La historia de la humanidad está repleta de pasajes migratorios. Pero la emigración no es exclusiva del hombre ya que los animales son asiduos a cambiar de hemisferio por razones de supervivencia también. La emigración es un camino sin señalar donde la intuición y el arrojo se unen para conquistar esa libertad, esa tierra donde establecerse. Mares sin fondo donde cientos de miles de esperanzas vieron hundir sus esperanzas y sus anhelos bajo las aguas turbulentas del océano. Piedras sin salientes a las que aferrarse y no caer en el abismo de la sinrazón.
Desiertos sin oasis donde las manos se extienden y las gargantas se secan en un grito encarcelado suplicando auxilio. Deambulando por los caminos del mundo encontramos lugares donde el emigrante puede descansar y fortalecerse. Un lugar donde la cálida acogida de los voluntarios hacen las horas de espera más llevaderas. Como es el caso de Jorge Andrés Gordillo López que intenta arrancar de esas personas sin patria lo mejor de ellas mismas. No define así su visión: «El emigrante se manifiesta en su poesía con la emoción del que descubre el decir de distintas formas, no siempre con el uso correcto de la gramática u ortografía, pero sí con el alma de quien anda y recorre, de quien vive la incertidumbre y la complejidad del hombre mismo» En la «Casa del emigrante de Coahuilia en el estado de Zaragoza, México y otras que, si no existen deben de tener su lugar. Europa tiembla antae la avalancha de personas que se dejan la vida en el camino y todavía hacemos oídos sordos a esta tragedia. Desde Calais hasta Grecia y desde España hasta Finlandia seres asustados se juegan a una carta sus vidas huyendo de la guerra y la barbarie. Somos cómplices en parte de todo este éxodo. Bajo la sombrilla de una playa brilla el sol. No lejos de ahí una embarcación a la deriva sucumbe a las fauces del mar. El sonido de la misma solamente llega a algunos que, bajo ese sol que más calienta, comparte su agua y su toalla. En las mochilas inundadas se cuentan las horas vividas bajo el cielo. Hoy renace un nuevo día pero la esperanza de muchos estará condicionada por un destino incierto y tambaleante.













tean por los pasillos de la información rosa en todas los ámbitos. La lógica deja paso a lo absurdo, a lo curioso, a lo atrevido y anecdotario. Como si de un espectáculo se tratara la sociedad emerge desde el papel cuché hasta las conjeturas y fantasías de los lectores. Quizás la incoherencia tome ahora el mando por un par de meses de las vidas privadas y no tan privadas de cuantos deciden ser protagonistas. Renovarse o morir. Transformarse o conservar las apariencias. Solo depende de un escalón sin importancia alguna pero que en ello se nos puede ir toda la reputación y la dignidad. Nada mas absurdo que ser lo que no eres. Señoras y señores la frivolidad de los días y de las noches del estío está plagada de reseñas y noticias de no larga vida. Todo se esfumará como el humo del hielo o la copa en una terraza de verano. Cámaras, engaños sofisticados y toda una serie de novelones del color de las cerezas. Precaución en todo, no vaya a ser que el sol descubra mucho más de lo que queremos ocultar, que los maquillajes se deshagan de forma repentina y la realidad se erija como bandera en la playa. Ladys and Gentleman la comida está servida y los prostres también. Menos mal que en España tenemos el «tinto de verano» para poder pasar los malos tragos.




