Y el otoño está por llegar

Quiero comenzar con una frase de Mario Benedetti: El futuro es un puente a inaugurar». Y ahora estamos en el comienzo de ese puente que no sabemos a ciencia cierta si resisitirá o no nuestro paso. A escasas horas de que el verano nos diga adiós se impone la alerta de que no todo se ha estado haciendo del todo bien. Por consiguiente son muchas las razones que nos hacen pensar que en ese puente vamos a estar sometidos a turbulencias. El honor es la cualidad moral que lleva al sujeto a cumplir con sus deberes propios respecto a él y también al prójimo. Ello implica la aceptación personal y la construcción en el imaginario social vinculada al deber, a la virtud, al mérito y al heroísmo, trascendiendo al ámbito social. Y con todo esto quiero enmarcar la aptitud que muchos politicos han venido demostrando, la falta de «honor» y compromiso. La sociedad se ha visto apartada de la verdad y aún haciendo de todo esto un teatro la fama les ha salpicado hondamente a todos y cada uno de ellos. «Toda persona tiene derecho al repeto de su honra y al reconocimiento de su dignidad». Y tristemente no ha sido así. Cada uno a tirado hacia donde más le convenía y a día de hoy, cuando el otoño no ha empezado sentímos que esta nefasta organización sigue actuando de igual manera, con los mismos engaños, las mismas improvisaciones y ese seguir adelante con sus presupuestos, pactos venenosos y sin lugar a dudas haciendo que el hundimiento de este país llegue a sus últimos quejidos. ¿Y entonces qué? A seguir mintiendo o dejando a merced de las olas la supervivencia de ese puente. Para concluir lo haré de nuevo con otro pensamiento de Mario Benedetti; «Todo se hunde en la niebla del olvido». y de eso España sabe mucho.

 

Sones de mar

Atreverse a caminar paralelo a los sones de mar es una tarea algo dificil porque ni el mar nos lo ofrece tan facilmente ni tampoco su música es la apropiada para nosotros. Pero estas grandiosas criaturas son, a parte de algunas pocas más, los benefactores de ese legado tan codiciado. Hemos bajado a las profundidades y hemos tratado de hacer nuestro el maravilloso mundo sin sol que lo habita. Eso sí con restricciones severas por parte de esos reinos submarinos que nada tienen que envidiadar al nuestro. Pero pensemos por un momento ¿cómo sería ese placer de poder «okupar» un paraíso como son los océanos, los mares o los lagos? No podríamos abarcar tanto porque a pesar de sentirnos muchas veces los amos del mundo no somos ni tan siquiera capaces de procurar su limpieza y conservación. El son del mar sigue presente frente a nuestras vidas pero siempre en la distancia oportuna para no ser el fiel espejo de lo que llegamos a ser capaces cuando somos incapaces de actuar racionalmente.

Verso libre

Suigéneris que la naturaleza nos muestra a diario. Esos versos libres de un todo que no por eso dejan de ser más extraordinarios. La rosa de piedra muestra su belleza y sin embargo no es fácil encontrar esa singular muestra de lo que apenas conocemos. Versos libres entre las personas que no encontrarmos lugar para ubicarlos por extraños que nos parecen. Sin lugar a dudas así se conquistan los grandes retos ya que de ellos nos damos cuenta de que en la normalidad horizontal subyacen mundos, caracteres y personas que los puntos de referencia son para saber respetar y respetarnos. Conocer y conocernos. Difrenciar lo que sabemos de todo aquello que debemos aprender de otros.

La pila

Cayendo va el agua pero no horada a la piedra porque ha es un pez de mármol el que la expulsa. En un rincón de la Alcazaba malagueña se rubrican los días en la contemplación agradecida de todas sus estancias. Rincones y pinceladas de una página de la historia. Entre sus pasillos se escucha el eco acompasado de las campanas de la cercana catedral y la sirena del algún barco que llega hasta su puerto. Mientras en el sonar de esa fresca pila blanca duermen los días y sus meses que pasean a diario por sus jardínes. ¿Cómo olvidar aquella tarde en la que sentímos su presencia junto a nosotras, ignorantes de que a pocas horas todo ese mundo quedaría en el ensueño? A veces la vida te da la oportunidad de vivir ese último momento cuando todo está a punto de cambiar.

Razón

Cuando realmente estamos seguros de algo debemos hacernos fuertes y proteger ese legado que hace que no nos sintamos vulnerables frente a los comentarios o a las intereses de otros que tratarán de hacernos cambiar. Las decisiones se toman o no. No cabe que sean tomadas a medias ya que no se las puede dividir. Una cosa es o no es y por consiguiente el estar seguros es la mayor convicción que la persona posee. Estamos acostumbrados a ver tanto y observar mucho más que estamos a merced de los vaivenes de la vida, la estabilidad y también del futuro. Nos estamos volviendo cada vez más suspicaces pero con un cambio de imagen se hacen con nosotros en una santiamén. No somos tontos pero tampoco hacemos por no serlo y muchas veces pecamos de ilusos por no ser rectivos en nuestras decisiones ni darle a la RAZÓN su verdadera importancia. Siempre pensamos en que vamos a hacer el ridículo frente a los demás pero lo que sucede al final es que conseguimos ridiculizarnos nosotros mismos con esa impotencia a la hora de expresar nuestras decisiones. La verdadera razón es la que nos hace crecer y sentirnos libres. Lo demás es puro engaño solapado a merced de los intereses de unos cuantos. Démos al hombre su verdadera razón de no dejarse engañar y de poder decidir cuando es el momento de decir basta.

Delineantes del mar

Contemplar el mar en su total apariencia es uno de los mayores placeres que la vida puede brindarnos. Solamente dejarnos acunar por el vaivén de sus olas no confirma repetidas veces los insignificantes que somos frente a su magnificencia. Surcar el mar es ante todo una experiencia que no todos saben dar el valor de descifrar ese entramado de cifras y letras que configuran las cartas de navegación. El hombre desde siempre ha ido trazando sus rutas guiado por las estrellas. Sumergirse en el azul de sus trazados de blanca espuma o saber traducir las tempestades con el cambio de los vientos, es la razón para levantar el ancla y poner en funcionamiento la hélice de ese barco que nos puede hacer sentirnos los amos del mundo.

Verbo ser

La esencia es el conjunto de caracteristicas permanentes e invariables que determinan a un ser o a una cosa y sin los cuales no serían los que son. Lo que está y existe es el mejor de los credenciales de que disponemos las personas para presentarnos ante los demás. Por muy creativos que seamos siempre subyace ese toque que nos hace ser distintos a la vez que irreemplazables. Porque entrar en el mundo de los sueños es una experiencia subjetiva donde se mezclan imagenes, sonidos y sensaciones. Nos permiten encontrar esas respuestas a los aspectos que cuando estamos despiertos no encontramos. Freud decía que « los sueños son realizaciones disfradas de deseos reprimidos». Hay que atreverse a soñar la vida que hemos soñado para nosotros mismos. Ir siempre hacia adelante y hagamos que los sueños se hagan realidad. Esos objetivos que todos tenemos en nuestra vida y por los cuales a veces no nos sentimos capaces de luchar. No hagamos lo que vemos que otros hacen porque no seríamos sino meras copias de deseos por realizar. Durante la vigilia nuestra consciencia es la que nos hace ser capaces de reafirmarnos en lo que verdaderamente creemos y por lo que sin lugar a dudas debemos luchar.

Mochilas pesadas

Para entender lo que quizás no estemos entendiendo hace falta bajar un simple escalón. El escalón de la razón y saber que ya nada es y tampoco nada será lo mismo que hasta hace unos meses era todo nuestro mundo. Nos resistimos a mirar mucho más profundo de esa cristalina visión que no es tan cristalina sino que debajo de ella hay todo un comienzo que aunque nos resistamos a creerlo existe. Todavía nos cuesta desprendernos de esa mochila cargada que siempre teníamos a mano. Y nos habíamos acostumbrado a ella. Nuestra mayor posesíon, controlando y haciendo que todo se moviese a nuestro gusto. Nos sentiamos los creadores de esa creación que ya hoy va deteriorando ese mundo al que teníamos por nuestro mundo y a esa sociedad que la considerábamos nuestra sociedad a la hora de avanzar. Desde el momento en el cual se las puertas de ese universo que es la enseñanza iremos viendo poco a poco que todo pasó y que ahora es un nuevo renacer. La mochila pesada habrá que vaciarla porque todo lo que ella contenía será obsoleto para nosotros y otras enseñanzas irán escribiéndose en las cuadriculas de las libretas. En los encuentros con los amigos que no vemos desde hace mucho. Que nuestros pupitres estarán aislados del resto y los recreos serán bajo el techo de la clase. Nada de lo que quedó ahí permanece, ni tan siquiera las canciones porque en este nuevo renacer los libros de cuentos vendrán desde un lugar llamado internet y en los abrazos sentiremos la distancia de algo que vivimos pero que ahora se diluye.

Aprendiendo a vivir

El espacio se ha convertido en algo que vale oro en estos momentos. Estamos aprendiendo a vivir nuevamente y todo aquello que habíamos hecho hasta ahora nos pude propiaciar muchos problemas. Pero si vamos mucho más allá de todo este engranaje de medidas y de tiempos,de aforos y de prohibiciones, el mapa pinta complicado. Nos estamos convirtiendo en aprendices de una nueva forma de ser. Y como tal la causa de muchos de nuestros conflictos se fraguan en esa sucesión de deseos que en la línea de los opuestos nos provoca reacciones incívicas y salidas de tono. Frente a todas esas respuestas estamos las personas que con nuestra forma de ser o de pensar podemos desarrollar un camino propicio hacia la normalidad o por el contrario diseñar un panorama salpicado de cementerios y de tristeza donde la razón jamás estará a nuestro lado. En esta vulnerabilidad que ahora nos abraza frente al futuro, el sentido de la impotencia se va haciendo cada vez más grande y viendo la inanición de nuestros gobiernos y la falta de compromiso por su parte observaremos ese inicio de clase como la prueba del algodón que ni tan siquiera hemos desmenuzado en sus pros y en sus contras. Y yo me pregunto ¿enviarán nuestros políticos y jefes de Estado a sus hijos tan ricamente a la escuela? No quiero ser mosca cojonera pero intuyo que la intención no va a ser esa hasta que haya más seguridad. Entonces llevo yo razón en pensar que la inanición está servida y como todo lo sucedido hasta hoy ha sido «para salir del paso». Algo falla, no cabe la menor duda. Creer en algo o no, y yo creo que «NO» es lo que se demuestra. Lo que verdaderamente ata es el creer y la palabra no es lo real. ¿Puede entonces la mente estar libre de la palabra? Cuando se demuestre la verdad estaremos en el camino correcto.

Autocontrol

También podríamos definirlo como el orígen de la sabiduría.A partir de esa comprensión avanzada que una persona posee de un tema. Todo el conocimiento nos viene del apredizaje y la sabiduría viene de la vida. Y es ahí donde el hombre llegará a realizarse como tal limando errores y convirtiéndolos en experiencias. Para ser sabio hay que vivir ya que aprendemos de lo que vemos. Ahora estamos vivenciando un proceso en el cual el hombre ha tenido que controlarse frente al descontrol de este convulso momento en el que vive. De aqui irán saliendo grandes filosofías de vida y también numerosos errores que mostrarán a la raza humana su deber de tener que ceder para conseguir. Es la hora de modificar hábitos y si hemos de hacerlos por el bien de un futuro mejor habrá que ser conscienter de que nosotros ya tuvimos nuestra oportunidad y hoy son ellos (las generaciones venideras) las que necesitan de nuestras decisiones más acertadas. La sabiduría se desarrolla con el tiempo y a partir de las circunstancias propias y ajenas siendo sus fuentes más importantes la memoria y la experiencia. No busquemos remedio ambigüos para poder continuar con nuestro proyecto de vida de antes, solamente miremos cual es ese proyecto de vida que vamos a dejar a nuestros hijos. «No hay que confundir nunca el concimiento con la sabiduría. El primero nos sirve para ganarnos la vida y la sabiduría nos ayuda a vivivir» (Sorcha Carey). El juego está servido y nos toca mover pieza. Autocontrol y compromiso con los que vienen detrás de nosotros. Esta es la partida al tiempo y al futuro que solamente la podemos ganar si utilizamos bien esa sabiduría.

Alarma social

Quizás en estos momentos estamos observando lo pequeños que somos frente a este mundo que se nos ha convertido en algo enorme y que ya no podemos ni manejar. Sin voluntad nada se consigue y con los ojos puestos en el poder y el mandato poco podremos sacar en positivo. ¿Qué le ha pasado al hombre? Se ha materializado de tal forma que ya no siente ni a su propio corazón. Porque su vida ya no vive en él sino en sus artimañas por conseguir todo aquello que quiere y a costa de lo que fuere. Que lejos vivimos de la humanidad que nos rodea porque ya no sentimos como nuestros a los demás hombres. Códigos y cifras numéricas son el alfabeto que nos condiciona por poder seguir adelante y no caernos de este carro llamado tiempo, cuyo destino es indescifrable porque nos hemos empobrecido y empequeñecido tanto que la criatura que hemos diseñado nos zarandea a su gusto. El hombre como tal ya no está por la felicidad y la concordia sino por el frío proyecto de una sociedad donde las pirañas se comen las una a las otras y en la cual nada puede llegar a existir si no lleva el chip incorporado para su control y desarrollo. Y todavía escuchamos que pronto todo será como lo dejamos. ¡Ilusos hombres pensantes! Los pasos andados se han ido borrando del sendero y la humanidad ha sido la escoba.

Tú eres el que escribes tu destino

¿Porqué nos educan? ¿Qué es eso que llamamos educación? ¿Saben los profesores porqué están aqui ellos? Hay que descubrir en qué consiste toda esta lucha por estudiar pero sobretodo por competir. Deberían los docentes enseñar a investigar y a conocer más lo profundo de cada persona. La mayoría lo hacemos para conseguir un trabajo en la vida pero ¿qué pasa después? Llegaremos a ser cerebros en nuestra especialidad pero si no somos capaces de ser creativos en la vida la expansión de esa libertad adquirida con una preparación correcta tendrá poco recorrido y dejaremos de ver actitudes emprendedoras. Pero cuál será el sentido de la educación si todo se encripta para hacer una sociedad cuyos objetivos sean un almacen de parados. El cultivo de la inteligencia nos hace diferentes y aflora cuando el miedo cesa y la libertad creativa se impone. Somos los únicos que podemos escribir nuestro futuro y desde los 7 primeros años de nuestra vida las páginas de nuestra historia se rubrican de nuestro puño y letra.

Existir

Existir es un hecho pero vivir es un arte. Y contemplo a Undaci en sus momento placentero de dejar volar su imaginación. Me pregunto: ¿qué pasará por esa cabeza?. cuando su mirada está tan lejana que apenas podemos encontrarnos con el misterio de su curiosidad. Y sin embargo, y a pesar de todo él está tan presente que sabe que le observamos. Imagen de Fabián desde Cantabria.

Mundo

Somos el mundo y todas nuestras acciones afectan a ese mundo al que pertenecemos. Pero ¿cuál es nuestra relación con él?. Somos el resultado de un proceso que en su totalidad nos hace estar vinculados. Uno es el mundo y el problema del mundo por tanto será mi problema y si queremos resolver el problema del mundo antes debemos resolver el nuestro en particular. Constantemente estamos pidiendo reformar esta sociedad en la que todos estamos de alguna manera inmersos en ella y a su vez no somos capaces de que somos nosotros los que no queremos cambiar. A esa relación entre las personas la denominamos sociedad y esa transformación solamente debe partir de nosotros mismos. La violencia se extiende y los gobiernos se convierten en violencia organizada cegados por la ambición y el poder. Estamos atravesando una reválidad a nivel mundial y ya son muchos los que se separan frente a los que necesitan de esa ayuda. No estamos comprometidos con nada salvo con nosotros mismos y eso va haciendo mella en las relaciones de los hombres, de los países y también de la creencias porque nunca se respeta al otro sin no comulga con tus mismos ideales. Hoy el mundo se ha convertido en un perfecto desconocido para el hombre pues nos demuestra que en su totalidad siempre tendrá la última decisión y jamás dejará de ser la brújula de nuesro destino. «Ver el mundo en un grano de arena y un paraíso en una flor silvestre. Tener el infinito en la palma de la mano y la Eternidad en una hora» (Blake) ¿Hace falta pensar en algo más? Quizás la humanidad vaya muy en sentido contrario y todavía le quede mucho por aprender.

La soledad absoluta

La libertad requiere de espacio e implica que uno no sigue a nadie. Pero la libertad es una cualidad de la mente en la cual podemos instalarnos en ese estado y con esa cualidad que solo nosotros poseemos. El universo no cabe en una mente estrecha ya que lo ilimitado no cabe en una mente que mide. Sin condicionamientos ni reglas. Abrirse a la libertad es encontrarse con el verdadero camino hacia la perfecta esencia de nuestra existenca. Completa en sí misma a veces nos es complicado encontrarla, descubrirla. Está mucho más cercana y los caminos suelen distrarernos Aunque sabemos que cada uno la posee, solo que a algunos se les torna un tanto confusa. Pero aún así no es una reacción ni tampoco una conclusión. La libertad es una soledad absoluta en un estado eterno de nuestra mente que no depende de ningún estímulo y tampoco es el resultado de ninguna experiencia. Dado que la libertad no pertenece al tiempo nuestra mente debe usar la vida como movimiento, pero no caer en su esclavitud

Maridaje

¿Porqué contentarnos con vivir a rastras cuando sentimos el anhelo de volar? Saber diferenciar es lo que nos hace ser fuertes en la vida. La toma de decisiones es el anclaje perfecto para no errar en ese intento de ir más allá. Los pasos son traiciones y el camino tortuoso aunque estemos muy seguros de ello. Se puede aprender del fracaso pero siempre quedará la huella que nos asocie a él inevitablemente. La existencia humana es como ese maridaje que creamos con los detalles, los aromas, los alimentos y las amistades porque pueden llegar a arruinarnos ese deseo de volar. Convivimos con una saturación racionalista, con ese exceso de información que nos hace mantenernos siempre en alerta indicándonos que no estamos seguros, ¿de qué? No hay nada seguro, aunque estemos en las más altas esferas o nos atrincheremos tras los muros más gruesos. El hombre falla por sí mismo ante ese vulnerable y engañoso espegismo de poseer. El lujo es vulgaridad. Se es esclavo de todo aquello que bautizamos con nuestro nombre, ya que solo se posee aquello de lo que uno puede desprenderse De lo contrario no se esposeedor sino poseído. El que compra lo superfluo pronto tendrá que vender lo que realmente merece la pena tener. Es dificil conseguir ese maridaje perfecto entre aquello que deseamos porque el ácido puede llegar a arruinar nuestros mayores tesoros.

Conciencia

El conocimiento que todo ser humano tiene de su propia existencia nos parece en muchas ocasiones algo que se está desvirtuado lamentablemente.Hoy nadie se hace del todo responsable de sí mismo y teme involucrase en todo tipo de reafirmación ante cualquier conducta equivocada. Nos estamos acostumbrando a pasar de todo y eso ya nos está pasando factura porque los otros se creen mucho más superiores con el solo hecho de que nos provocan terror. Todo conocimiento responsable y personal de una cosa determinada nos da fuerza en el deber de una situación a la que si ignoramos paulatinamente llegará a convertirse en nuestro mayor enemigo. Se realizan muchas manifestaciones, actos de solidaridad frente a aconductas delictivas contra el honor y la integridad física de las personas y de los animales, pero si no somos capaces de verlo individualmente sino haciendo fuerza en un montón no somos del todo conscientes de lo que en realidad estamos reivindicando. Hay que saber encarar las situaciones y no reparar al tan manido «ya lo harán otros» porque los otros serán los que al final se escabullan de forma cobarde. Es el primer paso en ese viaje hacia el interior de nosotros mismos, aún a sabiendas de que nos pondrán a parir, pero lo que nosotros llegaremos a sentir es que hemos obrado según nuestra propia conciencia. Al final la verdad siempre sale a la luz. «La materia es a la energía lo que la información es a la conciencia».

Vanidad

Cuanta vanidad se pavonea hoy por calles, televisiones y congresos. En resumidas cuentas que hay mucho vanidoso/a a la vuelta de la esquina y encima van y se lo creen. Pero el tiempo es para todo el mundo igual aunque tengamos muchos millones en paraísos fiscales o ferraris a la puerta de casa. Cuando acabe la representación estaran donde les corresponda. Ser vanidoso tampoco es malo del todo. Siempre hemos de querernos un poquito porque si no lo hacemos nosotros ¿quién lo va a hacer? Pero esa creencia excesiva que rubricados con nuestras palabras y también con nuestros gestos nos desgastan y al final quedamos en evidencia. Entre esas habilidades propias y de atracción hacia los demás que son como la droga que nos hace crecer y luego nos suelta de golpe se cae al suelo. Para el vanidoso todos los demás son admiradores y desde ahí se van cavando su propio desprestigio. Pero hay muchos y en los tiempos que corren se han destapado muchas cabezas de esas gorras con las que trataban de esconder sus encantos. Menos mal que la cola del pavo real es real y muy real. No esconde nada y se nos muestra tal y como es, sin necesidad de crearse ilusoriamente otro rostro para ser aceptado.

Canícula

Las brasas están encendidas, tanto en el cielo como en la tierra porque estamos atravesando el periódo más caluoso de este verano del 2020. Quizás ya no recordamos de otros que sin lugar a dudas fueron más o menos así de sofocantes, pero el hombre olvida facilmente y se acostumbra a no querer variar sus itinerarios vacacionales. Somos animales de costumbre y esas costumbres a las que nos aferramos habrá que saberlas cuestionar según las circunstancias. El calor está haciendo estragos tanto en el ambiente como en las corrientes informativas que se suceden sin pausa y nos muestran los tropezones, los lamentos y también las vergüenzas ajenas a las que nos asomamos a diario. Pero así como al hombre le gusta castigarse por no decir ¡basta ya! también las situaciones complejas le ponen a prueba. Hemos suspendido y con nota muy baja proque no queremos cambiarnos pero sí que la situación cambie para nosotros. ¡Eso es imposible! Todas esas etiquetas superficiales que los humanos estamos colocándonos nos hacen ser cada ves más ambigüos a la hora de ser tal y como en esencia somos. Mientras la canícula de este verano del 2020 sigue peinando nuestras cabezas la maravilla del ser humano continúa evadiendose de esas responsabilidades que nos colocan en ese bajo nivel de compromiso con los demás. Vendrán más canínulas y más inviernos para que podamos hacernos esas fiestas irrenunciables en las que todos somos causantes de un peligro y a las que todos con un poquito de raciocinio podríamos evitar. Si no es así seguro que en el próximo verano no estaremos a pie de playa o diseñando el viaje de nuestras vidas. Una lástima señores.

Rocas negras

Huele a mar, a julio pero sobre todo a agua. ¿Podríamos ser capaces de entender que con nuestros hábitos de mala conciencia estamos llevando a términos demasiado peligros nuestra salud? Yo creo en la conciencia humana pero ahora más que nunca dudo de ella. Se oscurece el horizonte que unos meses atrás veíamos como algo tan manravilloso escuchando música y haciendo de cada día una disciplina que ahora poco nos deja en evidencia frente al mundo. El ansia por volver a esa normalidad que todos entendíamos como el final de una tregua contra el virus ya nos pasa factura. No somos más que unos desgraciados frende al poder de la naturaleza que nos está advirtiendo de nuestro fracaso anunciado. La agresividad, la mala educación y el desenfreno provocados por el alcohol son los condicionantes que nos están volviendo hacia atrás. Mientras, el mar continua dando besos de sal a las negras rocas y parece ignorar esos actos inmaduros que a diario salpican el bienestar social. Ojo que la ignorancia es el mayor de los desprecios y al final todo llega. No nos creamos invencibles. Unicamente con nuestra conducta solo llegamos a ser miserables.