Ahora es el momento de pensar en lo que tienes. Piensa en lo que puedes hacer con lo que hay. En la barca del mundo siempre debe haber un capitán que la lleve a buen puerto. No hacer oídos sordos intentando mantener su postura sabiendo que necesita del apoyo de todos para que la embarcación no se hunda. Es el momento de las decisiones pensadas y no re-pensadas porque si dilatamos demasiado el instante este se desvirtúa. No hay nada peor para un capitán que dejarse llevar por la soberbia ya que aquellos que pueden ayudarle solo intentarán hacerse con el mando de un timón que nos les lleva a ninguna parte. Si tratamos a los hombres solamente por lo que son los hacemos peores. Tratándoles como si fuesen lo que deberían ser, podemos hacer de ellos lo que pueden llegar a ser. Todos somos hijos de nuestro pasado pero no esclavos de nuestro porvenir y ese pasado nos influye de manera importante, pero no nos determina. Se humilde pues la peor cosa de este mundo está hecha del mismo material que tú. Y confía en los demás aunque te parezcan distintos por su forma de pensar, pues las estrellas están hechas también del mismo material que tú. Ahora hay una humanidad que tiene derecho a vivir del despilfarro y otra de tercera clase que tiene el deber de morirse de hambre y vivir huyendo de la barbarie de la guerra. No busques aliados en esta batalla sino fuerzas en ti mismo. Si los hombres de hoy no podemos conseguir que la historia tenga sentido, pueden al menos actuar de tal forma que la propia historia individual de cada uno la tenga.
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La esquina de la verdad
Acoso» es el deseo obsesivo de infligir daño a otra persona o de perseguirla con insistencia para controlarla o, simplemente, para venderle un producto, entre otras cosas. Tortura metódica y sistemática en la que el agresor sume a la víctima, a menudo con el silencio, a la indiferencia y con la complicidad con otros compañeros. Tratan de cebarse en los más vulnerables.
«Un sistema escolar que no tenga a los padres como el cimiento básico es igual a una cubeta con un agujero en el fondo» , siempre sucederán casos similares que terminan muchas veces en un desenlace irreversible.

La lucha del hombre contra el hombre es la lucha de la memoria contra el olvido. No luchemos contra lo que es justo para conseguir el elogio de los demás porque siempre terminaremos en la mísera existencia de los cobardes. Cuando nos enteramos de un nuevo acoso nos refugiamos en ese principio de negación en el que se pretende eludir la responsabilidad institucional haciendo recaer toda la culpa en el entorno familiar de la víctima. La balanza debe estar equilibrada por ambas partes ya que no solo son los padres por no haberse percatado a tiempo del problema, sino que la misma administración no ve causa suficiente para tomar medidas cautelares antes de que se desencadenen los acontecimientos. Más vigilancia y observación a los alumnos. No se puede salir a golpe de pito de las escuelas cuando el horario ha terminado. Debe existir una complicidad con los alumnos y no solamente intentar cumplir con un programa educativo ya que la formación humana está incluida en ella. La vocación como instructor de seres humanos irradia miles de conexiones para que esta funcione correctamente; si alguna falla el motor se ahoga. Pero el pilar fundamental está en la familia que tiene la responsabilidad de combatirlo. Involucrar el respeto hacia los demás es una tarea prioritaria en la formación de los hijos. Enseñar empatía para que sepan ponerse en el lugar de los demás. Mantener una proximidad hacia ellos y procurarles una confianza en ellos a la hora de abrir sus emociones, sentimientos y miedos.
N de narices
Ya nos cuesta creer todos esos conceptos y palabras reinventadas y manoseadas para convencernos de una realidad que ya no existe. Nada se escapa al ojo del hombre y menos aún cuando las necesidades acucian y las ilusiones se deshacen. Lejos de la realidad no hay nada porque el futuro es hoy y la realidad que intentan vendernos es otra muy diferente. De que nos sirven las tiritas para remendar el tremendo agujero. Narices y muchas otras cosas habrían de adquirirse si lo que realmente deseamos es hacer las cosas bien para todos. Bajar del entresuelo a la dura calle es difícil cuando se ha conseguido un nivel de comodidad envidioso. Meter la cabeza bajo el agua o bajo el ala no solucionan los hechos mal construidos sino que los agranda mucho más. No es el momento de convencer sino de esperar que dirán de nosotros. Las palabras cuentan, los papeles describen, las faltas salen a la luz mientras los líderes se secan y la utopías se pudren. No busquemos más donde todo está rascado. Donde no existen razones para creerse lo que ya no es. Dicen que el tiempo lo cura todo, esperemos que sea así. El cambio continúa y las nuevas ideas fluyen. Las cabras deben vivir en libertad y felices, cometiendo sus propios errores y aprendiendo de ellos. Pero hay que tener narices para todo esto y decir «no puedo más» y no desgastar esa línea de continuidad que hace emerger a una nación por el simple hecho de proclamarnos «quijotes».
Atrapando el cielo
La Tierra guarda durante millones de años secretos maravillosos que solo la mayor de las casualidades consigue sacar a la luz»
Bajo mi laurel de indias la existencia fluye contagiosa. Cuando la lluvia ya se nos muestra revoltosa y convulsa en estos últimos días de octubre es fácil encontrarnos con una de esas maravillas. Bajo él elevo mi mirada al cielo y una bóveda en gris se me antoja como la cúpula de una magnífica catedral de la naturaleza que discurre sobre el techo del mundo. Numerosos puntos de luz se cuelan entre el follaje de sus mojadas ramas a modo de pentagrama con todos los sonidos de naturaleza. Desde arriba se me lanza esa escalera trenzada de las innumerables lianas que cuelgan perezosas entre la lluvia. Me han invitado a subir a lo más alto. Allí donde podré rozar con mis dedos las numerosas estrellas que vislumbro desde abajo. Mi pies están pegados al suelo y mi cuerpo se apoya a inmenso tronco nudoso de su sabiduría. En la memoria del corazón se instalan esas estrellas que ahora veo. Atrapar el cielo, subir por esa escalera vertiginosa de sus ramas y encontrarme de nuevo frente a la ventana de un mundo onírico que desde ahora ya he hecho mío.
La partida ha comenzado
Hoy estamos situados frente a la partida del mundo contra el mundo, de los ricos contra los pobres».
¿Quién dijo que jugar es cosa de niños? La tecnología del juego siempre va asociada con el deseo de ganar. En toda competición lo relevante es la recompensa y el altruismo de las personas. En esos mil segundos que transcurren desde que salimos de útero de nuestra madre al mundo exterior se encuentran las claves para el correcto funcionamiento de todo nuestro sistema. De nada servirá el esfuerzo si no encontramos antes la mina de la previsión. De nada servirá la previsión si no encontramos antes la mina del tesoro. La inteligencia y el genio pueden prescindir de la madurez pero la vida necesita de sólidos cimientos para jugar bien esa partida que nos desafía a cada instante. Somos los dueños de nuestros movimientos pero éstos no siempre salen como deseamos. Hoy estamos situados frente a la partida del mundo contra el mundo, de los ricos contra los pobres. Los éxodos de este siglo no se desvirtúan demasiado de los anteriores ya que nada sirve toda previsión sin encontrar antes ese lugar que los acoja. Siempre habrá partidas en las que no lleguen a concluirse todos los parámetros, o mejor dicho ya se encargará el hombre de desviar sus esfuerzos para encontrar esa previsión que le capacita a seguir distorsionando un tablero en blanco y negro. El frío acecha ya en las montañas y las miradas se hacen más penetrantes por la desesperación. ¿A quién le toca salir en esta ronda de conversaciones vanas si todo está ya más que trillado? No hay razón para exculpar a nadie porque ya nadie tiene razón. El hombre se asquea frente a una política manipuladora, hostil y maloliente que fluctúa en todos los campos. El mundo, nuestro mundo es hoy un observador animado que rueda en el vacío para asombro de sus habitantes. Los sueños se están convirtiendo en el espíritu de la realidad con la forma de la mentira. Porque aquel que tiene imaginación con qué facilidad saca de la nada un mundo nuevo. «la partida ha comenzado y de todos depende la jugada» .
Delegación de la Once de La Orotava visita La Laguna
El pasado sábado, 17 de octubre de 2015, la ciudad de los Adelantados recibía la visita de afiliados, directivos y trabajadores de la Delegación de La ONCE de la Orotava. En un recorrido ameno y coloquial y guiados por la editora y directora de esta revista digital pasearon por las calles de la ciudad visitando lugares de interés de la misma. La Catedral, La Casa de los capitanes, El Convento de San Agustín, Plaza de la Concepción. Terminaron el recorrido con una vista al real Santuario del Cristo de La Laguna en cuya puerta posaron para la imagen de archivo. Acto seguido continuaron hacia Tacoronte donde degustarían de un almuerzo, y concluyendo el paseo en la terrazas de Bajamar. Un día distinto y un recuerdo imborrable para todos.
Apacible nostalgia: India y Nepal
A medida que pasa el tiempo recordar es volver a vivir. A sentir aquellos fragmentos de mi vida que se han quedado a flor de piel y bordados para siempre en mi memoria. Hay un antes y un después cuando viajas a esos paraísos lejanos que entre montañas de mostaza y de canela te cautivan para siempre. Nada se oculta bajo la mirada del viajero que ama el viaje. Ese destino concebido desde hace mucho tiempo y que hoy se ve las caras contigo. Un sueño que milímetro a milímetro se ha ido tejiendo entre días de preparación y de futuras esperanzas. Recordar y volver a vivir mis días en la India y el Nepal me provocan esa apacible nostalgia que el tiempo no pueden borrar. Alejarse de un lugar en el espacio no quiere decir que dejemos atrás lo vivido. El eslabón continúan siempre que lo deseemos ya que en el recuerdo todo es posible, aunque no estemos ahí.
140 caracteres
Hablar de redes sociales hace más de treinta años era poco menos que hablar de locura generalizada. En la era de las tecnologías este término ha pasado a ser parte de nuestro vocabulario y sin darnos cuenta nos ha ido atrapando de una manera asombrosa. Teniendo su particular virtud los sistemas de conexión entre las personas han ido creciendo y ni el tiempo ni la distancia pueden poner freno a esas corrientes. Pero Internet es una arma de doble filo y muchos lo desconocen. A pesar de estar a la última de avances y localizaciones siempre los «pardillos de turnos caen en el ignorancia». Siglas, números, contraseñas, y emoticonos son los signos de puntuación que los internautas utilizamos como arma de trabajo, expansión, divertimentos y que es una de las cosas que podemos realizar con un solo clik . En un parámetro de 140 caracteres podemos llegar a cometer las más mayores atrocidades. Desde desmontar una idea, hacer daño emocionalmente a alguien, dar una opinión poco acertada y miles de guiños que a la larga pueden ser desastrosos. La memoria no descansa, ni tan siquiera en esa máquinas magistrales llamas PC que todos tenemos sobre la mesa. A la larga todo aquello que decimos revierte sobre nuestra intención y puede llegar a pasarnos factura. ¿Cómo puede una persona preparada hablar a voces de su manera de pensar en una sociedad donde todo está estructurado para que las noticias fluyan sin control? Predicar en el desierto es más fiable ya que allí no nos escuchan. Bueno eso solamente podría ser una suposición, porque tal vez los hombres azules del Sahara estén organizados con la tablets o con los ordenadores inteligentes. ¡Tiempo al tiempo señores! Mucha precaución.
Ver
Ver no es lo mismo que mirar. Parece algo tan sencillo pero solamente vemos cuando nuestra mente está en blanco, silenciosa y consciente. Miramos, comparamos, nos comprometemos con aquello que miramos sin saber a ciencia cierta de qué realmente estamos viendo el mensaje que aquello nos está dando. La mirada es casi todo en el ser humano, aún en aquellos que se sienten disminuidos de ese sentido, necesitan saber mirar las cosas que les rodean. Por medio del tacto y del oído podemos percibir muchos de aquellos mensajes que nos hablan a diario. «Ver» no nos proporciona nada si no sabemos mirar, pues la razón de todo está en ese sentir silencioso que solo tú y aquello que nos habla transfiere hacia nosotros. Más allá del tiempo, más allá de las tinieblas, más allá de las palabras están los sentidos y ahí se fragua todo aquellos que convierte al ser humano una criatura perfecta y racional. Cuando ese palpitar se escapa a nuestros sentimientos, el hechizo se rompe y la vida continua realizándose de una manera fugaz y casi sin sentido. Escuchar, sentir y ver condicionan nuestra forma de apreciar lo que somos y hacia donde vamos. Todo es cuestión de pararse, pensar y sencillamente escuchar con la atención necesaria.
Sueños
Muchos de nuestros sueños tienen interpretación propia, otro por el contrario no. Pero en realidad el «ensueño» es la palabra específica que describe el proceso de soñar. Sumergidos en esa realidad virtual formada por imágenes, sonidos e ideas somos de una manera inconsciente los dueños de nuestros deseos e ideales. Desde «Alicia en el país de las maravillas» hasta la «Interpretación de los sueños» de Sigmund Freud construimos un enlace entre muchas de las cosas que nos suceden y apenas llegamos a ser conscientes de ello. Todo tiene un significado y la mente no descansa. Como la tela de araña que teje un entramado de hilos entre nuestras reacciones, sentimientos y deseos. Nunca desistas de tus sueños, sigue las señales. Siempre sueña y apunta más alto de lo que sabes que puedes lograr. Las personas que nos se alimentan de los sueños envejecen pronto porque somos los creadores de la música y los soñadores de sueños. Pero hay algo a tener en cuenta; los sueños verdaderamente importantes son aquellos que tenemos cuando estamos despiertos.
Octubre, sinfonía azul
Mis pies saben perfectamente que soy parte de la tierra y mi sangre es parte del mar… No hay ninguna parte de mí que exista por su cuenta, excepto mi mente, pero en realidad mi mente, es solo un fulgor del sol sobre la superficie de las aguas» D.H. Lawrence.
Tras el viento reojo de la prohibición las estaciones se suceden como la caída de las hojas de los árboles y las lunas con sus cielos de octubre. Detrás de todo está la verdad que se intuye o no pero la gran verdad de las cosas subyace a pesar de los contratiempos y los resquemores. Nada se escapa al resurgir de las mañanas del otoño ni tampoco a los ojos ya cansados de sus noches. Octubre, deleite del sol y remanso de poetas. décimo mes del año que abre sus fauces para tragarse lo bello de este mundo y luego descansa sobre la mullía almohada de las hojas. Perezoso octubre y a la vez repleto de estrofas casi rimar porque son tantas sus sensaciones que no hay tiempo para abarcar tanta belleza. Octubre plafón del cielo azul que enarbolas las cabelleras de oro de los pájaros y de las nubes convertidas en rizomas de luna. Los olvidos se terminan en las tardes amarillas del otoño y la fina lluvia se rompe contra un sol de enigmas y de encuentros. Ahora, sobre el verde césped los árboles me hablan y el añil de su rúbrica me inspira tanta melancolía bajo el divino poema de su silencio.
Camisa rasgada
El viejo continente se ciñe los tirantes para no venirse abajo. En un mosaico repleto de rendijas que se abren bulle una realidad a punto de salir a la superficie. Europa necesita ventilar sus cortes y escuchar a sus cortesanos. Lejos han quedado ya pasajes que hoy recordamos como nefastos pero que en la memoria del tiempos nos lo recuerdan. Hábitos que se están quedando obsoletos y costumbres que necesitan de una puesta a punto para afrontar los tiempos difíciles que se le avecinan. Estancarse en el tiempo es sinónimo de vaciedad. Cuando las ideas están caducas y las potencias políticas intentan continuar con su engrandecimiento no hay cabida para el orden y la sensatez. Un continente lo construyen los hombres que en él habitan y no aquellos que están siempre por encima vanagloriándose de sus hazañas. En este siglo 21 donde todo está por hacer y donde casi nada de lo que hubo puede ni debe rascarse de las paredes de este viejo continente porque solamente aportarían un desastre mucho mayor. Las cosas suceden porque tiene que suceder así y cuando lo hacen debe Aires fresco para encontrar la mejor oportunidad . Con esta camisa rasgada el viejo continente se está convirtiendo en una ciudad dormitorio por la que todos pasan camino de lugares mejores. Si no llegamos a ser conscientes de ello por un momento los escombros harán que se venga a bajo.
Una muñeca con corazón
Esta es Anita, la muñeca que un día mi abuela me dejó. Había vivido muchos años junto a ella y sus hermanos pero aún está con nosotros. Ha conocido generaciones y ha sido acunada por los brazos de muchas niñas. A través de sus hermosos ojos azules nos ha visto crecer y aprender. Hoy disfruta de un sillón para ella sola, recibe nuestros cuidados y mimos y por los años que tiene es especial por su excelencia.
Toledo, donde se cruzan los caminos de la Historia
«Toledo, solar hispano, crisol de raza ibera. Dichoso aquel que naciere español y toledano».
Con estas palabras lo definía un grande de nuestras letras, Cervantes. Confluencia de culturas y de credos: cristianos, musulmanes y judíos. Por sus calles pasearon poetas que enamoraron a la vez que fueron enamorados por la ciudad. Este es el caso de Gustavo Adolfo Bécquer que paseó su romanticismo por sus calles y fachadas. Pero sin lugar a dudas quien más a traspasado fronteras con el nombre de Toledo por el mundo fue Doménikos Theotokópoulos, concido por el Greco a quien España debe la impresión en todos sus cuadros de la bella ciudad del ríoTajo. Pero también hay que destacar a personalidades judías que marcaron su sello singular como Shamuel HaLevi (1320). Muchos judíos que se vieron forzados a dejar España, particularmente, Toledo, siempre guardaron su lealtad y amor a esta querida tierra, y descendientes de éstos aún conservan las llaves de las casas que sus antepasados dejaron para ir al exilio. Restos de la presencia judía en Toledo la encontramos en sus dos sinagogas, la del Tránsito y Santa María la Blanca, ahora convertidas en museos, y en sus calles estrechas y alhamas. Apenas quedan vestigios de vida judía en una ciudad en la que sobresalió gran parte de su pensamiento y actividad cultural y económica.
Existe una carta que envió Raine María Rilke a su amigo Rodín en la que decía claramente como era esa ciudad que a todos encantaba, desde unos de los lienzos del pintor.
«La tormenta se ha desencadenado y cae bruscamente tras una ciudad que, situada en la pendiente de una colina asciende a prisa hacia la catedral, y aún más hacia lo alto, hasta el Alcázar, cuadrado y macizo. Una luz en girones surca las tierras, la remueve, la desgarra y hace surgir prados, de un verde pálido, y detrás árboles como seres insomnes. Un río estrecho sale sin movimiento del montón de colinas y amenaza aterradoramente, con su azul negro y nocturno, las llamas verdes de los matorrales».
Cuando las horas pasan
No hay nada en el mundo que capacite tanto a una persona que sobreponerse a las dificultades externas y a las limitaciones internas como la conciencia de tener una tarea en la vida. «La hora pasa, la pena se olvida más la obra queda».
Lo verdaderamente indigno del sufrimiento no es el sufrimiento en sí sino el sinsentido del sufrimiento. En estos tiempos de descuento «el todo vale» por obtener lo que se desea se está apoderando de las personas y ante los acontecimientos de índole humanitario que nos acechan solo se muestran sensibles aquellos que lo dan todo. El boomerang de la historia se va haciendo patente y nos alerta de cuan insignificantes somos ante la inmensidad de los acontecimientos. Cada momento tiene su tiempo y cada revés de la vida nos recuerda que mañana podemos ser nosotros. Las horas cuentan y el reloj camina a pasos agigantados.
Granada: desde el monte hasta el mar
Pueblos blancos de Andalucía que emergen cual destino del tiempo y de su historia. Desde la pluma de Federico García Lorca hasta las bellas playas de fina arena. Entre el cante de sus barrios y el olor de sus campos saludan al viajero bajo la mirada de tu Sierra Nevada. Amores, hechizos, lamentos y risas salpican los adoquines de tus calles y plazas, mientras algún sultán se esconde entre tus murallas. Baja desde el monte el eco de los caballos andaluces y en alguna fuente de piedra dibujamos nuestro rostro para que permanezca aquí hasta que volvamos nuevamente a vernos. Es Granada la misteriosa y la eterna, la de sus patios floridos y de sus trenzas morenas. Como aquellas gitanilla que en un lienzo serpentean, como lindas mariposas que llevan el cante en sus venas. Granada refugio, solaz y bravura. Granada mujer, historias y luna. Nadie te puede entender si han pisado tus calles y no han sabido leer la historia de tus pueblos, sentir la brisa de tus campos o el sabor a sal de tus costas.
Pinolere, 30 años de escaparate de la artesanía canaria
La Feria Regional de Pinolere, en su trigésima edición, se configura como el auténtico escaparate de la artesanía de Canarias. Algo más de un centenar de puestos artesanos pusieron de relieve el pasado fin de semana su capacidad de convocatoria y de generación de interés en un público que se gana con el paso del tiempo y que constituye una cita obligada cuando el verano entra en su recta final. En esta muestra se pudo presenciar muchos oficios que se resisten a desaparecer y cómo, en cierta medida, nos transporta. Disfruten de las imágenes captadas, días atrás, en el recinto ferial.
Reportaje gráfico: Hanah Valentín.
Limbo
«Solo en la terminal de Kalati, Budapest dormían anoche más refugiados de los que caben en todo España», así lo describía el diario El Mundo.
Entre los vivos y los muertos. Mejor nos centramos en la definición que hace la astronomía de la palabra «limbo», que lo reseña éste como un círculo brillante que se ve a veces alrededor de un astro. Nos sobrecogemos al contemplar como no estamos deteriorando como raza humana. Todos, si. Ninguno se escapa a esta desestructuración masiva en un cuadro que hemos ido componiendo con nuestras barbaries. El efecto boomerang siempre aparece en los episodios de la historia y a penas le hacemos caso. Estamos frente a un mar de conflicto humano que será muy difícil ordenar. Allá, en ese lugar donde la ausencia del sonido puede comunicarnos tanto con una imagen.
En esa pausa musical que aflora de nuestro sentir más íntimo nacen las estrellas que guían a los sueños y esperanzas de los hombres que huyen de la guerra, del hambre, de la xenofobia y que guardan sus desdichas perseverando en aquellos a los que el destino no les depara ya nada. Desear que aquello se cumpla en esos instantes sin tiempo donde hoy la sociedad actual necesita un nuevo orden y para llegar a ese orden debe comprender muy bien el desorden. ¿Cómo es posible que florezca cualquier cosa en la oscuridad del temor?
Paseando por La Laguna
Recorrer la calles de La Laguna es encontrarse con el olor a sus gentes, a su historia, a su luz y a sus pisadas. Tropezarte con gentes de aquí y de allá sin que por eso existan distancias en el tiempo o en la lejanía. Rincones que nos descubren, nos hechizan y también nos sobrecogen por la idiosincrasia de sus estancias y de sus historias. Sobre los adoquines de sus calles peatonales podemos sorprendernos con algún palacio, un convento o una casa laguna de las que hoy van restaurando para no perder su elegancia. Pero sin lugar a dudas existe un rincón del que todos tienen referencia y al que todos recuerdan y visitan. «El camino largo» .
Antiguamente llamado «el Camino de los estudiantes» porque era el lugar de encuentro de los mimos. En el año 2013 dicho enclave cumplió la friolera de 150 años paseando con nosotros y con todas las generaciones que le han conocido. En 1908 el Ayuntamiento aceptó el cambio de nombre y fue en 1918 cuando se encargó la redacción de un proyecto que permitió trazar tres calles y zonas ajardinadas. Junto a la Vega Lagunera se expande su silueta. Entre dos filas de palmeras que custodian tantas historias, tantos recuerdos que aún hoy se suelen representar ante nuestros ojos, como anilla que luce la primera de las palmeras del camino en honor a una joven dama que vivía por allí.
Reportaje gráfico: Hanah Valentín.
Uno más de la casa
Volvemos de las vacaciones y nos encontramos con la rutina diaria. Atrás quedaron los día de fiesta y reposo junto al mar. Algunos miembros de la familia ya no volverán a estar con nosotros porque les dejamos en una carretera sin nombre o un rincón deshabitado. Su recuerdo está todavía con nosotros pero su presencia se halla muy lejos. Los animales de compañía son y deben ser siempre «uno más en la casa»
Las estadísticas son aterradoras y casi no hacemos nada por evitarlo. Se nos tacha de locos a muchos de nosotros por «quererlos y cuidarlos» ¡Qué vacíos estamos cuando no somos capaces de estirar nuestra mano y darles una caricia! Serían interminables las historias para contar y creo que hoy no es el momento!. Empezamos una nueva etapa y en este otoño que ya viene hacia nosotros siempre podremos encontrar un buen momento y una buena razón para hacer de «ellos » uno más de la casa. «»Los hombres han olvidado esta verdad, dijo el zorro, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado». (El Principito). El ser humano olvida con frecuencia que dentro del esquema evolutivo planetario el reino animal está solo a un escalón por debajo del reino humano. Los animales son seres vivos. Considerando que todo animal posee derechos y que el abandono y desprecio de dichos derechos han conducido y siguen conduciendo al hombre a cometer crímenes contra la naturaleza y los animales. Dicha declaración fue adoptada por la Liga Internacional de los Derechos de los Animales en o 1977.













