flor es trabajo de siglos»

Poder

La historia de la humanidad podria describirse como un viaje de la incosnciencia a la consciencia consciente o percepción consciente del «si-mismo».Pero ¿qué es» ese estado de la mente que nos permite darnos cuenta de nuestra propia existencia de la del resto del mundo y de todas las cosas? Gracias a ella pensamos, valoramos, resolvemos y tomamos decisiones. Y en ese estado íntimo y personal podemos sentir nuestra propia conciencia y no la de los demás. Hablamos con mucha ligereza y no pensamos el daño y la preocupación que podemos producir en los otros. Usamos el poder con tanta ligereza que no nos damos cuena de que las palabras no tienen marcha atrás y cuando las pronunciamos ese daño está hecho. Esa capacidad de alguien para influir en el comportamiento de otras personas es un arma de doble fino ya que según lo utilicemos marcará para bien o para mal nuestra situación ahora y en el futuro. A diferencia de autoriadad el poder es una capacidad y la autoridad es una habilidad. Muchos confunden ambos términos usando el poder como engaño habilidoso para lograr unos fines no demasiado transparentes. La capacidad del lider que asume esa autoridad y que por desgracia hoy no los hay. Faltan personas capaces de establecer ese armónico y atrayente compromiso que con la unión de todos sea capaz de establer unos límites entre el engaño y la obsesión. Muchos de esos motivos por los que las personas se sienten coaccionados, manipulados y lo que es más grave engañados. Muchos de nuestros mandatarios deberían tener bien claro que la utoridad y el liderago no se imponen, se ganan. Buscar palabras retóricas, afirmaciones hirientes son los dardos envenenados de esta sociedad que no se involucra, sólo asiente.

Armonía

Serie de variaciones adecuadamente colocadas. El desarrollo armónico viene concebido desde la dinámica de los tres ejes: transformaciones sociales y económicas centradas en el ser humano, la preservación de la naturaleza y en la búsqueda de la regulación y el equilibrio. El Parque Natural de Doñana está cumpliendo 50 y está amenazada. No se ha hecho mucho por mantener ese tesoro natural que en año 1.969 se aprobó en el Consejo de Ministros la creación del Parque Nacional. Hoy se está utilizando como refugio vacacional de presidentes que no han sabido apreciar ni valorar dicha reserva natural. Según un informe de la WWF hay una sobreexplotación del acuífero donde podemos encontrar complejos hoteleros, campos sembrados de particulares y apropicación de aguas para el regadío de dichas plantaciones. Desidia mucha desidia como en todo para que despues otros se queden con ello y la pataleta está servida. No aprendemos, somos incorregibles.

La armonía de la naturaleza es insuperable y por más que se empeñe el hombre jamás podrá igualarla. «Vivir humanamente es el resultado de un armónico desarrollo». La educaión significa sacar todo lo que el ser humano posee de todo lo que puede llegar a ser.Posee infinidad de posibilidades desde ese desarrollo integrado que hace al hombre un ser capaz armonicamente con él mismo y sobre todo con los demás. ¿Seremos capaces de asumir este reto?

Ética universal

El valor de ser persona es un término que llega a confundirnos en muchas ocasiones. Analizamos a los demás pero no somos capaces de vernos a nosotros mismos frente a los demás. Nuestras reacciones, nuestros complejos y hacer que nuestra vida se vaya convirtiendo en un laberinto en el que llegamos a perdernos y nos angustiamos. La ética es ese conjunto de normas que rigen nuestra conducta frente a la sociedad a la que pertenecemos. Palabra proveniente del griego que trata del estudio de la moral y de las decisiones que tomamos para crear una relación con los demás favorable a ambas partes. Una reflexión razonada desde nuestra conducta y los distintos juicios que de ella podemos tomar. Pero caben muchos huecos en esa relación entre nosotros demás de que no siempre se establecen baremos justos cayendo una y otra vez en desánimos, rencores y formas de proceder injustas. Desde nuestra persona es el convencimiento que cada uno como individuo tiene para saber escoger la decisión buena o mala de acuerdo a nuestros ya principios ya que es la ética personal que cada uno lleva innata y que a veces ni tan siquiera hacemos uso correcto de ella. ¿Realmente nuestra ética es universal? O por el contrario solamente miramos hacia nuestros pies ignorando que el mundo no es solamente nuestro.Ser conscientes y pensar nos dará mucha más capacidad para afianzarnos en nuestra manera de enfrentar dichos retos.

Grandeza

Conceptp de un estado de superioridad que afecta a una persona, un objeto en un determinado lugar o espacio. Cuando frente a nosotros se despliega ese momento extraordinario en el cual sincronizamos en un solo instante la maravilla de esa grandeza natural que nos hipnotiza. Pero también está la grandeza humana en la cual esa capacidad del hombre se ve en sus actos y en la manera de compartirlos con los demás. Hoy hay muchas grandezas humanas que trabajan en silencio dando lo mejor de ellos y procurando que el hombre se conciencie de todo lo bello que existe a nuestro alrededor. Héroes que un día se hicieron cómplices de ese destino en el cual su labor es considerada. Wiston Churchil dijo: » El precio de la grandeza es la responsabilidad». Pero sin lugar a dudas la grandeza va de la mano de la disciplina. Su significado es «aprender». Una mente que está aprendiendo se encuentra en un estado de orden. Y la grandeza de las cosas más bellas se producen a través de esa disciplina de saber y compartir. Ese conjunto de reglas o normas cuyo cumplimiento de manera ordenada y constante conducen sin lugar a dudas a ese resultado que nos asombra en toda su inmensidad.

«Si ves algo bello en una persona, díselo. Puede que esa persona esté en una guerra interior que le impide ver su belleza y tú puedes salvarla». (Zab G. Andrada)

Corazón de tierra

«Quién mira hacia afuerta duerme, quién mira hacia adentro despierta» (Jung)

Encontrar ese hilo conductor que nos hace únicos e irrepetibles y que que florece como las plantas de este árbol. En sí mismas ya son bellas y únicas y entre todas conforman el lienzo perfecto que surge desde la raíz. Y todo surge de ese interior, adverso para unos y para otros el vértice de todos los acontecimientos que surcan nuestro camino por ella. Todos vamos de la mano de ese tiempo establecido en los cuantro elementos, agua, tierra, aire y fuego que cimentarán lo que el universo define como los movimientos que configuran nuestra vida haciéndonos únicos e irrepetibles. Igual que la mariposa azul que está asociada a la alegría y que nos enseña que somos los dueños de nuestra vida y los reponsables de nuestras acciones. Un pretérito y también un futuro que se posan en nuestras manos para que nos hagamos cargo de ese aprendizaje infinito que nos distingue y nos compromete. Un paso hacia esa escalada por los diferentes estadios que desde el corazón de la tierra se proyecta para todos.

Azul turquesa

El mar, siempre es el mar el que nos arrebata esa curiosa mirada para después complacerse de todo lo maravilloso que descubrimos en él. Azul turquesa que insistes en derramar la natural belleza del pliegue de tus olas y de las profundas corrientes que modelan tu inmensa estructura. Espejo azul del cielo con personalidad propia y con la caricia de un sueño alentador por llegar a ser la milésima parte de él cuando le miras. Las costas que enmarcan tu silueta penetrante y serena nos dan conciencia de lo que eres y de lo puedes llegar a ser si te enfureces. Pero mientras tanto dejemos reposar nuestras pupilas es ese baile infinito y acompasado de tu sinfonía más fresca; tu vaivén.

Suerte

«La suerte es lo que uno no padece» V. Frankl. Porque el que la busca no la encuentra es solamente ella la que nos encuentra a nosotros. La vida nos está dando muestras de llo a cada instante pero no sabemos apreciarla. Nos perdemos en infinidad de tontadas y de compromisos que lo único que nos hacen es complicar cada vez más nuestra existencia. No se puede detener el vuelo de un pájaro solamente porque nos apetezca hacerlo. El diagnóstico es bien claro; «La sociedad es muy enferma». y aún seguimos engañándonos con nuestra locuras, como personas, como amigos y también como padres. Y al final todo termina creando vacíos existenciales como una carcoma que nos consumirá poco a poco. La suerte es ese tesoro que infravaloramos creyéndonos apoderados de algo que nada tiene que ver con la razón de creernos mucho más. Que no nos compromete a nada pero sí nos hace responsables. Los humanos somos muchas veces tan malvados que comparamos esa maldad con la suerte que un día nos encontró y nos hizo felices, creyéndonos dueños de la vida de quienes están con nosotros y vilmente les imponemos nuestra voluntad.

Impersonal

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Que no tiene o manifiesta que se haga referencia a una personalidad, unas ideas o sentimientos. Los humanos muchas veces perdemos esa personalidad que tenemos innata en cada uno de nosotros, por esas influencias que recibidos a diario del exterior. Modas que se adquieren aunque no nos sienten bien, pero por no llamar la atención seguimos al rebaño. Una moda se convierte hoy en día en una doctrina que si no le ponemos algo de sentido común puede llevarnos al deterioro de la salud, a la pérdida de nuestro bienestar y lo más peligroso a cambiar por completo nuestra personalidad propia. Sentimos miedo a presentarnos como somos y como pensamos por esa tendencia a cambiar nuestra personalidad por nuestra auotoestima y singularidad. Todos somos distintos y como tales aportamos al mundo esa diferencia que nos hace únicos y eso es lo verdaderamente maravilloso. Si todos actuasemos de la misma manera la vida sería un caos tremendo que nos llevaría al desastre. Lo que sí que hay que saber hacer es procurar mostrar al mundo algo distinto de nosotros o por el contrario no aferrarnos a las ideas de otros para llegar a ser importantes. Eso es una tontería. Eso es ser «impersonal». Igual que el anzuelo para pescar que no nos manifiesta nada en concreto solamente nos proporciona su utilidad.

La paloma tenía sed

Y a la fuente se acercaba en esa mañana calurosa de junio. En esa plaza del Príncipe de Santa Cruz de Tenerife, donde tantos quedamos para vernos y hasta donde muchos llegan para pasear bajo su enormes árboles. Vaga el agua de la fuente como el latído sin prisa de un día que se asemeja a tantos otros y sin embargo no tiene un ápice de igualdad. Pero entre el silbido errante de las hojas que se balancean la paloma le susurra a la vida que es felíz de poder saciar su sed a la vez que contemplarse en las aguas cristalinas de la fuente. Un día, una mañana, las gotas de frescor de aquel rincón de la emblemática plaza del Principe es donde muchos quedamos para vernos y donde otros gustan de pasear entre sus árboles.

Autoafirmación

Ser un «yo» en sí mismo, todo un honor. No caben esquinas opacas dentro del hombre que sabe lo que es, que siente lo que hace y busca una razón tan verdadera que no entiende de escusas, de falsas promesas y de malos entendidos. El hombre se autoafiarma cada vez que se siente libre, igual que lo hace el sol en su decadencia de cada dia cuando intenta alcanzar ese punto que lo separa de la noche para vestir un nuevo amanecer. Hoy la esclavitud de las personas va adquiriendo grandes medidas cuando dejamos que nuestros sentimientos desagradables afloren. «Lo que el hombre es, lo es a través de lo que él hace». No sirve de nada el disfraz mediante el cual nos presentamos al mundo. Se hace todo por conveniencia, por egoísmo y desarraigo ya que poco nos importan los demás y lo realmente importante carece muchas veces de sentido para nosotros. Nuestra realidad impera en todos los frente abiertos y ni tan siquiera somos capaces de reconocer nuestras equivocaciones. Hemos de ser capaces de autoafirmarnos en lo que de verdad vale la pena y no seguir cosechando esa impersonal forma de comportarnos para que no nos rechacen al vernos distintos. En el vértice de todas esas acciones que dicen ser las justas la frencuencia sería ir espaciando en sus páginas muchas de esas decisiones nocivas que al final llevamos todos a la espalda. Autoafirmarse es la esencia pura de lo que uno es. Foto: M. Yanes. La Orotava.

Mantener abierto el corazón

Cómo comprender el verdadero sentido de la existencia. La muerte forma parte natural de la vida. Después de explorar en profundidad la manera en que cuidamos a las personas en su etapa final se ha demostrado que morir puede ser una experiencia serena e incluso transformadora cuando a quien vive ese momento se le ofrece un amor más incondicional y una actitud más iluminada. Esas nubes de otoño que son tan efímeras como nuestra existencia han de ser observadas como el movimiento de un baile. Porque la vida entera es como un relámpago en el cielo y se precipita hacia su fin como un torrente por una montaña empinada. Ignoramos esa impermanencia que es la vida. Esa es la única cosa a la que tenemos que aferrarnos. Igual que el cielo y la tierra. No importa que todo cambie o se venga abajo alrededor de nosotros, ellos seguirán ahí. A veces la tierra tiembla bajo nuestros pies para recordarnos que no podemos dar nada por sentado.¿Qué es nuestra vida si no una danza de formas efímeras?. Todo es un movimiento constante. El viento mueve las hojas del árbol y las hace caer al suelo. Volverán a nacer de nuevo. Todo cambia, incluso ésta carta no tardará en ser tan solo un recuerdo. Piensa siempre que hay que mantener el corazón abierto porque es ahí donde sentimos aquellos que han pasado a un estado de efímera belleza y que siempre reconoceremos cuando se muevan frente a nosotros. El sol, el pájaro, la lluvia o el viento. La ventana de ese infinito no tiene puertas para nuestros recuerdo ya que formamos todos parte de él.

Al caer la tarde el arco iris apareció junto al Teide

Junio en la memoria

Carro de Heno. El Bosco

Junio en la memoria como tantas otras pinceladas que se quedaron grabadas en nuestra risa, nuestras inquietudes y también en nuestro desarrollo. ¡Cómo nos alegrábamos cuando veíamos llegar este mes de junio porque se trataba de algo muy especial! Nuestro paso a un nivel superior en las clases. Conocer nuevas a mistadas y con ellas a interesarnos también por otros mundos que descubríamos. Otros lugares a los que ibamos personalmente o por el contrario entre la páginas de aquellos libros maravillosos que nos hacían viajar. Pero el mes de junio es mucho más que todo eso y un día lo descubrí al ver la magnífica obra del Bosco El carro de Heno. Llegué incluso a percibir el olor del verano entre sus esquinas. Subí con él a contemplar que el cielo de junio es más azul, que los bencejos vuelan sobre nuestra cabeza anunciando que pronto llegará el estío junto, al olor de la fruta y el sabor de la sal del mar. Un mes dedicado a la diosa Juno que hace de punto de división para partir en dos el año y su sucesiva relación del antes y el después. Igual que esa página dibujada en el horizonte con trazos de luz del sol y sombras de plata de la luna.