
Parece que a todos nos llega el momento de rendir cuentas por haber sido «malos». España ya ha llegado a esa última parada en la que los «superhombres protegidos» son sacados de su feudo para dar explicaciones de esas actividades corruptas y delictivas con las que se han ido haciendo de oro. Estamos en esa estación sin salida donde el tren ya no tiene vías para continuar y detrás se encuentra la justicia «QUE POR FIN ESTÁ REACCIONANDO» y poniendo toda la carne en el asador a costa de sus cabezas. Porque la venganza puede ser terrible por quienes se ven ahora despojados de sus fortunas y modos de vida incoherente que siempre serán descubiertos. No hay un político en este país que no se haya salpicado de tanta podredumbre. Nos empecinamos en negar lo evidente y tarde o temprano lo evidente nos deja en calzoncillos. ¡Qué pena señores, esas mentes privilegiadas que tanto saben para convencer y que poco entienden de inteligencia!. En fin que nos encontramos con la maleta en una estación sin posibilidad de seguir adelante porque unos que decían llamarse legales, honestos, morales y listos van encontrando habitación en el hotel «calabozo» por muchos años. Y ahora hay que hacerse la pregunta del millón; ¿Quién será el que se haga con el poder? La suerte está echada y las velas encendidas. Más nos vale pensar que la luz siempre está al final del túnel.










Cuando el Sur está tan cerca e intentamos atraparlo con la mano. En la vertiginosa ladera de las montañas ese «Sur» que se nos antoja lejano se despereza frente al mar. Un mar de finales de marzo que no sabe con qué quedarse, si con el invierno o con la primavera recién estrenada. En su dilema muerde las playas de arena negra que toman el sol de sus mañanas y se embravece con la caída de la tarde. Distinto aunque es el mismo mar que rodea la isla y que a su vez marca esa diferencia mínima que le caracteriza del Norte. Como una plegaria al sol riza sus olas con el peine de la brisa y la carretera serpenteante nos lleva muy lejos, hasta donde la mirada alcanza. En ese juego de luces, de cercanías, de espumas y de viento el objetivo de mi cámara inmortaliza el instante perfecto en el que mis ojos lo descubrieron .» Disfruta de las pequeñas cosas, un día te darás cuenta de que son grandes y te llenarás de orgullo».







