

Parecen todas iguales pero no lo son. No es necesario que algo cambie en el mundo para que sea importante. La Innovación es lo que distingue y estamos acostumbrados a ir por el mismo camino y hacer las mismas cosas. Siempre pensando en lo que dirán y no en lo que realmente somos y queremos. Mediante la ambición siempre hemos tratado de conseguir y realizar nuestros sueños, pero no siempre lo hemos logrado. Hacemos daño para conseguir algunas cosas sin pararnos a pensar si ha valido la pena distanciarnos de esos que están a nuestro lado. Esos que nos acompañan desinteresadamente y que no les hace falta hablar para saber como nos encontramos. A esas personas que no nos incluyen en sus proyectos, que no formamos parte de sus vidas, que no nos presentan como lo que somos ni quienes somos. A a esos que nos ven en blanco cuando en realidad poseemos todos los colores de la vida, incluidos los sentimientos, yo les propondría innovarse, romper esos moldes preestablecidos y caucásicos que en la mayoría de las ocasiones son los responsables de que los humanos estemos cada vez más solos. Al final de todo lo que importa no son los años de vida sino la vida que hemos otorgado a esos años











Estamos de moda. Creo que es la hora de que la sociedad asuma sus cambios. Todo evoluciona y el hombre también. Hasta ayer nos parecía que todo era una locura pero hoy los colores se ven desde otro prisma. Eso sí, no hace falta perder los modos para hacerse respetar por la sociedad. Busquemos un consenso entre la libertad y el respeto. No todos somos afines a lo mismo ni tampoco debemos imponernos a lo que no nos toca. La razón dice sí pero la educación debe decir lo que una sociedad representa. Los puentes se han desplegado y hoy más que nunca nos llama la atención como el abanico de colores de las personas vuelan sin cortapisas. Siempre habrán rezagados a aceptar el cambio que la sociedad demanda, pero todo toca y cuando llega es recomendable aceptar, respetar y sobre todo no poner barreras a la libertad, sea cual sea.








