Y pasaron dos veranos para que volviésemos a iniciar otra aventura. esta vez iba a ser más prolongada a la vez que intensa. Viajamos con la música de Mocedades y su tan tarareada canción «Eres tú» . La crisis energética mundial sacudía al mundo por la reacción de los países productores de petróleo. Allá lejos el presidente Nixon asumía su segundo mandato y se fundó el Frente Polisario para salvaguardar la independencia del Sáhara, que lo teníamos bien cerquita.El día 23 de julio de 1973 partíamos en el JJ Sister rumbo a la Península. Nuestro horizonte estaba allá en esas tierras que me preparaban nuevas sensaciones y que a partir de entonces me hicieron crear un libro de ruta. Granada conquistó mi mano y de ella escribí lo mejor que encontré a mi paso por sus calles. Córdoba, Sevilla Madrid, Barcelona serían una sucesión de metáforas que con el tiempo fueron haciéndose forma en mi escritorio. Como si desde ese verano de 1973 se comenzó a escribir gran parte de lo que ahora soy.
Verano de 1971
«El verdadero maestro es el que provoca en ti tu propia visión de las cosas, de los descubrimientos, no la copia de los suyos. Que te haga percibir por ti mismo lo que él no percibirá nunca»
Con los sones de la canción de Karina «En un mundo nuevo» vivíamos aquel verano de 1971 una nueva etapa en nuestra vida. Pablo Neruda se coronaba en los Nobel con su obra literaria » Veinte poemas de amor y una canción desesperada» e iniciábamos la andanza de un viaje que marcaría mi vida. A pesar de que el mundo se encontraba inmerso en una crisis global y económica, no por eso nuestro proyecto de pasar el verano juntos se vio enturbiado. Entre el calor, el agua fría y un chapuzón de vez en cuando conquisté paisajes, conocí gentes y descubrí rincones dormidos en mi que a la larga me demostrarían que a vida es eso, vivencias compartidas, miradas hacia un mismo destino y sabores que permanecen cautivos en nuestras memorias. Y nos hicimos mejores, más tolerantes a la vez que más responsables porque de eso se trataba, de crear lazos de unión en los años sucesivos. Algeciras, Mazarrón, Málaga, Alicante, Castellón, recorrer el mediterráneo con más de 35º fue toda una hazaña. Lo demás quedó escrito en la historia de nuestro tiempo. El abanico de aquel verano de 1971 es quizás mi homenaje a ese maestro de la vida que, sin darnos cuenta está a nuestro lado.
Donde acaban mis pies
¿Qué hay más allá de nuestros pasos? Los que dejamos atrás son las huellas de lo que hemos vivido. Por delante las incógnitas que se despliegan en modo interrogante. En el frágil contorno de nuestro desino se hace matiz frente a los impulsos, deseos, titubeos que a diario salpican nuestro andar. Más allá de mis pasos está escrito en el cristal de esa pared que cruzamos a diario frente a nosotros todo lo que nos espera al final de esa calle. En el elocuente deslizar de los sueños donde intentamos atrapar ese instante pero que al momentos se escurre como una lágrima sobre él. El titubeo de nuestras contradicciones y voluntades por permanecer erguidos al unísono de cada una de nuestras pisadas. Cuando la brisa intenta arrebatarnos cada bocanada de aire fresco que luego caerá sobre ellos en la tierra del camino. Y no por eso dejarán de ser mis pies, mis huellas. Por mucho que disfracemos ese contorno del camino para evitar tropezar donde esté previsto que lo hagamos. Tampoco por eso dejará de ser nuestra voluntad sin barreras ni recortes, simplemente serán como los fugaces surcos de agua y de luz que configuran nuestra esencia a través del tiempo, de la vida, de las cosas.
Normas
Todo en la vida parece estar estructurado, medido, visualizado pero no es así siempre. ¿Porqué el hombre crea las normas? Porque queremos escapar del hecho, sea el que fuere. Escapar de lo que es a través de la persecución de un ideal de lo que debería ser. La mayor parte de nuestras acciones se basan en ideas y mientras nos esforcemos en conseguir una aproximación entre el hecho y la idea el conflicto será inevitable. Vivir sin ideas es algo a lo que no estamos acostumbrados. Vivimos con ellas en un mundo ideológico, con ideas, con héroes y sobre todo con normas. Cuando el farol se nos a apaga estamos perdidos porque no tenemos frente a nosotros esa luz que hemos establecido como ruta para no caer. En un mundo de tensiones, de ambición , competencia y culto por el éxito. Un mundo de tensiones, donde no puede entrar la claridad de ese sol de la mañana que nos hace ver el farol que dirige la asombrosa vitalidad que todos poseemos. La continuidad en nuestro pensamiento es lo que sostiene la limitaciones de la mente. En este mundo ideológico que entrelaza las normas que dirigen nuestra existencia también tiene cabida para abrir esa puerta y vislumbrar a través de la luz las inmensas posibilidades que tenemos para saber distribuir las directrices que nos han sido impuestas.
Barcos a la mar
Tardes de verano. Tras las horas de sol y de calor las gentes salen a refrescarse a calles, plazas y avenidas. Ayer, día 16 de julio la confluencia en torno a la Plaza de España y Avenida de Anaga de Santa Cruz de Tenerife era singular. Aunque con un muelle carente de barcos en ese día la imaginación de otros no quedó relegada y la fuente se vio inundada de pequeños buques que hicieron las delicias de grandes y no tan grandes. Incluso hasta el «Titanic» se atrevió a navegar por aquellas aguas tranquilas. Días de julio que acontecen que permanecen en mi memoria. El aire, la brisa del mar y el sonar de las sirenas emergen entre el vuelo de las gaviotas, bajo las puestas de sol y en la compañía de esos seres a los que las décadas y los días jamás podrán enterrar en los balcones del olvido. Igual que esos barcos deslizándose por aquella bahía del juego y de la ilusión se escurría otra tarde de estío por mi memoria. Nada es pequeño cuando se vive con intensidad.
Ladies and gentlemen
Damas y caballeros: es un gran privilegio para mí dedicar tiempo a este artículo, ahora que los ecos de sociedad serpen
tean por los pasillos de la información rosa en todas los ámbitos. La lógica deja paso a lo absurdo, a lo curioso, a lo atrevido y anecdotario. Como si de un espectáculo se tratara la sociedad emerge desde el papel cuché hasta las conjeturas y fantasías de los lectores. Quizás la incoherencia tome ahora el mando por un par de meses de las vidas privadas y no tan privadas de cuantos deciden ser protagonistas. Renovarse o morir. Transformarse o conservar las apariencias. Solo depende de un escalón sin importancia alguna pero que en ello se nos puede ir toda la reputación y la dignidad. Nada mas absurdo que ser lo que no eres. Señoras y señores la frivolidad de los días y de las noches del estío está plagada de reseñas y noticias de no larga vida. Todo se esfumará como el humo del hielo o la copa en una terraza de verano. Cámaras, engaños sofisticados y toda una serie de novelones del color de las cerezas. Precaución en todo, no vaya a ser que el sol descubra mucho más de lo que queremos ocultar, que los maquillajes se deshagan de forma repentina y la realidad se erija como bandera en la playa. Ladys and Gentleman la comida está servida y los prostres también. Menos mal que en España tenemos el «tinto de verano» para poder pasar los malos tragos.
Parques con olor a España
España puede presumir de parques. Por toda su geografía encontramos los más variopintos y singulares. Con sus historias y sus anécdotas, con sus fuentes y con sus visitantes. Es esta ocasión les muestro un parque singular. Situado en pleno corazón de la ciudad de Alicante rezuma nostalgia, poesía y frescura. Con sus gigantes árboles y sus paseos confluye entre el mar y la ciudad. Parque de Canalejas, antiguamente llamado «Explanada del Varadero». Surgió tras ordenar y delimitar el espacio resultante del Baluarte de San Carlos para acumular las mercancías en el puerto de Alicante. Su proyecto es de 1886. El nombre de Canalejas viene dado por el político liberal defensor de la democracia que fue asesinado el 12 de noviembre de 1912 cuando se dirigía al Ministerio de la Gobernación en Madrid. En la actualidad es una seña de identidad de ciudad levantina que, con sus paseos, su mar y sus gentes son un reclamo para los visitantes de todo el mundo.
Fotos: Josefina Fernández.
Polifonías en tiempos revueltos
Estamos asistiendo a la representación de un acto literario polifónico que trasciende en la cultura de la expresión escrita y también hablada. Un vigor generacional insólito que hace negar de frente cualquier etiqueta impuesta. La poesía de la incertidumbre, la poesía de la experiencia frente a la opaca del silencio. Muchos son los cambios externos que se producen en el mundo, presiones, exigencias, por eso hay que enfrentar los problemas urgentes de la vida. Y cuando hablamos de «problemas serios» nos referimos a poner toda la intención de seguir hasta el fin del mismo. Venderse por interés en una sucia acción. El verdadero valor no está en que los otros aprueben o no lo que somos o hacemos. Primero tenemos que ser nosotros quienes nos lo creamos. Sucede con frecuencia cuando los intereses van mucho más allá del propio compromiso. Hablar y detenerse en problemas pasados no es el mejor momento para la clase de suerte que corremos si seguimos haciendo las mismas cosas, seguimos considerándonos «quijotes» y continuamos haciendo la pelota al adversario. Todo no vale en estos momentos. En este crucigrama donde las casillas no consiguen rellenarse debido a la falta de astucia, menos cotilleo y mayor decisión. Hay que comprender nuestros problemas internos para después intentar arreglar los externos. La vida es como la marea que sale y entra. Las ideas no cambian al ser humano, solo modifican la norma de su existencia. Escuchar sin condiciones no está relegado y en realidad es el lenguaje que no nos manipula, no nos condena, no nos niega, porque nuestra mente está ocupada en su propia actividad. Detrás de lo superficialidad de nuestra existencia, detrás de la rutina diaria existe una honda sucesión de desesperación y angustia. La falta de conocimiento propio es la esencia de la ignorancia y constantemente nos preguntamos ¿si deshecho todos los ayeres habrá un mañana? No se puede vivir mirando atrás constantemente. La influencia de la sociedad moldea nuestro ser y dentro de esa huella cultivamos lo que llamamos nuestros valores. El usted que se encuentra más allá de la forma vive constantemente en un mundo sin forma. El pensamiento es mucho más que algo que usted hace. Es lo que usted y el resto de nosotros somos y la mejor forma para ganar es no necesitar hacerlo.
La niña de Rajoy
La niña de Rajoy se ha quedado sin comedor porque lo han cerrado y también sus padres siguen sin tener trabajo. A su hermano mayor le han negado una beca y este año no podrá estudiar porque las tasas universitarias son elevadas. Han pasado cuatro años y todo sigue evolucionando muy despacio que el gobierno ha programado».
La niña de Rajoy que fue presentado por aquellos comicios como el hada madrina de todos los problemas que tenía España se ha quedado sola. Sola con un futuro incierto y gris. Sus abuelos tienen que pagar un pastón por sus medicinas y como han de ayudar a sus padres de su nietos prefieren no mantener sus tratamientos. La casa en la que habitan pronto será propiedad del banco. Casualmente fueron unos bancos los que arrebataron todos los ahorros que durante años iban guardando pasa su vejez. Y esa niña inocente que se balanceaba en el columpio de la ilusión por aquellos años hoy siente pena de quienes la crearon y la presentaron en sociedad como algo «muy bueno» pero irreal. Ahora ya no se escuchan palabras hacia ella, solamente intentan mantenernos un poco la autoestima con los cuentos de Antonio Machado, pero creando en su mente fantasías encarceladas en sugerentes pompas de jabón. Derrotar al adversario y no llegar a un pacto con él. Todo depende de pensar por un instante en el bienestar. Nadie es más que nadie y pobre de aquel que se crea infalible. Al final de todo los niños saben dónde está el engaño y por muchos años que pasen el movimiento se demostrará andando. Por muchos debates que tengan, los cuentos y las fábulas seguirán siendo eso «cuentos y fábulas» De todo esto quedará la historia de una niña que un día apareció entre un programa electoral del que todavía no sabemos si existió realmente o se desvaneció en el aire como las pompas de jabón de Antonio Machado. El resultado no existe porque carecemos de argumento. Quizás algún día no lejano sabremos toda la verdad y no tengamos que acudir a las hemerotecas porque el silencio a un pueblo es un error muy lamentable y el engaño borra toda probabilidad de futuro.
Soles de barro
Estrella de tipo espectral G2 que se encuentra en el centro del sistema solar. Con una temperatura de 5.778 K y una magnitud de 4.430. Su significado proviene del latín «solis» se formó hace 4.650 millones de años. El solsticio de verano «sol sistere» significa sol quieto y es el momento en el que el arto alcanza su mayor o menor altura. El equinoccio es el instante del año en el que el sol está situado en el plano del ecuador terrestre. El término equinoccio o «noche igual» ocurre cuando el sol se encuentra en el plano de Aries o en el primer punto de Libra. Dichos puntos se toman como referentes en astronomía o en los cambios de estación. Colocar un sol de barro a la entrada de una vivienda o negocio es síntoma de armonía con el entorno y suerte a quienes le contemplan.
Desde el escondite de la Luna
La tontería se contagia y muchas veces recurrimos a los artilugios convencionales para llamar la atención. Es un fenómeno o más bien diría yo una moda para hacernos querer, admirar o fijar los ojos de otros sobre nosotros. Pero en demasiadas ocasiones esa «tontería» entraña mucho más. ¡Cómo nos gusta ser el centro de atención! Para que esto suceda hay que ser un fuera de serie o crear ese ambiente de intriga y misterio en torno al cual muchos se ven y se van desbordados. Fingir y negar algo que es evidente nos denota un grado de tontería supino. Pero lo lamentable de todo esto es que nos gusta y rebuscar en la estupidez mucho más. Todos nos estamos contagiando de los modismos políticos, de las expresiones obscenas, de las palabras soeces y de todo un acuartelamiento que hoy por hoy y ha sacado a la artillería a las calles. En la condición humana nada está escrito y menos aún ahora, donde se transgiversan todo tipo de reglas y comportamientos que deshacen la verdadera esencia del hombre como tal. Desde el escondite de la luna nada suele pasar desapercibido y observamos con ello como la humanidad está anudamos vertientes erróneas y creando direcciones opuestas. Volver la mirada y refugiarse en esa utópica seguridad que ya no tiene nada de segura es lo que nos vincula en el abismo improductivo de las viejas ideas, ignorando las crecientes soluciones que pasan de largo cada día junto a nosotros. Luces y sombras que desvanecen los impulsos solidarios. A través de los árboles la luna mira desde su inmenso cielo. Abajo, la fantástica tontería burlesca de los que nunca pierden se contonea como una culebra por las redes del ciberespacio.
Desidia institucional
Nada que ver tienen los acontecimientos que siembran de incertidumbre y en estos momentos en los que las instituciones se agarran a la muletilla manoseada de «no hay dinero» todo vale. Ver para creer y creerse lo que estamos viendo produce una desazón, una rabia y un mal rollo que a la larga se irá traduciendo en violencia y enajenación por parte de todos. ¿quizás hayamos ido dejando para mañana muchas de las cuestiones que hoy nos pasan factura? Nos hemos convertido en los cómplices de nuestra propia desidia y las instituciones se han acostumbrado a lamer las miserias de una labor mal hecha que nos afecta a todos. No hay remedio para hacer un volver a empezar, pero si que existen soluciones para preservar lo que todavía nos queda. Mucho o poco, eso solo depende de quienes despierten de ese letargo político en el que han estado haciendo que todo lo de los demás les resbale. Se sigue dando importancia a cosas banales y se está olvidando el servicio a las personas, la protección y la seguridad de las mismas. Exámenes médicos con una espera de años, resoluciones judiciales que ni se sabe donde están ni se les espera a corto plazo. La venta de favores recorre los pasillos de la indignidad haciendo carnada de los que menos tienen. Las ruinas de la historia de un país se ceban en los habitantes cuando otros ni tan siquiera se percatan de ello. Lamentable que todavía existan teatrillos de guiñol maltrechos y sin gracia donde ni los niños encuentren un futuro digno para heredar.
Vencedores y vencidos
Alguien dijo en una ocasión; «Nunca escribas sobre un lugar hasta que estés lejos de él». Me pongo la tarea de hacerlo porque, si bien estoy lejos lo siento cercano por mi condición de europea. Vencedores o vencidos, ¿quién es quién? Lejos del bombardeo internacional de los medios de comunicación es hora de ser. Difícil decisión para quienes aún no están situados en el margen de todos los acontecimientos que hoy deciden el futuro de Europa. Este es un problema muy complejo y para indagarlo necesitamos una mente capaz de mirar, observar y considerar. Una mente científica que no falsee, que no coloree lo que está viendo. Una transformación en el proceso mismo de la mente. Todo conflicto en cualquier nivel de la conciencia, superficial o profundo, es un factor de deterioro. La estructura psicológica de nuestra sociedades esta encasillada porque estamos impelidos por la ambición, adoramos el éxito y condenamos el fracaso. Esta es nuestra suerte y para eso hemos sido educados. Rebelarse dentro del molde es ser delincuente y eso es muy fácil de hacer. La verdadera rebelión está en comprender y no dejarse llevar por las innumerables influencias que están constantemente incidiendo sobre nuestra mente. La sociedad va despertando y con ello deshaciendo los patrones que se establecen desde arriba en beneficio de ellos mismos. Vencedores o vencidos, nadie debe calificarse así cuando todos los miembros de una comunidad tienen el derecho a decir su futuro. Lo que no es justo es que sean siempre unos pocos los que impongan las condiciones según sus apetencias e intereses.
El color del miedo
¿Cuales son nuestros miedos hoy? Cierto es que los conocemos pero nos resulta un tanto embarazoso comentarlos. El hombre puede ser destruido pero no derrotado y el talento de cada persona consiste en cómo vivimos nuestra propia vida. Y digo propia porque existe otra la impuesta, que nos hace mirar hacia quienes intentan manipularnos. Se acabaron la batallitas de siglos pasados. Ya no se forman aquellas organizaciones para hacer la guerra. Hoy la guerra es bien distinta y su entramados y fines distan bastante de las que escribieron nuestra historia. Pero la venganza sigue siendo igual, pase el tiempo que pase. Ese sentimiento que ha enfrentado y sigue enfrentando a países y a personas es la puesta en escena de esos pensamientos con los que pretendemos acusar a los demás de nuestros actos. Nuestra mayor forma de ganar es no tener que hacerlo y en un mundo de seres individuales, únicos e irrepetibles las comparaciones deben carecer de sentido. No existe nada más poderoso que una idea a la que le ha llegado su hora y aprovecharla sin componendas ni tamices nos llevará a encontrar ese lugar, esa posición, ese encuentro que buscamos. El color del miedo traspasa las fronteras del mundo. Se está imponiendo a la fuerza para conseguir fines concretos. Otros lo reivindican por motivos fanáticos de destrucción y barbarie. En el centro de todo este el mapa donde campo existen vertientes de favor que son ahogadas por intereses de poder, mientras que otros, los más débiles, sucumben en esa batalla que deshace países, levanta fronteras y empobrece la dignidad humana. La capacidad de ser el propio pensamiento es el milagro real del que formamos parte; la humanidad.
Verano
Rafael Ben-Abraham Barreto*
Y llegó el verano y también el mes de julio con su luna nueva y la conjunción de los planetas Venus y Júpiter. La grandeza del universo en expansión nos recuerda la fuerza de la Creación y el poder infinito del Creador, que no acertamos a comprender ni elucidar, aunque en nuestra arrogancia pretendamos desentrañar». No nos bastará la eternidad si quiera para entender una milésima de la esencia de esa fuerza que lo mueve todo en torno, dentro y fuera de nosotros. Una tarde apacible de julio en sus primeras hora, ecuador del mes de Tamuz, plenilunio, cielo radiante que tapa el Puerto de la Cruz y que desde su mirador entrañable permite contemplar la expectación de unos turistas que quieren inmortalizar su paso por este terruño y algunos como el que modestamente escribe dejamos escapar nuestras miradas hacia lo alto para encontrar esa aproximación de dos astros mientras que el sol se esconde bajo el agua en el horizonte poniente, tal vez para reponer el vigor perdido durante su carrera veloz desde las montañas de Anaga, y la luna emerge desde la ladera del Valle de La Orotava al galope entre palmeras y letreros luminosos.
*Periodista y editor.
Arrebol
Julio ha entrado como siempre, despacio, remolón y lleno de incógnitas. Igual que un joven de carnes bronceadas por el sol, con sus cabellos coronados de espigas y que la historia nos recuerda a Julio César al cual debe su nombre. Arrebol de luces que tiñe de rojo las nubes. Tras un sol que en su decadencia enarbola a ese león que lleva dentro. La abrupta sintonía de esos grados del termómetro que se desbocan y se funden entre las esperanzas del agua que rezuma de las fuentes. Las esquinas de las tardes se matizan con olas de verde mar y la sal se posa en el filo de los labios del viento. Julio de mirada intensa y de mil razones para salir, descubrir e inmortalizar escenas que después quedarán plasmadas en el álbum de los recuerdos o simplemente en una libreta vieja que nos acompaña en el viaje a alguna parte. Días de estío donde lo imposible se hace camino y lo probable se entreteje en las sábanas del tiempo como un arrebol de luces a la caída de la tarde.
A un panal de rica miel…
Cuando el 1 de noviembre de 1993 entró en vigor el Tratado de la Unión Europea surgió un mosaico de color que se presentaba a los ojos del mundo como el inicio de un proyecto en común de todos los países que la conformaban, aunque hay que tener en cuenta que la Unión Europea nace mediante el Tratado de Roma de 1957, lo que en principio fue la Comunidad Económica del Carbón y del Acero (CECA). Desde 1993 se fueron incorporando otros tantos países, especialmente, de la Europa del Este..
Como ocurre en todas las empresas, al comienzo todo va bien pero después no todos cumplen estrictamente con sus obligaciones en ese proyecto en común. Del asombro a la incertidumbre. De las buenas intenciones al trabajar y beneficiarse para uno mismo. Todo un arsenal de medidas opuestas, de interrogantes diversos y de cerrar fronteras frente a problemas, como la emigración y la distribución de recursos de forma equilibrada. Cierto es que no en todas las cruzadas siempre ha habido débiles y fuertes. Ese es uno de los riesgos a correr pero también hay que dar ese toque de atención, no al final cuando todo esté perdido sino a medida que esos deslices se produzcan.
Nos evitaríamos muchos sobresaltos y no todos pagarían por los fallos de los demás.
La colmena se rige siempre por una reina y ésta marca las directrices, sea cual sea su origen. Pero la verdad es que siempre habrán vencidos cuando los intereses viajen por encima de los ideales. Las luchas debilitan a todos y a cada uno de los que forman parte de ella. Las mieles del éxito nos gustan a todos y el fracaso lo arrimamos a un lado sin pararnos a pensar por un momento que somos cómplices de él. Madurar no es hacerse mayor sino ser conscientes de lo que somos y de lo que hemos creado:» Son tres las formas de cultura: la mundana o el simple acopio de datos. La religiosa, que sigue determinadas reglas; y la superior, basada en el desarrollo» (Hujwiri). A un panal de rica miel dos mil moscas acudieron y por golosas murieron presas de patas en él.
Paseo por el Valle de Arán
El Valle de Arán es una comarca española situada en los Pirineos centrales. Limita al norte con el Alto Garona, al suroeste con la provincia de Huesca y al sur con Lleida. Situado entre vertientes montañosas cubiertas de frondosa vegetación. Pinos Hayas y abetos quedan refugio a las numerosas especies que allí habitan. Perder entre sus valles, saborear su rica gastronomía, charlar con sus gentes y simplemente sentarse a la orilla de alguno de sus ríos nos devuelve esa paz y esa armonía con la propia naturaleza. Participar en la fiesta del fuego la noche de San Juan de la pueblo de Arties es un punto de referencia para descubrir tradiciones que muchos no sabemos ni que existen. Escapadas cortas por nuestra geografía. Viajeros de mochila que en cada peaje saben recoger la esencia de esos lugares que cautivan, por su historia, por su belleza y por esas sensaciones que nos dejan huella imborrable en el tiempo.
Reportaje gráfico: Josefina Fernández.
Pájaros de algodón
La capacidad de sorprenderse del ser humano no conoce barreras ni matices. Todo surge frente a nosotros en el momento menos inesperado. Tarde de junio me quedo atrapada en un cielo incierto todavía ya que el verano apenas estrenado no se define aún con la climatología. De repente unos pájaros de algodón surcan el inmenso cielo azul. A través de la ventana me elevo con ellos es esa magia inexplicable donde el corazón no conoce límites y las sensaciones carecen de misterio. Alados elevan sus picos como saetas que sube tratando de fundirse en esa perfección del infinito que, aún desde la imaginación se suscribe en la aventura más maravillosa que el ser humano puede vivir.
La huella de nuestra historia
El mundo es un buen lugar, vale la pena defenderlo. Los pequeños detalles que la historia hace imperecederos son los enlaces para que el curso de la misma sea. Hoy nuestras costumbres caminan por sendas bien distintas y ya no nos acostumbramos a ver utensilios que hicieron posible el que nosotros estemos aquí. Nada se escapa al ojo crítico del mundo y por mucho que nos empeñemos en erradicar de nuestro entorno pinceladas de la historia, de nuestra historia, seguirán existiendo en la memoria de los hombres y eso es imborrable. Ese sentimiento de satisfacción por saberse conectado a los otros y a la naturaleza es lo que hace que toda creación humana comience con un pensamiento, una idea, una visión o una imagen mental. Y aquellos que fueron son nuestros maestros y ahora sabemos el porqué de las cosas que un día se callaron. Respetando los espacios, respetando las diferencia, respetando la intimidad.













